Diferencias entre cumplir seis o treinta y seis años

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Hoy es mi cumpleaños, treinta y seis añazos ya… como pasa el tiempo. Desde que tengo uso de razón siempre me ha encantado el día de mi cumpleaños aunque si os soy sincera, no tiene  nada que ver lo que era para mí antes y lo que es ahora. De hecho, desde que nació Pitufo que cumple unos días después, la mayoría de las veces ni me acuerdo de que “mi día” va antes.

No envejezco, me hago vintage

Cuando somos pequeños nuestro cumpleaños es una fiesta, lo esperamos ansiosos y semanas antes (al menos así lo hace mi peque) ya está anunciando cuantos años va a cumplir. Nada que ver con cuando pasamos de los treinta cuando lo que hacemos es “rezar” para que a nadie se le ocurra preguntar cuantos nos caen. Pero ésta no es la única diferencia que hay, éstas son algunas señales que nos mostrarán porqué no es lo mismo cumplir seis que treinta y seis años.

La ansiada espera

ansiado cumple

Cuando somos pequeños nos encantaría que todos los días fueran nuestro cumpleaños, estamos deseando que llegue. Da igual que falte un mes que diez, no paramos de preguntar cuanto falta para el gran día. Según se va acercando vamos contando los días, estamos deseando cumplir uno más.

Al llegar a la treintena y, sobre todo, si se tienen hijos, la mayoría de las veces nos acordaremos de que mañana es nuestro cumpleaños el día antes, eso con un poco de suerte, porque si alguno de tus churumbeles cumple años unos días después (no sé a quien le puede pasar esto…), es probable que te acuerdes el mismo día cuando recibes la primera felicitación de Facebook.

“Te invito a mi cumpleaños”

fiesta de cumple

Las invitaciones para el cumpleaños cuando somos pequeños dependen de por donde nos sople el viento ese día o de con quien has jugado más en la última semana. Si estamos de buenas con una amigo enseguida pasa la la lista de invitados, pero como nos peleemos lo primero que hacemos es tacharlo de la lista y dejarle claro que ya no está invitado a nuestra fiesta.

Cuando somos mayores todo es mucho más fácil, si conseguimos vencer a la pereza nos animamos a celebrarlo, dos días antes como mucho nos limitamos a comentárselo a nuestros amigos más cercanos. Nada de previsiones con meses vista, nada de amenazas de “te tacho de mi lista”, así, sobre la marcha. Incluso, en alguna ocasión es probable que ni eso, que te preparen una fiesta sorpresa y tú tan contento.

Cumpleaños feliz…

feliz cumpleanos

A los seis años te felicitará todo el mundo que te encuentres, llevas semanas avisando a todos de que va a llegar el día y por si no está claro, ese día irás diciéndolo a los cuatro vientos… En tu fiesta te cantarán el cumpleaños feliz (uno de los momentos más esperados), todos tus tíos y primos te llamarán para felicitarte, hasta los vecinos querrán tirarte de las orejas…

A los treinta y seis, tu muro de Facebook se llenará de felicitaciones (probablemente habrá gente que te felicite y que si te encuentras por la calle apenas te saludará), recibirás algún WhatsApp, olvídate de que nadie te cante el cumpleaños feliz y, eso sí, las llamadas de tíos y primos no suelen fallar.

Abriendo regalos

regalos de cumpleanos

Cuando eres pequeña uno de los momentos más esperados es el de los regalos, los abres y la cara de sorpresa es inevitable, todo te hace mucha ilusión. Además, siempre solemos tener más regalos de la cuenta y es probable que tardes días en poder estrenarlos todos.

Con treinta y seis la mitad de regalos no te sorprenderán porque, lo más seguro, es que los hayas tenido que comprar tú o, como mucho, hayas hecho una lista diciendo lo que te haría ilusión.

¿Cuántos dices que cumples?

Con cinco años estás deseando cumplir uno más, desde semanas antes no paras de decir los años que vas a cumplir, los tienes grabados a fuego porque ya eres muy mayor, vas a cumplir un año más: “Tengo cinco años pero voy a cumplir seis”.

Meryl Streep

Al pasar de los treinta es muy común que se nos olvide los años que tenemos y, cuando alguien nos pregunta la edad SIEMPRE decimos algún año de menos, no porque queramos quitarnos años (no seáis mal pensados) si no, porque realmente no nos acordamos de la cifra exacta. (¿cuántos he dicho que cumplía yo?).

¡Fiesta!

fiesta de cumpleaños

Los cumpleaños cuando somos pequeños son todo un acontecimiento (sobre todo ahora, se podría hacer también un post contando las diferencias entre los cumpleaños de cuando nosotras éramos pequeñas y los de ahora…). Globos, piñatas, chucherías, payasos, juegos, sanwichs de nocilla…

Una celebración de un treinta y seis cumpleaños, la única similitud que puede tener es que siempre hay algún amigo que después de algunas copas podamos confundir con un “payaso” (con todo nuestro cariño, eso sí).

Soplando velas, el momento álgido

Uno de los momentos estrella, da igual los años que tengas, esto si que es igual para todos. Soplar las velas y pedir el deseo es el momento más esperado en cualquier celebración cumpleañera. Eso sí, cuando cumplimos seis años ponemos las velas y las contamos y las recontamos veinte veces porque nos hace mucha ilusión.

soplar velas

Cuando el número pasa de treinta la cosa cambia… “Cariño, da igual si te olvidas alguna”, “No, de verdad que no he sido yo la que ha quitado la vela”, “Pues no sé de que puede ser eses hueco porque ya están las treinta y … que cumplo”. Os voy a confesar un secreto, en casa en lugar de poner las típicas velas de números ponemos las individuales y, en lugar de poner todas no queremos que nadie se quede sin aire soplando ponemos las dos cifras por separado. Es decir, para treinta y cuatro, pondríamos tres y en otra línea cuatro, abultan menos y nosotros sabemos lo que pone.

Que queréis que os diga, a mi me encantaría seguir manteniendo la misma ilusión cumpliendo años que cuando era pequeña pero es imposible, creo que hoy para la celebración voy a pedir una piñata ¿quién sabe? igual eso ayuda.

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Soy periodista, Comunnity Manager y madre de dos pequeños terremotos. Me encantan las redes, escribir y compartir todo lo que se me pasa por la cabeza. No me dan miedo los retos, así que estoy deseando dejar salir mi parte más femenina para hablar sobre temas que nos interesan a las mujeres de hoy en día y, como no, deseando pasar un buen rato con vosotras.

10 COMENTARIOS

  1. Felicidades María. Pues en mi caso que conste que me hace mucha ilusión celebrar años. Pero es verdad que lo que me gusta es la emoción de mis hijos al ver a sus abuelos, tíos y primos. Y el entusiasmo que tiene el mayor por darme los regalos. Lo que menos me gusta es lo que se arma en casa y que mi marido sea dos años más joven, jeje. Disfruta del día y mantener la ilusión de los 6.

  2. ¡Muchas felicidades!
    Totalmente de acuerdo contigo. A mí me hace ilusión que sea mi cumpleaños pero ni lo celebro mucho ni siento la emoción de cuando era pequeña. Ahora los nervios y la emoción anticipada es por celebrar los cumples de mis peques, ¡desde que nacieron me hace más ilusión sus cumpleaños que el mío! En menos de dos semanas, el chiquitín cumple su primer año, ¡eso sí que me pone nerviosa!

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