domingo, mayo 22, 2022
InicioFrikismoAberraciones beauty de los 90. ¿Podía ser más horrible el maquillaje?

Aberraciones beauty de los 90. ¿Podía ser más horrible el maquillaje?

Una de mis obsesiones personales es que mi hija aprenda a maquillarse en condiciones. Cada uno tenemos lo nuestro pero es que tened en cuenta que yo venía de un hogar en el que mi madre no se maquillaba nunca y no tenía ni idea de cómo se hacía. A esto hay que sumarle que francamente la moda de los 90 era posiblemente la más fea del mundo y vista con un poco de distancia MADREDELAMORHERMOSO qué pintas llevábamos.

La verdad es que yo siempre he pensado que me maquillaba fatal y recordadlo, nosotras no teníamos YouTube para aprender así que tenía la idea de que era una cosa mía. Pero ¡qué va! Cuantas más fotos veo de los 90 más convencida estoy de que no es que yo fuera especialmente torpe (que lo era), sino que la mayoría de la gente a mi alrededor no se daba mucha más maña ¡y además la moda era horrenda!

Os traigo pruebas. Vamos a echarle un vistazo a esas modas horrorosas de los 90 en cuestión de maquillaje y veamos en cuántas de ellas caimos.

Maquillaje

Maquillaje máscara

Cuando yo era adolescente la gente básicamente se pintaba la cara. Y ya. Nada de difuminar hacia el cuello ¡qué dices loca! Todas andábamos con una raya en el borde de la cara y tan felices. A mi me parecía un horror ya entonces pero es que si osabas difuminarlo un poco no había maquillaje que no dejara resto. Lo más probable es que acabases con todo el cuello sucio, así que no sé si era mejor susto o muerte.

Yo creo que esto fue el detonante de que todas andásemos con pañuelos anudados al cuello, así se notaba menos la zona donde estabas maquillada de donde no.

Usar un tono random

¿Mirar a ver qué tono es el que nos corresponde por piel? ¡Qué dices loca! Tú te maquillabas para tener mejor color o para dejar de estar blanca cadavérica en verano así que cuanto más oscuro mejor. El color que estaba de moda en bases de maquillaje era el naranja, así que todo el mundo iba con el pote (que era como lo llamábamos) estilo dorito.

A ver si te vas a creer que me lo inventé yo.

En los 90 todas éramos Trump. Recuerdo perfectamente la untuosidad de la base que compré con una amiga en diez minutos porque “era maravillosa” (y claro, a ella que era morena de piel le quedaba fenomenal, pero a mí me sentaba como un tiro). Luego me daba cosica usarlo así que mi madre, que como he dicho era la más experta del mundo en maquillaje (NO) se empeñó en usar una cosa con bolitas que supuestamente mezclaba el color. Mezclarlo no sé si lo mezclaba pero como tenía bien de shimmer brillábamos todas ahí como si nos hubiera cagado un unicornio encima.

Polvos bronceadores

Todo servía para todo

Base de maquillaje, colorete, bronceador, primer, iluminador… todos esos eran conceptos que no tenían sentido en los 90 para la mayoría, o que al menos usábamos de manera random. Había polvos y había crema y tú te lo echabas como podías. Las bolitas éstas, que básicamente eran un iluminador te las dabas por toda la cara y hacías más hincapié en las mejillas, por ejemplo. ¿Corrector verde? ¿Estamos locos o qué? El único producto que teníamos claro era el corrector de ojeras que tú te aplicabas básicamente haciendo así, ras, ras. ¿Difuminar? ¡Anda ya! ¿Elegir el color? NOOOOO. Tú comprabas un corrector de ojeras Y PUNTO.

Pero lo que era lo más de lo más era utilizar el corrector de ojeras como pintalabios color nude con dos cojones.

Ojos ¿pero qué despropósito es esto?

Fijémosnos en las Spice Girls que eran las que lo petaban entonces. Geri Halliwell nos sirve fenomenal para hablar de cómo llevábamos los ojos entonces.

Geri Halliwell
Os voy a contar todo

Hay que pararse primeramente en las cejas. ¿Quién se dio un golpe en la cabeza para decidir que aquellas cejas hiperfinas y megadefinidas quedaban bien? ¿QUIÉN? Mira, qué queréis que os diga, ni esas cejas perfiladísimas ni esas otras en las que parece que llevemos una rata muerta sobre los ojos, un poquito de por favor.

Pero es que la cosa no mejoraba debajo. No usábamos sombras. Usábamos SOMBRA, y ya. Una en el párpado móvil y otra así blanquecina en la parte baja de las cejas para iluminar. Las sombras que lo petaban eran de colores brillantes, irisados, así, urraquiles. Lo del ahumado no lo trabajábamos y lo de difuminar, como os he explicado antes, tampoco. He de decir en nuestra defensa que el maquillaje que podías comprar tampoco era tan maravilloso como el de ahora y las sombras solían ser polvorientas a más no poder.

Luego estaba la raya. Ya os digo que la terminología que usábamos era rudimentaria. Nada de eyeliner, kajal, kohl… tú te hacías la raya, por dentro o por fuera. ¡Y ya está!

spice girls

Los labios, WTF

La moda noventera era criminal en general (como imagino que os habrá quedado claro) y los labios no iban a ser menos. Había dos modas, que además no tenían nada que ver la una con la otra. Por un lado estaba no llevar nada en los labios excepto gloss. Eso sí, gloss COMO SI NO HUBIERA UN TOMORROW. Esta moda a mí no me convenció mucho en su día porque los glosses tendían a ser pegajosos a más no poder y era incómodo. Favorecedor o no, eso ya…

Lo otro era justo lo contrario. Se llevaban los colores oscuros, muy oscuros. El marrón lo petaba fuerte, como si te hubieras untado los labios con chocolate. Pero es que a más a más, luego nos los perfilábamos con un color más oscuro todavía. YES. Con un par.

A todo esto en los noventa nadie decía “labial”. Nadie Eso era demasiado cool. Para mí (y para todas) eran pintalabios en plan fino y pintamorros cuando sacábamos la chica de barrio que todas llevamos dentro.

Y ahora confesad ¿Sólo era yo o éramos todas? ¿Cómo os maquillábais en los 90?

Sara Palacios
Sara Palacioshttp://www.mamisybebes.com
Soy Sara Palacios, aunque en la red muchos me conocen como Walewska, mi nombre de guerra. Soy curiosa, inquieta, seriéfila, gafapastas y a ratos pedante. Los que me conocen dicen que tengo mucho sentido del humor y yo no sé si soy graciosa o no, pero que me gusta reírme continuamente es un hecho. ¡Soy una optimista incorregible!
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