miércoles, junio 29, 2022
InicioLifeStyleLos españoles estamos enganchados a las pantallas más de lo que creemos

Los españoles estamos enganchados a las pantallas más de lo que creemos

Amanecemos mirando las noticias, repasando los recordatorios que hemos activado, mirando la agenda que llevamos en el móvil, pero ya puestos empezamos a curiosear por las redes sociales y en definitiva pasamos el rato mirando el móvil o la tablet. Los españoles estamos enganchados a las pantallas.

Más del 60% de los españoles nos levantamos de la cama cada mañana casi con el móvil en la mano, estamos hablando de más de 17 millones de personas que reconocen que lo primero que hacen al levantarse y lo último antes de dormir es mirar su teléfono móvil. Y no es precisamente una sana costumbre.

El 44% de las personas entre 18 y 24 años hace un uso diario del móvil de más de seis horas y media. Según el Instituto Nacional de Estadística, España es el país europeo con más adicción adolescente a la red y eso es peligroso y preocupante. El 21’3% de los adolescentes españoles están enganchados a las pantallas frente a un 12’7% de la media europea, según los datos del INE. Y los primeros resultados, los más evidentes, son la bajada en los resultados académicos, los cambios emocionales, el absentismo escolar, la pérdida de motivación para otras actividades, incluso dormirse durante las horas lectivas.

Cerca de la mitad de ellos reconoce que tiene lo que llaman “un contacto activo” con su smartphone cada quince minutos aunque según los psicólogos sería erróneo circunscribir la nomofobia a esta franja de edad. Sobre todo teniendo en cuenta que un 35% de los adultos de entre 25 y 35 años, preguntados en esa misma encuesta, utiliza su móvil cada seis minutos. Son datos para reflexionar y tomar medidas, pero no es eso lo que estamos haciendo precisamente ni como sociedad ni como individuos.

Estamos enganchados a las pantallas y lo sabemos

Cada vez es más habitual que hablemos de “adicción” cuando nos referimos a nuestra relación con el móvil, la psicología lo trata como una patología y lo define como “nomofobia”.

Porque es cierto que más o menos todos somos conscientes de que tanto uso es una adicción, pero no tenemos nada claro las consecuencias de padecerla y sobre todo de no afrontarla cuanto antes como deberíamos, nos autoconvencemos de que no pasa nada y no es cierto.

Es innegable que la tecnología es algo positivo, pero siempre que el usuario la emplee de forma sensata y sana. Lo que pasa es que en este caso estamos hablando de que el 25% de la población de entre 18 y 65 años se considera a sí mismos adictos al móvil, siendo las mujeres las que más lo utilizan de media, en torno a unos 50 minutos más al día que los hombres. Las mujeres, en general, usan sus móviles en torno a las 5 horas diarias.

Según señalan los psicólogos y expertos en salud mental, cuando pasas más tiempo en las redes sociales o jugando a través de una pantalla que interactuando con personas reales en tiempo real, es el momento de reevaluar tu relación con la tecnología.

El documental de Netflix, “El dilema de las redes sociales” demuestra que tanto Facebook como Instagram o YouTube, por poner solo tres ejemplos, emplean algoritmos para aumentar el enganche sobre sus usuarios.

Podemos decir que somos yonquis de internet y las redes sociales porque su modelo de negocio necesita precisamente que estemos la mayor parte de nuestro tiempo conectados.

De hecho, WhatsApp ha añadido la posibilidad de duplicar la velocidad de reproducción de los audios precisamente para eso, para que pueda aumentarse el número de mensajes que se emiten y se reciben por voz.

Los expertos en salud han comprobado que existen grandes similitudes con otros trastornos que producen las dependencias o las adicciones a otras sustancias, el síndrome de abstinencia, la tolerancia, la falta de control por no usarlo (estamos hablando del móvil) son algunas de las características que comparten con otras adicciones.

Y los problemas que plantean tanto jóvenes como adultos al reconocer su adicción coinciden en la baja autoestima, la falta de habilidades psicosociales, el sentimiento de culpa, las malas relaciones con la familia y el entorno, la ansiedad. Además, la mayoría de ellos refería la sensación de no poder estar ni un solo día sin consultar el móvil.

Técnicas de relajación y mindfulness pueden ser de ayuda tanto con niños, adolescentes e incluso adultos porque ayudan a vivir sin pensamientos recurrentes y a centrarse en el momento.

Quizás el ejercicio de desconectarnos de nuestro móvil durante una semana puede que nos dé una idea de si estamos enganchados a las pantallas más de lo que queremos reconocernos a nosotras mismas.

Pilar Fonseca
Pilar Fonsecahttp://www.mamasfulltime.com/
Primero fui mujer, después periodista, luego esposa y ahora además de todo eso madre. Esto último me obligó a reorganizar todo lo anterior. Me gusta escribir y comunicar. Disfruto con un buen libro, una buena película, una buena serie, un buen viaje y una buena charla con amigos. Podría alimentarme sólo de queso y chocolate acompañados de un buen vino, una que es mujer de gustos sencillos.
RELATED ARTICLES

DEJA UNA RESPUESTA

Introduce tu comentario
Introduce aquí tu nombre

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron “loca”
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión