¡Qué haría yo sin mis amigas!

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Hay cosas en las que creo que los hombres y las mujeres somos diferentes. Así, en bruto, como concepto, que luego particularizas y tal vez Mengano de tal y Fulana de tal no, pero en general creo que es así. Una de las cosas es en cómo manifiestan la amistadYo veo que los grupos de amigos y los de amigas no funcionan de la misma manera. A mi marido le preguntan sus amigos qué tal y dice que bien. Yo cuando les pregunto a mis amigas qué tal, lo que quiero es detalles. Para mí la respuesta “bien” es insuficiente pero he observado que a sus amigos les es perfectamente válido. Observo cosas en su amistad que a mí me hubiesen ofendido ¡y mucho! en la mía con mis amigas… pero ellos simplemente las pasan por alto. Y no deja de sorprenderme.

Creo, sinceramente, que las mujeres tenemos relaciones interpersonales más complejas. Unos dirán que nos complicamos más la vida, y no digo yo que no, pero en mi caso también os lo digo: viva la complejidad. Me gusta tener amigas y me gusta la relación que establecemos entre nosotras. ¿Creo que es posible ser amiga de hombres? Claro que sí. Pero como estoy un poco harta de esa manida frase de que las mujeres somos nuestras peores enemigas, también os diré que es posible que sea así, pero también somos nuestras mejores amigas. Hoy quiero hacer una exaltación de la amistad. Sé que no va mucho conmigo esto de ser una moñas y hacer post paulocoelhistas pero… amigas, os quiero. Gracias por hacer de mi vida algo mejor

niña

Gracias por estar ahí desde siempre

Esas amigas que te conocen desde que llevabas aparato en los dientes y que han permanecido ahí contra viento y marea. Llevan tanto tiempo ahí que ni siquiera tal vez te acuerdes de cómo os conocisteis. O tal vez sí. Yo recuerdo perfectamente la primera vez que hablé con una de mis mejores amigas. Se presentó a mí diciendo “hola soy Coco y voy a explicaros la diferencia entre cerca y lejos” estando en el comedor del colegio. Su sentido del humor me ha acompañado desde entonces y la hice madrina de una de mis hijas.

Cuídadlas. Amigas que llevan tanto tiempo ahí, contra viento y marea, en épocas fáciles y difíciles son escasas y más valiosas que el oro.

no amigos
“pasé por épocas de mi vida en las que no tuve amigos”

Gracias por quererme como soy

Doña Perfecta todavía no ha nacido y todos tenemos nuestras cosas. Cuando se es niña a veces se tarda en encajar, y cuesta más cuanto más compleja eres. Gracias a esas personas que se atrevieron a ir más allá de la superficie, a rascar en tu personalidad y conocerte de verdad, más allá de lo que proyectamos. Con nuestras cosas buenas y también con las malas, porque todas tenemos zonas oscuras que no nos gustan demasiado a nosotras mismas.

Patetico
Te llamo patético por no decirte tontolculo, chaval

Gracias por estar ahí cuando estoy jodida

Ya sé que cuando estoy anímicamente hecha unos zorros pierdo mucho. Gracias por no mandarme a la mierda cuando he llorado en bucle, he repetido cien mil veces los mismos argumentos, cuando he dado vueltas sobre lo mismo. Gracias por tu infinita paciencia, por ayudarme cuando más lo necesitaba. Y sí, también necesitaba que insultaras a ese idiota que me dejó escapar, aunque fuera en petit comité. A veces no necesitamos que nos pongan los pies en el suelo (sobre todo cuando estamos en ese momento en que sólo nos apetece oír a Los Secretos porque estamos hechas un asco) sino que se solidaricen con nosotras. Saber cuando no queremos oír la verdad y sólo necesitamos que nos consuelen y nos den la razón como a los tontos también es de buena amiga.

Haciendo tonterias

Gracias por aceptar mis disculpas

No conozco a nadie que no la cague alguna vez y yo menos que nadie. Gracias por no mandarme a freír churros cuando yo no he estado a la altura. Esa frase de “amar es no tener que decir nunca lo siento” me ha parecido una gilipollez siempre: la gente normal se enfada y sólo lo que merece la pena se arregla. Gracias por considerar que yo merecía la pena aunque actuara como una capulla.

Locura
Estoy loquiiiiiisima

Gracias por aceptar mis manías

Tú me conoces mejor que nadie. Sabes que a mi casa no se puede llamar a ciertas horas y que cuando estoy cansada es mejor hacer mutis por el foro. Gracias por no tenerme en cuenta esos momentos ñu en los que no me aguanto ni yo misma. Mis hijas no han aprendido a identificarlos aún, pero tú sí, y sabes que es mejor quitarse de en medio. Gracias por no odiarme por mis pequeñas cosas, como ser una fanática de la ortografía, una pedante y a veces una impertinente. ¡Ah! Y por tener la misma delicadeza que un elefante en una cristalería. Sabes cuáles son mis puntos débiles y también cuáles son los fuertes. Gracias por centrarte en los últimos.

Getting back

Gracias por los buenos momentos

Has estado en lo malo, pero también en lo bueno. Y me encanta. Me has hecho reír, me has iluminado con tu sabiduría mundana y has convertido mi vida en algo más divertido. Gracias por habérmelo hecho pasar tan bien. Eres lo más.

amigas

Gracias por alegrarte por las cosas buenas que me pasan

Porque sé que te alegras de verdad. Te has alegrado con cada éxito profesional y personal ¿Y sabes que es lo mejor? Que yo sé que lo has hecho de verdad de la buena porque yo me he alegrado cada vez que te han pasado cosas buenas a ti. Brindo para que cada vez sean más y más. ¡El mundo necesita saber lo grande que tú eres! ¡Que tengas todos los éxitos que te mereces! 

Poderosas

Gracias por hacerme sentir poderosa

Gracias por estar ahí para hacerme sentir poderosa. Sé que de no tenerte no hubiese tenido valor para hacer un montón de cosas. Tú me haces sentir valiosa y a veces la reina del mundo. Y si se me pasa, tú me lo recuerdas.

Momentos raros

Gracias por ser mi grano en el culo

Alabar a alguien no tiene mérito: tener la valentía de coger el toro por los cuernos y decir las cosas que no mola decir es mucho más difícil. Gracias por no achantarte y decirme las verdades incómodas. Gracias a ti pude cambiarlas y ser mejor de lo que era. Aunque no me gustase cuando lo hiciste. Pero tenías razón: era necesario.

amigas

¡Ah! Y por supuesto SABES que si alguna vez gano un Óscar o cualquier otro premio, va por vosotras. Porque os lo merecéis y porque sé que si no debería temer por mi vida 😉

Amiga

P.D. Todo el post está ilustrado con gif de Taylor Swift porque es la chica que más BFF (best friends forever) tiene por metro cuadrado. Y porque me cae bien (apedreadme)

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Soy Sara Palacios, aunque en la red muchos me conocen como Walewska, mi nombre de guerra. Soy curiosa, inquieta, seriéfila, gafapastas y a ratos pedante. Los que me conocen dicen que tengo mucho sentido del humor y yo no sé si soy graciosa o no, pero que me gusta reírme continuamente es un hecho. ¡Soy una optimista incorregible!

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