5 situaciones que reconocerás si has sido una embarazada con sobrepeso

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Hola, amigas, me llamo Patch y tengo sobrepeso.

¡Hola Patch!

El otro día leía en Weloversize un post en el que una chica se preguntaba si estaba demasiado gorda para ser mamá y ¡claro!, después de vivir mis dos embarazos con un sobrepeso interesante he pensado que escribiendo un post sobre el tema lo mismo ayudo a alguien. Bueno, o no, que yo no soy médico ni matrona ni tengo ni idea de embarazos más allá de los míos, pero permitidme que saque mi lado más cuñado y os cuente cinco situaciones que te pasan si eres una embarazada con sobrepeso.

¡Ah! Y antes de seguir leyendo, mi médico me obliga a hacer el siguiente disclaimer: el sobrepeso no es saludable. Si podéis poneos a dieta antes de llegar a esta situación, empezad hoy que siempre es mejor día que el lunes que viene.

1. Los test de glucemia son tus acompañantes durante todo el embarazo

test glucemia
¿A vosotras también os vienen arcadas solo de ver el bote naranja?

Todavía recuerdo a mi ginecóloga frotándose las manos cuando me vio aparecer con mis kilos de más y mi historial de algunos familiares diabéticos. Me mandó directa a hacerme el test de glucemia (¡el largo!) antes incluso de hacerme la primera ecografía. Por primera vez fui la más delgada de la sala (porque ese test te lo suelen mandar a partir de la semana 12 o si ven algo raro). Por desgracia, vomité mi cena de la noche anterior si eso es posible y me lo tuvieron que repetir. Fue el primer test de los cuatro que me hicieron durante los nueve meses. Todos salieron negativos.

Por si a alguna le pasa: el combo perfecto es llevarte medio limón envuelto en papel albal para quitar las nauseas, un libro, una revista y un MP3 cargado. Vais a estar cuatro horas en una silla y no os van a dejar levantaros (aunque sí podéis dormir). Avisadas estáis.

2. Te conviertes en el paciente favorito de los endocrinos sádicos

En mi primera visita al endocrino me dijo que si quería un bebé que se quedara ciego de diabetes lo único que tenía que hacer era seguir comiendo como una becerra (cosa que, aunque no era de su incumbencia, no hacía de todas maneras). Me dio un par de dietas fotocopiadas de esas que tienen en sus cajones y me prohibió las siestas, los hidratos de carbono, los dulces y la felicidad.

Monica Kit Kat

Tuve que verle una vez al mes o dos veces el mes que me hacía la prueba de la glucosa y tuve que aguantar sus broncas pese a que en mi segundo embarazo solo engordé cinco kilos (en el primero nueve que es lo mínimo que te dicen que coge la gente normal). ¡How rude, endocrino!

3. Nadie se da cuenta de que estás embarazada hasta que no es muy obvio

sara y patch melonas
Aquí estaba de 5 meses. ¿No me veis radiante por mi embarazo?

Esto es una gran ventaja, sobre todo si no quieres ir dando explicaciones al prójimo. Al ser gordita y tener ropa ancha hubo mucha gente que no se enteró de mi embarazo hasta que llegó el calor o hasta que parí. En el segundo fue una bendición porque me dieron un diagnóstico complicado para mi peque (no relacionado con mi peso ni con la supuesta diabetes) y me ahorré muchas charlas (el peque nació bien, no cumplí la estadística y tengo un bebé perfecto). Eso sí, el sobrepeso no te impide hacerte tu sesión de fotos rechulonas, esto es así.

4. Encontrar ropa de embarazada de tu talla es una agonía

fat monica

¿Sabéis lo difícil que es encontrar en tiendas ropa de tallas grandes que no tenga:

a) estampado de leopardo/cebra/serpiente/piraña/ñu

b) pinta de ser parte del vestuario obligatorio del público del programa de la Campos?

Pues imaginad si tenéis que buscar ropa premamá que pase de la talla 44. Por suerte y tras dos embarazos ya os puedo confirmar que en Kiabi y en La Vera donna tienen ropa bastante neutra de premamá hasta la talla 50 y que el embarazo pasa rápido, así que ánimo con las camisetas oversize y los vaqueros.

5. Te pasas todo el rato del paritorio respondiendo a todos los médicos que se acercan que ya estabas gorda antes del preñe

Se habla mucho de la violencia obstétrica pero poco de la violencia gordofóbica. ¿Tanto les cuesta a los médicos anotar “esta chica no tiene diabetes y ya nos la dieron regordeta”? Me pasé en ambos partos todo el rato respondiendo a médicos que me preguntaban si me había puesto gorda en el embarazo o si ya estaba así de antes. A-Todos-Los-Putos-Médicos. #gordasdignidad

Así pues, mi recomendación es que el peso no os frene a la hora de tener hijos (sea el primero o el segundo) aunque si podéis perded peso porque los médicos son unos plastas. Eso sí, os regalo mi respuesta que no logra cambiar la actitud de los médicos pero te libera un rato:

fumadoras gordas

Imágenes vía El parto es nuestro, Violeta Rodríguez, Pixabay

29 COMENTARIOS

  1. Telita, ¿no? En la carrera de medicina la empatía y el tacto deberían ser una asignatura obligatoria. Pero es bueno ver que te lo tomas con humor, aunque sea a toro pasado.

    • Me comentaba un chico que estudió medicina que durante las prácticas los que tardaban menos con los pacientes tenían mejores notas. Los que les dedicaban más tiempo, mejores resultados. Habría que cambiar algo, sí

  2. Madre mia…. cuanto cabeza de alcornoque…
    Yo no tenia sobrepeso, pero en los dos embarazos cogí casi 30 quilos… y no veas q plasta todo el mundo…. y con las analiticas impecables y mejor q las del mas sano!! Ni azúcar ni diavetes ni nada… y si no fuera xq no quiero pensar q la gente es tan sadica, hubiera pensado q estaban esperando q me salieran mal los analisis o que me diera diavetes!!!

  3. Yo aún recuerdo a esa frutera que, estando de siete meses me dijo, tal cual: “Claro, como estás gorda de todos los sitios no se nota”.

  4. Ya hay que tener arte para, como dice Nuria, darle la vuelta a una situación que puede ser desagradable tela (con lo sensible que está una con el preñao, leñe). Los médicos a veces (no tiene sentido generalizar ni demonizar) tienen el mismo tacto que el estropajo con el que quito lo pegao de las sartenes regulares. En general dan guerra con el peso, empieces como empieces el embarazo: Yo engordé más de 20 kilos (engordé lo que pesaba mi sobrino, engordé un cuarto de varón caucásico estándar), y los comentarios de amor de mi “querida” matrona me dejaron KO una vez (con jartón de llorar incluido), pero sólo una. Buuuuh! Afortunadamente mi ginecóloga sí que era apañaica en este sentido.

    En fin, que… ¡ole tú!

    • Gracias amore! Bueno, yo más que lloré me indigné. Como soy de los gordinis de toda la vida tengo bastantes armas para contraatacar a la gente que se mete con mi peso XD

  5. Como gorda donde las haya, debo decir que yo adelgacé 11 kilos en el embarazo, no me vio ningún endocrino, no me pusieron a dieta, la prueba de la glucosa (3 cortas me hicieron) la cogía con ganas, después de tantas horas en ayunas y nunca me dijeron nada por el exceso de peso. Lo peor ¡fue lo de encontrar ropa mona de preñada!

  6. Jajaja muero con el estampado de ñu. Venga que estás en plena operación de tiabuenación y para el tercero vas a estar tipin. Jajajajaja

  7. Gracias por compartir algo tan personal. Estoy en tratamiento para intentar ser madre y tengo sobrepeso, pero me ha ayudado leerte

    • Meg, te deseo mucha suerte en tu tratamiento, de corazón 🙂 Sobre el sobrepeso, lo que más me ayudó fue pensar que había mujeres embarazadas en guerras y en sitios mucho peores y que unos kilos de más, en España y en pleno siglo XXI, no tiene por qué determinar un embarazo del horror.

  8. Gracias por compartir algo tan personal. Estoy en tratamiento para intentar ser madre y tengo sobrepeso, pero me ha ayudado leerte

  9. Yo me voy a poner seria, y es que creo que no entendéis lo grave que es la diabetes, que ya es la primera causa de muerte en muchos países europeos. Por desgracia, en familia de marido lo son y acabamos de tener una horrible experiencia de ver cómo ataca y puede ir muy rapidito.. Así que si el médico se pone borde, dale las gracias, quizás te esté salvando de una posible insuficiencia renal de por vida.
    A todas con sobrepeso, ánimo, y nada de dietas, es mejor ejercicio, vida sana y entender que quizás eres así y punto. Acéptate.
    y Patch, me debes un portátil por que al leeer lo del estampado leopardo/cebra/serpiente/ńu se me ha salido el café por la nariz y lo he mojado y creo que ya no funciona.
    Besos!

    • Jajaja ¿tu portátil no es impermeable? ¿Pero qué clase de vida de madre llevas?

      A ver, no quiero banalizar con la diabetes, ya he dicho que en mi familia ha habido precedentes y la he vivido bastante de cerca. Lo que quiero decir con el post es que los médicos deben ser un poco más humanos cuando tratan con las embarazadas y que hay otras maneras de explicar los peligros de la diabetes gestacional sin sentirte como una delincuente 🙂 (sobre lo del ejercicio y la vida sana, ya estoy en ello, llevo casi 7 kg perdidos a base de gimnasio y dieta completa).

      Gracias por tu comentario, Gemma!

  10. He revivido mis embarazos con este artículo, me pasó todo y cada una de las cosas que mencionas, mas la ecografía del primer trimestre con una tecnico de sanitas que queria ver al.beber en la boca de mi estómago (los bebés suelen estar mas abajo por el utero mas o menos), y después de 20 minutos sin decir ni mu, mi espos le pide que por favor nos diga algo, que nos tiene muy nerviosos porque hasta el momento siempre nos describían el procedimiento, y nos estaba asustando. Su respuesta, histérica por cierto, fue «mire caballero me he tardado lo imposible en ver al feto porque su esposa es obesa y tiene tanta grasa abdominal que es imposible que el aparato lo detecte…». Ya ves, el feto,nunca mi bebé, en fin, que en mi defensa puedo decir que para el momento pesaba 70kg pero siempre había sido una gordita de vientre plano, imaginé esas mujeres americanas que llegan a ser madres con obesidad morbida sin una sola ecografía de su bebé, absurdo, eso no es así. Me levanté me fui a poner senda reclamación y directa a llevar mi embarazo por la seguridad social,donde no pude evitar al endocrino sádico antipático, pero eso es otra historia. Gracias por recomendarnos guapa.

  11. Solo de leerte, me ha recordado a cuando me quedé embarazada. Lo mismo mi médico, hasta tres pruebas de azucar me hizo. Y es que decía que no podía ser que el bebé pesara tanto y que habría algún problema y todo derivado de mi peso.
    Yo adelgacé 10 kilos durante el embarazo. Pero fue porque tenia hipertiroidismo gestacional no diagnosticado. A todos les daba igual, al ver q perdía peso. Y menos mal que en la sala de paritorio solo tuve que ver a mi médico de siempre si no… uffff, yo no sé como tuviste tanta paciencia, al tercero lo mando a freír espárragos
    Saludos

  12. Dios, en algunos puntos coincido y en otros no… (Me imagino que por eso de que cada embarazo es único…)

    PERO desde luego, al llegar al punto 5, Te pasas todo el rato en el paritorio explicando que ya estabas gorda antes del preñe… Me he sentido plenamente identificada!!!!

    La primera matrona que me atendió en el parto de mi niña, me preguntó cuánto había engordado. Cuando le dije que pesaba lo mismo que cuando me quedé embarazada (en el primer trimestre perdí 7 kg que luego fui recuperando hasta que dí a luz), me dijo: “Ah, que ya eras gorda antes????”

    Y yo me pregunto, se puede ser más impertinente???

    Me ha gustado mucho tu post. Esta es la primera vez que leo tu blog, me encanta!!

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