En vacaciones solemos pasar bastantes más horas en coche de lo normal. Viaje a la playa, a la montaña, a recorrer un país… Sea cual sea el tipo de vacaciones que decidas tener, lo normal es que recorras muchos kilómetros y, lo que es más importante, por carreteras que no conoces bien por lo que la labor del copiloto es básica en estos trayectos.
¿Eres de las que te gusta ir al volante o prefieres ir de copiloto? Si es así, estate muy atenta porque aquí te traigo algunas de las cosas que todo buen copiloto debe de hacer…
Repartir comida a diestro y siniestro
Una galleta para este lado, un plátano para el otro, ahora quiero patatas fritas, ¿me das unas galletas de las de antes?… Ni se te ocurra plantearte comer algo porque entre alimentar al conductor y a los pasajeros de la parte trasera, no te dará tiempo a dar ni un bocado.

Poner tablets, quitar tablets…
Pon tablets, quitalas, enchúfalas que se queden sin batería, cambiame la película, ahora quiero los dibujos, ¿me subes el volumen? … Nos damos la vuelta tantas veces que parecemos la niña del exorcista. No sé vosotros pero yo tengo claro que mis hijos viajan mucho más tranquilos si no les pongo la tablet.

Aguadores
Si repartimos comida sin cesar con el agua tampoco lo hacemos mal. Además, dependiendo de la edad de los pequeños se puede complicar bastante la cosa. Hay que hacer auténticos malabares para llegar a tu hijo pequeño y ayudarle a beber sin que parezca que se ha duchado.

Amenizar el viaje
Os confesaré que en nuestro coche todavía no está claro quién tiene derecho a escoger la música, si el que conduce o el copiloto. Es un dato muy importante ya que mi Paco, no es muy fan del tipo de música que me gusta a mí, ni es de los que va cantando Alejandro Sanz a voz en grito, así que mientras que llegamos a una conclusión, el que va de copiloto se hace con el control de la radio y al otro, no le queda más remedio que aguantarse. Tiene todas las de perder.
Aprovecho para que nos iluminéis al respecto. En vuestro coche ¿quién escoge la música?

Leer los mapas…
Bueno…. o intentarlo porque yo no sé si es el estrés del resto de funciones importantísimas que tenemos que desempeñar durante el viaje, pero yo antes entendía un mapa a la perfección y tenía muy buen sentido de la orientación, ahora sin embargo, puedo darle vueltas y más vueltas y no hay manera de centrarme. Muchas veces, trato de hacerle la competencia a Sidi (no sé si la voz del google maps es la misma, pero nosotros la llamamos así) pero es inútil, siempre acabamos haciéndole caso a ella.

Por esta a la derecha…
En muchas ocasiones el copiloto debe ser el encargado de marcar la dirección que debemos seguir. Da igual como se te dé de bien leer los mapas, tienes más tiempo para mirarlo que el conductor y por ello, todas las esperanzas de llegar al destino están puestas en ti. Es en ese momento en el que te das cuenta que había que girar a la derecha, sí justo por esa, y avisas con tan poco tiempo que ni Fernando Alonso podría reaccionar.
A mi Paco hay pocas cosas que le molesten más y, a mi, cuando voy al volante también. ¿Es tan difícil avisar con un poco de antelación? Pues sí, parece que sí porque a muchos nos pasa.

Para y pregunta
Porque cuando eres copiloto no cuesta nada pero cuando llevas el volante parece que va en contra de todo tu honor tener que preguntar por donde se va. Creo que es una situación que se ha vivido en todo coche español, ese momento tenso en el que parece que damos vueltas en círculo pero el conductor se niega a preguntar…
-Mira cariño, ese señor que va por ahí tiene pinta de ser lugareño…
-¡Que sé ir perfectamente!
-Si yo no lo discuto, pero es por ahorrarnos las cinco vueltas que nos quedan antes de llegar…

Mostrar seguridad
Y una cosa muy, muy importante, es mostrarnos seguros y confiados con el que va al volante. Da igual que te de la sensación de que has invadido el carril contrario dos veces o que tu conductor piense que hay que conducir por encima de la línea del arcén… un buen copiloto, JAMÁS debe mostrar su inquietud. No vayamos a poner nervioso al conductor.

Disfrutar del viaje
Y sí, si hay una ventaja de ser copiloto es que podemos disfrutar del viaje (el tiempo que nos dejen todos nuestros qué haceres, claro está), mirar el paisaje, abrir la ventanilla y respirar el aire puro (depende de la zona en la que estemos). Incluso, puedes dedicar un poco de tiempo a tus hobbies preferidos si no te mareas como leer o escribir. Os confesaré que muchos posts los escribo durante nuestros viajes largos…ejem, sí, este puede ser uno de ellos.

Y después de ver todo lo que debe hacer un buen copiloto ¿como te describirías?, ¿eres de las que prefieres conducir o viajar “relajada”? En mi caso, suelo ir de copiloto pero más que porque me guste conducir menos que a mi Paco, es porque, me molesta menos ejercer de segunda de abordo.
Imágenes: Pixabay
Para comer o tomar alguna bebida para hidratarse, lo normal es hacer alguna parada. No ir en el vehículo con bolsas o botellas.
Hombre, está claro que se hace alguna parada para estirar las piernas y tomar algún refresco. Pero vamos, hacer viajes largos con niños sin que te pidan unas galletas, agua o cualquier cosa que se les ocurra, al menos en mi caso, es imposible…
Gracias por tu comentario Sylvia