Tres cosas que odio de Whatsapp

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Que levante la mano quién no tenga instalada en su teléfono móvil la famosa aplicación verde que tantas notificaciones te da a lo largo del día. Desde su llegada a España en 2010 se ha extendido como la pólvora y se ha convertido en uno de los sistemas de mensajería instanténea más usados. Ventajas tiene muchas, de eso no hay duda, de ahí su éxito pero también tiene desventajas y hoy os cuento las principales desventajas que para mí tiene. ¿Queréis saber cuáles son? ¡Pues pasen y lean!

La exigencia

La historia del famoso tic que chiva a tus contactos si has leído o no el mensaje puede traerte por la calle de la amargura. La gente no tiene paciencia y si algo busca con esta aplicación es tener respuesta en el menor tiempo posible y si no la tiene ya tenemos un problema. “Te llamo porque como he visto que te había llegado el mensaje y no me has contestado…” Quizás estaba pensando la respuesta. O quizás simplemente me has pillado en un momento en el que solo podía leerte pero tenía tiempo para teclearte una respuesta como mereces… ¡Qué exigencias! Y sí, ya se que se puede desactivar esa opción pero a mi también me gusta saber si la gente ha leído mis mensajes, aunque yo sin agobiar a nadie…

Los grupos

Si fueran pocos no habría problema pero lo cierto es que los grupos en whatsapp parecen multiplicarse como los gremlins con el agua y sin comerlo ni beberlo de pronto te ves participe en un porrón de grupos sin quererlo. Grupos en los que tienes que estar porque no te queda otra, como los de cole. Con estos, aunque silenciados forever and ever, os renoceré que tengo momentos de crisis en los que tentada estoy de salir por la puerta grande pero eso da para otra entrada y bien completa. Grupos en los que te meten y queda un poco mal largarte, como los de antiguos compañeros del cole. Grupos chorras en lo de pronto te ves metida donde no paran de mandar chorradas y cosas absurdas y sin sentido. Y grupos en los que te gusta estar pero por culpa de todo lo demás no das abasto para participar como te gustaría  y leer todo lo que en ellos se cuenta. Y lo malo de tener muchos grupos es que te despistas un momento y te encuestras con más de 500 mensajes imposibles de leer…

La mudez

Lejos de parecerme a mi compañera Ruth que se define a si misma como “reina del whatsapp forever“, si algo odio del whatsapp es su mudez precisamente. Desde que la aplicación se instauró en España las llamadas son muchos menos frecuentes. Amigos que dejan de llamarte, amigos de los que empiezas a olvidar su voz, porque sustituyen siempre las llamadas por mensajes incluso cuando tienen cosas interesantes que contarte. Un montón de veces soy yo la que bruscamente abandona la conversación, que se está poniendo interesante, y directamente llama para enterarse bien de todo con pelos y señales. ¡Que hay cosas que merecen ser contadas de viva voz hombre!

Y entendedme, no es que odie la aplicación pero reconozco que a veces me satura, me harta y me dan ganas de mandarla lejos, bien lejos, aunque siempre me la quedo. Será que algo bueno tiene.

Y a ti, ¿se te ocurre alguna razón más para odiar esta exitosa aplicación de mensajería? ¿Te animas a contármela?

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Soy Natalia, mami de tres… bueno de dos princesas, que me tienen loca, y un blog donde, desde hace más de cuatro años, cuento mis historietas, mis ocurrencias y mi día a día. Mujer apasionada, responsable, trabajadora, comprometida, cariñosa y muy optimista, me gusta ver el vaso siempre medio lleno. Dispuesta a darlo todo siempre y a disfrutar de este nuevo proyecto con todas vosotras.

11 COMENTARIOS

  1. Yo soy un poco el enanito gruñón del Whatsapp. No me gusta nada, por las cosas que dices. Es un coñazo supino. Ya me he rendido pero refunfuño siempre que puedo. Y es que no se puede ser tan sociable. Tengo demasiados amigos, demasiados grupos, demasiado poco tiempo.

  2. A mí no es que no me guste hablar por teléfono. Me gusta… pero encontrar el momento es misión imposible. Toda esta mensajería resuelve muchas cositas de forma ágil. Esa agilidad me gusta peeeero, como todo, como el vino, como el bacon… abusar es maaaaalo para la salud.
    No me fastidia el uso de whatsapp pero sí su abuso. 🙂
    Vamos, creo que vengo a decir lo mismo, no?

  3. Lo que odio es que tanto mensaje hace que olvidemos que estamos con alguien cara a cara. A veces me satura y me pone de mala leche esas cosas.
    Y lo de mensajes con chorradas?? Odio cuando pasa algo y me llegan 4 o 5 veces el mismo meme desde diferentes grupos o personas…

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