Mañanas que parecen un maratón o, como empiezan el día las madres

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Recuerdo con nostalgia como eran mis mañanas antes de ser madre: sonaba el despertador, me levantaba, me duchaba, me vestía, desayunaba con calma siempre que no me hubiera dormido claro, me arreglaba y salía tranquilamente a veces no tanto de casa. En hacer todo esto podía tardar una media hora más o menos.

Mis mañanas ahora, como la de la mayoría de las madres, no tienen nada que ver. Y es que ya no tienes que arreglarte tu sola, también toca despertar a los peques, pelear con los desayunos, vestirlos y llevarlos al cole.

Voy a intentar resumir un poco cómo puede ser una mañana entre semana en la vida de una madre cualquiera.

levantarse de la cama

Suena el despertador y nos despertamos como si de la niña del exorcista se tratara pensando en todo lo que nos queda por delante. Además, probablemente llevemos dormidas una hora porque uno de los niños se haya despertado a hacer pis, porque tenía hambre o por una pesadilla. Con lo cual, no estaremos dormidas profundamente.

Ducha psicosis

Antes de despertar a los peques, lo suyo es darse una ducha y arreglarse. Con las prisas, la mitad de los días no nos da ni tiempo a que se caliente el agua por lo que la primera toma de contacto nos generará un grito al más puro estilo “Psicosis”.

relax en la ducha

Será todo menos un momento de relax, incluso casi se podría decir que salimos maquilladas de la ducha. Por lo menos, mentalmente, porque en esos tres minutos y medio que dura la ducha, ya has pensado todo lo que vas a hacer a continuación.

Despertar al niño

Una vez lista, comienza el verdadero maratón: despertar a los niños que ya nos gustaría que se levantaran con esta agilidad. Normalmente se les pegan las sábanas y no hay quien los mueva. Eso sí, excepto si es fin de semana, como ya nos contó nuestra compañera Natalia, los fines de semana no tienen ningún problema por levantarse a las 7:30. Ahí no oyes nada de “un poquito más”, “es que tengo sueño”.

Niña desayunando

Sí, esto se parece más a la realidad de mis mañanas… No sé en tu casa, pero aquí, el desayuno no tiene nada que ver con esos momentos entrañables en familia, niños sonrientes y platos perfectos. Que si no quiero galletas, que si la pajita de hoy es azul y la quiero roja, que si la leche está fría.

Mujer gritando

Después de la pelea del desayuno, llega la lucha para vestirse y te aseguro que a esas alturas de la mañana, me parezco más a la de arriba que a la dulce mamá que los despertó con besos hace 30 minutos.

rally

Una vez todos vestidos, aseados y almuerzos preparados empieza el rally al colegio. Da igual a qué hora nos levantemos pero siempre vamos con el tiempo justo. No sé cómo será en tu colegio, pero en el mío parece que tenemos un parking al aire libre en tres manzanas a la redonda. Ves coches encima de la acera, en doble (o triple) fila, en zona peatonal… Así que la mitad de los días o te comes el coche, o sigues la corriente y dejas el coche tirado en el primer sitio que ves.

Fotografía de Stephanie Lepoint
Fotografía de Stephanie Lepoint

Dos horas después de haberte levantado, dejas a los niños en el colegio y, en lo único en lo que puedes pensar es en volver a meterte en la ducha…

Y tus mañanas, ¿también son un maratón o te las puedes tomar con más calma?

33 COMENTARIOS

  1. Me habeis puesto una cámara en casa? No se si me consuela ver que os pasa lo mismo que a mi o llorar porque no hay remedio! Y lo de los findes en esta casa es un must, seguimos el horario escolar de madrugueo… ainsss… como puedo tener taaaato sueño!

    • Es mejor consolarse jejejej al menos nos queda algo de esperanza de que con el tiempo mejorará ;-).
      Lo del horario escolar el fin de semana creo que es también bastante generalizado. Aquí entre semana hay que despertarlos y el fin de semana, saltan solos de la cama una hora antes…

  2. Madre mía, acabo de comprender los gritos que me daba mi madre cuando me revelaba contra la leche con galletas ( también es cierto que me las machacaba todas juntas y aquello parecía una pasta horrible) Jajajaja. Pobre mía. Desde luego os merecéis un premio!
    Yo de momento sigo merendando tranquilita que ya queda menos para ir a la velocidad de la luz como vosotras jeje.
    Besos y buen día!

  3. jajaja qué grande tu post María!
    Yo la verdad es que ODIO (con mayúsculas) ir corriendo por las mañanas y odio todavía más tener que discutir o meter prisa a mis hijas.
    En mi casa tengo un sistema de alarmas que van sonando y avisando del tiempo que nos queda que aunque no es perfecto, funciona muchísimo mejor que yo diciendo “veeeenga que llegamos tarde” XD

  4. Eso me pasa tooodas las mañanas, por mucho que levante a la fiera antes, da lo mismo, se me hace el remolón y me pone negra!!! Porque pasamos de ir bien, a ir corriendo que no llegamos!!!!! Lo mejor de todo es cuando tienes que ir al baño, porque no te aguantas más, diremos fínamente aguas mayores y mi querido hijo llega al baño gritando que también le toca su momento allbran!!! un show!!
    Y lo de aparcar en el colegio, otro show, ya me tiro donde sea, si veo que se va otro de la acera de enfrente y me quedo bloqueando un poco, me da igual porque tengo que aparcar!!!! jejejeje

    Vamos que después de dejarle en el cole, me volvía a meter en la cama para relajarme o montaría una fiesta en casa!!!

  5. Jajajaja, ¿es que me ves por un agujerito? La única diferencia es que yo me ducho por la noche. Pero lo demás, igualito. corriendo a todas partes, se toma la leche en la cama mientras se hace viva, momento que aprovecho para maquillarme como puedo, y de desayunar, unas galletas en el coche, así lo llevo yo de migas. Vamos, que cuando llego al curro llego ya agotada, me hago un café y me paso un buen rato “desconectada” hasta que cojo fuerzas para empezar el día. Besicos

  6. Mal de muchas… veo que la locura que se instala en casa (y en nuestros cuerpos) por las mañanas ocurre en todas las casas y sí, será consuelo de tontos, pero me siento mucho mejor. Eso sí, yo también me ducho por la noche, desde que nació la mayor empecé a hacerlo así porque sino ya las mañanas eran de traca (que yo no puedo salir de casa con el pelo mojado y que se seque al aire porque parezco una bruja)…

  7. Ay, yo tengo un horario peor, porque aunque me despierto mucho antes que mi bichilla no puedo salir de la cama para que no se me descalabre, con lo cual, nos levantamos a la vez, y ya es un malabarismo tras otro hasta que nos volvemos a acostar a la misma hora cada noche (porque ella trasnocha mucho y se pone a nuestro nivel). Eso sí, su papá insiste en llevarla a la guardería unas horitas para que desconecte de la maternidad, pero no me siento capaz, así es que al pensar en los horarios rígidos del colegio para 2016 ¡se me saltan las lágrima de emoción!

  8. Me siento totalmente identificada. Lo de las alarmas que decís es una buena idea, aunque de momento me desgañito con el mayor y con el pequeño, como es un bebé se va salvando. Yo lo que peor llevo es ese momento en el que vas a salir por la puerta de casa y descubres que uno se ha hecho caca o que el otro se ha manchado el baby, o peor aún la ropa con el desayuno. Y entonces la maratón se comierte en triatlon. Mientras cambio a uno, lucho con que el otro no me coja la escobilla del váter y me limpie el suelo del baño. Si es que son muy seguidos los dos. Así que una aprende a ser multitasking y a desarrollar ojos en el cogote. Y también a convivir con los lamparones, propios y ajenos.

  9. Ahora queda otro post contando como acaban las noches…ale..animarse…de todos modos. .bbahhh…estas madres flojeras que diría la mía. .y fijate que igual hasta tiene razón. ..saludos

  10. Que pasa que los padres no hacen nada por las mañanas?
    Parece que en tu caso es así. Pero en el mío no, nos dejas en muy mal lugar.

    • Siento si crees que os dejo en mal lugar, no era mi intención. En mi caso, no tengo ninguna queja de mi marido, arrima el hombro lo mismo que yo con los peques, con lo que tengo queja es con sus horarios…por desgracia (para él y para mi) entra a trabajar antes y no tiene opción de colaborar mucho por las mañanas. Eso sí, los días que entra tarde, lo notamos todos y bastante 😉
      Gracias por aportar tu punto de vista.

  11. Ajaja, me ha encantado el post, de todos los momentos que vivo casi a diario me quedo con ese momento en el que tu hija viene al baño cuando tu ya estas acabando y ya estas llegando tarde y te dice, Mama, mi hermano ha tirado del mantel y se me ha caido toda la leche encima y a el tambien!!! Vivan esas mañanas de maraton, a mi me dan la vida aunque ya vayas acelerada desde que suena el despertador

  12. Chicas, que así era nuestra vida hasta el 2012 en que decidimos decir basta. Los chicos mal dormidos, mal comidos, mal humorados y era correr para todods lados. Tomamos la opción de la educación en casa y como trabajo en un pequeño negocio local donde los peques me pueden acompañar si quieren, al fin tengo mañanas de pelicula. Que si el peque tuvo pesadillas o dolor de estómago pues un ratito más en cama, que si las visitas se fueron muy tarde la noche anterior un ratito más en cama, que si me siento terriblemente mal o me dio gripe o sindrome premenstrual endiablado un ratito más en cama. A veces hasta siento culpa de llevar la vida más en calma, pero cuando veo que mis hijos tienen el tiempo para aprender las cosas necesarias a su ritmo y como en este pais la educación en el hogar no está permitida, pero tampoco prohibida, pues a hacer nuestro el vacio legal en cuanto a la educación (pero que no me oiga mi presidente porque capaz que nos lo prohibe) eso se ve reflejado en nuestro ritmo de vida, ya casí nunca llevamos prisa. Cuando viviamos la locura de llevarlos a la escuela eramos los más impuntuales del universo, actualmente somos muy puntuales y más relajados 🙂

    • Me alegro Erika de que os esté funcionando esa decisión y podáis disfrutar de una vida mucho más calmada. En mi caso es algo inviable pero sonar, suena genial y me alegro que haya quien pueda disfrutarlo.
      Gracias por compartir tu experiencia con nosotras.

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