Cuatro productos de cuidado personal que me han conquistado

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Cremas  faciales de todo tipo, productos contra la celulitis, estrías…. Maquillanes en versiones infinitas, tintes, champús con propiedades variopintas… Si se trata del cuidado personal, la oferta es infinita. Pero no os voy a engañar, soy de esas personas que no se implica demasiado en este tipo de cuestiones. Una leve rutina de “chapa y pintura” y tira pa’lante. Así que no seré yo quién venga aquí a aleccionaros al respecto. Sin embargo, en los últimos meses sí he encontrado algún que otro “elixir” milagroso de esos que no dudo en recomendar siempre a todas mis amistades. Y, como compartir es vivir -que diría Sara Palacios-, también lo voy a hacer con vosotras.

Bonte, calcetín exfoliante para pies

“Se te cae la piel a tiras y te quedan los pies suaves como el culito de un bebe”. Así me recomendaron hace más de un año este producto. Y ¡oye! LITERAL. No os voy a engañar, yo era un poco escéptica, pero cumple las expectativas con creces.

El nombre no deja lugar a dudas: es un exfoliante para pies que podéis encontrar tanto en DIA como en su franquicia de belleza, cuidado e higiene Clarel. Tiene un precio asequible, en torno a los siete euros, y entre sus componentes encontramos ácido hialurónico, colágeno y aloe vera.

Las recomendaciones de uso son muy sencillas. En el paquete encontramos dos especie de bolsas, parecidas a esas que se usan en hospitales para evitar contaminación, que vienen impregnadas de una especie de aceite. Hay que ponérselas en los pies, ajustarlas con unas tiras adhesivas y dejarlo actuar en torno a una hora. Después hay que enjuagar muy bien la zona y, en los días sucesivos, hidratar bien los pies con crema. A partir de ahí, se opera el “milagro”. 

El primer día pude que no notes nada; el segundo, quizás tampoco… pero a partir del tercero la piel se te caerá literalmente a tiras para dejar una capa mucho más suave, delicada y perfecta. Os aseguro que es como mudar la piel.

Es importante que lo tengáis en cuenta para no asustaros, porque impresiona un poco ver las “lonchas” que se van desprendiendo. Por experiencia propia os aconsejo que no lo hagáis en verano, cuando soléis llevar los pies al descubierto, porque su aspecto será realmente “raruno” y ya si os metéis en el agua, ni os cuento.

No hay nadie al que se lo haya recomendado que no haya quedado impactado y satisfecho a partes iguales.

Alargador de pestañas

Cuando el pasado verano viajamos a Polonia me sorprendieron dos cosas de sus mujeres: que todas llevaban una cuidada manicura, con uñas de gel de vistosos colores y puntiagudas -no vamos a entrar en gustos- y, sobre todo, que para ser tan rubias y blancas de piel la genética las había agraciado con unas pestañas envidiables: largas, tupidas y rizadas, más allá de lo que cualquier mascara de pestañas puede lograr.

Ilusa de mí. En mi segundo viaje descubrí que la mayoría se ponían pestañas postizas al menos una vez al mes. En cualquier caso, sí que es cierto que dedican un especial cuidado a esta parte de su anatomía. 

Hay multitud de productos para su cuidado y una amiga me descubrió uno especialmente eficaz: un sérum de la marca Long for Lashes que potencia el crecimiento de las pestañas y que estas sean más largas. También en este caso fui bastante escéptica pero como me aseguró que era muy eficaz me vine con dos cajas. Lo venden en una cadena de perfumerías que también hay en Alemania y en algún país centroeuropeo más, pero aquí os dejo el enlace de Amazon.

A ver, siendo sinceros, mis pestañas tienen poco arreglo: rubias y escasas… pero el producto funcionar, funciona. Quizás no se note una barbaridad, pero usándolo con regularidad, en un mes, yo sí las aprecio más largas.

Texturizador para el pelo

cuidado personal

Como ya os conté alguna vez, tengo una guerra abierta con mi pelo, que es especialmente fino y lacio. Eso ha hecho que a lo largo de mi vida haya probado todo tipo de productos capilares para darle volumen, cuerpo, fijarlo… ¡qué os voy a contar!

En los últimos meses le he cogido el gusto a un texturizador de esos que te deja el pelo como después de bañarte en el mar. Se trata de uno de los cinco productos de la línea de styling eco friendly de Biolage R.A.W. Como indica su nombre son soluciones para definir el peinado basada es cosmética natural, con entre un 70 y un 100% de elementos naturales y sin conservantes, parabenos ni sulfato.  Hay quien consigue hacerse hasta ondas con él. Yo no pido tanto, pero lo cierto es que después de la ducha, con el pelo húmedo, lo pulverizo con este producto y tras el secado no me queda tan “relamido”. Le puedo dar algo de forma, pero sin que esté apelmazado y se ve muy natural.

El hecho de que sea a base de productos naturales es un valor añadido pues, aunque no lo machaco mucho con tintes, eso de tener la raíz tan grasa y lavarlo -y sobre todo secarlo- con tanta regularidad me lo deja hecho polvo. Yo lo compro en mi peluquería habitual, pero podéis encontrarlo aquí

Polvos mágicos para el cabello

Va otra de mi lucha con el pelo. Antes de probar ese texturizador del que os hablaba antes, utilizaba bastante una fijación en forma de “polvo”. Con la espuma me acaba saliendo caspa, con la laca me siento mi abuela, con el agua de peinado me quedan los mechones como pegotes, así que cuando conocí estos polvitos mágicos, como yo les llamo, en una de mis visitas a la peluquería me enamoré. Lo utilizaban para darle la fijación final al peinado, en plan “polvo de hadas”. Y ¡oye! parecía argamasa. Hacía una especie de casquete indestructible. 

Para el día a día este tipo de acabado no es muy operativo y NADA natural, pero sí que utilizandolo con moderación en la raíz te permite moldearla y darle mucho cuerpo. Pero ¡ojo! sin pasarse, que hasta cogerle el punto parecía la Bruja Averia. Yo me echaba un poco en la punta de los dedos y lo masajeaba en la raíz de los mechones inferiores, para que no se viese tanto. 

La verdad es que no es un producto que haya visto ni en supermercados ni en droguerías -recordad que soy de provincias-, pero por internet no es difícil encontrarlo a un precio asequible. Me decanté por este de Schwarzkopf, porque, en general, es una marca que me inspira mucha confianza, pero hay muchos más. Yo solo he probado este porque me gustó y para qué cambiar.

Estas son mis sugerencias, ¿podéis vosotros aportarnos alguna?

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