Enfrentarse al cáncer siendo madre emprendedora

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Hoy vengo a contarte la historia de una mujer fuerte y valiente que un día decidió emprender desde casa para poder criar a sus hijos como ella quería hacerlo. Un día le detectaron cáncer de mama y tuvo que hacer frente a una horrible enfermedad y además seguir con su emprendimiento.

Hay gente que extraordinaria que merece la pena conocer y mi querida Meni (como se la conoce por las redes) es una de ellas.

Detrás de meninheira está Mónica Fragueiro Carrera, diseñadora gráfica a la que la crianza y educación de sus hijos ha especializado en el diseño y elaboración de material imprimible, tanto organizativo, como educativo, este último basado en un aprendizaje lúdico, visual y muy manipulativo, que puedes encontrar en Educativos meninheira.

Además como diseñadora es una crack y yo misma la he contratado varias veces para las portadas de mis libros.

Así que hoy he querido contar su historia y para ello he querido entrevistara, así que sin más dilación te dejo con ella.

P. Llevas muchos años siendo mamá emprendedora ¿crees que es más complicado emprender que trabajar para otros?

M. La verdad, no sabría qué decirte, trabajar por cuenta propia tiene una serie de ventajas que no tiene el trabajar por cuenta ajena, pero también tiene sus inconvenientes. En esto, también hay un yin y un yang, cada uno debe sopesar qué manera de trabajar le aporta más beneficios (entendiendo como tal satisfacciones y también rendimiento económico).

Tiene que compensar mucho trabajar por cuenta propia porque lo cierto es que en este país las leyes no te lo ponen nada fácil, empezando por una fiscalización brutal y terminando por una cantidad de normas que sólo hacen complicar nuestro trabajo y hacernos dependientes de terceros (asesorías, etc.).

P. Además, hace un tiempo recibiste una malísima noticia 

M. Pues sí, el 31 de diciembre de 2015 me decían: “es cáncer de mama, bilateral”, vaya, ya imaginarás qué entrada de año triunfal, encima íbamos a pasar el fin de año con unos amigos asturianos, pobres, les dimos la noche.

P. ¿Qué fue lo que pensaste?

M. Lo primero que piensas con un diagnóstico de cáncer es en la muerte, todavía el inconsciente colectivo sigue asociando irremediablemente el cáncer a muerte aunque todos sabemos que cada vez esta relación es menor.

Al mismo tiempo piensas en tus hijos, son tan pequeños para quedar sin madre…, del dolor y el miedo pasas a la angustia por el tratamiento, una vez más el inconsciente colectivo nos habla de terribles tratamientos químicos que destruyen a la persona y de los que pocos sobreviven.

Para rematar, por esa época mi marido estaba en paro y yo era la que aportaba los ingresos familiares, así que el terror a dejarlos además tocados económicamente se unía a todos los demás horrores.

cáncer Meni paseando

P. ¿Cómo has podido compaginar la enfermedad con el emprendimiento? porque parece que las emprendedoras no podemos ponernos enfermas

M. Gracias a Dios, mi tratamiento ha sido muy llevadero y tengo unas clientas estupendas que entendían perfectamente mi situación, así que lo que hacía era tomarme una semanita de descanso después de recibir la quimio, que es cuando estás destruida y no puedes ni con tu alma, y después, volvía al trabajo.

Si bien es cierto que me tomaba con más calma aspectos como la promoción, la búsqueda de nuevos clientes,…

P. Y tu familia ¿cómo han llevado tus hijos y tu pareja tu enfermedad?

M. Mis hijos ya sabían qué era el cáncer porque ya habíamos hablado de ello al aparecer el tema en “Érase un vez la vida” y haber tenido amigos cercanos con cáncer, pero al principio todo eran interrogantes que fuimos respondiendo con toda la sinceridad que podíamos. Por ejemplo, a la pregunta de “¿y te puedes morir?” la respuesta era sincera: “sí, me puedo morir, pero también se mueren cientos de personas al año por gripe, así que no vamos a plantearnos esa posibilidad ahora”.

También les conté que me iban a dar una medicina que me pondría pachucha y las primeras quimios, cuando estaba en el sofá tirada como un trapo, sí que se preocupaban, pero yo les repetía: “estoy bien, es la quimio, ¿te acuerdas que lo habíamos hablado?”. Y entre no ocultarles nada e intentar desdramatizar al máximo todo, al final, lo hemos llevado todos estupendamente, incluso nos hemos reído mucho y yo he pasado de por etapas de “mami radioactiva”, cuando no se podían acercar a mi pues me habían inyectado un isótopo radiactivo para una operación; “mami debilucha”, cuando un día en pleno pico químico caí extenuada al abrir un armario corredera enganchado,… sin olvidar los días que hacía pis azul o rosa por las medicaciones, o de que fueron ellos los que me cortaron la melena antes de perderlo por la quimio. De todo hacíamos un cachondeo, la verdad.

cáncer madre emprendedora
Los hijos de Mónica cortando su pelo

En cuanto a mi marido… él ha sido mi roca, mi ancla a la realidad, el que me bajaba los días que entraba en pánico -que los hubo-, el que me repetía mil veces al día que todo iba a salir bien, el que comprendió todas las locuras que necesité hacer para aferrarme a la vida, el que me amó calva, hinchada por los corticoides, sin pechos,…no podría expresar todo el amor y agradecimiento que siento.

P. ¿Has conseguido sacar algo positivo de todo esto?

M. Hay unas palabras que he repetido mucho y que me las dijo mi amiga Paloma (quien por cierto acaba de sacar su primer libro del que yo he diseñado la portada) y que fueron muy importantes para mí, ella me dijo: “la vida te hace regalos en papeles de envolver muy feos” y así ha sido, un regalo horroroso, feo a rabiar, del que he renegado muchas veces, claro, pero que me ha traído muchísimas cosas buenas, muchísimos aprendizajes, otra visión de la vida, atreverme a muchas cosas, fluir,… suena a cachondeo, pero me acordaba mucho de las palabras de Bruce Lee de “be water, my friend” y es que fluimos muy poco, casi todo el rato vivimos siendo agua estancada.

cáncer tatuaje
Este tatuaje se lo hizo cuando terminó el tratamiento

P. ¿Crees que tu emprendimiento se ha visto resentido o al revés, reforzado?

M. Nunca me había hecho esta pregunta, no sabría que decirte, lo cierto es que durante el tratamiento hice nuevos clientes, nuevos proyectos,…  se podría decir que las cosas me van mejor, sí, pero no por culpa del “bicho”, quizás ha sido mi nuevo yo el que ha favorecido todo este cambio.

Espero que te haya gustado la entrevista tanto como a mi y que te inspire para que luches por conseguir lo que quieres.

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Soy Pilar Martínez, farmacéutica, IBCLC y mamá de dos niñas. Escribo sobre maternidad, crianza y lactancia en mi blog Maternidad Continuum y soy Co-Directora de EDULACTA que forma expertas en lactancia materna.
Soy una persona muy positiva, tengo intereses muy diversos y también soy un poco friki, así que aquí voy a permitirme el lujo de escribir de “otras cosas” que también me interesan ;)

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