El macho ibérico y la muerte de los abdominales

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Por Ata Arróspide, de noñoño

Creo que es sólo la segunda vez que las redactoras y jefas de Mujeres y Madres Magazine invitan a un hombre a publicar en la revista. Voy a ahorrarme la típica perorata de que es todo un honor a la par que una responsabilidad… porque lo único cierto es que es un riesgo, no sólo por la ya conocida exigencia del público femenino, si no por el tema que me han sugerido para el post: el macho ibérico.

Podrían haberme pedido que escribiera, no sé, sobre conciliación, sobre paternidad, o sobre bricolaje, o sobre submarinismo, o sobre cómo conciliar el bricolaje y el submarinismo con la paternidad… pero me han pedido que escriba sobre “el macho ibérico”. Y el propio hecho de que me lo pidan ya nos pone en la pista de lo que os voy a contar.

¿Qué les ha motivado a proponer este tema, qué están esperando leer, que revelación definitiva esperan escuchar de mi puño y tecla? Ellas lo saben. Seguramente tú también. Y por eso me han pedido este post y por eso tú lo estás leyendo. Pero no adelantemos conclusiones y vayamos por partes.

audrey hepburn

Aunque lo nieguen, Las mujeres y madres (con o sin magazine) tienen una fijación con el macho ibérico que no se atreven a confesar.

La mujer y madre moderna, liberada, cosmopolita y hasta cibernética tiene al macho ibérico metido entre ceja y ceja, sin querer aceptarlo. El macho ibérico es para ella como el lomo ibérico, que ni es chic como el sushi, ni sano como una parrillada de verduras, ni estiloso como unos macaroons , ni glamuroso como un micuit de pato con bayas del bosque, ni práctico como unas barritas de cereales… pero le gusta. Y al contrario de lo que ocurre con el lomo, se niega a reconocerlo y disfrutarlo.

alfredo landa
Las suecas de las pelis del destape no tenían ese problema

En público, la mujer y madre moderna, liberada, cosmopolita y hasta cibernética, suspira por unos abdominales bañados en sensibilidad, inteligencia y dulzura (curiosa mezcla), y ofrece al mundo y al cibermundo la idea de que el amante que sabe de cremas es el hombre de sus sueños.

Pero cuando nadie la escucha, en los cenáculos más íntimos y en las zonas más desinhibidas de su cerebro retumban otros acordes: empotrador, macho ibérico, Cuenca…

Mila Kunis
Quien dice Cuenca dice Wisconsin…

Lo malo de todo esto es que la negación de vuestros propios sentimientos y deseos nos ha sometido a los hombres a un continuo vaivén de modelos paradigmáticos en los que vernos reflejados. Modelos incompletos que las mujeres habéis ido modificando arbitrariamente para nuestra desorientación y frustración. Es como si, por negar el lomo, os hubierais dedicado a inventar mortadelas raras.

Voy a hacer un repaso ciñéndome a lo que me ha tocado sufrir en primera persona:

Primero fue el hombre sensible y torneado. El guapo, el adonis, la escultura griega con sentimientos.

George Michael, Jesús Vázquez o Ricky Martin fueron algunos de los espejos en los que los hombres de hace dos décadas nos teníamos que inspirar. Fue un periodo raro y confuso, pero lo siguiente sería aún peor.

Ricky Martin
Lo que no sabías es que yo buscaba exactamente lo mismo que tú.

Tardasteis muchas dietas y horas de gimnasio (nuestras) en reconocer que algo fallaba en aquel modelo. Y cuando por fin lo hicisteis, tratasteis de solucionarlo con un parche, con un arreglo chapucero que ni atajaba el problema de raíz ni nos liberaba a nosotros del yugo del gimnasio y las cremas: creasteis al metrosexual.

El prefijo metro tenía la misión de dotar de masculinidad a ese hombrecito light que os habíais inventado. Pensabais que por obra y gracia de la sintaxis ibais a encontrar por fin la satisfacción en aquellos marineritos de los anuncios de Jean Paul Gautier.

jean paul gaultier
Lo de calzarme el gorro es una metáfora, ya tú sabes

No fue así, pero vuestra obcecación duró mucho tiempo y la autoestima del hombre atravesó una larga travesía por el desierto. Así como frente al modelo anterior podíamos levantar con orgullo el asta de nuestra bandera, frente al metrosexual no teníamos argumentos. Nos derrotaba en todos los terrenos y, sencillamente, no estábamos a la altura de lo que proponíais como hombre deseable y deseado.

David Beckham
La verdad es que esto es competencia desleal

Estremece recordar esa época que tanta frustración nos causó.

Pero al final Beckham no era la solución. Un hombre tan dedicado a sí mismo no podía ser un hombre satisfactorio. Aún le faltaba esa masculinidad, esa esencia que es la propia del macho ibérico y que os negáis a reconocer.

Y entonces tomasteis dos decisiones, lógicas sobre el papel, pero también insuficientes:

– Les ponemos barba y que no tengan que hacer deporte.
– ¡¿Pero nada de deporte?! – pensasteis aún con reservas.
– Bueno, un poco de bici – sentenciasteis.

Trivago ascensor
Las mujeres se preguntan qué hoteles visitar para encontrarse con el barbudo de Trivago

Los hipster supusieron un pequeño descanso y un claro cambio de tendencia. Aunque esas camisas abrochadas hasta el último botón y esos pantalones constreñidos al tobillo no tenían más sentido que el de complicarnos la vida, por fin empezabais a abandonar determinadas y agotadoras manías, y nuestra sonrisa empezó a dibujarse tímidamente, a la vez que se desdibujaban nuestros músculos.

(Abro un paréntesis para reivindicar nuestra coherencia y constancia con respecto al modelo femenino: kilito arriba kilito abajo, los Ángeles de Charlie que alegraban nuestra infancia difieren poco de las Charlizes, las Scarletts o las Giseles que perturban nuestra madurez. La mujer que nos gusta es la misma desde entonces y sólo los modistos raritos han jugado a hacer experimentos de espaldas al resto).

leñador
Si no sabéis cómo vestir de leñador este buen hombre os lo explica aquí.

Al hipster (un experimento muy forzado que nació con los días contados) le siguió algo aún más raro del que ni siquiera recuerdo apelativo. Me suena que le cambiasteis la tablet por un hacha de leñador y le disteis más tiro de sisa a la camisa de cuadros. Otra chapuza de laboratorio que apenas ocupó portadas.

Hasta llegar al que será sin duda el predecesor el macho ibérico: el fofisano.

Macho iberico
Bueno, igual se me fue la mano con el momento fofi, más que con el sano

Aquí ya se ve claramente la luz del túnel. Por fin la mujer y madre moderna, liberada, cosmopolita y hasta cibernética pone rumbo fijo en la dirección adecuada y lo hace mediante un ritual lleno de simbolismo: el sacrificio de las abdominales.

A través del fofisano las mujeres derribáis una de las últimas barreras que os alejaban de vuestros verdaderos deseos, de los empotradores, de Cuenca y hasta de Burgos, si me apuráis.

El fofisano es el homo antecesor del macho ibérico que tanto tiempo lleváis persiguiendo sin quererlo reconocer.

Ahora es sólo cuestión de tiempo, chatis. Y nosotros os estamos esperando con nuestras camisas abiertas hasta el cuarto botón, donde nace la tripa cervecera, chupeteando juguetones el mondadientes en la boca.

Inside out

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Este post ha sido escrito por una colaboradora puntual de Mujeres y Madres Magazine. Aquí os damos voz para que la vuestra llegue lejos.
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45 COMENTARIOS

  1. Ayyyyyy!! Pero cuanta razón tienes! Y nosotras empeñadas en disfrazaros y disfrazar nuestros más ocultos deseos… Que conste que seguimos suspirando por algún yogurín, uno o dos hipsters y medio metrosexual (estos siempre me parecieron demasiado ocupados de sí mismos). Pero que donde este el producto empotrador nacional bruto…

    • Un yogurín, dos hipsters y un metrosexual es lo que se toma para desayunar un macho ibérico todos los días con un sol y sombra.

      Y a media mañana, un leñador de diseño como aperitivo.

  2. Querido Ata sabes que te quiero mucho pero sintiéndolo mucho tus teorias pueden ser acertadas pero a mi el macho Ibérico no me va quizás ahí tenga algo que ver mi origen vasco y mi residencia catalana jajja 😉

    En serio a mi me siguen gustando guapos y bien sembrados, si además son padrazos y concilian ni te cuento, pero como la fofisana soy yo he tenido que bajar el listón

    Saludos y gracias por hacerme rerir un miercoles, día que odio con ganas

    • Tengo que confesaros una cosa: a mí, eso de que enviéis mis post a vuestros maridos me “da cosa”. Ya me ha pasado más veces y no se explicar lo que es, pero me da cosilla

  3. Jajajajaj, cómo me he reído!
    A mi me gusta la mezcla de todo…a ver como te apañas con eso Ata, jijijiji
    Un poquito de metrosexual pero que no me haga la competencia, que vaya al gimnasio lo justito, porque sino me toca estar demasiado con las criaturas mientras él cultiva el cuerpo. Que sea un poquillo hipster pero las barbas cuando no bien cuidadas pican.
    Y oye, si no es pedir demasiado que tenga la sonrisa picarona del Jesús Vázquez, y que sea un punto de Torrente en lo referente de ponerte mirando pa Cuenca y más allá.

  4. Cierto que a un metrosexual le faltaba algo, pero no al estilo hipster!!! Q es eso de q se vean los tobillos???
    Yo desde luego soy fan de macho ibérico.
    Y también he compartido el post con mi chico ajajja

  5. Venga, me voy a confesar. A mi las abdominales me gustan para mirar y deleitarme mirando… bueno, hasta tocando si me dejan. Pero un tío cachas a mi lado que me recuerde lo fofisana que soy, va a ser que no. Y uno que vaya más depilado que yo, tampoco, ¿desde cuándo una mujer ha tenido más pelo que un hombre?. Va a ser que no. No me gusta el hombre-alfombra ni el primo hermano de Chewbacca pero oye, que donde hay un poco pelo hay hermosura , anda que no.
    En el fondo somos más simples y te ha faltado la guinda del pastel. Y es que por todo lo que dices, al final con quien nos quedamos es con Quim Gutiérrez jajaja.

  6. He visualizado el especimen que describes en las últimas líneas amigo Ata y aún ando controlando la naúsea.. no sé si podré..
    ¿Nos culpas a nosotras?¿NOS CULPAS A NOSOTRAS?
    Una vez más y bajo el yugo de la intolerancia masculina, las víctimas (o sea nosotras) las hacéis pasar por los verdugos. Es injusto, es falso y encima es que no se lo cree nadie, hermoso.
    La industria de la moda, de las cremas y de las maquinillas de afeitar es de los hombres, sois los que os empeñáis en que nosotras nos subamos a unos tacones de 13 centímetros solo para torturarnos, luego lo llamais fetichismo y aquí paz y después gloria.
    Has tenido el valor de culparnos de inventar la mortadela… ¡¡hay que tener poca vergüenza, chatín!! El lomo nos encanta, el ibérico aún más y si es una paletilla de 5 jotas con un buen tinto, nos entregamos al placer de los sentidos sin miramiento y sobre todo sin complejos.. no sé si vosotros podéis decir siempre lo mismo..
    Pero no.. no me voy ni a extender ni a encender.. que me conozco..
    ¡¡Lo que hay que leer!!

    • Macaaaa… rio. Ata está defendiendo al Macario de Jose Luis Moreno, al Rockefeller que gritaba “toma moreno”, a Alfredo Landa y a los Cachulis con los vaqueros subidos hasta por encima de la cintura, y a los albañiles de carajillo a media mañana y palillo en la boca. Pero la culpa es nuestra, ¡nuestra!, que lanzamos globos sonda con nuestra confesada admiración por los nórdicos, todo para confundir al personal, XDDDDD.

      Hay una cosa que en psicología se llama “disonancia cognitiva”, ésta es de manual, jaja. Pero vaya, gracias por estas risas Sr. Arróspide, que dios te lo pague con hijos 😀

      • ¡¡Totalmente amiga, totalmente!! No defiende al macho ibérico sino al hombre de cromagnon.. un error muy masculino por otra parte que son dados a la confusión y a perderse.. con excesiva facilidad.
        En mi casa al ser yo la única fémina, el resto del personal manifiesta una “hipoacusia testicular” muy marcada y me da que no son los únicos especímenes con dicha tara a la vista de la lectura que nos ha regalado el Sr.Arróspide.
        Amiga.. está tardando ese sushi y me atrevería incluso a invitarle a él a que ponga las cartas sobre la mesa… y el pescado… a ver si osa.

    • Señora FullTime, no me haga hablar, no me haga hablar… que los bares (el piscólogo de los pobres) están llenos de hombres que no sabemos si tenemos que ser sensibles, si duros, si tiernos, si barbudos, si depilados, si padres, si trabajadores, si protegidos, si protectores… y como además tenemos la ¿suerte? de conocernos, no voy a comentar nada sobre el tema de los tacones…

      Calme usted ese carácter , que va a parecer que lo que necesita usted es un buen… lomo 😛

      (pd. nadie se crea al leer esto que la Pilar y yo no estamos de cachondeo, eh?)

      • Sr.Arróspide debo reconocer que se me ha escapado una carcajada al rememorar esos tacones y ese césped y toda esa gente que andaba por allí… pero no se me vaya por los cerros de Úbeda con una Quechuas que nos conocemos in person, es verdad verdadera.
        Esa postura de llorar y desahogarse con el camarero de turno no cuela amigo, ustedes tienen la sartén por el mando y no, no es que me haya bailado una consonante, es que así mato dos pájaros de un tiro en lo que a poder y sumisión se refiere, que ni cambiar de canal nos dejan como para que nos hagan responsables ahora a nosotras de las modas… ¡pobres de nosotras!
        ¡Qué día me está dando!

        PD.- ¿Broma?¿Broma?¿Quién dijo broma? ….jurjurjurjurjurjur

  7. JAJAJAJAJAJAJJAJAJAJAJAJAJAJAJAJA, por dioooooos, lo has clavauuuuuuu, es lo más inteligente que he leído en boca de un tío desde ni me acuerdo.
    Gracias por estas risas, voy a hacer que este artículo rule hasta el infinito!!

  8. JAJAJA…. No puedo dejar de reir , la verdad es que lo has clavao. Nos encanta la marcaibérica. Aunque eso del palillo en la boca y peludo me “tira parás”. Esto es cómo lo de las sombras de grey a todas nos gusta mirar pa Cuenca pero no lo callamos. 😉

    • Si es que, por mucho que clamen otras por los escandinavos, no se puede comparar mirar a Cuenca con, pongamos por caso, mirar a Malmö, ¡dónde va a parar!

  9. Jajaja me meo viva nene, yo como ya es bien conocido y criticado en las rrss estás me gustan los tíos, tíos, altos, fuertes, con los ojos claros… eao sí, pero no un moñas de esos que has descrito, yo soy más de un buen vikingo empotrador, eso sí que además me haga reír sino que se peine la trenza solo. Besotea

  10. Jajaja me reído mucho la verdad.
    El macho ibérico si, pero moderno por dios. No tipo Alfredo Landa, Pajares y demás. Chicos de ahora, como mi marido vaya jajajaja
    Los hipsters, con esas barbas aaag! No me imagino besando a mi marido con una barba así, además que no puedo evitar imaginarlos tomando sopa jajaja.
    Y los metrosexuales?? Lo que me faltaba, que mi marido tuviera más constancia que yo con las cremas.

    • Los mismos investigadores están analizando allí unos restos del que parece primer homo erectus, lo que cerraría el círculo ibérico y daría un respaldo científico a mi post.

      Por eso para el macho ibérico Cuenca es como La Meca para los musulmanes, y hay que ponerse mirando a ella 3 (o 5) veces todos los días 😉

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