La Casa de Papel, la sorpresa en forma de serie

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Enganchadísima a La Casa de Papel y esperando la próxima temporada con una mezcla de miedo y curiosidad, lo confieso.

Lo reconozco, ni me enteré de su existencia cuando pasó por Antena 3, pero cuando llegó a Netflix fueron cayendo los capítulos uno detrás de otro hasta que terminamos las dos temporadas en ¡un suspiro!

La Casa de Papel

Os cuento más cosas de esta magnífica serie de producción nacional que tiene enganchado a medio planeta, sin exagerar.

Es que es así. La Casa de Papel cuando se emitió en Antena 3 tuvo su público, no tan bueno cuando terminada la T2 le vendieron los derechos a Netflix sin plantearse ni remotamente la continuidad de la serie.

En Netflix la cosa ha cambiado, quizás porque la forma de ver televisión ha cambiado y el crecimiento de la audiencia a nivel mundial ha sobrepasado las previsiones más descabelladamente optimistas.

Algunos de los protagonistas de La Casa de Papel tienen que ir con protección policial o seguridad privada en algunos países latinoamericanos por la pasión que han despertado sus personajes en la audiencia de estos países.

Y claro, con esos mimbres, Netflix se remangó y se puso manos a la obra con una T3 que tiene ese puntito de complicación que supone superar lo anterior sin defraudar a nadie. De ahí mi interés y mi miedo a ver cómo lo solucionan sin que se les desmoronen las tramas que tenía y debería mantener la serie.

La Casa de Papel Moneda

Creada por Álex Pina y producida por Atresmedia en colaboración con Vancouver Media (se escribe así pero el sentido de la frase en la vida real es justo el contrario, ya me entendéis) La Casa de Papel habla de la historia de un robo. Un robo que jamás nadie ha llevado a cabo, un robo en el que se tienen que implicar distintas personas y sus relaciones serán las que van configurando cada capítulo, acercando la misión al éxito o empujándola al fracaso.

Se estrenó en 2017 y tras la emisión de los 15 capítulos iniciales Netflix compró los derechos de distribución de la serie y se convirtió en la serie de habla no inglesa más vista en la historia de la plataforma desbancando a otros grandes títulos como Narcos, por ejemplo.

Para el año que viene ya está confirmada la producción de nuevos capítulos por parte de Álex Pina y Vancouver Media y en ellos se supone que estarán la mayor parte de los personajes de la historia inicial. Decir la mayor parte es decir que no van a estar todos ¿no?

Nuevos en la Casa

Ese es uno de los secretos de su éxito, sin duda: lo bien que está hecho el casting de los actores, con caras que nos suenan y otras perfectamente desconocidas, con grandes actores de los de toda la vida y algunos nuevos que cambian de registro con soltura.

Úrsula Corberó, Alba Flores, Miguel Herrán, Paco Tous, Pedro Alonso, Jaime Lorente,  Álvaro Monte, Itziar Ituño, Esther Acebo, Enrique Arce y por supuesto Kity Manver.

El reparto es una sucesión de aciertos que se cimentan en relaciones a medio contar como la de Álvaro Montes y Pedro Alonso, con relaciones que surgen espontáneamente como la de Úrsula Corberó y Miguel Herrán o la de Jaime Lorente y Esther Acebo, la del propio Jaime Lorente y Paco Tous o sin duda, la de Álvaro Montes e Itziar Ituño.

Un plan perfecto

Ese sería el propio guión de la serie: un plan perfecto y perfectamente redactado, lo que ha conseguido convertirla en un fenómeno internacional televisivo, algo cada vez más complicado por la enorme oferta de la que disponemos los espectadores.

Países como Argentina, México, Italia, Argelia o Estados Unidos son algunos de los lugares en los que La Casa de Papel se ha convertido en una de esas series de las que todo el mundo habla.

De hecho, la dirección de Netflix ha querido atar al equipo de guionistas de Álex Pina no sólo para continuar con la próxima temporada de esta serie sino para plantearse nuevas historias a ver si siguen con ese buena conexión con el público internacional.

No hay ningún secreto, como es lógico, lo que hay es sensatez, originalidad y mimo, se pide al espectador que esté atento si quiere seguir la trama y no se le toma el pelo con diálogos vacíos o espacios muertos. La Casa de Papel es puro ritmo y eso engancha, mucho.

Y además, no es por nada, pero hay mujeres vivas que son buenas, malas y que tienen una gama de grises que las hacen reales, con las que es fácil empatizar e identificarse, en las que es fácil reconocerse a sí misma, a una amiga o a una madre. Y eso la hace original porque son pocas las series en las que las mujeres tienen el mismo peso en la trama que los hombres.

Ya os contaba hace unas semanas que es una de esas series ideales para empezar en verano y terminar en otoño, sobre todo teniendo en cuenta que en unos meses llegará la tan esperada nueva temporada. Mientras tanto podemos seguir tarareando el “Bella Ciao!” como le hicieron hace unos meses al primer ministro italiano en un aeropuesto y aprendiendo algo de historia, que tampoco nos vendrá nada mal…

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