¿Qué me pasa doctor? ¡Eres madre!

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Sí, como lo lees, está fue la respuesta que me dio mi médico después de contarle como me encontraba desde que he tenido mi segundo hijo. Como comprenderás, mi primera reacción fue pensar que no me había hecho ni caso, pero después reflexionando me di cuenta de que igual no iba tan desencaminado… Y es que me puse a pensar en todas las veces que, al igual que yo, mis amigas han estado pachuchas desde que son madres.

estetoscopio
Hay muchas cosas sobre las que nos avisan cuando vamos a ser madres pero hay otras sobre las que nadie te avisa y que te pillan por sorpresa, una de ellas es sin duda que te vas a poner enferma más veces que en toda tu vida. Sí, tu que me estás leyendo agustito acurrucada con tu pequeño recién salido del horno…siento romper el encanto del momento pero también lo vas a sufrir.
Bueno, seré más concreta. Si eres madre y tienes hijos que van a la guardería o a infantil, espero que en primaria la cosa se relaje (por favor, alguna madre sabia de niños de más de 6 años que me instruya), tienes todas las papeletas para caer enferma.

No sé tu pero yo cada vez que entra un virus en casa empiezo a temblar. Del peque pasa al hermano, del hermano, a mí, a mi marido… y así en bucle. Para que te hagas una idea, alguna vez hasta la perra ha tenido gastroenteritis…supongo que por solidarizarse con la familia. Estoy segura de que sabes perfectamente de lo que hablo.

Imagino que las enfermedades que traen los niños a casa, el estrés del día a día y el cansancio porque no dormimos todo lo que deberíamos, serán los principales motivos para pasar de no ponerte enferma en un año a coger tres gripes, cuatro o las que vengan.

Fotografía de Stephanie Lepoint
Fotografía de Stephanie Lepoint

Otra cosa que he observado desde que nació el segundo es que a mayor número de hijos, más aumentan tus papeletas de caer enferma y es que, más virus entrarán por la puerta y más tiempo andarán saltando de uno a otro en casa. ¿A que nunca habías añadido esta variable al sopesar si tener otro o no? Pues ya sabes, una cosa más a tener en cuenta.

En cuanto uno cae voy corriendo a provisionarme de todo lo necesario porque sé que antes o después acabaremos todos en la cama, bueno, eso es un decir porque todas sabemos que muy malas tenemos que estar para poder meternos en la cama. Sinceramente, no entiendo porque el refrán no es “familia que se pone mala unida, permanece unida”, por lo menos tendríamos algo que nos consolaría cuando no sabes a quien ponerle el termómetro primero. Y así vamos enlazando una con otra, y así va pasando el otoño y el invierno, y así vamos soñando con que llegue la primavera y el buen tiempo y los virus nos den un respiro.

Hablar de enfermedades es generalizar mucho, podríamos destacar tres que son las que más nos afectan cuando somos madres.

La gastroenteritis

Creo que es uno de los virus estrella cuando hay peques en casa, principalmente en los primeros años. Lo coge uno en la guardería y van todos detrás, ellos, sus profesoras, sus familias. En la primera gastroenteritis grande que tuvo el mayor caímos todos, padres, abuelos e incluso, yo la pasé dos veces.

10 señales de que eres madre

Los catarros

Los mocos se instalan en los más pequeños en cuanto empezamos a despedir el verano y ya no los sueltan hasta mediados-finales de primavera. Al menos, aquí por el norte es así. En ese tiempo, tendrán momentos en los que estén peor otros en los que estén mejor y por supuesto, nosotros también podremos coger algún que otro catarro por el camino.

espalda masaje

La espalda

El cogerlos en brazos constantemente, el agacharse, levantarse, el no dormir lo suficiente…todo ello, a una de las partes del cuerpo que más afecta es a la espalda. Así que, igual que en el embarazo donde tampoco es difícil padecer una lumbalgia, cuando se es madre, es una de las dolencias que más nos hace sufrir.

Y tú , ¿has notado que te has puesto más veces mala desde que eres madre?, ¿tienes una salud de hierro o una salud de madre?

Imagenes: Pixabay

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Soy periodista, Comunnity Manager y madre de dos pequeños terremotos. Me encantan las redes, escribir y compartir todo lo que se me pasa por la cabeza. No me dan miedo los retos, así que estoy deseando dejar salir mi parte más femenina para hablar sobre temas que nos interesan a las mujeres de hoy en día y, como no, deseando pasar un buen rato con vosotras.

16 COMENTARIOS

  1. A mi la homeópata me recomienda vitaminas todos el año. Y protección contra catarros varios de octubre a mayo. Y propoleo diario, limón, nueces… Vamos, que en 7 años puedo decir que soy una experta en prevención homeopatica (pero no lo digo…que no soy intrusista). Eso sí, por mucho mucho cuidado..Algo cae.
    Maria, a partir de 3º de infantil la cosa mejora, y mucho 🙂

  2. totalmente de acuerdo. En mi casa la mayor tiene un secreto guardado…ella es la unica que apenas pilla virus. Las gastroenteritis pasan más por el padre de las criaturas y los catarros por mi ( y la espalda)
    Aunque he de decir que ahora que ambas están en el cole los virus se están empezando a calmar (por fin)

  3. En mi caso la enana no va a la guarderia pero los virus los trae el papi q es profe. Lo que he notado es que un resfriado que me pega un adulto en un plis lo tengo liquidado pero como me lo pegue mi peque… Ya tiemblo solo de pensarlo, son horrorosos

  4. Todo, todito todo lo hemos disfrutado en esta casa, los tres, aunque yo lo he trincao todo más fuerte, ¡qué suerte!. Me gustó especialmente la primera gastroenteritis del año pasado, mejor que la segunda, aunque no tan chupi como la tercera. Si, tuve tres seguidas… ¡seguidas! (en la tercera me deshidraté y estuve hasta en el hospital, una fieshta!!!). Lo único bueno es que me quedé tiposa. Lo malo es que duró poco. XD

    • Ufff lo de las gastroenteritis es tremendo y un mundo totalmente desconocido para mi. Antes de los niños podía tener una cada no sé ¿cinco años? y ahora como tu dices, de dos o tres al año no bajamos… Menos mal que le buscamos el lado bueno a las cosas que si no 😉

  5. ¡Ay! menos la espalda, que resulta que me ha salido de lo más resistente, todo, todito, todo me lo ha pegado alguna vez mi bichilla. Con la gastroenteritis me quise morir. Ahora me tiene pasando un resfriado que ella ya va camino de superar. Esta maternidad no está bien diseñada, se mire por donde se mire.

  6. En mi vida adulta solo encuentro padecer dos gastroenteritis. La última, de hecho, desencadenó el nacimiento de mi hija mayor. Debí suponer que eso era un toque de atención porque, desde entonces, voy a dos por año. Pero qué tendrán esos virus que los carga el diablo!!!

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