Tu nombre de pueblo favorito

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España está llena de pueblos maravillosos con nombres bastante curiosos: Porrera, Vozpornoche, Tembleque, El Gordo, Berga… cada uno tiene su historia y una explicación (imaginamos que lógica) para esos nombres tan extraños, pero la primera vez que los ves te resultan muy graciosos ¿verdad?

Hoy en Mujeres y Madres Magazine hemos elegido nuestro nombre de pueblo original favorito ¡Que los disfrutéis!

Alfamén, provincia de Zaragoza (Sara Palacios)

pueblo favorito alfamen

Cuando viajas de Zaragoza a Madrid por la A2 siempre me río cuando paso por el cartel que indica la salida a Alfamén. Os confesaré que jamás he estado y creo que no iré, básicamente para no romper la magia. Alfamén siempre me saca la sonrisa porque yo lo veo como un pueblo de superhéroes: los Alfa-Men. Y me río porque me imagino a unos hipotéticos aldeanos yendo al campo con sus tractores ataviados con sus trajes ajustados y sus capas al viento. Por supuesto en mi mente todos van al casino y juegan al guiñote con sus máscaras para que nadie sepa quienes son. Cuando se enfadan pelean entre ellos dando saltos imposibles y cuando son las fiestas del pueblo avisan proyectando en el cielo el símbolo de Batman.

Vale, esto sólo pasa en mi mente. ¡Pero sólo por eso es el pueblo que más me gusta del mundo!

Ataquines, provincia de Valladolid (Merak)

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En un tiempo en el que los GPS eran pura ciencia ficción, mi madre ejercia de TomTom cuando salíamos de vacaciones en coche. Una tarea nada fácil cuando al volante estaba un conductor con tendencia a la desesperación absoluta como mi padre, para el que todo lo que fuese salir de la demarcación territorial de nuestra ciudad era un drama. El caso es que un día, camino de Madrid, se enfrascaron en un tira y afloja para saber donde estábamos. Mi madre leía pueblos en el mapa de carreteras a la velocidad de la luz, mientras mi padre se iba encendiendo y nosotras -las tres Marías, o sea, mi madre, mi hermana y yo-, como siempre que esto último sucede, nos escojonábamos de risa. La conversación se tornó surrealista y en un punto mi padre la azuzó: “¡Estamos a la altura de Ataquines!” y ella no tuvo otra feliz idea de preguntarle “¿De arriba o de abajo?” a lo que el, fuera de sí, contestó “¡Ataquines del carajo!”. Y así es como este precioso municipio de 574 habitantes en la provincia de Valladolid se convirtió en un referente familiar que perdura 25 años después de aquel viaje.

Guarromán, provincia de Jaén (Let B. Díaz)

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Todos mis viajes al Sur pasan por Despeñaperros y después por Guarromán. Claro, la primera vez que lees el nombre en la carretera te mueres de la risa (y puede que la segunda, y la tercera y…) porque aquello de que juntar Guarro y man en una sola palabra da mucho pero que mucho juego. Seguro que los vecinos del pueblo están hasta el moño de las gracietas al respecto, pero yo es leer el dichoso nombrecito e imaginarme al típico tío huraño de película, con una barba larguísima, el pelo sucio y un chándal o pijama con lamparones. Pero no es eso lo que más me gusta de Guarromán, no. Lo que más me gusta de este pueblo jienense lo descubrí la primera vez que paramos a desayunar allí (y no era el café del bar que, por cierto, estaba malísimo) de pura casualidad, algo que se vienen casa cada vez: unos hojaldres que quitan el sentido. Parad. Y probadlos. Luego, ya si eso me contáis.

Cenicero, en la Comunidad Autónoma de La Rioja (Verónica)

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La primera vez que oí el nombre de este pueblo contaría con unos cuatro años, cinco como mucho, y recuerdo perfectamente haberme quedado perpleja mirando un cuadro en la pared. No hice preguntas porque, desde que en un derroche de creatividad infantil definiera a los judíos como “señores que joden mucho” para la algarabía de todos los comensales de aquella Comunión, me cuidaba muy mucho de cuestionar “los dobles sentidos” del mundo adulto.

Cenicero no podía ser nombre de pueblo, vamos, a qué cabeza pensante se le podía ocurrir poner semejante nombre a un pueblo. Pero en aquella conversación, mi abuelo y mi madre seguían repitiendo el nombre rodeado de otras palabras:”fueron a Cenicero”, “hablaron con el alcalde de Cenicero”, “Cenicero es más pequeño que Fuenmayor”… Tenía que estar en lo cierto, aunque sonase a despropósito. Más adelante ya me contaron que el pueblo debe su nombre a los montones de cenizas de sus hogueras que dejaban los pastores a orillas del río Ebro. Vaya, vaya…

La Portera, Comunidad Valenciana (Pilar)

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La primera vez que leí el nombre del pueblo me hizo mucha gracia. En realidad no pensé que se refería a una portera de fútbol, más bien creí que se refería a las típicas cotillas de los pueblos (que al menos en Valencia hay muchísimas), ya sabes a las que me refiero, esas que miran por detrás de la cortina y si te cruzas con ellas en la calle te paran a preguntar “¿tú quién eres? ¿cuánto tiempo vas a estar aquí? ¿quién es tu padre? ” y así hasta el infinito y más allá.

Se me quitaron las ganas de ir de visita porque pensé que el número de cotillas por habitante en ese pueblo debía de ser altísimo ¡con ese nombre imagínate!

Cojóbar y Modúbar de la Emparedada, Burgos (Ruth)

Empanada-Asturiana

Realmente son dos pueblos, pero desde hace unos años, Cojóbar es un municipio de Modúbar. No se por qué me hacen tanta gracia. Imagino que de pequeña era por que me sonaba a “cojón”. O por lo de emparedada, que para mí era una empanada más que una mujer enterrada en una pared… Sigo pasando por allí cada vez que vamos a Burgos y siempre se me escapa una sonrisa.

Ahora reflexiono y me pregunto que pensarán los modubeños (también conocidos como “ahorcacristos”) de los nombres de sus pueblos…

Ahora es tu turno ¿cuál es tu nombre de pueblo favorito?

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8 COMENTARIOS

  1. En Espańa no sé decidirme, pero los que pusieron los espańoles en América son muy buenos, aparte del famoso Real de Nuestra Seńora Santa María del Buen Ayre o El Pueblo de Nuestra Seńora la Reina de los Angeles de la Porciúncula(cántale, Sinatra) uno de mis favoritos, incluída la leyenda es el de Venado Tuerto, en Argentina.

  2. ¡Qué risas hoy! A mí también me encanta lo de los nombres de los pueblos. En nuestros viajes Barcelona-Madrid-Barcelona tenemos nuestros clásicos. Alfamén lo veo siempre pero nunca lo había visualizado como Sara (me temo que a partir de ahora sí lo haré, jajaja). En esa ruta pasamos por Contamina. Es un pueblo en peligro, ay si Greenpeace se entera… Pero a mí el que más me gusta es LA ALMUNIA DE DOÑA GODINA. Me parece poético.
    Guarromán es genial, por cierto.

  3. Yo siempre pienso que quien fue el iluminado que puso algunos de esos nombres jajajjaa. En Ávila hay uno que se llama Aveinte, imagina ir por la autovía y ver el cartel. Y mi marido que es comercial visita muchos pueblos de La Mancha profunda y me llama mucho algunos nombres, pero sin duda me ha marcado…. El Charco del Tamujo….
    Ah! Y por curiosidad tuvo un cliente que se llamaba Pedro Muñoz y era de Pedromuñoz anda que los padres también jajajajja

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