sábado, noviembre 27, 2021
InicioLifeStyleFauna de oficina: 10 personajes habituales

Fauna de oficina: 10 personajes habituales

Por increíble que parezca el especial universo de  las oficinas españolas está habitado por personajes prototípicos muy parecidos en todas ellas. De hecho,  me aventuro a decir que incluso podríamos hablar de algo casi universal. Pudimos ver una buena muestra en Camera café, aquella serie que reflejaba las peripecias del personal de una empresa a través de las conversaciones de sus protagonistas frente a la máquina de café. Hoy os cuento 10 personajes habituales en las oficinas.

Espere, que le lavo la espalda
Espere, que le lavo la espalda

El pelota

Ese chico que siempre va asintiendo, dándole la razón al jefe, abriéndole las puertas, contradiciéndose si hace falta, ése es el pelota. Da igual que dos minutos antes de que su superior entrara en la habitación pensara de forma rotundamente contraria porque su razón de ser es darle la razón. De hecho, nadie sabe si sigue allí por su trabajo o por su inestimable labor… como pelota.

Y ¿dices que estás licenciado?
Y ¿dices que eres licenciado?

El becario

Érase una vez un licenciado universitario que ansiaba comenzar su carrera laboral en una oficina (a poder ser de renombre) y así demostrar tanto su valía como los conocimientos adquiridos en sus largos años de carrera. Un buen día consigue un trabajo de becario y la ilusión se apodera de él… ilusión que le dura lo que tarda en darse cuenta de que: a) sólo se va a dedicar a hacer fotocopias y archivar papelotes, a lo sumo a llevar cafés; o b) sus funciones serán las mismas que las del resto de sus compañeros, con el mismo horario pero cobrando infinitamente menos. Lo triste del becario es que traga soñando un puesto que no llega nunca porque, por desgracia, cuando se acabe su beca buscarán otro becario, que sale mucho más barato.

Si soy el director... ¿por qué hago lo que Bart quiere?
¿Quién dijo que Skinner era el director?

El pringado

Todo el mundo le conoce aunque no recuerda su nombre. Ese personaje intrascendente, triste, casi gris, que le lleva el café a todos y redacta el informe en el último minuto (informe que tenía que redactar otro, claro) es el pringado. Vive en uno de los últimos estratos sociales de la fauna de la oficina y hace todos esos favores por la bondad que le caracteriza y por un afán desmesurado de salir de la ignorancia social en la que lo mantienen, aunque por más que lo intenta nunca le invitan a las cervezas de los jueves.

Ahora que no nos escucha nadie...
Ahora que no nos escucha nadie…

El malmete

Que si éste ayer me dijo que…, que si el otro me comentó aquello… La rumorología es el hábitat natural del malmete. Mezcla temas profesionales con personales cual crupier la baraja de cartas y su habilidad para no dejar títere con cabeza es extensamente conocida. Es el personaje con el que todo el mundo quiere llevarse bien porque nadie quiere tenerle en contra: nunca se sabe en qué oídos puede deslizar el próximo comentario «sin mala intención». Como mínimo tiene tu reputación en sus manos.

Jefe
Tengo mas años que los muebles ¡pero no me pienso jubilar nunca!

El viejales

Es el dinosaurio de la oficina, ese trabajador que lleva tanto tiempo en la empresa que casi forma parte del mobiliario. Ningún compañero sabe exactamente a qué se dedica pero le tienen cierto cariño, como si de un abuelo común se tratase,  y el día en que, al fin, decide jubilarse a cada uno le falta algo.

Símbolo avanzado para reconocerse entre Listillos
Símbolo avanzado para reconocerse entre Listillos

El listillo

Lo sabe todo pero todo, todo. Es imposible sacar un tema respecto al que no tenga opinión, así como hacer pregunta y que no tenga la respuesta. Tiene, además, un tono resabiado que provoca un ligero odio en el resto de compañeros. Cuando se le supone cerca las preguntas se hacen en susurros y las respuestas son casi inaudibles, no vaya a ser que estén equivocadas y el sabiondillo de turno haga su aparición estelar del día.

marshall erickssen estresado
Dios mío, como me digan que tengo que defender a una petrolera me hundo definitivamente

El estresado

A mí me recuerda al conejo de Alicia en el País de las Maravillas con su sempiterno «llego tarde» porque el estresado siempre va corriendo, con el cuaderno en una mano y el móvil en la otra. Sus nervios están a flor de piel y nunca puede tomarse un café o tener una conversación telefónica que no sea laboral porque él siempre tiene demasiado trabajo pendiente de hacer (o eso le parece a él). El resto de compañeros teme por su salud y creen que cualquier día le dará un infarto sentadito en su silla de oficina.

Método para no gritar: taparse la boca
Método para no gritar: taparse la boca

El que habla a gritos

Este es uno de los prototipos más molestos porque da igual que esté hablando por teléfono con su prima la de Cuenca o que esté discutiendo con el proveedor que suministra los clips, lo hace a gritos. Tuve un compañero que ante cualquier pregunta me iba contestando, ya en un tono alto de por sí, desde mi sitio hasta el suyo aumentando una octava por metro caminado. Nadie quiere sentarse cerca de él. Y por cerca se entiende un radio de 200 m… a la redonda.

Se rumorea que duerme en la oficina
Se rumorea que cuando baja la estantería se convierte en cama

El calientasillas

Este es un tipo muy extendido en la fauna española, sobre todo, donde las medidas de conciliación brillan por su ausencia o falta de aplicación. El calientasillas es el que se cree que por pasar más tiempo en la oficina le va a ir mejor en su carrera laboral. Normalmente llega antes que los demás y procura marcharse también de los últimos. Nadie sabe qué le lleva tanto tiempo y es producto del tan sobrevalorado presentismo, hay incluso quien opina que duerme en el despacho.

Aplaudidme: soy el jefe
Aplaudidme: soy vuestro dios jefe

El jefe

Se puede conocer cuán jefe es el jefe por la medida en que le hace la rosca el pelota. Como no hay departamento sin jefe el número es variable por empresa y es difícil saber cuántos hay en total. La única identidad sobre la que no hay dudas es el jefe supremo, el mandamás, el dueño o accionista mayor. Ese es uno y no trino al que algunos temen, otros intentan no ver y otros cuantos más hacerse invisibles en su presencia.

¿Reconocéis estos tipos en vuestras oficinas? ¿Cuáles me he dejado en el tintero?

Fotos: fotogramas de Los Simpsons, Friends, Monstruos S.A., Como conocí a vuestra madre, The Big Bang Theory, En qué piensan las mujeres y El lobo de Wall Street.

Let B. Díazhttp://estonoescomomelocontaron.com/
Soy Leticia la mamá de Ojazos desde 2013, mujer desde 1978. Siempre corriendo y con mil cosas en la cabeza para hacer pero con poco tiempo para llevarlas a cabo. Escribo en Esto no es como me lo contaron y Las Letras de Let porque es lo que más me gusta hacer en el mundo. Activa, habladora y comprometida, cabezota y risueña vivo en una permanente contradicción. Necesito contar las cosas que me pasan para que no se me enquisten en alma.
RELATED ARTICLES

13 COMENTARIOS

  1. Falta la fabulosa equilibrada, discreta a la par que encantadora y eficacísima, que escribe post etiquetando a los demás.

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
El espacio del bebé on Fantaseando… o quizá no
Cuestion de Madres on ¿Cómo comunicaste tu embarazo?
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Fantaseando… o quizá no
Noelia - Golosi on Modas ideales que vuelven.
Johanna Arco on Modas ideales que vuelven.
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
marisa, la estresada on Adolescentes y Sexo
Limonerías on Tu tripa tras el parto
carmen hdez on Ay cuándo seas madre…