sábado, octubre 23, 2021
InicioMaternidadQué he aprendido siendo madre

Qué he aprendido siendo madre

Antes de empezar, y siendo hoy el día que es, permitidme un minuto de silencio por todo el amor que ayer no pudo ser celebrado como merecía. Por todas aquellas personas que por distancia geográfica, amores no correspondidos, destinos fatales u otros intrincados motivos tuvieron que brindar a solas a pesar de querer bailar por San Valentín.

Y de amor he venido a hablar hoy, del más puro que existe: el que sentimos por nuestros hijos. Ese amor que no está sujeto a condiciones ni a vaivanes emocionales. Ese que la rutina no consigue ahogar, precisamente, porque con ellos no hay rutina ya que están en permanente cambio. Sin embargo, nosotras desde nuestra vida rutinaria, a veces somos incapaces de ver lo rápido que crecen y lo pronto que su infancia se desliza entre nuestros dedos.

ensenanzas-maternidad-02

Por eso hoy hago recuento de las enseñanzas que he recibido de mis hijos y de la propia maternidad durante estos diez años de vida juntos y de la metamofosis que ha provocado en mí:

  • Ser madre es una ciclogénesis existencial. A veces no lo ves aunque el vendaval esté zumbándote en el oído, pero al final las turbulencias te llegan en ondas más o menos cortas. En mi caso, la primera consecuencia fue ponerme a estudiar una oposición, pues fue la única manera que vi de ser madre como yo quería. Pero a ese punto de inflexión le han seguido otros muchos, en los que la maternidad me ha servido como espejo en el que mirarme y ver mi desnudez como nunca antes.
  • El segundo punto de inflexión que me trajo la maternidad fue la revisión crítica (a veces demasiado) de los esquemas de crianza heredados y no pocos desencuentros con mi propia madre por ello. Le sobró susceptibilidad y me faltó empatía. A pesar de ello, conseguimos que las aguas volviesen a su cauce y ahora solo puedo echarla de menos.
  • Ser madre te lleva a conectar con la niña que fuiste. Es increíble cómo las frustraciones o reacciones de tus hijos (exageradas a ojos de la adulta que eres) ante sus desengaños reabren viejas heridas en ti si eres capaz de abstraerte de tus prisas y problemas, y pones la mirada a su altura.
  • En la misma línea, cuando eres madre se te permite hacer el majareta sin miedo a que te tachen de loca: tirarte por un tobogán, bailar encima de una silla, revivir la magia de la Navidad, tumbarte en la alfombra a hacer la croqueta o volverte loca con las acuarelas.
  • La maternidad lleva de la mano una invitada a la que no esperabas, pero que te va a acompañar ya hasta el fin de tus días: la vulnerabilidad. Tus hijos se convierten en tu talón de Aquiles, la fuente de tus desvelos. Nada que pueda ocurrirte en primera persona va a preocuparte la mitad de lo que lo harán los miedos y peligros que, al menos en tu mente, acechan a tus hijos.

ensenanzas-maternidad-01

  • Descubres que la magia existe. En la adolescencia, esa época terrorífica donde el impulso vital que nos guía es desmontar todo lo que hace especial la vida, habías dejado de creer en la magia. Todo se convirtió en bleh, porque lo que molaba era ser pasota. La maternidad te trae de vuelta el apasionamiento por la vida: desde la increíble sensación de alojar a un bebé en tu interior y verlo salir de ti, hasta que subsista seis meses alimentándose de tus senos, pasando por procesos increíbles como que aprendan a hablar o leer, o se haga preguntas sobre la naturaleza o el mundo que nos rodea. Esas pequeñas grandes cosas hacen retemblar tus esquemas. Las piezas del puzzle encajan y la propia existencia parece cobrar un sentido especial.
  • Ser madre te hace entender el sentido de la dependencia y el vínculo. Desde el primer momento eres plenamente consciente de que la vida de tus hijos depende de ti y de su padre, y que por ello la tuya no podrá ser nunca ajena a esa realidad. No digo que sea peor, es simplemente que será diferente. Nunca volverás a tomar decisiones sin pensar en si les afecta y cómo les afecta. Se convierten en un parámetro de tus elecciones de forma automática, y en ocasiones en nuestra compleja sociedad, motivo de dolorosas renuncias.
  • Como ya dijo Lavoisier para referirse a la materia, los problemas en la maternidad no se crean ni se destruyen, solamente se transforman. Cada edad en la vida de nuestros hijos conlleva sus hitos, momentos críticos y aprendizajes. Es algo de lo que generalmente con el primer hijo te das cuenta tarde. Te pasas el tiempo deseando que sea «un poquito más grande», que sepa andar, luego hablar, que te deje dormir del tirón, que corra, que pueda entretenerse solo algún rato… Y cuando te des cuenta ya se habrá hecho muy mayor, tanto que entonces no dormirás por sus salidas nocturnas, sus secretos, su  rendimiento escolar, su actitud o sus nada deseables compañías (bajo tu parcial criterio).

ensenanzas-maternidad-03

  • Cuando eres madre, aparece una nueva sensación de bienestar: ser la última en acostarte para disfrutar de verlos dormir, arroparles y darles besos, y que sean ellos quienes te despierten por las mañanas. Una sensación de paz antes desconocida te envuelve.

Así que, como ocurre con los mandamientos, todas estas enseñanzas para mí se encierran en dos: intentar ser el mejor modelo para nuestros hijos y, a la vez, procurar disfrutar de la maternidad como proceso único de revolución interior que es.

RELATED ARTICLES

4 COMENTARIOS

  1. ¡Qué grande compañera!!
    No dejaremos de ser madres nunca…aunque nuestros hijos tengan cincuenta años, nuestras decisiones siempre se tomarán teniendo en cuenta eso.
    Precioso post!
    Un besazo

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

Viajar a Praga en familia, todo un descubrimiento | MyM on Descubrir Roma en familia, un viaje para crear recuerdos
María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
¡Nos vamos de comunión! Zapatos y ropa de ceremonia para los más peques — Mujeres y Madres Magazine – Entre Mujeres… on ¡Nos vamos de comunión! Zapatos y ropa de ceremonia para los más peques
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
La mejor película estrenada en 2017 (de las que has visto, claro) — Mujeres y Madres Magazine on La mejor película estrenada en 2017 (de las que has visto, claro)
¿Te sumas al regalo azul de Unicef? — Mujeres y Madres Magazine on ¿Te sumas al regalo azul de Unicef?
10 cosas por las que los hijos te cambian la vida – Título del sitio on Trucos de maternidad que aprendí viendo Jurassic World
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
¿Cómo comprar una casa o piso? - Mamis y bebés on ¿Quieres ese vestido? Los realities de vestidos de novia
Estudio sobre el juego en los hogares – Mamá también sabe on El Club de los niños cansados
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
Como Decorar Con Plantas | Berryd.com on 10 ideas para decorar tu casa con plantas y flores
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Dar una conferencia, consejos para que sea épica on Pierde el miedo a hablar en público
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Lunes en Positivo. Navidad a la Vista - Se me cae la casa encima on Calendarios de Adviento
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
8 de marzo 2017: día de la mujer | Violeta Rodríguez   on Así viví #elVermmmut
Omar on Odio Star Wars
Las madres del cole, ese mundo paralelo – La aventura de mi embarazo on Amistades a pie de colegio: las Walking Dead Mothers
FastPass en Disneyland Paris - Las historietas de mamá on Cómo disfrutar en Disneyland Paris
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Novedades para llevar a los niños en el coche - Las historietas de mamá on Por lo que más quieras, los pequeños a contramarcha
5 cosas que echo de menos de cuando no era madre - Las historietas de mamá on ¿Cuándo nos levantamos?
Un DIY muy fácil para el Día del Padre - Las historietas de mamá on Ideas para sorprender a Papa el Día del padre
Las alfombras de Lorena Canals - Las historietas de mamá on Redecora tu vida
Mi médula es tuya #retounmillon - Las historietas de mamá on ¿Por qué hacerte donante de médula ósea?
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Channing Tatum publica una foto de su mujer desnuda on Niños y nuevas tecnologías: teoría vs realidad
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Palacio de Cibeles en Madrid | Violeta Rodríguez   on Harry Potter y el Legado Maldito
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
“Cómo prevenir que abusen sexualmente de nuestros hijos”. Verónica Trimadre. | Fundación Hugo Zárate – blog on Siempre son los hijos de los demás
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Otra agresión sexual
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Historias de Conciliación: parte 2 - Pack WordPress on #ConciliarEsVivir ¿Luchamos por la conciliación?
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Cerrar etapas para...¿abrir otras? - Mujeres y Madres Magazine on 40 cosas que aprendes al cumplir 40
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Manual de supervivencia para madres en caso de apocalipsis zombie
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Río 2016: olimpiadas y machismo
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on De tutús, pelucas y masculinidad
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Diez historias conmovedoras de Río 2016
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Libros para ninos de mujeres de la historia {Con sorteo} - Tigriteando on Sin mujeres no hay historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on El brownie, muerte por chocolate
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on 7 dias sin comer carne ni pescado
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Planes para hacer en la ciudad en verano on Y tú… ¿viajas o haces turismo?
Planes para hacer en la ciudad en verano on Las cosas que más odias de ir al cine
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay