¿Quién no recuerda la película de Jennifer López y Matthew McConaughey? En España se llamó Planes de Boda, mientras que el título original era: “The Wedding Planner”, quizá porque en el 2001, año en el que se estrenó, era impensable que en nuestro país alguien supiera qué era una “Wedding Planner”.
Hoy en día, si reviso las cuentas de Instagram que sigo, un gran número de ellas llevan el hastag #weddingplanner, y no son cuentas extranjeras, son cuentas españolas.
¿Os imagináis el glamour de esas vidas…? Cuentas de Instagram con flores frescas cada día, detalles “cuqui-molones” que nos enseñan el “lado bonito de las cosas”, tazas de café de porcelana fina, desayunos ideales, brunchs de ensueños… Camas interminables.
Tocados florales, trajes de novia, parejas de novios guapísimos, coches de época lujosos, o novios en 600. Novios actuales, vintage, todo es posible encontrarlo.

Bodas rockeras, campestres, en la playa, en masías, en monumentos emblemáticos de nuestras ciudades… Nada queda al azar… Todo organizado y controlado.
Pero todo esto podría ser así de maravilloso, sino fuera porque muchas de las “wedding planners” son profesionales de otros sectores reconvertidas -arquitectas, filólogas, abogadas, traductoras…- por una crisis que dejó fuera de juego a muchos profesionales.
En un tiempo de crisis, donde el Mundo Instagram o el mundo Pinterest llena nuestras vidas, donde las apariencias priman por encima de la realidad, las “wedding planners” se erigen como símbolo de lo que las demás mortales no somos ni seremos. Iconos de un mundo irreal que nos acerca a lo que nos gustaría ser o lo que querríamos vivir.

La crisis nos ha forzado a crear, sea en las redes o en nuestra imaginación, mundos perfectos e inexistentes… Donde por mucho que nos esforcemos en dar una imagen de vidas perfectas, la realidad es la que es.
Así que tiemblo pensando el día, en el que mi hija me diga.. Mamá… Quiero ser wedding planner…
Cuanta razón, la verdad es que te puedes tirar horas en Pinterest e instagram viendo la belleza de las cosas que muestran, tiene que ser un trabajo precioso.
Me ha encantado el artículo.
Gracias María!!!!
Temiendo estoy el día que me lo diga.
Me gusta mucho el articulo ,hay que ser imaginativa para ser wedding planner ya que la realidad no te transmite eso,piensa en eso :p,un besazo y enhorabuena
Gracias Lorena!!!! Por supuesto, muy creativa, hay ideas geniales…
Pensado