Disfraces express para carnaval

13

A veces, la maternidad me supera en sus vertientes más triviales -en las profundas también, pero eso es harina de otro costal-. Más cuando, como en esta ocasión que nos ocupa, el calendario se alía en mi contra. Todavía no he encontrado un lugar para guardar los juguetes que trajeron los Reyes y ya tengo a mis hijas alrededor pululando con los disfraces de Carnaval a vueltas. Este año he sido de las afortunadas que ha escuchado de sus bocas esas palabras que toda madre quiere oír -al margen de “¿has adelgazado?”-: “Este año nos disfrazamos de lo mismo que el año pasado”. ¡Bravo por vosotras! ¡Os adoro!… Pero no me fío.

Que estoy viendo yo que se me echa el Carnaval encima y a última hora cambiarán de idea y no querrán repetir. En Mujeres y Madres Magazine ya os hemos enseñado disfraces bien molones tanto para Carnaval como para Halloween, para niños o en familia, pero a estas alturas un cambio de planes sería una tragedia griega. Tranquila, porque si tus hijos te “emboscan” -como me temo que me sucederá a mi- a última hora o, sencillamente, te ha cogido el toro sin nada preparado -esas cosas pasan, no nos engañemos ni avergoncemos-, tengo preparado un plan B.

Cuando surja la crisis manejas dos opciones:

a.- Todavía tienes autonomía o alguna capacidad de decisión, aunque sea remota, para elegir su disfraz.

b.- Tu hijo se ha emancipado hace tiempo en este tipo de decisiones y, además, tiene las ideas muy claritas, así que tendrá que ir, sí o sí, de lo que él/ella decida.

Si te mueves en el escenario “b”, date por jodida mala suerte. Empápate de tutoriales, haz acopio de patrones y fotografías, saquea las tiendas de telas y, sobre todo, prepárate para sobornar a la abuela para un intenso maratón de corte y confección. Porque, seamos realistas, a estas alturas ya no queda ningún disfraz de Frozen, ni de La Guerra de las Galaxias ni de nada de lo que quieran disfrazarse tus hijos. Y si queda, ten por seguro que no serán justo cómo ellos quieren.

Si por el contrario tu respuesta es la “a”, estás de enhorabuena, todavía hay esperanza de lograr que salga de casa disfrazado sin que envejezcas un par de años con el estrés. La opción más rápida, sin duda, una visita a los chinos. Ahí deberás hacer gala de toda la verborrea adquirida en tu faceta maternal para convencerlo de que ese es el disfraz idóneo -“el más bonito del mundo mundial”- y, además, le queda perfecto y está guapísima -esto último está indicado, sobre todo, para madres de niñas preadolescentes que rondan los diez años-.

Ahora bien, si este año te sobra tiempo -¡ay! que me entra la risa floja-, te sientes inspirada o quieres redimirte de alguna mala praxis maternal, siempre puedes lanzarte al noble arte del DIY -o mero reciclaje- y aquí es donde yo vengo a darte ideas.

La falda de tul, un “must”

La falda de tul  es a los disfraces de niña lo que un buen vestido negro al vestuario de una mujer: un fondo de armario imprescindible. Cómoda, “ponible” y versátil. Se adapta a cualquier ocasión con solo cambiar los colores y los complementos -bendita goma eva-. Confeccionarla sin dar una sola puntada tiene que ser un tip obligatorio en el manual de cualquier madre que tenga hijas. Hacerla no puede ser más fácil y, aunque ni remotamente quedará tan abullonada ni perfecta como la de estas niñas, es la base de un sinfín de disfraces. El límite lo pone tu imaginación.

faldas-tul

Leggins y camisetas, la segunda piel

Si en casa tienes leggins y camisetas ya tienes más de medio trabajo hecho para componer un buen disfraz. Si son de colores y puedes reunir a una comparsa te recomiendo convertir a tus hijos y/o amigos en una caja de ceras de colores. Poco más necesitas que un poco de laca y pintura para el pelo. Con un cartón a modo de paleta y algo de goma eva para el gorro transformamos nuestras pinturas, directamente, en pincel.

lapiz-picel

Si tienes indumentaria negra y un poco de fieltro rojo para las alas y ya tienes una mariquita. Si cambias alas por ocho calcetines negros con relleno, la mariquita trasmuta en araña y si son medias de colores, en pulpo.

insectos

Y si dispones de una camiseta de rayas blancas y negras ¡premio! has ganado el dos por uno: de mimo a ladrón y de ladrón a mimo solo con un ligero retoque de maquillaje.

mimo-ladron

Recicla, recicla, recicla

Dos botellas de refresco, los aperos de bucear del pasado verano y ¡ya tienes disfraz de hombre rana! Aquí tienes dos por el precio de uno, porque si le das la vuelta y le cuelgas unas tiras de papel rojas y naranjas conviertes al buzo en un hombre-cohete

buzo-cohete

Yo no soy muy partidaria de los disfraces con cajas porque son aparatosos e incómodos para niños, pero si no queda otra opción, ¿qué me decís de darle una mano de pintura y convertir al churumbel en un cubo de Rubick o en una lavadora?

lavadora

Tampoco soy muy fan de los disfraces con globos, pero reconozcamos que este racimo de uvas tiene su punto… aun a riesgo de regresar a casa transformada en uva pasa.

uvas

Welcome to Chinatown

Decenas de visitas a los chinos preguntándome qué manualidades harán con esas bolitas de pelos de colores y ¡al fin! lo tengo claro. Si las pegas con silicona a un gorro tienes arreglado medio disfraz de maquina de chicle.

maquina-chicles-1

De “aprovechamiento”

Pero si todo lo anterior te sigue pareciendo todavía demasiado complicado, ahí van tres propuestas de esas que apañas con cuatro cosas que tienes por casa. Nivel de dificultad: madre inepta del DIY.

gatos-delfines-muñeca

Fuentes: Pequeocio, Costume-Works.com, Modernkiddo, Ovejas de fieltro, Ellahoy y Trendychildrenn

Comparte
Artículo anteriorPremios Madresfera – Una de autobombo
Artículo siguientePonerse en forma… sin excusas

Soy María Fernández. Mujer, madre, amante, amiga y periodista en permanente propiedad conmutativa. No sé vivir sin contar historias. Las mías, las tuyas, las de los demás. Nunca sabrás si voy o vengo, pero cuando te hablo ten la seguridad de que lo hago de forma honesta, porque no sé hacerlo de otra manera.

13 COMENTARIOS

  1. Me parto con las ceras de colores y la loca de los gatos, ¡buenísimos! El de pulpo es el primer disfraz que le hice a mi hija, estaba graciosisisisisíma

    • El disfraz de loca de los gatos es brutal!!!! Pero qué me dices del de entrenadora de delfines? Ese disfraz me tiene loca. Si no fuese porque parecería una morcilla no sé si no enfundarme yo en neopremo. Jajaja

DEJA UNA RESPUESTA

Introduce tu comentario
Introduce aquí tu nombre