Querido Príncipe…

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Algunas la conoceréis como Pilar, otras como Mamá Full Time, ella es la responsable de Todo Mundo Peques que hoy saca a relucir su lado más irónico y gamberro en Mujeres y Madres Magazine. El objeto de sus dardos, un personaje a cuyo papel no le ha sentado nada bien la revisión histórica.

cenicienta y el principe

Querido…
Mira que le he dado vueltas y he buscado en San Google, pero me ha sido imposible saber cómo demonios se llama el príncipe de la Cenicienta… así que lo dejo ahí, en “querido” ¡qué le vamos a hacer! Y no me digáis que en la nueva película se llama Kit porque eso es más un nombre para una mascota que para un príncipe… no lo podéis negar y lo sabéis.

Pues eso, hola querido…
Hoy me dirijo a usted/vos/su majestad/usía o como demonios haya que tratar a un príncipe de cuento de hadas, en esta carta. Conste que lo haría por Twitter pero me da que lo de las nuevas tecnologías en su palacio de usted no es que lo lleven muy al día y no sabe como me suena eso. Pero a ver ¡qué me disperso!

Querido “prince”, desde el cariño que le tengo porque le conozco de toooooda la vida le pregunto ¿cómo puede pasarse usted la noche bailando con una mujer y no preguntarle el nombre, alma de cántaro?

Que mira que han hecho versiones de la película y nada, oye ¡qué no aprende!
Es grosero, está feo y sobre todo es de ser un poco mal educado, no nos engañemos y digo yo que usted, como miembro de la realeza, habrá podido ir a los mejores colegios privados del mundo y sus alrededores, sabrá cuál es el tenedor del pescado y le habrán enseñado a preguntar el nombre a las doncellas con las que baila, vamos, ¡de primero de buenos modales hermoso!

Y luego esa obsesión repentina. ¿Toda la noche bailando con un bombón y cuando le dice que se tiene que ir se pone de los nervios a correr detrás de ella? ¿Por qué? ¿Le ha dado un tabardillo en el último minuto o es que es usted de esos que sólo quieren algo o a alguien cuando ven que lo pierden?

¡Oye pues todavía peor!

Mire, así entre nosotros, le voy a hacer una confesión que me da que es que usted tiene poca experiencia en esto del trato con el género femenino. A Cenicienta la vida la ha tratado cochinamente mal, se le muere la madre, el padre se casa con una bruja (en el sentido metafórico de la definición que sino nos confundimos de cuento y lo que te faltaba a ti…) que tiene unas hijas pijas y pendejas a partes iguales y que no dan un palo al agua.

Cenicienta es muy buenecica pero, entre usted y yo, de buena es tonta por aguantar a esas tres y al blando de su padre. Así que cuando se le aparece un hada (o unas rebajas…) y le habla de un vestido nuevo y de una fiesta, pues claro, a Cenicienta y a cualquiera en sus cabales se le ponen los ojos en blanco y se muere por pasar una noche de relax, de risas, de baile, de copas y de lo que surja…

Y surge usted, alma de cántaro, que sí, está de muy buen ver pero la pone a dar vueltas toda la noche como si la muchacha fuera una peonza, no le pregunta su nombre o sea que aún menos le pregunta por su vida y de copas nada, ni una, ni media, ni ná…

¡Y luego a correr detrás de ella!

¡Mira! en condiciones más de la vida real y menos de los cuentos, su comportamiento es más propio de un obseso que de un tipo apetecible para una segunda cita… eso ya se lo voy advirtiendo para la próxima.

¡Hágaselo mirar hermoso! ¿Nunca ha pensado por qué se pone a correr esa pobre muchacha con esos zapatos de cristal y con taconazo? Vamos que no es porque le dé al running, eso ya se lo digo yo…

En fin, lo dicho, individuo conocido como “Prince” que tiene un comportamiento muy “rarito” o es que oculta algo… no sé… ¿se ha planteado que lo mismo prefería usted bailar con el cochero en vez de con Cenicienta? Oye que es sólo una sugerencia pero que analizando su comportamiento… nos dio que pensar a algunas que a lo mejor tiene unos armarios demasiado grandes en el palacio… yo ahí lo dejo no vaya a ser que sea amigo de la Reina de Corazones de “Alicia” y la que termine mal el cuento sea yo…

Saludos y a sus pies, majestad.

14 COMENTARIOS

  1. Me encanta!! La verdad es que Kit, además de compartir nombre con El Coche Fantástico, me defraudó como príncipe… Era muy bajito!! igual es que soy de chicos altos, pero este Kit era eso, un kit de príncipe de bolsillo. Y maleducado: ni pregunta el nombre, ni sale corriendo tras ella, ni na de na… Pero la peli, me gustó mucho!!

    • Jajajajaja… no se le puede tener el respeto “real” a un tipo que se llama como “el coche fantástico” eso es así y los pimientos son asados ¡¡infinita razón amiga!!
      Cuando va/iba en plan Robert Starck.. fíjate.. me resultaba más respetable y todo..
      jejejeje

  2. El Príncipe Encantador. Se llama así, Charming Prince. En las seríes de Shrek se llama así también.
    Se nota que tienes varones. Tenías que haber preguntado a las mamás de nenas antes que a google.
    Y cómo es que te has colado en esta casa XD?

  3. De lo bueno lo mejor, no me puede gustar más.
    Debe ser por estas revisiones sin sentido, que no se actualizan con los tiempos que corren que a P de 3 años le gustara más la película de Maléfica (todos somos buenos y malos) que la de Cenicienta. Que los valores de la mujer generosa están muy bien pero coñe que ya podían revisar esa educación de palacio como muy bien ha expresado usted. Pues eso… vivan las mujeres con carácter 😛

  4. A ver a ver…Me voy a poner un poco juiciosa…Vale que sí, que esta Cenicienta de la época tal vez andaba un pelín despistada en esto de la búsqueda de la felicidad…con tan mala suerte que se topó con un príncipe más despistado que la dama, en darle lo que ella buscaba…Pero vamos, que no negaremos la mayor: el príncipe es guapo, elegante, respetado, tiene una posición de status muy alta, poder, y todo el dinero que ella quiera a su disposición, que para eso es el príncipe. Con esos condimentos, para empezar, no hacemos mal aliño…..saludos querida.¡

    • Jajajajaja… sí, visto así es evidente que la muchacha viene de un entorno muchísimo más hostil que el que el principito le puede ofrecer pero ese, amiga, no era el tema..
      El asunto es que el príncipe es frío, distante y “raruno” (en el sentido más divertido del concepto) con la muchacha y eso.. también es innegable.. ¿no?

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