… y no me refiero precisamente a ese doloroso momento en el que oyes a un adolescente imberbe decir “señora, se le ha caído la chaqueta” …
Pruebas irrefutables de que eres una “señora”

… y no me refiero precisamente a ese doloroso momento en el que oyes a un adolescente imberbe decir “señora, se le ha caído la chaqueta” …