Cosas que nos desenamoran de los hombres

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calcetines

Escribo ya desde el cabreo preventivo. Normalmente, cuando tenemos una idea para un post, solemos “googlearla” por si ya se han hecho cosas parecidas.  Las blogueras somos así de precavidas. El caso es que al hacerlo hoy, he podido comprobar que en la red pululan millones de textos escritos con las cosas que hacemos las mujeres y les molestan a ellos; también trucos de lo más variopinto para encandilarlos o ser la reina de la cama. Sin embargo, no hay casi nada a la inversa… Ya es hora de darle la vuelta a la tortilla #hombreya

Van a tener que pararnos porque seguro que todas tenemos ideas varias que aportar. Esas cosas que dices… “mira, si me llegan a avisar, igual me lo pienso antes de casarme con él” o peor aún, “¿y yo voy a tener que aguantar esto tooooooooda mi vida?” (tono dramaqueen required). Sí, para qué negarlo. Nos referimos a esas manías que tienen, ÉSAS que hacer temblar los cimientos de la convivencia, del amor más sólido y hasta de la cordura, si me apuras.

Sin embargo, he de decir una cosa. Aquí no hay ánimo revanchista, la venganza no es nuestro estilo. Más bien, este texto debe ser entendido como un guiño de complicidad y todo un gesto para la concordia. Porque aquí ofrecemos a los hombres de nuestra vida un montón de pistas para mejorar nuestra convivencia.

Ésta es nuestra lista de ARRRRRGHHHHH

El marido-bebé (Verónica Trimadre)

No hay nada más desolador que ver a tu chico mimado por su madre como si fuera un bebé. Es antilibido, antierógeno y antitodo. Yo creo que igual es hasta inconstitucional. Vamos a ver: vas a casa de tus suegros a pasar el fin de semana. Ya el ánimo de por sí… Digamos que no está el horno para bollos. De repente, tu marido, otrora padre de familia responsable, se convierte por arte de birlibirloque es una amanita muscaria.

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Así, de sopetón, se transmuta en un hongo que no sabe levantar un plato de la mesa, que se queda dormitando en el sofá después de comer con la mantita puesta y al que su mami le prepara un zumito de naranja para desayunar. NO PU-E-DO CON LA VI-DA. Se me desenamora el alma… Se me desenamoraaaaaaaa

La famosa pregunta de “Cariño, ¿dónde están…? (Natalia Martín)

Es imposible pasar el día sin recibir al menos una llamadita de estas que seguro os suenan a más de una. “Cariño… ¿sabes dónde está…?” Y ojo que no vale con que le digas en el armario de la entrada. ¡NO! Hay que dar las coordenadas exactas. Está en el armario de la entrada, segunda balda empezando por arriba, a la derecha, justo al lado de… ¡hombreya! Y todavía hay veces que no son capaces de encontrar lo que buscan. Yo al mío le doy por perdido y confieso que cuando estoy trabajando y veo su nombre en la pantalla del móvil… ¡tiemblo!

 Un nuevo concepto de hacer la croqueta (Merak)

Cuando nos casamos, mi marido manejaba dos técnicas para doblar su ropa y meterla en el armario: la croqueta y la albóndiga. Todo lo que pasaba por sus manos terminaba hecho un gurruño de mayor o menor tamaño y lanzado -que no depositado- al interior del armario/cajón/donde-se-terciase. Un efecto directo del “Arghhhhhhhhhh” expuesto por Verónica anteriormente.

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A base de un profundo proceso de reeducación doméstica, hemos conseguido acabar con esa dinámica o, al menos, reducirla a momentos de prisa extrema. El padre de las criaturas ha aprendido a doblar un jersey y una camiseta, incluso a colgar una camisa -esto no se le da muy bien- y un pantalón . ¡Peeeeeero! -porque siempre hay un pero- como la vida no es perfecta y acaba agotado con tanto esfuerzo, ahora tenemos que profundizar en un curso de especialización, a modo de postgrado o master, en el que interiorice que el lugar de las prendas de ropa es DENTRO del armario y no en la silla de la habitación, sobre la cómoda o a los pies de la cama. Porque, si por el fuera -y ya lo he comprobado-, los almacenaría todos ahí, a la vista, hasta que volviese a necesitarlos. “Cariño, si me estás escuchando, me gustaría confesarte que tus jerséis ni levitan ni tienen patas, si los dejas en la silla y aparecen en el armario es porque alguien con altura suficiente para alcanzar el estante -o sea, yo, pero pronto podrían ser hasta tus hijas- los deposita allí”.

La ropa tendida de cualquier manera (Sara Palacios)

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Os juro que yo tengo poquito de maniática en casa. A mí no me gusta nada ejercer de ama de casa así que tampoco soy exigente con los demás. Me llevo bastante bien con la pelusa que corretea por el pasillo, le hemos puesto nombre y me he hecho amiga de ella y todo. Es casi como una mascota. En fin, que no entro en si esto se tiene que hacer así o asá, que mientras lo haga a mí me da lo mismo cómo.  Salvo tender.

No tengo manías como algunas super extrañas que he oído de gente que sólo puede tender con pinzas todas de madera o aquellos que tienen que poner pinzas del mismo color a cada prenda. A mí mira, me da igual. Pero lo que no me da igual es que mi marido tienda mis jerséis, camisetas o mis vestidos por los hombros. Me da lo mismo que lo haga por el bajo, que lo haga por el sobaquillo o por la costura. Pero me harto de decirle por los hombros NOOOOOO y cada cierto tiempo se resetea y se le olvida. Así que cuando eso ocurre parezco Batman o un tributo a los ochenta porque parece que lleve hombreras. Lo mataría. Con mis propias manos.

Maridos: si tiendes un jersey por los hombros te lo cargas. Rezad para que no sea su jersey favorito.

El móvil en el baño (María Jardón)

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Si, ese es el cartel que voy a poner en la puerta del baño, bueno, yo y muchas de las mujeres que conozco…

Porque cada vez que tenemos prisa, tenemos que vestir a los niños para irnos, hemos quedado, llegamos tarde a algún sitio… casualmente a mi marido siempre le entran ganas (como escuché el otro día en Cadena 100) de hacer un Nadal, es decir, romper el servicio. Y no, ese no es el problema, el problema es que (como la mayoría de los seres humanos desde hace unos años) se lleva consigo el móvil y, lo que podía ser 5 minutos, se convierte en un “yo recojo el desayuno, me ducho, baño y visto a los dos niños y si ves que tal, ya te esperamos en el coche”.

En fin… como dicen “mal de muchos, consuelo de tontos” y yo debo de serlo, por que lo único que me consuela es que parece que es un problema muy común entre el sexo masculino lo de verse aducido por el teléfono en el servicio.

El silencio por respuesta (María José Sarrión)

No hay nada que me ponga más nerviosa que hacer una pregunta o un comentario y no obtener respuesta.

Sin ir más lejos, el sábado pasado estábamos tomando un café con unos conocidos, y tras llamarlo hasta 4 veces, y no obtener respuesta, utilicé la técnica de relajación: “Voy a morderme la lengua, aunque me haga sangre”. Conté hasta 100. Y suavemente y sin elevar la voz, volví a decirle: “Cariño… Te estoy llamando”, y sin inmutarse, me contestó.

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El acusado, en su defensa, alega que no lo había oído.

El abogado defensor manifiesta que no gritó porque estaban entre personas con las que no tenía confianza como para decirle: “Cariño, cojones, que te estoy llamando”.

Pero ni mi educación de colegio privado, ni mi  salud mental me permiten andar todo el día repitiendo el nombre de mi marido, que lo voy a desgastar; ni mantener la calma, después de haberle llamado hasta más de 5 veces. Y pienso: ¿dónde estará el interruptor que inhibe mi voz? Si lo encontráis avisadme, que quiero instalarme uno.

No tener prisa nuuuunca  (Pilar Martínez)

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Odio llegar tarde y todavía odio más esperar…y esta es muy mala combinación si estás casada con mi señor esposo porque él nunca tiene prisa.

¿Sabes esa escena de cine en la que el hombre espera a la mujer durante horas mientras se arregla?. Pues en mi caso es justo al revés.

Vale que yo a veces parece que tengo un petardo en el culo y no hace falta correr tanto, pero es que lo suyo es de traca.

Se levanta, se va al baño (con el móvil como el marido de María, jaja), 45 minutos después se mete en la ducha, media hora más tarde se lava los dientes y abre el armario…y así pasan otros 30 minutos fácilmente, mientras elige la ropa y se viste.

Total que tarda en arreglarse más que una actriz de cine y mientras tanto yo esperando…¡Me pongo mala!

El tapón del desagüe del fregadero, ese gran olvidado (Ruth)

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Sí, soy maniática para algunas cosas. No me importa reconocerlo. Y para el tema limpieza de la cocina, pues bastante… ¿Dónde han aprendido algunos a limpiar? Mi chico cocina de maravilla. Y se esmera un montón en la limpieza. De su santa madre ha heredado algúnos hábitos que no comparto y que tras casi 16 años de relación, he ido depurando. Como el de dejar la bayeta en el fregadero (o fregadera, para gustos), en vez de escurrirla y colgarla. Se pone babosa, cuando la coges da grima y el agua que saca es lechosa… ¡Aghhhhhhhh!

Pero si hay una cosa que jamás de los jamases he conseguido es que limpie el recoge restos del desagüe. Sí, esa especie de colador para que no pasen los trozos más grandes de comida y restos varios que acaban en el fregadero. Ese asqueroso objeto (sí cariño, a mí también me da asquete…) que recoge de todo y que si no se limpia, a diario, acaba con sustancias entre sus agujeros que es mejor no pensar que especie nueva puede surgir de ese magma.

Ya puede estar la cocina brillante cual diamante. Que seguro que el recoge restos del fregadero tiene todavía lo suyo. ¡Dame paciecia, Mr.!

Y a ti, ¿qué te desenamora?

58 COMENTARIOS

  1. Jajajajajaja jajajajajaja que buena manera de empezar el viernes!!! Me he reído un montón! A mi lo.que más me saca de quicio es que no me contesten. Un besikoo

  2. Trimadre te has quedao corta no, cortísima…. al zumo de naranja hay que unir el bocadillin de salchichas, de las que tienen quesito por dentro, no cualquier otra, que le prepara su madrecita del alma (tú ya sabes…);
    Palacios, que decir de la “tendedura”..esto es para hacer un estudio profundo. No hay manera, se lo he explicado hasta con dibujos, flechas y colorines, apoyado de clases prácticas,..pues nada, que no le entra. Santa paciencia….
    Jardón, si te sirve de consuelo, aqui mi Miguelón no osa entrar al baño sin su colección entera del fotogramas; estoy por anularle la suscripción; su media de estar en el trono es de 20 minutos (no exagero), descontando los fines de semana, que la media se dispara…
    Sarrión…cuatro veces dices??? claro que no pase al contrario, porque él no soporta que no atienda su llamada a la primera. Acabarare..
    AL menos en mi caso, me salvo del desagüe del fregadero y de no tener prisa nunca….
    Chicas seguÍs pletóricas…un abrazo a todas…

    • Jajaja, menudo repaso nos ha hecho. Con comentarios como el tuyo da gusto…
      Mi esperanza es que este mensaje llegue lejos y dejen de “perderse” en el baño en hora punta o de tender de forma que los jerséis al estilo Locomía. Quizá esta sea nuestra oportunidad de oro para hacer llegar nuestra voz, y si no, pues ¡mira!, las risas nos las llevamos por delante.
      Besazos!

  3. Uy Merak que me olvidaba de tí. Pero es que en mi caso es todo lo contrario, el fanático del orden en cuanto a prendas se refiere es mi marido. Todo perfectamente doblado, recogido, cada camisa en su sitio, por colores, de traje, de sport. Te diré que tiene preparada una hoja de excel para saber cual se tiene que poner cada día. Y no es broma. Estoy por vender el programa a ver si por ahí, algún friki como él, que pueda interesarle.
    Un abrazo.

  4. Me uno a unas cuantas… lo de hacerse el moñas con la madre es de traca, si cuando yo le digo que nos tenemos que ir que toca planchar y que le toca a su hijito querido siempre escucho lo mismo “hijo mio, si quieres bájate lo que te toque y ya lo hago yo”.. y digo yo, no sería mejor decir “así me gusta hijo, que hagas cosas y no seas un patán”… ilusa que es una, ya ves.

    Yo añado también cuando mi marido me dice eso de “mira que me molesta llegar tarde”… cuando él se ha pasado una hora jugando en el pc, y solo se ha preocupado de vestirse el, mientras yo voy con la lengua fuera preparando la ropa del niño, lidiando con el, vistiéndome yo, dejándole agua a la perrita, la comida de la tortuga y metiendo una muda por lo que pudiera pasar.. pero oye” que mal me sienta llegar tarde” c o j o n e s! hazlo tu!!! jajaja

    Tampoco soy una maniatica del orden, y tengo amigas pelusas también, hay que sociabilizar no? , pero que se pase una lavadora tendida 4 días en mitad del salón sin recoger y que te digan “ayyy, no me he dado cuenta”, vamos a ver alma de cantaro, si está delante de la tele, esa tele que ves todos los días, y que has tenido que mover el tendedero para verla!!! … pero no, no se ha dado cuenta el pobre..

    Y ya, porque me enciendo jajaajaj

    Un abrazo

    • Que buenaaaa!! Lo del tendedero es verdaderoooo, jajajaja, y lo de siempre vamos tarde( y el tío sentado con su móvil) mientras una se ha tenido que arreglar a ella y a las niñas, prepararle la ropa a él, ( si no no encuentra nada) dejar medianamente recogido, etc. Y lo de que no te contesteeeeee eso es que me pone de los nervios, ufff que me caliento y no parooo

  5. Qué bueno!!! Coincido con todas vosotras, la de hacerse el bebé en casa de su madre y no contestar son de las peores… y yo añadiría, “que parezca que se está muriendo por un simple resfriado”. Tú te pones enferma, te enchufas un ibuprofeno y te levantas a cuidar de los niños, vas a trabajar, a hacer la compra,… lo de cada día. Ellos tienen una leve molestia y se paraliza el mundo… no van a trabajar, no se mueven de la cama-sofá, van al médico, llaman a su madre y te piden que les traigas todo tipo de cosas (jarabes, croquetas, revistas,…). Y nosotras somos el sexo débil?? Venga, hombre!

  6. pues la preguntita del millón me saca de mis casillas….. Pero además el tontito…. Donde has puesto?????? Pues chico guárdalo tú y lo sabrás…. Por ejemplo.

    Otra costa que no soporto….. Recoge la mesa, cuando lo,hace y siempre deja los vasos y botella de agua en la mesa……y si no lo toco yo hasta el día siguiente…….

    En fin…….a los 47 ya no cambiará…..

  7. Dios mío cómo me habéis hecho reir… y recoerdar mis propias miserias! Señoras, seamos sinceras: TODOS SON IGUALES. Y yo eso no me lo creía. Yo decía: el mío? pero si es taaaan cariñoso, taaaaaan colaborador, taaaan taaaan, que al final, tiende por los hombros, olvida el desagüe del fregaderos y, lo peor, no ve más allá de sus narices por lo que el CARIÑO, DÓNDE EST´…? se repite demasiado.

    Y mira que le quiero que si no…

  8. Jajajaaja!! Lo que me he reído, por favor!!
    Os diré que, en mi caso, no tengo queja de mi marido… Bueno una, sus camisetas y el cajón, cada vez que le tengo que guardar alguna recién planchada me ponia mala de ver como estaban las demas…. Ahora paso del tema! Coloco la limpia y planchada como puedo y listo.
    Pero te todo lo que habéis dicho si hay un hombre que cumple con todo, o casi todo, mi hermano!! Mi madre le pone el desayuno cada día, a sus 36 años, le llaman para comer cuando la mesa ya esta puesta y la comida en los platos. Si tienes que salir se puede pasar más de hora en el baño (si, si, más de una hora!!) y luego hasta que se viste y se baña en colonia… Tiene móvil de última generación, pero da igual, si necesitas hablar con él te sale mejor llamar a mis padres y que le pasen el teléfono.
    En resumen, pobre de la que acabe con él!! :0

  9. Jajajajajajajajjajajajajaj!! Muy bueno 😉 Pero leyendo esto me doy cuenta de que tengo un marido 9! No digo 10 porque tiene en común lo mismo que el marido de Ruth… Cocina genial, pero a la hora de limpiar la cocina tiene dos cosillas que…. Arrrgh! La bayeta, el fregadero… Pero poco a poco se va acordando de hacerlo bien 😛

  10. Absolutamente todas. La ropa albóndiga, el móvil en el baño, el “cariño dónde está…”, y el meterse en la cocina…Para hacer una tortilla utiliza cuatro platos tres raseras, no se cuantos tenedores, litros de aceite, consigue salpicar la otra puta de la cocina y encima se le olvida que lo tiene al fuego. Cuando dice Cocino yo porque me ve cansada o enferma, tiemblo.
    Y el café, ¿cómo se puede hacer café en una cafetera prácticamente hermética, y llenar paredes, suelo, lavadora, lavavajillas, camisetas…??? ¿¿COMOOOOO???

  11. El mio es una mezcla, teléfono en el baño, tranquilidad desmesurada, restos del fregadero y preguntar donde está algo, un beso, me encanta el post

  12. muchos de estos puntos son válidos para mi chico pero el que lo identifica mortalmente es el de la prisa, yo me subo por las paredes por ese ritmo de caracol atado que tiene…. para mi “él es el hombre que nunca podía irse o tarda el mundo en arrancar” xDD

  13. Me ha encantado el post. El mío las hace todas y cada una de ellas a gran escala y muchas otras mas:
    – me desquicia que llegue a casa y diga: “hay algo que comprar en el súper?” Pues…. abre el frigo y echa un vistazo a ver si tenemos de todo. Porque tengo que decírtelo yo? Y si resulta que paso una semana fuera de casa, a mi vuelta el frigo hace eco, y no hay ni leche…..
    – que friegue los platos (las pocas veces que lo hace!) y que cuando yo vaya a guardarlos se me resbalen de las manos de la grasa que tienen…? Y tener que volver a fregar todo otra vez…
    – que se siente en el sofá con la revista de turno 3h mientras la casa esta echa un asco y ni le importe…. (Quien dice sofá dice taza del water).
    Pensare en más porque las tiene todas!

  14. Varios de estos puntos son tal cual chicas, sobre todo el momento “no te oí llamarme”,que a la décima intentona acabo pareciendo arriera/profesora de infantil “ehe! clap,clap, clap que si has llamado a tu madre para desearle Feliz Cumpleaños” y el “cariño donde esta….” pero he de confesar que en otros aspectos me parece que soy medio hombre, ups! Reformada, pero poco. La croqueta es mi especialidad y no me refiero a la culinaria.

  15. Como dice el refrán…mal de muchas….en fin me consuela ver que mi marido es como los demás en cuanto a la ropa…la cocina.. mamá…arreglarse para salir (como si saliera él sólo)…. será verdad que en el instituto les dan unas clasecitas sin las chicas. Ánimo

  16. Os falta una, también de no tener prisa, pero en casa.
    “J, hay que darle la merienda a martín” (5:00pm)..” Si, voy”.
    Se levanta y en ese momento, los dibujos de la clan pasan a ser lo mas importante del mundo….. A las 5:15 aún sigue de pie, con martín en brazos, abducido por la tele.
    Quien dice clan a las 5, dice capítulos mil veces repetidos de hawai 5.0, el telediario o lo que haya en la tele a cualquier hora.
    Lo mas sangrante es que tenemos cocina comedor, y la tele se ve igual desde la cocina que desde el salon.
    Hay veces que incluso se acerca para verla mejor!!!!
    Total, que terminó haciendo yo lo que sea…. Que acabo de los nervios.
    Hay veces que ha pasado media hora!! (un cambio de pañal. Ducha, coge al peque que llora… Lo que sea)
    El resto…. Algunas igual, otras parecido otras, por suerte, no.
    Y mas que sacariamos!!!

  17. He de confesar que la desastrosa en casa con la ropa soy yo y él lo tiene todo organizadisimo.
    A parte de eso podría añadir alguna cosa más, como que pases la noche con un niño llorando encima y el otro en la teta ( que hasta pregunta la vecina por la mañana porque a ella si la has despertado) y él siga durmiendo (o en su defecto haciéndose el dormido) tan feliz.
    O alguna de las noches (en las que se alinean los astros y decide, oh dios mío, levantarse) y por la mañana lo estropea, contando lo terriblemente cansado que está y que así no se puede vivir…hasta que levanta la vista y ve tu mirada asesina y las ojeras que te llegan hasta los pies, jajaja. Me ha encantado, estoy enganchada a vosotras. Besos a todas
    ç

  18. Tal cual…el mio es de dejar toda la ropa usada en el sofá del comedor, a la vista de todos. Ahora, ya harta, cada vez que veo ropa tirada la pongo a lavar. Eso sí, la del móvil en el baño soy yo jajajaja

  19. Por aquí se estila lo del lavabo y la santa manía de no contestar… Pero veo lo vuestro y subo otra!
    No recoger lo que hay seco en el escurridor cuando va a fregar y plantar encima lo que va fregando… Que si no lo recogiera yo tendríamos ahí toda la batería de cocina!
    De verdad que no puedo con eso…..
    Y pobre del/de la que me diga que al menos friega que sale en globo!!!! XD

  20. Ayyss.. A mi la de tender… Me da igual que haga la cama como le de la gana.. pero tender la ropa de cualquier manera.. noooo… eso no lo soportoooo….

  21. Muy bueno. Me ha encantado. A mi me desenamora la tapa del wc levantada, la chapa de la cerveza sobre el mármol y la frase de “y mi camisa …?” como si un duende de noche fura capaz de lavar y planchar a la velocidad de la luz.

  22. El mío cuando le toca limpiar después está como una maruja histérica para que no movamos ni una miga, pero a diario deja chaqueta, cazadora y demás achiperres cada uno en UNA SILLA del salón. Todo está a mano “porque lo va a usar ya” y si lo guardo, llega la inevitable pregunta de ¿dónde está…? ¡pues en su sitio! que no sabe cual es porque nunca lo utiliza, claro.

    Cuando recoge la cocina no limpia nunca el rincón de la vitro, y siempre siempre deja algo en el escurridor al lado del fregadero ¿es tan difícil entender que todo despejado queda limpito?

    Pero lo que no soporto es el “piloto automático” a mí sí que me oye sí, que no es lo mismo que escuchar…y le digo algo, me contesta el “sí cariño” y luego cuando llega el día de la cita-hora-compromiso me niega como San Pedro, y más de tres veces!!!!

    Gran post, un beso!!

  23. Chicas, habéis clavao!!! Mi marido es un pourpourri de todo eso…me mataaaa lo de “cariño, dónde está… ” ya le he anunciado que le haré un tour de la casa presentándole cada rinconcito donde “se esconden” las cosas. Y lo que realmente me desenamora el alma es ir a casa de mi suegra y ver la regresión de mi marido….AAARRRRGGGGG!!!
    Gracias chicas, sois geniales…enganchaditas me tenéis!!!!

  24. Y si unimos varios… El efecto hongo lo he vivido cuando hemos ido a su lugar de veraneo. Hasta oír ” Mi pequeño! Cuánto te he echado de menos!, para al poco rato ponerle más verde que una lechuga. Preguntarle a él y solo a él que qué quiere para cenar. Seis años y la buena señora aún no conoce lo que desayuno. Menos mal que en nuestra casa, colabora.
    De lo de no saber dónde están las cosas también hay tela ( es como el monólogo ” Tendré que ir personalmente para que aparezca”) y la mecedora del cuarto siempre está a tope.
    Pero lo que más nerviosa me pone es cuando no reacciona rápidamente en determinados casos. Ejemplo, recoger el vómito de la peque.
    Pero le quiero, así que poco a poco conseguiremos pulirnos.

  25. Jajaja me parto. Todo cierto menos que va lento. En nuestro caso el acaba rapidísimo siempre de prepararse, pero porque no hace nada más. Yo voy por detrás a echar su ropa en el cesto, a quitar los pelos de la ducha, recoger la alfombra deducha….. Y luego mientras Hago eso, me preparo yo, a la niña, al perro y aderezo un poco la casa no hace más que quejarse de que llegamos siempre tarde y de que apure y demás, aiiiii odio esto. Genial la preguntita, no encuentra nada. No saben donde va cada cosa. Ni las suyas. Y otra cosa es que vamos a la piscina o a donde sea, y se queja si no metí su toalla, o ropa para cambiarse. O sus gafas arggggggggg tengo q estar en todo

  26. Pues yo ya me he resignado a varias, que el mundo no se va a acabar porque el use la cocina y parezca que cayo la bomba atómica, que yo la haga de malabarista haciendo tres mil cosas a la vez mientras el se arregla con parsimonia y luego me salga con la frase de “es que lo hago con calma para darte tiempo a que termines”, que más da que tarde tres días en el baño, total algún día saldrá, que deje la ropa en el tendedero por tres o cuatro días sin que se inmute y que la quite después de la millonésima vez que le solicité que la quitara, que la doble al revés y que no la guarde en su lugar o que también me niegue tres veces, pero hay dos cosas que me ponen como fiera: la, mil veces bendita, pregunta de ¿dónde esta…? y lo pelos en el baño (acompañado de la frase es que ni cuenta me había dado de que había pelos cuando aquello ya parece el tío cosa)… Antes yo pensaba que era una prueba divina, hoy estoy total y absolutamente convencida de que lo traen incrustado en el ADN, mis hijos, con el paso del tiempo, y por más que los instruyo, lo van haciendo también. ¡Pobres!

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