lunes, enero 17, 2022
InicioMujer ActualMujer, madre y trabajas online: estos son tus pecados capitales

Mujer, madre y trabajas online: estos son tus pecados capitales

¿Cómo sería nuestra vida si no tuviésemos internet en el trabajo? ¿Seríamos más o menos productivas? ¿Iríamos a trabajar más contentas? ¿Hablaríamos más con nuestros compañeros? Son preguntas que lanzo al aire después de haberme psicoanalizado en más de una ocasión y de estudiar el comportamiento en mi entorno.

Sintetizando, creo que las mujeres que trabajamos delante de un ordenador y con una conexión a internet, tenemos mucho que confesar. Estos son nuestros pecados capitales:

1. La ira

Lo lógico es pensar que las personas que trabajan con el ordenador, y más si lo hacen en una oficina, no están llamadas a sentir ira. Así a priori parece que la ira es una emoción más propia de aquellos profesionales que están sujetos a las inclemencias del tiempo, del tráfico, de los clientes, de los pacientes…

Pero no, no nos salvamos. Tú tampoco te salvas.

– Ira es lo que sientes cuando para una vez que no guardas los cambios del documento, se va la luz.

– Ira es lo que te produce que tu ordenador se quede colgado justo cuando estás inspirada y/o tienes doscientas páginas del explorador abiertas.

– Ira es lo que sientes cuando te das cuenta que has machacado un documento encima de otro sin renombrarlo y que te va a tocar reescribir el primero.

– Ira es lo que te produce una llamada de quien no quieres y de la no puedes huir (si no coges, sospecharán y será mucho peor)

Podría seguir dando ejemplos pero… Es bueno saber parar.

2. La lujuria

La RAE la define como apetito desordenado de los placeres carnales. Yo normalmente soy ordenadita en mis quehaceres, pero Facebook me lo pone muy difícil. No penséis mal o bien – según se mire-, no hablo de practicar cibersexo ni nada parecido, aunque las ostras del messenger parecen invitar(me) a ello. El problema viene con la publicidad patrocinada que nos cuela el amigo Zuckerberg-

lovoo
OIOIOIOIOIO….

¿Qué quieres que diga? Yo veo estas fotos e intento redirigir y mi focalizar mi atención en el documento Word de turno pero me entra el síndrome Rita Barberà… Ay, ay el caloret….

3. La Gula

Sigues tecleando tu soporífero documento y entonces caes en la cuenta de que dentro de ¡cuatro meses y tres días! es el cumpleaños de tu hijo y no tienes nada preparado. Una excusa como otra cualquiera para abrir nuevamente el Mozilla o el Google Chrome y googlear “recetas emparedados fiesta infantil” y así en bucle. El problema es que vas descubriendo blogs de cocina interesantes, y empiezas a ver fotos de entrantes, sopas y guisos que quitan el sentido. Entonces, se te ocurre que ese mismo sábado es un gran día para dejar a tu familia con la boca abierta con una comida especial. Así que ya si eso, te pones a confeccionar una lista de la compra…

buscar_google-cumpleanos

4. La Avaricia

Ya eres una internauta consolidada. Has conseguido “pasar de largo” cuando ves en tu buzón la newsletter de Privalia y la de Vente Priveé, la de Deivrip y la sumsu corda. Sí, vale, tu marido tenía razón: tienes ropa por encima de tus posibilidades, y de los niños mejor ya ni hablamos. Así que evitas tratas de evitar las compras compulsivas. La avaricia es mala, el consumismo es malo… Tú eres más fuerte.

Pero una mañana una amiga te manda un whatsapp con el pantallazo de un conjunto precioso que le acaba de comprar a su hijo por internet en un megachollo. Te encomiendas a todos los dioses del universo, miras al techo, miras tu móvil, miras a la pantalla del ordenador. Uf, uf, ¿Y si es la oportunidad del siglo? ¿Y si es la compra del mes, digo del año? Y piensas: “solo voy a echar una ojeada”, pero ¡tsch!, nadie dijo que esto fuera a ser fácil… Así que minutos más tarde tecleas sin rubor la contraseña de tu cuenta de PayPal.

Amigas cuquis del mundo, ¡sois el mal! Alguien tenía que decirlo.

5. Pereza

A media mañana tienes la cabeza en plan encefalograma plano, necesitas tu dosis de café pero todavía es un poco pronto para parar.

Pufffffffffff…

Focalizas de nuevo el documento de word que tienes abierto, pero en tu mente restalla como un relámpago una idea: “voy a echar un vistazo a Facebook / Twitter/ Instagram”. Nah, un momentito de nada…

Un momentito, sí.

facebook-trabajo

Lo justo para ver tropecientas publicaciones, chorrocientos estados de tus amigos, pseudoamigos y conocidillos, participar en los hilos de dos grupos de Facebook, contestar a cuatro privados y leer cinco o seis posts que tus contactos habían enlazado.

Glups. Hora de tomar el café. “Después, con las pilas recargadas, me pongo a tope con el trabajo”.

Mientes y lo sabes. Las tentaciones son más fuertes que tú.

 6. Envidia

Se dice que la envidia solo envenena a quien la proyecta. El problema es que las oficinistas vivimos rodeadas de toxicidad y ¡no podemos escapar!

– Envidia de los que trabajan al aire libre, con la luz del sol acariciando su piel
– Envidia de los que trabajan cara al público, porque se entretienen con sus vidas.
– Envidia de la compañera que se va de vacaciones y te manda un correo diario con las calas recónditas que descubre cada mañana.
– Envidia de la compañera que no se va de vacaciones, sino que vive de vacaciones. ¡Y vaya cómo se lo vive!
– Envidia de todos tus contactos de Facebook que cuelgan instantáneas de sus vacaciones, smoothies, playas, gintonics, hotelazos, piscinas, charcos, lagos, manguitos…

Todo lo que huele a mar, siesta y bronceador solar te produce una envidia insana.
En realidad todo lo que te recuerda que hay vida más allá de las cuatro paredes de tu oficina te produce envidia.

envidia-vacacionesGrrrrr… Es que hasta con cara de sapo está guapa (pensamiento envidioso)

7. Soberbia

Este es pecado capital menos recurrente en tu día a día. Solo tienes algún que otro conato y generalmente se producen cuando alguna otra persona te dice sin anestesia: “¿Trabajas en una oficina? Bleh, yo no podría, qué sopor, qué soporrrrr”.

Entonces sueltas la artillería pesada de un discurso ampliamente elaborado sobre las ventajas de tu trabajo: «no corro peligro de muerte, no paso frío ni calor, puedo hacer planes a largo plazo, me pagan a final de mes»… Y toda esa teoría negacionista, que consiste básicamente en NEGAR LLENA DE SOBERBIA Y CON LOS OJOS EN BLANCO tus seis anteriores pecados capitales como oficinista.

 

Imágenes via Pixabay

Colaboraciones MMM
Este post ha sido escrito por una colaboradora puntual de Mujeres y Madres Magazine. Aquí os damos voz para que la vuestra llegue lejos. Si quieres colaborar con nosotras escríbenos a: hola@mujeresymadresmagazine.com
RELATED ARTICLES

5 COMENTARIOS

  1. Yo tengo alguna referencia que puede acabar de un plumazo con tus 7 pecados capitales… Te lo mando??

  2. Pecados, pecados, pecados¡¡¡¡¡….que carajos….Internet lo único que hace es actualizarlos….han pasado muchos lustros desde que fueron descubiertos…y toca darles un tanto de vidilla……así que puestos a compartir, que sean pecados de estos y a seguir PECANDO¡¡¡¡

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
El espacio del bebé on Fantaseando… o quizá no
Cuestion de Madres on ¿Cómo comunicaste tu embarazo?
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Fantaseando… o quizá no
Noelia - Golosi on Modas ideales que vuelven.
Johanna Arco on Modas ideales que vuelven.
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo