sábado, junio 25, 2022
InicioOcio6 Actividades para entretener a tus hijos en un restaurante sin tecnología

6 Actividades para entretener a tus hijos en un restaurante sin tecnología

Me gusta comer fuera. ¿He dicho me gusta? No, ¡me encanta comer fuera! o… más bien me encantaba, porque cuando tienes hijos esto es algo que cambia bastante. El mayor se portaba tan bien cuando era pequeño que podíamos llevarlo a cualquier lado y seguir disfrutando de lo que es nuestro mayor placer (tengo la suerte de compartir este entusiasmo por degustar comida ajena con mi Paco). Pero cuando llegó el pequeño y el mayor creció… se acabó lo que se daba. Más de una vez he tenido que agachar las orejas como explicaba mi compañera Vero la semana pasada, y tachar un sitio de la lista por miedo a que no me dejen volver a entrar.

No solemos ir siempre a los sitios que tienen zona infantil. Es donde más a gusto estamos, pero creemos que también es importante que aprendan a comportarse teniendo que estar en la mesa. Eso sí, evitamos sitios tranquilos o que no sean suficientemente amplios para no salir de los nervios ni tener que aguantar miradas de pocos amigos.

desayuno

Antes de ser madre pensaba que jamás le dejaría el ipad o el teléfono a mis hijos en la mesa, miraba con caraperro raro a los padres que tenía en la mesa de al lado que lo hacían y pensaba “¿para un día que salen a comer no pueden disfrutar en familia que tienen que enchufar a los niños a la maquinita…?” ¡JA! pocos padres conozco que no hayan sucumbido a esta tentación y es que, la realidad es que después de estar peleando a diario en casa para que los niños coman, sales y quieres relajarte, poder estar en la mesa tranquilamente sin gritos, carreras, cubiertos al suelo, etc. Aún así, como no soy muy amiga de estos aparatitos en la mesa, hoy os traigo algunas ideas para entretener a los peques en un restaurante sin tener que recurrir a las nuevas tecnologías.

carta restaurante

Jugar con la carta

Leerles los platos que hay y que te “ayuden” a elegir, sobre todo lo suyo. Luego podéis pedir al camarero que os deje una carta en la mesa y hacer diferentes “juegos” con ella… ver qué platos habéis probado alguna vez o si os gusta los ingredientes que llevan, cuáles de ellos os gustaría probar en otra ocasión, si sólo escuchando el nombre aciertan si es carne o pescado… cualquier cosa que se os ocurra. ¡Imaginación al poder!

El veo-veo

Un clásico que nunca pasa de moda, en casa jugamos al veo-veo de colores, al de letras y ahora mi mayor quiere inventarse el de números, pero todavía no tiene muy definidas las reglas. Si la espera por la comida se hace muy larga, unas cuantas partidas de este juego y el tiempo pasará volando.

El teléfono estropeado

Nos encanta jugar, a veces te encuentras el impedimento de tener que pasarle el mensaje a uno que está en el otro lado de la mesa, pero los pequeños lo solucionan sin problema, si hay que pasar por debajo de la mesa se pasa … así que ya sabes, déjales a ellos en la esquina y a ver que frase llega al final. Notarás que si juegas antes de comer muchas frases de las que se dicen van en relación al hambre que tenéis en ese momento.

Comecocos con servilletas

comecocos

Si las servilletas son de papel, algo que encanta a los niños y que es muy sencillo de hacer son los comecocos. Dobla la servilleta haciendo un comecocos y decóralo con las pinturas. Podéis pasar un rato divertido jugando a ver que actividad os va tocando, eso sí, que todas sean de hacer sentados porque lo suyo es no molestar al resto de los comensales.

Alimentos que empiecen por…

Otro clásico. Empezando por la A ir haciendo todo el abecedario diciendo alimentos que empiecen por cada letra. Podéis jugar sin más o puntuando, el que más alimentos consiga decir de cada letra se llevará un punto, el que gane puede ser el encargado de elegir el postre (que ya sabemos que ese se suele compartir).

Colores para pintar siempre encima

No salgo de casa sin ellos, en el bolso siempre llevo una cajita de 3 o 4 colores, de esas que te suelen dar en algún restaurante como el Vips y una libretita pequeña que siempre me saca de un apuro. Si sé que vamos a ir a comer y me da tiempo a prepararme, les llevo un estuche y libreta grande y ¡oye1, no se acuerdan de pedir el móvil para nada. Esto suelo dejarlo para cuando terminan de comer, se entretienen solos y nosotros podemos estar un ratito de sobremesa que también se agradece. Eso sí, hay que tener cuidado porque si tus hijos son unos artistas (yo tengo TODA la casa que parece el techo de la Capilla Sixtina) corres el riesgo de que pinten donde no deben… mi pequeño ya ha dejado alguna carta con su firma…

Estas son algunas ideas que nosotros ponemos en práctica para hacer amena la espera ¿y vosotros?, ¿como los entretenéis?

No quiero terminar el post sin recomendaros que lo primero que hay que intentar es la conversación. Haced que vuestros hijos se sientan importantes y parte de la mesa, hablad con ellos, que os cuenten sus inquietudes, planead las vacaciones, la próxima fiesta de cumpleaños pero si no les veis muy habladores poned en práctica las otras alternativas. Salid a comer en familia y disfrutar de ello.

Imágenes: Pixabay

Maria Jardón
Maria Jardónhttp://www.mariajardon.com
Soy periodista, Comunnity Manager y madre de dos pequeños terremotos. Me encantan las redes, escribir y compartir todo lo que se me pasa por la cabeza. No me dan miedo los retos, así que estoy deseando dejar salir mi parte más femenina para hablar sobre temas que nos interesan a las mujeres de hoy en día y, como no, deseando pasar un buen rato con vosotras.
RELATED ARTICLES

10 COMENTARIOS

  1. Que guay el post María! Nosotros últimamente tiramos de tablet….. 🙁 En casa no la usan, solo cuando salimos a comer fuera. Y les premiamos con ella si se terminan toda la comida. Y oye, no hay niñas! Pero son muy buenas tus ideas! Ah! Tampoco me faltan unos colores en el bolso! Jiji

    • Hombre la tablet es un buen premio, más si no suelen tenerla y seguro que ellas encantadas jejeje. Lo de los colores en el bolso me ha sacado de un apuro más de una vez y de dos 😉

  2. Mi bchilla tiene que ser rara porque justo al comer fuera de casa es cuando más se entretiene y no necesita la tablet. Y en casa ¡sólo si le da de comer su padre! Que la ha malacostumbrado.

  3. Tengo cuatro hijos, la mas pequeña 30 años y…..los he llevado a comer a restaurantes. Siempre les recordabamos su padre y yo cuando entrabamos que no podian molestar al resto de las personas, ibamos en dos tandas a lavarnos las manos mientras uno de nosotros pediamos las bebidas y luego les dejabamos elegir un plato, eso les encantaba. Y mi hijo que tenia mucha imaginacion le seguiamos todos el rollo le enca taba la carne de pantera y nos compinchabamos con el camarero. Mis tres hijas nunca nos delataron.luego pintaban un dibujo y jugabanal veo veo,,,,(eso habia de vez en cuando bajar el tono…..porque se animaban).
    NUNCA DEJAMOS QUE MOLESTARAN pero ahora qje estamos solos…..siempre dan vueltas todos los niños alrededor de nuestra mesa y sus papas estan sumamente TRA QUILOS

    • Si Rakel, tienes toda la razón, la verdad es que ahora es muy normal ver a niños corriendo por el restaurante. Yo reconozco que cuando vamos con más niños me cuesta tenerlos sentados pero nunca estoy tranquila, siempre estoy pendiente de que no molesten a la gente, lo llevo muy mal.
      Gracias por tu comentario y me ha encantado lo de la carne de pantera 🙂

Los comentarios están cerrados.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron “loca”
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión