8 cosas que no sabía de los celíacos

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Hace unos catorce años tuve que hacer un reportaje sobre celíacos. Conocí casos muy cercanos y desarrollé bastante sensibilidad hacia este colectivo. Años después, conocí a familiares de mi marido que tenían esta intolerancia alimentaria y me di cuenta de que es algo que se normaliza totalmente dentro de una familia. Todos lo saben y siempre está presente. En ese momento me pareció un problema más fácil de llevar de lo que había pensado años atrás… Os cuento esto para que os hagáis a la idea de que no soy una persona que no tuviera ni idea de lo que era un celíaco.

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Aún así, hace algo más de un mes me diagnosticaron celiaquía y me he dado cuenta de lo equivocada que estaba y de la cantidad de cosas de las que no tenía ni idea. Os cuento algunas de ellas para que podáis entendernos algo mejor.

1. No siempre se nace siendo celíaco

Para muestra un botón… hay muchos casos en que sí lo son desde pequeños, pero también te lo pueden diagnosticar de mayor y no se trata de que lo seas y no te hayas dado cuenta hasta ese momento, aunque también puede haber casos que sean muy asintomáticos. Normalmente lo que ocurre es que desarrollas la enfermedad en un determinado momento. Tú puedes tener una disposición genética y no desarrollarlo nunca o desarrollarlo a los 30 o a los 5 años.

2. Jamás pueden saltarse la dieta

Este fue uno de los mayores golpes que me llevé. Yo pensaba que algún día especial podías hacer una excepción, pero no, esto no es como ponerse a dieta después de ReyesUna vez que te lo diagnostican no debes volver a tomar gluten. Si eres un celíaco con síntomas, el motivo está claro; comer algo de gluten no te merece la pena, el precio a pagar puede ser muy alto. Tengo amigas que tienen hasta fiebre.

Si no tienes síntomas, el resultado a largo plazo es el mismo que si los tienes, puedes tener una lesión intestinal o, en casos más graves, un cáncer de estómago. De todas maneras, una vez que sabes que el gluten te hace daño, es bastante complicado que vuelvas a tomarlo por decisión propia.

3. La contaminación cruzada

Sí, sabía que a un celíaco no se le podía freír un huevo en el aceite en el que se han hecho croquetas, pero de ahí al cuidado que hay que tener… ¡ni me lo imaginaba! En teoría, no puedo hacerme una pizza en un horno en el que se está haciendo una pizza con gluten si el horno tiene función ventilador, no puedo cortar el pan con el cuchillo que se haya cortado pan normal o untar mantequilla en una mantequilla en la que se haya metido un cuchillo que haya untado una tostada con gluten…

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4. El maravilloso mundo de “las trazas”

Hasta que no eres celíaco o tienes a alguien cerca no te das cuenta de la cantidad de alimentos que no pueden comer. Piensas en el pan, la pasta, las tartas y poco más… ¡JA! Las salsas, el pimentón, el embutido, las pastillas de Avecrem… ¡¡¡Hasta me encontré un té con trazas de gluten!!! ? Y es que, si él pimentón se muele, por ejemplo, donde se ha molido trigo, olvídate. Y como eso, muchos alimentos.

5. El desconocimiento que hay en el mundo de la hostelería

Afortunadamente, hay restaurantes que están muy preparados, saben perfectamente en qué consiste la contaminación cruzada y tienen muchísimo cuidado. Hay alguno en el que me han cambiado hasta el servicio (cubiertos incluidos) por si tenía migas y me han adaptado cualquier plato, incluso ¡un cachopo! Por desgracia son los menos… Normalmente los camareros se quedan descolocados y piensan que con cambiar el pan de la hamburguesa, por ejemplo, ya está listo; o lo que es peor, no se quieren mojar y te dicen que prácticamente toda su carta puede contener trazas…

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Lo peor, algún restaurante que pone que tiene carta sin gluten y sí, efectivamente, la tiene, pero como si de un menú infantil se tratara (algo por lo que también he protestado muchas veces, que no se cuiden más los menús infantiles)… tres o cuatro platos con unas patatas congeladas y tiesas y de la calidad de la comida ni hablamos… Soy celíaca pero me sigue gustando comer y comer calidad.

Eso sí, en todas partes hay mucha solidaridad y los camareros son muy amables contigo.

6. Mercadona no es el paraíso de los celíacos

Me gusta mucho Mercadona, pero me llevé una gran desilusión. Dos días después de que me diagnosticaran fui corriendo allí y el batacazo fue tremendo. En primer lugar porque no, no tiene tantas cosas sin gluten como parece, hay otros supermercados donde la variedad es mucho mayor y tienen más cosas; y en segundo, por el punto que comentamos antes, la cantidad de cosas que tienen gluten y que jamás lo hubiera pensado.

7. Las cosas son el doble de caras

Este punto no debería ponerlo porque es algo que ya sabía y creo que todos sabemos pero tiene que estar, tiene que estar porque es una de las principales luchas que hay desde el #movimientoceliaco. Cuando digo el doble es el doble, si un paquete de macarrones te cuesta 1,30 €, el especial sin gluten te cuesta 2,68 € como mínimo… y eso por no hablar de las barras de pan, cereales, etc.

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Una familia con algún miembro celíaco no tiene por qué tener más poder adquisitivo que otra que no lo tiene. Sin embargo, el desembolso que tiene que hacer esa familia al mes es mucho mayor, por eso las ayudas para nuestro colectivo son tan necesarias.

8. Lo que afectan las intolerancias o alergias a la vida social

Esto es algo que probablemente supiera pero no te paras a pensarlo hasta que lo vives. Nunca he sido exquisita para elegir a qué restaurante ir, ni de las que necesitan tener sus planes cerrados, más bien todo contrario. Era de las que improvisaba, pero ahora eso se ha acabado. Igual cuando controle más este mundillo puedo volver a las improvisaciones, pero hoy por hoy, o miro bien el restaurante al que voy a ir y las opciones que tiene, o corro el riesgo de quedarme sin comer o muerta de hambre. No cualquier restaurante tiene opción para celíacos y el salir  a picar algo es bastante complicado

En casa la cosa es mucho más sencilla, hay un montón de recetas que puedes hacer y muchas se pueden adaptar sin ningún problema. Yo estoy encantada porque ya he encontrado una masa sin gluten para seguir haciendo mis quiché y a los peques les encantan.

Todavía me queda mucho por aprender pero, en estas semanas que han pasado desde que me han diagnosticado, estas son las cosas que más me han sorprendido. ¿Conocías estos datos?, ¿que es lo que más te ha llamado la atención a ti?

Fotos: Pixabay

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Soy periodista, Comunnity Manager y madre de dos pequeños terremotos. Me encantan las redes, escribir y compartir todo lo que se me pasa por la cabeza. No me dan miedo los retos, así que estoy deseando dejar salir mi parte más femenina para hablar sobre temas que nos interesan a las mujeres de hoy en día y, como no, deseando pasar un buen rato con vosotras.

7 COMENTARIOS

  1. Hace unas semanas me hicieron un test en el que ha salido que no soy celíaca. En algún momento llegué a pensar que podía serlo por cosas varias que me ocurrían -por ejemplo, eccemas persistentes- y creo que jamás hubiera caído en la importancia de las trazas, sin ir más lejos. Por un lado, está muy bien que se hable de la celiaquía porque se conoce más pero, por otro, se banaliza la importancia que tiene, ¿no te parece? Mucho ánimo, compañera, acabas de llegar, seguro que dentro de poco será más fácil. Un besazo.

    • Cuanto me alegro de que te diera negativo Let. Pues sí, yo creo que con la moda de que comer sin gluten es más sano (cosa con la que no estoy del todo de acuerdo) se ha banalizado un poco pero la verdad es que, cuanto más se habla de una cosa, más se la da a conocer, más ruido se hace y más “medios” se ponen para solucionarla o, en este caso, para hacernos la vida más fácil 😉

  2. Otro dato más de la contaminación cruzada: ojo con las superficies porosas en la cocina como la tabla de cortar o las palas de madera. Sí las usabas antes del diagnóstico, déjalos para el resto de la familia y la comida con gluten y usa tú unos nuevos para lo sin gluten

    En las superficies de trabajo, encimera, has de limpiar con agua caliente. (Es más fácil reservar un trocito de encimera para ti y así no tienes que andar pensando en despistes ajenos).

    El cajón de los cubiertos, si lo sacas entero verás que siempre está lleno de migas, trocitos de Magdalena y vete a saber qué más. ?Lo cómodo? Coge tus cubiertos directamente del lavavajillas o pon algunos aparte en un bote. Así estarás segura de que jamás están contaminados.

    En casos de niños pequeños hay que tener cuidado también con cosas como la plastilina, la arena kinética o las témperas. Pueden jugar con las que rienen gluten porque a nivel tópico, a no ser que tengan dermatitis herpetiforme, no va a afectarles, pero es un cacao enorme para controlarlo en casa: la mesa con la superficie manchada, las manos pringosas que se llevan a la boca sin pensarlo, o cogiendo el bocata oriwue están jugando y comiendo.. y ya no ha lelos cuando se lo llevan a la boca. Por fortuna hay DE TODO sin gluten: rotuladores, lápices, gomas, témperas, plastilina, arena…

    Lo más difícil y caro de encontrar hasta hace poco: el regaliz.

    Bienvenida al mundo sin gluten donde podrás seguir haciendo absolutamente todo lo que hacías antes pero con un poco más de trabajo.

    Espero que tu entorno, amigos y familia, estén concienciados y no tengas que oír esas cosas de: por un poco no pasa nada, qué exagerada eres, hija contigo es que no se puede quedar como eres tan delicada, ah pues en la boda no se si hay algo para ti, etc etc etc. Sí ocurriese, ÁNIMO. Hay más gente que te apoyará que casos así, no dejes que te afecte.

    Por último: padres, hermosa e hijos han de hacerse la prueba genética para la EC y saber quiénes tienen la predisposición genética para así poder controlarlos.

    En FB tienes Grupos fantásticos como 500.000 establecimientos sin gluten, 500.000 días y productos y 500.000 firmas dónde vas a encontrar información sobre todas las cosas. Ah, y el blog de Singlutenismo genial para entender sobre los cuidados y las etiquetas y el de Famalap para recetas.

    • Muchísimas gracias por tu comentario y por tus ánimos. Me apunto todo lo que me has dicho que cosas como las de la tabla de cortar o los cubiertos no lo hacía. Gracias también por los ánimos, en estos 6 meses que llevo en el mundo sin gluten me he encontrado de todo y, aunque lo llevo bastante bien, hay días muy, muy duros.
      Los grupos de Facebook ya los sigo y vienen genial.
      GRACIAS

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