Las mamás emprendedoras y el síndrome del impostor

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Una de las cosas más complicadas cuando decides ser mamá emprendedora es el hecho de cobrar.

Hay una cosa que los expertos llaman el “Síndrome del impostor“. Las definiciones que encuentras por red son diversas “es un fenómeno psicológico en el que la gente es incapaz de internalizar sus logros” (Wikipedia) o “fenómeno psicológico que muestra la creencia irracional de una persona que tiene la sensación de poca valía personal. A pesar de los logros profesionales alcanzados, de los éxitos acumulados o de las buenas acciones realizadas, la persona que vive esta sensación de impostora, experimenta la creencia interior de que no tiene un mérito real por tal objetivo” (Definición ABC). Para que nos entendamos, ocurre cuando piensas:

Pero cómo es posible que alguien quiera pagar por algo que yo hago

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La buena noticia es que todos los emprendedores han sentido algo parecido en algún momento, la mala noticia es que, por ser mujer, lo sentirás muchas más veces y con mayor intensidad.

Porque nos han enseñado que el dinero es malo y a las mujeres nos cuesta mucho más que a los hombres deshacernos de esa creencia (lo siento, pero es verdad).

Muchas mujeres sentimos que no sólo no merecemos tener éxito es que, además, si cobramos estamos “pidiendo dinero” y sentimos un rechazo absoluto a hacer esto.

Si, además, tenemos motivación por ayudar a las personas (que creo que eso ocurre en la inmensa mayoría de las mamás emprendedoras que conozco), la cosa se complica todavía más. ¿Por qué? Muy sencillo, porque nos han hecho creer que hay que ser generosos y debemos entregar desinteresadamente todo lo que poseemos para ser dignas y buenas personas.

El síndrome del impostor se produce por muchos motivos:

  • Sentimos que no somos suficientemente buenas en lo que hacemos (que siempre hay alguien mejor).
  • Nos comparamos con las “Rockstars” y nos sentimos inferiores.
  • Conocemos todos nuestros fallos y carencias y pensamos que todos lo están viendo igual que nosotras (sin pararnos a pensar que incluso las “Rockstar” tienen sus propios fallos y carencias).
  • Nos han enseñado que hay que ser humilde y que alardear está muy feo (así que no hablamos mucho de nuestros éxitos no vayan a pensar que somos unas engreídas).
  • Creemos que cuando ayudamos a alguien y cobramos por ello, la relación se mancha porque el dinero es sucio.

En realidad sentir esto te aleja de tu objetivo principal: trabajar por cuenta propia ayudando a otras personas.

Así que lo mejor que podemos hacer es darnos cuenta de que:

 Las comparaciones son odiosas

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Una cosa es admirar al mejor de tu nicho y otra cosa es sentirte mal comparándote con él.

Buscar inspiración es maravilloso pero sin perder nuestro objetivo y nuestra autenticidad. No somos esa persona, tenemos nuestra propia personalidad, nuestros propios méritos y nuestra propia vida.

Tú tienes valor

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Y tu servicio/producto también.

A ver si empezamos a valorarnos más y a dejar de sentirnos mal porque lo que podemos ofrecer puede ayudar a otras personas y debemos valorarlo.

No te centres en el servicio que podrías ofrecer si fueras perfecto, mejor quédate con el valor añadido que tú aportas ahora mismo.

Seguro que hay mil cosas que no son gratis que pagas encantada y, además, lo agradeces porque realmente te han ayudado en algo. ¿Recuerdas ese curso al que te apuntaste que te ayudó a aprender a coser? ¿No te encantó poder hacerlo y pagaste su precio? Pues de la misma manera habrá quien necesite de tu ayuda y pagará feliz de saber que está obteniendo lo que necesita.

Si no cobras no puedes ayudar a nadie

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Si estás pensando en montar tu emprendimiento o acabas de empezar es importante que grabes esta frase en tu cabeza.

Cuando una madre emprendedora empieza a tener éxito comienza a recibir peticiones de ayuda en forma de voluntariado: ¿me lo harías gratis? ¿puedes ayudarme a buscar información? ¿me das tus consejos?

El voluntariado está genial y yo misma adoro ejercer de voluntaria muchas veces (por ejemplo, ofrezco mi asesoramiento de lactancia de forma gratuita en un grupo de apoyo a la lactancia materna), pero todo nuestro trabajo no puede ser gratuito porque entonces tendremos que buscar un trabajo por cuenta ajena para poder pagar nuestras facturas y se acabará nuestro emprendimiento.

Cuando cobras por ayudar, puedes ayudar a más personas

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Tú debes decidir cuándo quieres regalar tu trabajo y cuándo no y nadie debería exigirte no cobrar.

Si, además, ofreces servicios la cosa todavía se pone peor, porque la gente considera que su problema lo resuelves en un minutito y que no te cuesta nada hacerlo. Habla con diseñadores gráficos, abogados, asesores fiscales, informáticos, asesoras de lactancia, etc. y te lo explicarán mejor que yo.

¿A alguien se le ocurriría decirle al carnicero “no me cobres que necesito la carne para vivir y si cobras dinero es que eres un interesado que te aprovechas de la gente”? No ¿verdad? Pues ya sabes, no dejes que te lo digan a ti.

Y esto nos lleva al siguiente punto.

Nada es gratis

regalo

Que tú no pagues por algo no quiere decir que nadie lo haya pagado.

Internet nos ha metido de lleno en la cultura del “todo gratis” y nos lo hemos creído, pero cuando regalas tu trabajo, estás pagando el precio tú con tu tiempo (y quitando tiempo a tu familia), así que no dejes que nadie te imponga el “gratuismo”.

Si quieres regalar algo que sea porque tú lo has decidido así.

No eres una impostora aunque no seas perfecta ni lo sepas todo. Ahora, sólo falta que te lo creas.

Imagen Pixabay

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Soy Pilar Martínez, farmacéutica, IBCLC y mamá de dos niñas. Escribo sobre maternidad, crianza y lactancia en mi blog Maternidad Continuum y soy Co-Directora de EDULACTA que forma expertas en lactancia materna.
Soy una persona muy positiva, tengo intereses muy diversos y también soy un poco friki, así que aquí voy a permitirme el lujo de escribir de “otras cosas” que también me interesan ;)

27 COMENTARIOS

  1. Me cae de perlas leer esto!!
    En mi línea de trabajo escucho todos los días, “es que lo haces tan rápido” “tú sabes cómo” y etc, justo hoy voy a entregar un reporte por el que me daba pena cobrar y el Chico me recordó cuánto tiempo y estudio le pude al caso, tú haces lo propio con este tema.
    Gracias Pilar!

    • Yo creo que sí, que las mujeres tenemos muchos más problemas que los hombres, aunque lo cierto es que no tengo datos objetivos para demostrarlo.
      En general las mujeres tendemos a ayudar altruistamente porque nos gusta y porque pensamos que “no merecemos” ganar dinero con nuestra ayuda y esto es lo que hay que cambiar porque yo creo que si lo merecemos 😉
      Un abrazo!
      Pilar

  2. Totalmente de acuerdo contigo.
    Pero si ya te exigen cuando ofreces tu tiempo voluntariamente….pues a veces te da miedo cobrar.
    En mi caso ya cada vez es más al revés, cuanto más me exigen como voluntaria más claro tengo cobrar por mi trabajo fuera de la asociación..¡es mi tiempo y el de mi familia!

    • Ay Graci…el tema del voluntariado por exigencia da para un post enterito.
      Yo me sorprendo muchísimo con la gente…lo mismo te encuentras con alguien muy agradecido que quiere pagar aunque no lo pidas que te encuentras a alguien exigiendo disponibilidad absoluta en tu voluntariado.
      Tu tiempo vale oro porque se lo quitas a tu familia, así que está clarísimo que necesitas una retribución.
      Un besazo!
      Pilar

  3. Genial Pilar, gracias… es cierto que nos “autoincapacitamos” para salir adelante, tantas taras aprendidas, tantos condicionamientos sociales… en fin, que nos vienen muy bien este artículo a mi y a mi socia en estos momentos en que estamos empezando… un abrazo

    • Querida Cata,
      yo ya llevo unos años como mamá emprendedora y todavía de vez en cuando me siento “mal” a veces a la hora de cobrar…¡fíjate si tenemos esto interiorizado!!
      Y al principio esa sensación de ser una impostora era constante ¡a todas horas! así que te entiendo perfectamente.
      Yo creo que os irá genial y que seguro que habrá gente que os querrá criticar por ganar dinero, pero también ayudaréis a mucha gente que pagará encantada lo que pidáis por vuestros servicios 😉
      Un besazo!
      Pilar

  4. Totalmente de acuerdo!
    Y tratándose de asesoría en lactancia, además le estás ahorrando mucho dinero en fórmula, doctores, medicamentos y hasta la terapia para la depresión de la mamá!
    Importante poder tener la libertad de dar algo de forma honoraria y también, de sustentar tu preparación mediante el cobro (esto nunca se termina) o gozarlo con tu familia.

    • Muy bien visto Miriam!
      porque en mi caso (y en el de muchas otras mamás) la formación no termina NUNCA. Constantemente hay que estar actualizando los conocimientos y eso cuesta dinero.
      Si quiero dar el mejor servicio debo cobrar para poder invertir en mejorar 😉
      Un besazo!
      Pilar

  5. Wow! Este articulo me vino como anillo al dedo, ahora me pongo como tarea obligada ponerlo en practico, se que no me va hacer facil, pero tengo que comenzar. GRACIAS

  6. Mil gracias Pilar!!!! No sabes cuanta falta me hacia escuchar algo así. Llevo meses preparando un proyecto de soporte y asesoramiento maternal, y yo misma me he frenado porque dudaba que fuera correcto cobrar por ello. Se que ya hay otras mamás y profesionales haciendo trabajos similares y cobrando, lo que me parece totalmente lícito, pero también he leído y oído muchos comentarios en contra…,y me hacían dudar y sentirme mal por ello.
    Gracias por compartir con nosotros tus opiniones y valoraciones, siempre tan acertadas.

    Un abrazo!

    • Hola Carolina,
      comentarios en contra siempre te vas a encontrar (sobretodo de personas que YA tienen resuelto su sueldo).
      Cobrar por tus servicios es algo que debería ser obvio y obligado. Nadie le dice a un fontanero que haga el trabajo gratis ¿entonces por qué se le exige a una asesora de maternidad??
      ¿No estás ayudando a esa familia para que resuelva sus problemas? pues mereces una recompensa (que no puede ser sólo la satisfacción del trabajo bien hecho porque eso no paga las facturas jaja).
      Un abrazo y ánnimo!
      Pilar

  7. Me encanta , es la realidad pura y dura, y lo que has escrito, deberíamos grabarnoslo a fuego. Gracias, porque además, viene en un momento idóneo.

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