jueves, junio 30, 2022
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Las redes nos enseñan (a eyacular)

Spider-Man_Hand_

Sin lugar a dudas, las redes sociales han llegado a mi vida para quedarse (y “revolucionarme” en el más amplio sentido de la palabra).

Un día andaba yo echando un vistazo a mi timeline en Facebook, normalmente caracterizado por posts y comentarios de mujeres en su condición de madres, cuando de pronto vi la foto de una vulva. Pero no cualquier vulva, no; una vulva perfectamente depilada y limpia como una ostra.  Comprenderéis mi turbación: cambiar la teta, la irrupción de los dientes y el primer día de guardería por un parrús sin maleza captó mi atención al instante.  Al lado de la imagen, el título de un post que no me resultó nada clarificador: “squirting” (asumo que tengo un inglés pobre en palabros sexuales).

Vuelvo a mirar la foto. La vulva no está sola, en absoluto, porque de ella emana un torrente impresionante.

La visita al post era obligada.

Mmm… Eyaculación femenina… Ajá. Técnica para conseguir un squirting (aunque propiamente no sean sinónimos). Ya veo, ya veo de qué va el asunto. Os centro: estamos hablando de aquellos casos en los que la mujer, durante el orgasmo, expulsa una cantidad de líquido considerable (nada de un poco de flujo) que propiamente no es orina, aunque sí es cierto que tiene en su composición características de aquélla.

En aquel post, dirigido a mujeres para su autocomplacencia, se explicaba el paso a paso para tener un squirting. Yo me quedé a-no-na-da-da. Jamás había leído nada parecido, para mí era como un mito o “cosas del porno”. Tampoco imaginaba que todas las mujeres somos potencialmente unas squirters.

¿En serio, lo somos?

sorpresa

Compartí en mi muro el post porque en ese momento lo consideré revelador. Después he podido comprobar que en la red abunda todo tipo de información, desde la ligera a la especializada, dedicada a este asunto.

De momento, lo mejor de compartir el post, además de la apertura de mis horizontes mentales, ha sido los comentarios que mis amigos hicieron a la publicación. ¡Qué buen rato pasamos! Y digo “de momento” porque espero sacarle más JUGO (never better said) en un futuro no muy lejano. Por supuesto, como la publicación era en abierto, aparecieron en mi muro hombres hasta de debajo de las piedras que se sumaban a la fiesta de comentar “la jugada”. Incluso me llegaron privados de personas contándome su experiencia, tanto activa como pasiva: esto es, tanto en el papel de squirter como en el de “posibilitador de”.

Las primeras me dan envidia (tengo que “trabajarme” esto de la envidia). Quiero saber si el squirting, el que se provoca con la técnica adecuada, es consecuencia de un orgasmo más intenso. ¿Si podemos tener dos tazas por qué conformarnos con media?

No podemos obviar que el sexo que vivimos la mayor parte de las mujeres no es pleno ni muchísimos menos, fruto de la represión y de las connotaciones (des)moralizantes con el que nos lo han revestido durante siglos. Sentimos orgasmos, sí, pero amputados.

Los segundos, los “posibilitadores” me emocionan, especialmente los hombres. Me encanta que ellos rompan moldes y que, derrumbando la imagen que tenemos de que “los tíos van a su rollo”, existan algunos pocos comprometidos con “la causa”, que se informan y se especializan en el noble arte de llevar al éxtasis a su pareja hasta el límite.

En una primera lectura, este tipo de posts provocan risa floja. “A ver, esto no es serio. ¿Cómo voy a seguir el paso a paso si necesito tener el cuaderno de notas en la mano?”. A la mayor parte de nosotras, nos sale la niña que llevamos dentro, la que chismorrea en el patio del cole y cuenta eso de que si un hombre te toca con un palo untado en semen te quedas embarazada.

risa velada
¿Por qué ponemos esta cara?

 

Pero luego estas lecturas dejan su poso. A mí me lo dejan. La información es poder y la sexualidad es natural. El orgasmo nos permite liberar tensiones (OT: Liberad a Willy!) y su calidad es importante. Son temas serios sobre los que hay que derribar tabúes, quitarse vendas y hablar con naturalidad.

Desde luego, en MMM no tenemos ningún obstáculo para hablar de sexo ni de órganos sexuales. Nos encanta. De hecho, la última conversación al respecto ha sido las limpiezas vaginales a las que se somete Gwyneth Paltrow.

¿Quién quiere una almeja al vapor? XD

PD: Si os habéis preguntado a qué viene la imagen del principio, sí, es exactamente lo que habéis pensado. Ésa es la posición perfecta de la mano para provocar un squirt 😉

Equipo MMM
Equipo MMM
Las chicas de la redacción de Mujeres y Madres Magazine contando sus cosas. Nos gusta compartir lo que pensamos.
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12 COMENTARIOS

  1. Pues qué quieres que te diga, esto no se hace… ¿Dónde están las instrucciones? A mí esa mano, poco me dice… Jajajaja jajajaja Eres única, querida. Muaaaaa

    • Jajajajaja, Mr. Google te lo cuenta todo, querida
      Solo tienes que introducir la palabra clave “squirting” y un mundo nuevo se abrirá ante ti 😉
      Un besazo

  2. Yo no puedo más. .mira que estaba más que avisada…pero es que veo a mi chiquitin con el disfraz de spiderman y sus manitas lanzando telitas y veo de todo menos super héroes. .mi querida vero vete pensando en darme una solución. ..y rapidito antes de que la cosa cosa auge y se me vaya de las manos…

    • jajajaja, menos mal que te presenté el post en Prèmier, para que estuvieses avisada, XD
      Tu chiquillo es muuuu listo, créeme!!!
      Besotes!

      • Y la solución pa cuando…de momento el disfraz de spiderman ha quedado confiscado…con el de León que se apañe. .

  3. La primera vez que supe del squirting, fue durante mi primer año en la universidad, me quedé sorprendida porque soy de un país muy atorado en estos temas. Hay muchas taras, muchos silencios que lastiman y nos privan de cosas ricas y saludables.
    Personalmente siempre fui muy fan de la auto exploración, y gracias a toda la info que hay es fácil conseguir metas nuevas

    • Hablas sabiamente, querida Kat!! Nos hemos reído con este post, pero el trasfondo es serio. No conocemos nuestro propio cuerpo, no sabemos hasta donde puede llegar y debemos empoderarnos para conocernos sin miedo ni tabúes. Durante siglos solo importó el placer del hombre y nuestra capacidad reproductora. ¿Quien quería saber de lo que era capaz el cuerpo de la mujer que llega al éxtasis? Nadie. El hombre era feliz con el coito falocéntrico. Hoy en día, sabemos que hay muchas formas de amar como tantas de dar placer. Abramos fronteras mentales y dejemos que fluya… Lo que tenga que fluir…
      Un abrazo y gracias por la visita, amiga!

  4. Algo, algo ya había escuchado yo del tema (y en fb aunque no participe estuve al tanto de tu publicación y posterior bloqueo) pero vaya si ahora se ha complicado el tema cuando eliges esa imagen para presentarlo y mi ahora veo Spiderman hasta en la sopa (será una señal del destino)

  5. Algo, algo ya había escuchado yo del tema (y en fb aunque no participe estuve al tanto de tu publicación y posterior bloqueo) pero vaya si ahora se ha complicado el tema cuando eliges esa imagen para presentarlo y mi ahora veo Spiderman hasta en la sopa (será una señal del destino)
    por cierto corro a compartirlo en mi grupo de tuppersex 😉

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