sábado, diciembre 4, 2021
InicioEl VermutRecuerdos de Navidad

Recuerdos de Navidad

Estamos a un paso del inicio oficial de la Navidad. Unos la odian, otros la aman… y otras somos fans (que es un grado superior). Dejadnos hoy, sin que sirva de precedente, ponernos un poquito nostálgicas y recordemos esas cosas que recordamos con más cariño de nuestras propias navidades. Nos encantaría que en los comentarios nos contarais vuestro momento navideño más especial.

Las gimkhanas de regalos, por Sara

Regalos navideños
Mi madre siempre ha sido una persona a la que le ha gustado mucho hacer regalos, mucho más que recibirlos. Y por eso es una exagerada: comienza a comprar regalos en septiembre (o antes) y cuando llega el día de Nochebuena la casa queda inundada. Cuando éramos pequeñas yo recuerdo con especial ilusión las gimkhanas buscando regalos. Además de todo lo que ponía debajo del árbol, que era una barbaridad, había un regalo escondido en algún lugar de la casa. Había que ir siguiendo las pistas y era genial la emoción de encontrarlo.

Ahora lo que me parece genial es mirar la cara de mi madre cuando nos ve abriendo los regalos. Eso sí que no tiene precio.

Las visitas de Papá Noel, por Nat

papanoel
Y os preguntaréis que tiene tiene de especial la vista de Papá Noel si es algo de los más normal en Navidad. Os cuento. Cuando era pequeña en Nochebuena siempre cenábamos fuera, en casa de algún familiar. Por eso Papá Noel decidió que a nosotros nos repartía los regalos de los primeros, en el turno de tarde. Y no sé cómo se las apañaba pero un piso de apenas 70 metros cuadrados, colocar los regalos con toda la familia pululando no era nada fácil, os lo puedo asegurar. Pero recuerdo esa tarde como una de las más divertidas de cada Navidad, esperando ansiosa su regalo deseando pillarle in fraganti colocando los regalos.

La zambomba de mi bisabuela, por Nuria

abuelita-zambomba
Hablar de la Navidad y no hablar de mi bisabuela sería no hacerle justicia a la mujer que me regaló sus rasgos. Mi Navidad infantil está estrechamente ligada a una familia chillona, ruidosa, besucona y zambombera. A la cabeza, la bisabuela más dicharachera de la huerta murciana. Una abuelita que nos enseñó el valor de lo soez y del refranero español. Que ahora la gente se pirra por la meditación y el Mindfulness pero eso es porque no tenían una bisabuela que los pusiera a desenredar madejas. «Esto es pa que estés a lo que hay que estar.» Con ese ejercicio simple me enseñó el significado del estar presente. Y presente estuvo ella en todas esas navidades de jolgorio, avisando siempre de que esa iba a ser la última, hasta que acertó. Mi recuerdo de Navidad: mi bisabuela y su zambomba.

Los tigres, por Ruth

mejillones tigres
Soy muy mala comedora. Me lo decía mi madre (vale, me lo dice todavía) y ahora lo digo yo, consciente de que lo soy. Así que en las comidas de festejar, paso de mariscos y sus derivados, de muchos de los embutidos raros, de las salsas, los espárragos, la sopa de pescado, el pescado al horno y el asado. Por eso, los tigres de mi abuela Herminia, eran casi todos para mí en Nochebuena. Comiendo pan (el del pueblo siempre está más bueno) y con un plato de tigres aguantaba hasta los turrones. Desde que falleció mi abuela, mi tía Raquel ha tomado el testigo y nos hace unas croquetas que están de vicio: exclusivas para los malos comedores.

Los nervios de la noche de Reyes, por María Jardón

Reyes Magos en camellos
Si hay un recuerdo que tengo grabado de la Navidad son los nervios que pasaba la noche de Reyes. He de confesaros que no era por el tema de los regalos (que también) si no porque les tenía bastante respeto a sus majestades de Oriente. En mi casa siempre me dejaban alguna señal de que habían estado en mi habitación durante la noche o se me quedaba la cara pintada de negro por un beso que me había dado Baltasar (si lo sé, me lo tragaba todo); o Melchor me dejaba una nota debajo de la almohada (firmada y todo por supuesto); o un trocito de turrón que se había dejado Gaspar en mi mesita de noche. Una noche incluso recuerdo haber visto pasar una de sus capas por delante de mi puerta… Así que, como os podéis imaginar hacía todo lo posible para no dormirme y pillarlos in fraganti entrando en mi habitación, más que nada para poder gritar como una loca llamando a mis padres.

El caldo del día de Año Nuevo, por Let

caldo-navidad
Si tengo que elegir uno mi recuerdo de Navidad es, sin duda, el del caldo del día de Año Nuevo, ese caldo reconstituyente que te ponía el cuerpo en orden después de la cogorza de Nochevieja. Mi recuerdo es sensorial, creo que podría reconocer ese olor en cualquier parte y es que, como si de una viñeta de cómic se tratara, se colaba por debajo de la puerta cerrada de mi habitación hasta llegar a mi nariz y hacerme salivar como el perro de Paulov. Os diré que no se trataba de sopa, no, no, solo una o dos tazas de caldo, que hasta hace poco preparaba mi abuela y que ahora prepara mi madre, bien calentito antes de empezar a comer. Tal es mi afición a ese caldo que el único año que la mujer que me dio la vida decidió no hacerlo le «cayó» bronca. Las tradiciones son para mantenerlas.

Que nadie arruine nuestra navidad, por Merak

chihuahua
La salud de los abueletes se había resentido aquel año y, entre uno y otro, habíamos pasado prácticamente todo el mes de diciembre en el hospital. Estábamos resignados a que sería así también en las Navidades y que, por primera vez en nuestra vida, no las pasaríamos los cuatro -mis padres, mi hermana y yo- juntos, pero los astros se aliaron a nuestro favor y, contra todo pronóstico, a los abuelos les dieron el mismo 24 de diciembre. La Nochebuena se presentaba idílica hasta que, justo antes de la cena, al anciano, queridísimo e idolatrado perro de mi abuela comenzaron a darle espasmos mientras dormía en el sofá. Solo mi hermana y yo estabamos en el salón. Nos miramos y no hicieron falta las palabras. Una cogió una manta y la otra asintió: «Si la palma, lo tapamos y que nadie se entere hasta mañana«. Suena cruel, pero no lo fue tanto y, afortunadamente, el perro solo sufrió un ligero ataque de ¿asma? y se recuperó para dar por saco amenizarnos durante toda la cena.

Fotos: Pixabay, Flickr, Mejillones Tigre de Ilovetapas

Equipo MMM
Las chicas de la redacción de Mujeres y Madres Magazine contando sus cosas. Nos gusta compartir lo que pensamos.
RELATED ARTICLES

5 COMENTARIOS

  1. Ese caldo!!!!!! Aunque ya no salimos sigue siendo un plato que no puede faltar en la comida de Año Nuevo.
    Besos y Feliz Navidad

  2. Chicas, que me han encatando todos vuestros recuerdos, gracias por ser tan generosas y compartirlos. Lo de la gimkhana de la casa de Sara me hubiera gustado vivirlo a mí (y la de la casa de María, que sé yo que en su casa también se hacía) y la visita de Papá Noel es magia pura, pero la abuelita de Nuria me ha enternecido el corazón. Mucho. Un beso enorme compañeras. Y felices fiestas. ¡Os quiero!

  3. A mi me pasaba como a Maria Jardón. Aquella noche era mágica. Pero también la de Nochebuena, saber que Papa Noel llegaría mientras cenabamos y me dejaría algo en mi cuarto. Mis padres no me dejaban levantarme de la mesa si no había acabado de comer/cenar, asique aquella noche entre tanto plato no había manera, ni diciendo que quería ayudar… no colaba! Jajaja. Tengo 28 años y aún le pregunto a mi madre como se apañaba para meter los regalos a mi cuarto esa noche y que no sonase la puerta, porque mi puerta sonaba mucho y yo la dejaba cerrada a conciencia jajajaja. Pues nada, la mujer no me lo dice.

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
El espacio del bebé on Fantaseando… o quizá no
Cuestion de Madres on ¿Cómo comunicaste tu embarazo?
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Fantaseando… o quizá no
Noelia - Golosi on Modas ideales que vuelven.
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
Limonerías on Tu tripa tras el parto
carmen hdez on Ay cuándo seas madre…
Sara Palacios on Cómo hacer gif animados
María - Mivi Mamá on Vecinos, ¿amor y odio?
marisa, la estresada on Nos separamos, y ahora ¿qué somos?
Cata de Mamatambiensabe on ¡Hospital mon amour!
Limonerías on Placeres culpables
Verónica on La llamaron «loca»
marisa, la estresada on La llamaron «loca»
AL REVES DEL MUNDO on ¡Qué haría yo sin mis amigas!
AL REVES DEL MUNDO on Y tú, ¿qué coleccionas?
chewacca on Odio Star Wars
Mónica de Objetivo Tutti Frutti on Adolescentes y Sexo
Almudena on Adolescentes y Sexo
Catalina on Adolescentes y Sexo
Mamá y la tribu on Ser madre y opositar
Noelia - Golosi on … y lo metió en casa
María Dolores Pujalte on Siempre son los hijos de los demás
Natalia Martín on Tiempo para ti
Natalia Martín on La madre que nos parió
Natalia Martín on ¿Te animas con el trapillo?
Sara Palacios on Problemas del primer mundo
Natalia Martín on Elogio de la sobriedad
Natalia Martín on Libros inspiradores para 2016
Alfonso de Lózar on Propósitos de Año Nuevo
Rocío Bloguera on Nacer el Día de los Inocentes
Maria Mivinailart on Recuerdos de Navidad
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Recuerdos de Navidad
La Sonrisa de Mini Yo on Recuerdos de Navidad
Mi único norte on Necesito ser asocial…
Viejabruja on Liga con Star Wars
Ruth de R. on Liga con Star Wars
Natalia Martín on Disfruta de la Navidad
Alejandra deF on Abraza la moda navideña
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Maria Mivinailart on Frases de madre
Maria Mivinailart on Se vende
Peña on Frases de madre
Limonerías on Se vende
Cristina Prieto on Se vende
Limonerías on Tipos de amistades 2.0
Lunita on Tipos de amis