viernes, enero 28, 2022
InicioMaternidadNiños y gafas de sol, un tándem indisoluble

Niños y gafas de sol, un tándem indisoluble

«¿Unas gafas de sol? ¡Pero si estamos en noviembre!». No me extraña que la abuela se sorprendiese cuando le conté lo que su nieta quería que le regalase por su cumpleaños. Vivir en Galicia no es tener, precisamente, un seguro de sol, así que, sinceramente, son un complemento de uso bastante limitado. Entre eso y el hecho de que, en general, mi hija es bastante descuidada, no parecían el regalo más idóneo. Y, sin embargo, la niña estaba empecinada y todos sabemos que no hay nada más persuasivo que una nieta de casi siete años en modo «abuela-yo-quiero».

gafas de sol

Total, que además de la muñeca de turno, la enésima caja de «clis» y sus Lego de Star Wars, la niña ya tiene en su cajón las anheladas gafas de sol. Y lo cierto es que, de todos los regalos, probablemente ese sea el más útil a pesar de que a los padres muchas veces se nos olvide que la protección ocular de los rayos ultravioleta debe ir más allá de la piel. De hecho, los ojos infantiles son, según pude informarme, veinte veces más sensibles que su propia piel, tal y como advierte el Colegio Oficial de Ópticos Optometristas de Catalunya (COOOC). ¡Anda! Pues mira con qué nos sale ahora esta. Pues sí, os salgo con un montón de datos porque, al hilo de la compra de las gafas del sol para la peque, me empecé a enterar de muchas cosas que desconocía y que quiero compartir con vosotros por si os pasa lo mismo.

La verdad es que hace tiempo que me conciencié de lo perjudicial que resultaba para mi salud utilizar las primeras gafas de sol que me gustaban, sin comprobar si realmente cumplían los requisitos mínimos que garantizasen una adecuada protección para mis ojos. Y, sin embargo, os voy a confesar que -mal por mí- infravaloré lo nocivo que también podía ser el sol para los ojos de mis hijas.

gafas-sol-6

Sí, cuando les compraba gafas de sol, recurría siempre a un centro especializado; y sí, trataba de que en ocasiones extremas -playa, jornadas prolongadas al aire libre, excursiones a la montaña…- las usasen con más o menos regularidad, pero nunca se me había ocurrido que era necesario inculcarles el hábito para que las considerasen tan necesarias como el cepillado de dientes o no atiborrarse de chuches.

La charla con la optometrista incidió en lo que yo ya había leído en algunos estudios -precisamente en ese del que os hablaba del COOOC- y me abrió los ojos al respecto. Si para cualquier persona la radiación ultravioleta es de por sí nociva para sus ojos, en el caso de los niños los riesgos se multiplican. A grandes rasgos, me explicó que su pupila es mayor que la de los adultos y eso hace que deje pasar más luz. Además, su cristalino, que es como un filtro natural, no está tan desarrollado y su iris aún no ha adquirido toda su pigmentación, con lo que su protección natural contra los rayos ultravioleta es notablemente menor que la de un adulto.

gafas-sol-1

Al igual que la piel, que todos sabemos que tiene «memoria» solar, también la «agresión» de los rayos a  nuestros ojos resulta acumulativa, por lo que, de no protegerlos desde la infancia, puede ser causante de lesiones que acaban manifestándose en la edad adulta.

Sobra decir que no, no sirve comprarle a nuestros hijos las primeras gafas que nos venden en la tienda de la esquina o el puesto de la «feria», por mucho que a ellos les gusten. Afortunadamente, en el mercado hay modelos tan buenos y seguros como atractivos para ellos, así que no tendréis grandes problemas para que encuentren el adecuado a su gusto. La mía, por ejemplo, se quedó prendadísima tan pronto las vio de estas que podéis ver en la foto, de la firma Siroko que, entre otros productos, cuenta con una línea especialmente indicada para niños.

gafas-sol-4

Así que, a modo de resumen, debemos tener en cuenta que:

  • Los rayos ultravioleta son más nocivos para los ojos de los niños que para los de los adultos.
  • Causan un impacto veinte veces mayor en sus ojos que en su piel.
  • La «agresión» es acumulativa y puede derivar en un daño permanente en la edad adulta.
  • Los niños deben empezar a utilizar gafas de sol a partir de, aproximadamente, los 2 o 3 años.
  • Debemos buscar una gafa adecuada a cada edad.
  • En verano la radiación es tres veces mayor que en invierno, lo que no quiere decir que no debamos protegerlos TODO el año.
  • Las lentes deben ser especiales -extremadamente resistentes a los golpes para evitar daños en el caso de caída del niño- y polarizadas.
  • Las lentes deben tener filtros que protejan de la radiación UV.
  • Como mínimo, deben tener una gradación 3 (de un máximo de 4), que es la cifra que nos indica su nivel de absorción de la luz.
  • Deben estar homologadas y llevar el sello CE (Comunidad Europea) para asegurarnos de que cumplen un mínimo de calidad.
  • Debemos adquirirlas en una óptica o una tienda especializada

Como os expliqué, a mi hija le encantó un modelo de Siroko Kids y yo pude comprobar que las lentes cumplían todos los requisitos. Además, son ligeras y muy cómodas, lo cual a lo mejor no afecta directamente a su salud, pero resulta una garantía para que no le moleste y se las quite a todas horas, algo que hasta ahora solía pasarle con otro modelos.

 

Imágenes: Pixabay, Pexels, Siroko y propias.

Artículo anterior25 años sin Freddie Mercury
Artículo siguienteEse viaje con amigas
María L. Fernández
Soy María Fernández. Mujer, madre, amante, amiga y periodista en permanente propiedad conmutativa. No sé vivir sin contar historias. Las mías, las tuyas, las de los demás. Nunca sabrás si voy o vengo, pero cuando te hablo ten la seguridad de que lo hago de forma honesta, porque no sé hacerlo de otra manera.
RELATED ARTICLES

1 COMENTARIO

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
El espacio del bebé on Fantaseando… o quizá no
Cuestion de Madres on ¿Cómo comunicaste tu embarazo?
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Fantaseando… o quizá no
Noelia - Golosi on Modas ideales que vuelven.
Johanna Arco on Modas ideales que vuelven.
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo