miércoles, diciembre 8, 2021
InicioMaternidadAdolescentes SIN redes sociales

Adolescentes SIN redes sociales

Si has nacido después de los 90, esto te va a sonar igual que me sonaba a mí que mi abuelo me dijese que ellos de pequeños jugaban con… un palo.

En algún momento entre el mesolítico y la era actual, hubo un tiempo en que los jóvenes NO llevaban el mundo en el bolsillo. Esos adolescentes de ayer, padres de adolescentes hoy, hacían cosas raras como estas.

Cosas raras que hacían los adolescentes SIN redes sociales

1. Perderse… desaparecer

La posibilidad de salir a la calle y estar absolutamente ILOCALIZABLE durante horas era una posibilidad real. ¡Y ni siquiera daba miedo! ¿Qué podía pasar? Ahora es poco menos que un sueño inabarcable. En aquel entonces, existía la posibilidad de avisar que llegabas tarde con un par de monedas y una cabina telefónica. Sin embargo, raro era encontrar una cabina que funcionase cuando la necesitabas. Así que… así era. Sin más complicaciones. Allí estabas. Sola. En la calle. Con o sin rumbo. Daba igual. NADIE podía localizarte.

2. Escuchar a unos tipos que hablaban y ponían discos

En casa teníamos discos y cassettes. Sí. Unos cuantos. Tenías los que tenías. Pero si querías acceso a música actual, a mezclas frescas y novedades… escuchabas la radio que venía, por supuesto, con cuñas publicitarias de Ariel. No estaba mal pero lo máximo que podías elegir era la emisora o el programa. Delegabas el poder de decisión a otros, que montaban las Playlist de tu vida. Spotify era en mi adolescencia… preciosa ciencia ficción.

3. Colgarse al teléfono

El teléfono por lo general estaba en el salón. Tenías que meter la cabeza en el armario, para tener un poco de intimidad. Si te llamaba un chico… tenías a toooda tu familia a dos metros escasos de ti. No era posible enviar un mensaje luego, así que tenías que contarlo todo en esa única y accidentada conversación. “¡Baja la tele, que no oigo!” Tantas cosas que contar. Y todavía no habían inventado Whatsapp. Había que quedar.

4. Mirarse en un espejo

Musical.ly no existía!! Pero sí que hacíamos el gilipollas igual. Solo que delante del espejo… en la soledad de nuestro cuarto y sin espectadores. Tus actuaciones no quedaban expuesta a la vista de tus padres, que lo hubiesen flipado… como nosotros flipamos con las puestas en escena de esos hijos, esos que creímos pudorosos. No son capaces de cantar para que les den el aguinaldo pero se desatan frente a una cámara. Qué cosas.

5. Esperar en una esquina

Sí una amiga llegaba tarde al encuentro, no tenía forma de avisar al resto, ya en ruta. Así que, era muy habitual ver a un corrillo de chavales esperando a alguien en la calle. 30 minutos. 40 minutos… Sin embargo, ese tiempo de espera era tiempo de conversación y de anticipación de lo que iba a suceder a continuación. Sin Google Maps acertar el tiempo que tardarías en llegar a un sitio era también un ejercicio interesante. No había apps que te dijesen al minuto cuando llega el bus. Todo se calculaba a ojo de buen cubero (expresión que imagino no tardará en desaparecer del diccionario de la RAE porque ya… pa qué, si todo se mide el miligramos y nanosegundos…)

6. Pintarse, mancharse…

Pero nuestra versión de Bambi nunca alcanzó los niveles de sofisticación actuales. Con Snapchat todo es mucho más limpio. No hacen falta alambres, ni pegamentos. Ya no hace falta enguarrarse las manos, ni cortarse una orejas de papel. Muy chulo aunque… Un pelín aséptico ¿no?

7. Fantasear con qué estaría haciendo el otro

Imaginabas al chico que te gustaba en un partido de basket o haciendo algo semi-heroico con sus amigos cuando, en realidad, igual estaba en casa haciendo sus deberes de mates, igual que tú. Fantasear es chulo. La fantasía habitualmente supera la realidad. Ahora no hace falta fantasear. Basta con mirar en su cuenta de Instagram para ver lo que está haciendo… (o dónde está posando, antes de correr a casa a hacer los dichosos deberes.)

8. Vivir la eternidad del verano

Nuestro verano era el desierto del Gobi. Esos casi tres meses de desconexión suponían realmente eso. DESCONEXIÓN. Ahora, como alquiles un Airbnb sin WiFi, te da un tic en el ojo de inmediato. Muchos iban al pueblo. Eso significaba para muchos… ¡ni siquiera teléfono de cordón! Eso era salir de tu mundo y meterte en otro. Puede que tuvieses otro círculo de amigos o que pasases el verano con la parentela y tus Mortadelos, soñando con encuentros estelares. En todo caso… glamour poco. Ni falta que hacía. Y no pasaba nada, porque nadie esperaba glamour, que ahora hay que vigilar el color de la luz y el balance de blancos… ¡hasta para orinar entre dos contenedores!

9. Compartir pensamientos en tiempo real

Claro que pegábamos peroratas y enlazábamos pensamientos pero lo hacíamos con amigos, en plan diálogo. Los monólogos frente a la cámara… YouTube nos da la posibilidad de enlatar nuestros pensamientos y lanzarlos al mundo. Ese invento novedoso para que los tímidos alcen la voz…

Cómo ha cambiado el mundo… y nosotros con él. Mientras nos adaptamos a estas nuevas realidades viene la siguiente pisándole los talones a la anterior…

¡Y lo que nos queda por ver!

Imagen encabezado: Dominio público

Nuria Puighttps://nurananu.wordpress.com/
Mi nombre es Nuria pero, donde vivo, tienden a llamarme Julia. He tirado la toalla y, si me llamas Julia, también me giraré. He trabajado en construcción y en educación pero lo que hace que me olvide de comer y de beber es: escribir. Voy por la vida con Gorro y a lo Loco
RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
El espacio del bebé on Fantaseando… o quizá no
Cuestion de Madres on ¿Cómo comunicaste tu embarazo?
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Fantaseando… o quizá no
Noelia - Golosi on Modas ideales que vuelven.
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
Limonerías on Tu tripa tras el parto
carmen hdez on Ay cuándo seas madre…
Sara Palacios on Cómo hacer gif animados
María - Mivi Mamá on Vecinos, ¿amor y odio?
marisa, la estresada on Nos separamos, y ahora ¿qué somos?
Cata de Mamatambiensabe on ¡Hospital mon amour!
Limonerías on Placeres culpables
Verónica on La llamaron «loca»
marisa, la estresada on La llamaron «loca»
AL REVES DEL MUNDO on ¡Qué haría yo sin mis amigas!
AL REVES DEL MUNDO on Y tú, ¿qué coleccionas?
chewacca on Odio Star Wars
Mónica de Objetivo Tutti Frutti on Adolescentes y Sexo
Almudena on Adolescentes y Sexo
Catalina on Adolescentes y Sexo
Mamá y la tribu on Ser madre y opositar
Noelia - Golosi on … y lo metió en casa
María Dolores Pujalte on Siempre son los hijos de los demás
Natalia Martín on Tiempo para ti
Natalia Martín on La madre que nos parió
Natalia Martín on ¿Te animas con el trapillo?
Sara Palacios on Problemas del primer mundo
Natalia Martín on Elogio de la sobriedad
Natalia Martín on Libros inspiradores para 2016
Alfonso de Lózar on Propósitos de Año Nuevo
Rocío Bloguera on Nacer el Día de los Inocentes
Maria Mivinailart on Recuerdos de Navidad
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Necesito ser asocial…
Natalia Martín on Recuerdos de Navidad
La Sonrisa de Mini Yo on Recuerdos de Navidad
Mi único norte on Necesito ser asocial…
Viejabruja on Liga con Star Wars
Ruth de R. on Liga con Star Wars
Natalia Martín on Disfruta de la Navidad
Alejandra deF on Abraza la moda navideña
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Maria Mivinailart on Frases de madre
Maria Mivinailart on Se vende
Peña on Frases de madre
Limonerías on Se vende
Cristina Prieto on Se vende
Limonerías on Tipos de amistades 2.0
Ruth de R. on Se vende
Ana Andrade on Tipos de amistades 2.0
Ruth de R. on Tipos de amistades 2.0