El deporte después de la treintena

31

evanasarre

Aunque en nuestra mente seguimos siendo jóvenes y el acné no acaba de desaparecer de nuestra vida para demostrárnoslo, lo cierto es que hay en algunas facetas de mi vida en las que me siento muy mayor, y no hablo solo de cuando me toca trasnochar. Sí, señoras, yo fui una de esas que en septiembre me apunté al gimnasio, me di un paseo por Decathlón donde siempre te hacen sentir como una atleta de primera y me presenté con mi bolsita un lunes que no tenía otra cosa mejor que hacer.

En mi gimnasio existen tres posibilidades: o te vas a la piscina, o haces máquinas o te metes en una clase (vaya, como en todos). El primer día decidí meterme a hacer máquinas por aquello de no tener que relacionarme con personas en tres dimensiones. Henchida de esperanza me subí a la elíptica, le comuniqué que iba a hacer veinte minutos de deporte. Cuando ya llevaba cinco se me acerca un chico que se identificó como el monitor del gimnasio:

Monitor cachitas: Hola, joven. ¿Es su primer día?

Pizpireta Patch deseando bajar de peso y ponerse en forma: ¡Uy sí! ¿cómo ha podido notármelo?

MC: Es que llevo un rato mirándote y entre que no te llegan bien los brazos a los bastones, casi te caes al subirte y QUE LLEVAS DIEZ MINUTOS CAMINANDO HACIA ATRÁS he pensado que lo mismo necesitas ayuda. A ver, alma de pollo, ¿qué quieres de este gimnasio?

Pizpireta Patch deseando bajar de peso y un poco avergonzada: Que no me de un infarto antes de bajarme de esta máquina del infierno. Endurecer y perder peso.

MC: Muy bien, te voy a dar una rutina para que hagas todos los días. Si te aburres un día puedes unirte a una de las clases, ¿vale? Y si tienes dudas, llámame.

El Spinning me puso en contacto con mi suelo pélvico

Después de ese encuentro, hice un poco el paripé y me acerqué a la puerta de la clase de spinning donde estaban poniendo una música que no eran Cantajuegos que no había oído en mi vida mientras un grupo de mujeres pedaleaba. La monitora, muy feliz, les indicaba que debían corear el estribillo sin dejar de pedalear como si estuvieran subiendo el Tourmalet. Como parecía que llevaban poco tiempo, decidí ponerme al final de la sala en una de las bicis que había libres.

Dramatización

Como mido metro y medio, tuve que ponerme la bici lo más baja que pude y cuando conseguí encaramarme a ella, la monitora dijo que había que levantar el culo del asiento. Yo no sé si es que los pedales iban largos o es que yo soy muy corta pero con cada pedalada notaba cómo mis bajos sufrían cada vez más, de tal manera que a la segunda canción me rendí so pena de perder el poco suelo pélvico que me queda por una agresión externa.

Tú también puedes ser la reina de animadoras

Derrotada, pasé por el vestuario, me di una ducha rápida y me encaminé a lo que en los papeles ponía que era aquagym, pero que en mi casa lo llamamos viejonatación: todos los viejitos de Alcorcón se habían reunido en la piscina pequeña y se supone que seguían las indicaciones de movimiento de un monitor muy majo y sonriente. Como todos me sacaban por lo menos veinte años, me convertí rápidamente en la mejor de la clase. No os digo más, que si hubiera sido un instituto americano yo sería la reina de animadoras de aquagym. Y saldría con el quaterback. Y nos harían fotos como reyes del baile de graduación.

Por supuesto, no pienso renunciar al único deporte que se me da bien, ya que nunca destaqué en clase de gimnasia por mi habilidad. Yo ya me visualizo triunfando y siendo felicitada por mis compañeras ancianas.

Imagen vía ABC y Wonder of Disney

31 COMENTARIOS

  1. jajajajaja… como te comprendo y lo comparto y esos tugurios del infierno deberían estar prohibidos directamente, me refiero a los gimnasios, claro.
    ¡¡Animo hermosa qué tu puedes con ese “frente de juventudes” en el que te has acoplado!!
    Besiss!!

  2. Puajjjj gimnasio, vade retro! Yo ya hago suficiente ejercicio como madre, todo el día correteando detrás de los niños, recogiendo cosas del suelo, haciendo pesas con sus delicados cuerpecitos (la mayor pesa 27 kg) y pateandome la ciudad entra casa y el colegio.
    Como para encima añadir un gimnasio! Vamos hombre, si mi casa en un gimnasio gratis.
    Me has hecho reír con lo de las ancianitas 🙂

  3. Jajajajajaja, ¿quién no ha hecho el hombre hacia atrás alguna vez en un gimnasio? Yo, que me considero experta y asidua a los gimnasios, lo hice la primera vez y la segunda hasta que me corrigieron y todavía le tengo pavor a cualquier clase nueva. En mi caso hago mucho el ridículo en pilates cuando todas las mayores de 60 dominan cualquier cosa y yo no llego ni a tocarme los tobillos. Huyo de esas clases. Ten cuidado no te engañen, que algunas van del aquagym al pilates.

  4. Me vas a mirar mal si te digo que yo hago ejercicio casi todos los días, con entrenador y que antes de tener las hijas me levantaba a las 6:30 de la mańana para ir a la piscina que me estaba en la otra punta de la ciudad y necesitaba, un autobús y metro con un trasbordo, y luego de vuelta.
    El ejercicio es vicio, Patch.
    O lo tienes o andas para atrás en la máquina.
    Gracias por las risas!!

    • Yo estoy a favor del deporte, solo que el deporte no está a favor mío XD
      Uno de mis objetivos cuando me mejore es volver a retomarlo porque es cierto que me siento mejor si hago ejercicio 😀

  5. YOGA, YOGA…. esa ha sido mi salvación. En mi grupo soy de la mitad, hay ancianos, y niñitas con todo en su lugar. Eso si es democracia e igualdad! y estoy encantada… a mi los gimnasios me aburren un montón y la a la piscina le tengo una pereza enorme! Pero te animo, dicen por ahí que la natación es el ejercicio más completo de todos, así que igual has encontrado tu lugar! Sigue adelante con tu acquagym (por cierto ¿has visto las manoplas tan chulas que venden en el Decathlón para hacer gimnasia aquática? y las hay en colores muy trendys, jejejeje )
    A ver que tu puedes… di que sí!

  6. Jajajajajaja!!! Puff…el gimnasio, ese lugar infernal!!! Yo es que tengo poquísima fuerza de voluntad en general para el deporte y el tema de hacer máquinas o correr me aburre muchísimo, lo único que me motiva algo es nadar, en fin reconozco que debo plantearme retomar hacer algo de ejercicio, así que lo del aquagym igual que haces tu, igual es buena idea, a ver si me animo y me apunto otra vez y lo pruebo. Un besazo, ánimo y a seguir con tu grupo de aquagym!!!

  7. jajajaja…. que risas!! Muy muy bueno… ais, yo tambien soy de las que el deporte no está a favor mío, jejeje… pero al final mi cuerpo me lo pedía a gritos (a dolores) y me estoy pegando con el pilates a ver si me apaño un poco la espalda, recupero algo del suelo pélvico que mi criatura (hace dos años) me lo dejó de aquella manera y refuerzo un poco los abdominales que me he quedado como una preñada de 4 meses perenne, en fins…. como no vea resultados rapido al aquagym que voy tambien, jajajaja

  8. Yo he vuelto hoy!!! Al Profe le he confesado que voy a sus clases de postparto en postparto, así que imagina lo ahogada que he terminado… Ya me has visto en IG! Y el jueves quiero probar el spinnimg, pero después de leerte no lo tengo claro! O_o

  9. ¡Somos almas gemelas en el aquagym! Yo dejé de ir al estar embarazada de 6 meses y mudarnos de piso ¡pero fui la reina de la piscina municipal durante 2 años! Y claro, he creado escuela y las señoras me saludan por la calle, por lo que el papá de mi bichilla no entiende por qué sólo tengo amigas tan mayores. Oye, y que bien hecho ¡el aquagym cansa un huevo!

  10. jajajajaja los gimnasios los carga el diablo!!!! tengo una compañera que casi se cae de la cinta de andar porque el que iba delante de ella la dejo en modo carrera y el monitor cachas no sabía cambiarla 😀 yo he descubierto el baile que hago ejercicio igual y me gusta más.
    Mucho mejor que la clase sea de abuelillas que te tratan con más cariño que de jovencitas que nos miran mal
    Bsss

DEJA UNA RESPUESTA

Introduce tu comentario
Introduce aquí tu nombre