Reinventarse a los 40

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reinventarse

por Ana Mayo

Siempre me han gustado las historias de reinvención, las de esas personas que de repente deciden dar grandes giros y parece que vivieran varias vidas en una sola. Las veía, eso sí, como algo totalmente ajeno a mí, algo que sólo hacían algunos lanzados. A mí las cosas me iban bien, no tenía el gusto de conocer a mi espíritu emprendedor y nunca me había planteado poner en marcha un proyecto propio. Pero la maternidad, ya se sabe, llega para cambiarlo todo…

A los pocos meses de tener a mi hijo, en plena vorágine de adaptación a la nueva situación y estando en un buen momento vital, me puse a buscar respuestas a no sabía bien qué.

Supongo que fue la crisis de los 40, ese momento -no necesariamente de bajón- en el que te sientes inquieta y empiezas a preguntarte si la vida que llevas es realmente la que tú querías vivir y qué tipo de vida te gustaría para tu hijo. Ya has vivido lo suficiente para tener claro que el tiempo vuela y la sensación de mirar hacia atrás y ver una vida un tanto monótona se empieza a hacer cuesta arriba… ¿esto era todo?

Buscando información por aquí y por allá llegué al crecimiento personal, donde encontré todas las respuestas que necesitaba. Estaban ahí desde siempre, al alcance de cualquiera, y es todo lo que hay detrás de esas frases, ideas y citas que muchas veces hemos leído y compartido en redes sociales, que vemos por ahí en camisetas y tazas, pero en las que no siempre reparamos con verdadero detenimiento. He dedicado mucho tiempo en el último año y medio a descubrir qué había detrás de todo eso y hoy no soy la misma persona que entonces.

Reinvencion

El cambio fue tan grande que hace unos meses me lié la manta a la cabeza y tomé la decisión de dejar mi trabajo en una estupenda agencia de comunicación en la que llevaba trabajando 16 años. Creo que sólo hay un motivo para hacer algo así en el momento más inoportuno de tu vida: algo dentro de ti te dice que lo hagas. Y no se calla.

Lo que no te dice tu voz interior es que el camino se las trae, que vas a pasar miedo, que las dudas te asaltan a cada momento, que te sientes bien y mal varias veces en el mismo día, que no siempre es fácil encontrar tu pasión o definir tu idea y menos aún hacerla realidad y conseguir vivir de ella.

Tampoco te cuenta que lo del viaje al interior de uno mismo es muy poético, pero no es un camino de rosas, y que ya puedes armarte de paciencia para soltar amarres y estar dispuesta a aprender e integrar tantas cosas nuevas como puedas.

Con todo, y por mucho, creo que merece la pena. Sobre todo cuando no se trata de cambiar un trabajo por otro, sino de vivir un verdadero proceso de transformación personal, conocerte bien a ti misma, tomar conciencia de cómo vas por la vida, mirar a la cara a tus miedos, complejos, dudas e inseguridades, decidir cómo es la vida que quieres vivir y avanzar cada día con la curiosidad de descubrir hasta dónde puedes llegar.

[Tweet “Cuando te reiventas te asaltan las dudas y el camino no es de rosas … pero merece la pena”]

Además, aunque hay días difíciles, está la increíble sensación de volver a sentirte ilusionada y con ganas, de volver a buscarte la vida, de conocer a personas en tu mismo proceso, de aprender de otros que han pasado por esto antes que tú ¡aunque les dobles la edad! y de enfrentarte a retos nuevos cada día. Por todo eso, cuando me preguntan, respondo que sí, que me está compensando la experiencia, incluso sin tener aún la menor idea de si seré capaz de sacar adelante mi proyecto.

Al fin y al cabo -dicen- lo importante no es lo que consigues, sino en quién te conviertes en el camino.

Dedos cruzados

Ana Mayo es periodista y ha puesto su vida al revés para reinventarse en el mundo del desarrollo personal. Prepara con mucha ilusión su primer proyecto online, en el que habla sobre cómo volver a coger las riendas de tu vida, sentirte bien en tu cuerpo y liberar a la extraordinaria persona que hay en ti para que disfrute al máximo de la vida que te mereces 🙂

Fotos: Pexels / PublicDomainPhotos.net

6 COMENTARIOS

  1. Estoy totalmente de acuerdo con Ana,
    reinventarse (a los 30 a los 40 o cuando sea) es un proceso que da mucho miedo pero que merece mucho la pena.
    Yo hoy no soy la misma que hace diez años, ni siquiera soy la misma que hace cinco o hace dos. Hoy soy otra yo, creo que mejor, creo que más madura y eso me hace estar muy contenta de hacer decidido bajarme del tren de inercia y reinventarme 😉

  2. […] mi nombre es Ana Mayo, soy periodista, y he puesto mi vida al revés para reinventarme en el mundo del desarrollo personal. Estoy preparando con mucha ilusión los contenidos de esta página, mi […]

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