sábado, diciembre 4, 2021
InicioMaternidadParir en invierno... Nacer en verano

Parir en invierno… Nacer en verano

parir-en-invierno

No… No me he hecho un lío con el título, ni pretendo crear desconcierto.
No es una contradicción. Ni tampoco un bucle espacio temporal.

¿Entonces? ¿Cómo es eso de parir en invierno y nacer en verano? Bueno, eso es lo que yo me pido.

Yo nací en verano.

Es chulo nacer en verano…

  • No te atiborran de vitamina D nada más nacer (¿o sí? ya no recuerdo…) en todo caso no pinta tan dramático lo de no ver el sol.
  • Te sacan a pasear y los primeros sonidos que oyes son pájaros que cantan y nenes que ríen y celebran sus vacaciones.
  • No hace frío y te ponen ropita de algodón, sin necesidad de luego forrarte cual bebé esquimal.
embarazada-verano
Tu madre llega así de cuqui a parir…
  • Tus padres, probablemente, estén de vacaciones y puedan pasar más tiempo contigo alargando su permiso de paternidad empalmando una cosa con otra…
  • En tu cumple siempre hará buen tiempo y lo podrás festejar al aire libre. Que se quiten todos los parques de pelotas del mundo en donde se ponga un bosque, una piscina o una merienda campestre.
  • Ser niña de verano solo tiene una desventaja: que cuando celebras tu cumpleaños en edad escolar, tus amigos suelen estar de vacaciones en el pueblo con los abuelos. Así que o tus padres se enrollan y lo celebras a la vuelta en septiembre o… pero bueno, eliminando el pequeño detalle de la eventual no-celebración de tu cumple, el resto es genial.

Sí. A mí me parece bonito nacer en verano…

… pero me pido parir en invierno

  • Tu barriga es una estufa fabulosa. Eres una persona adosada a un radiador portátil que te permitirá pasear con el abrigo abierto en plena nevada. Sin embargo, seamos francos, si tu último mes es julio, la barriga es agónica.
  • Tu tripita te parece graciosa y te gusta verte en el espejo y fantasear con tu cuerpo orondo en el catálogo Amancio. Pero no nos engañemos: Es un alivio poder llevar esa barriga (y los riñoncicos) cubierta el último mes, aunque te pases la vida frotando lamparones de tus camisas de preñi.
  • A lo que sigue no le he encontrado base científica pero, en verano, me da la sensación de que tienden a retrasarse los nacimientos. No se si sucedió solo el verano que mi hijo se pasó 14 días de la fecha término, pero todas las embarazadas a mi alrededor parecían ponerse de parto más tarde de lo previsto.
  • En cambio mi hija de diciembre, aún siendo la primera y de talante relajado, se adelantó una semana. Tal vez fue el olor del polvorón. Tal vez por el patadón de un nadador cegato en la piscina… Eso es un misterio sin resolver pero nació antes de que nadie hubiera llamado para preguntar si “ya sí… o qué”.
  • Lo contrario es un castigo. Pasarte dos semanas de la fecha cuando todos temían un parto prematuro. Ya no sabes que decirle a tu familia. Que no llamen más por dios. Por lo menos en invierno estarán distraídos con las compras navideñas e igual algún dia se les pasa llamar para preguntar si ya pariste.
embarazada-invierno
Los tejanos esos con refajo son lo más, de lo más…
  • En pleno mes de diciembre, mientras ves la nieve caer, arrimarte a una fuente de calor te aliviará el dolor de las contracciones. El crepitar del fuego te relajará. De espaldas contra el tiro de la chimenea, y con los ojos cerrados, te concentrarás entre contracción y contracción.
  • En la bañera, con agua templada, cuando la cosa se ponga difícil, las contracciones se llevarán mucho mejor. En verano, puedes no acabar de verlo apetecible.
  • Un dato tonto quizás pero hay estudios sesudos que demuestran que la mayoría de los alumbramientos se producen de noche y ahora piensa: ¿Dónde te va a pillar el evento una preciosa noche de verano? ¿En un cine al aire libre? ¿En una terracita picando unas olivas? ¿En una verbena? En cambio… ¿dónde te pillará el evento una noche de invierno? Probablemente, en casa con la batamanta o el chándal y lista para el combate.
  • Si das a luz en invierno, con un poco de suerte, en medio año te enfundes un bañador y te atrevas a pasear por la playa… Si pares en julio, visualízalo: Cuarentena, dudas… y se te pasó el verano.
  • Superado el nacimiento, vas a tener una pequeña lapa pegada a tu cuerpo durante los próximos meses… Si no hace un calor sofocante, lo disfrutaréis mucho más los dos ¿no?
  • Y para terminar: a los seis meses, cuando empiece a sentarse, ¡estaréis listos para salir juntos a por vuestro primer picnic!

Son chorradas pero a mí ahora, si me dan a elegir, prefiero parir en invierno y es algo que nunca hubiera dicho. Pero vamos, todo esto es relativo, y seguro que tenéis mil razones para opinar lo contrario.

¿Cómo lo viviste o cómo imaginas que vas a vivirlo tú?

Fotos: Tambako The Jaguar, Alejandro Martínez y Antoine K.

Nuria Puighttps://nurananu.wordpress.com/
Mi nombre es Nuria pero, donde vivo, tienden a llamarme Julia. He tirado la toalla y, si me llamas Julia, también me giraré. He trabajado en construcción y en educación pero lo que hace que me olvide de comer y de beber es: escribir. Voy por la vida con Gorro y a lo Loco
RELATED ARTICLES

9 COMENTARIOS

  1. Tienes toda la razón, yo tengo la experiencia de un parto en diciembre y otro en agosto y aunque ya no estoy en edad de parir, si tuviera que hacerlo, elegiría sin duda invierno

  2. Yo tengo una de final de junio y otro de final de febrero y mucjo mejor el de invierno!! Lo que dices, llegas al verano con un bebé más espabilado, los meses de pegarte a el hace fresco y no estáis acalorados… Eso sí, me quedo con las ganas de lucir tripon playero porque veo a las embarazadas estupendas , sienta tan bien estar preñi!

  3. Tooooooda la razón! Mi primer hijo nació el 3 de agosto, no es casualidad que el segundo naciera en enero, por dios que calor agosto, barriga, el parto… Que calor!!

  4. Yo nací en verano y lo de celebrar el cumple es limonero, siempre hay alguien que falta. Y mira que te iba a decir que al menos siempre hace buen tiempo, pero este año me callo. Que manda narices pasar el verano a 40 grados y que cuando he celebrado el cumple haya amenaza de tormenta y bajas temperaturas, como en otoño.
    Sobre lo de parir, bueno, tres niños tengo y ninguno nació en verano, no te digo más, jejejeje 😉

  5. Yo nací en junio y elegí la primavera para mis hijos: marzo, abril y mediados de junio. Me libré de lo peor del verano y nacieron de cara al buen tiempo porque yo a lo que le tengo terror es a que un recién nacido se resfríe. Cada una con lo nuestro.

  6. Soy nacida en primavera, puertas de verano y la peque nació en pleno verano. Secundo que si me vuelvo a quedar embarazada, quiero que sea un parto de invierno. Sobre todo por los últimos puntos, porque con el calor y una lapa, no lo paso nada bien!!!!

    Por cierto! Mi marido es de pleno verano, como la niña, y para celebrar su cumple o lo hace ahora o no hay nadie con él. Solo yo que siempre tengo fiesta para que hagamos algo especial

    🙂

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
El espacio del bebé on Fantaseando… o quizá no
Cuestion de Madres on ¿Cómo comunicaste tu embarazo?
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Fantaseando… o quizá no
Noelia - Golosi on Modas ideales que vuelven.
Johanna Arco on Modas ideales que vuelven.
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo