Queridos blancos, una serie para este verano

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Verano a la vista, tiempo libre, tiempo de descanso, tiempo de serie, tiempo de ver “Queridos blancos” en Netflix, si es que no la habéis visto todavía.

Una serie entretenida, divertida en algunos momentos, sorprendente en otros y sobre todo imprescindible para ver lo racistas que podemos ser todos, sí, todos.

queridos blancos

Sí, no es la primera serie de la que os hablo en la que la protagonista es una mujer, una mujer negra y una mujer que trata de ser la protagonista no sólo de la serie sino de su propia vida.

En “Queridos Blancos” ella es Sam, una activista universitaria pero en el fondo la serie es muy coral y son muchos los protagonistas de hecho juega a eso en cada capítulo porque la realidad no es la misma, siempre va a depender de quien viva esa realidad.

Una serie necesaria

queridos blancos

Sí, es un título con el que vemos cómo es de real el tema del racismo y no sólo en Estados Unidos, sino en todo el mundo.

En algunos momentos os veréis en alguno de los personajes y puede que no os guste pero eso es bueno porque siempre se puede cambiar de actitud, eliminar ese prejuicio infundado y aplicar la empatía.

Netflix estrenaba la T1 el pasado mes de abril y me duró un suspiro, la verdad. En parte porque los capítulos son de poco más de 20 minutos y en parte porque es original a pesar de ser una adaptación, es muy original.

Sí, es una adaptación de la película de 2014 “Querida gente blanca”. Una de esas películas que arrasan en los festivales menos convencionales como le pasa al de Sundance y que después va creciendo según va teniendo recorrido y propagándose el boca-oreja.

Justin Simien era el director y guionista de la película y también es el productor de la serie, así que la fidelidad al producto original está prácticamente asegurada.

“Queridos blancos” me recuerda al machismo de la izquierda que aunque a veces se denuncia no siempre se cree pero ahí está. En este caso hablamos del racismo en la época de Obama, el racismo en una universidad, el racismo entre gente educada y de clase media o incluso media alta.

Sí, ese que parece que no existe pero que está ahí.

Y además y por supuesto, al racismo hay que sumarle el machismo porque es un binomio lógico, quien se siente superior por el color de su piel se siente superior por tener pene, es la misma lógica o mejor dicho, la falta de ella.

queridos blancos

Está muy bien hecha desde el punto de vista técnico, me gusta mucho la realización de la serie y la forma de contar lo que les pasa a los personajes. Los diálogos son muy vivos y reconozco que algunos de los chistes o gags a veces se me pasan, es de esas series para estar atentas.

Me gusta, por contaros un punto en concreto, cómo afronta la propia burla. En Estados Unidos hay un debate social en torno al término “nigger” (algo que se menciona también en Nolla Darling, otra serie de la que ya hemos hablado) y la apropiación que hace del término el propio colectivo negro.

Aquí se plantea la duda entre dos puntos opuestos, unos opinan que de este modo se banaliza el desprecio, otros que así se reivindica la libertad de expresión, la igualdad y se enfrenta a la supremacía que creo un concepto despectivo como este. Esto, lo trasladáis a España y a la música que escuchan algunos de nuestros adolescentes y ya tenéis el debate y la reflexión en casa. Esto me encanta de esta y de cualquier otra serie, sinceramente.

Ya os digo que es recomendable y que a veces, muchas veces, es divertida pero sobre todo, lo mejor es que no deja indiferente y te empuja a pensar sobre lo tolerante que tú eres en tu día a día, en tu vida diaria, en tu entorno más inmediato.

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