De cómo di con los fofisanos en pleno cabreo postparto

34
No te los pierdas
Fofisanos o llámalos equis. No te pierdas el listado de La Vanguardia

La enésima curiosidad soplapollez que se nos ha ocurrido en esta avanzada cultura nuestra es la figura de los fofisanos. Un palabro más para coleccionar y una excusa como cualquier otra para reportajes varios.

¿Y qué es eso de los fofisanos? Simplemente tíos que “resultan”. Famosos, que fuera de platós y sets de rodaje, no están esculpidos a la manera del David de Miguel Ángel.

Esta chorrada la escribió unA estudiante (tiene delito la cosa), y rapidamente se han hecho eco medios de todo el primer mundo. Realmente ella escribió “dad bod”, pero en este país algún lumbrera prefirió traducirlo por fofisano, que no lo vamos a negar, es mucho más impactante y fácil de recordar.

Supongo que miles de tíos, o trillones, hartos de la presión (jajajajaja) a la que se ven sometidos para mantener sus michelines a raya han visto aquí su tableta tabla de salvación.

Como era de esperar, el término no tiene equivalente femenino. No, hombre, no. Nosotras tenemos que seguir cumpliendo los cánones de belleza que nos dictan por muy insanos o ilógicos que resulten los métodos para lograrlo. Y todo ello en nombre de la estética, que no de la salud ni del bienestar.

Me cabrea especialmente el tema porque ando yo en el postparto, una de las épocas más bonitas horribles que vive una mamá y, al igual que en el anterior, he tenido que oir lindezas criticando la tripita.

Mientras que algún gracioso me suelta que vaya tripa se me ha quedado (tras parir recientemente un niño de 4 kilos), ademas de cuadrar mis hormonas, tengo que ver en diversas webs listados con fotos de los fofisanos más deseados (no lo digo yo). Algunos con instantaneas de las que les pillan con la legaña puesta y el calzoncillo asomando entre pantalón y camiseta. Y leo titulares que juntan las palabras “deseados”, “michelín”, “barriguita” y “sexy”.

giphy-3
¡Me llaman fofisano y soy feliz!

¿Os imagináis el equivalente femenino? Ni de coña. A nosotras se nos sigue exigiendo. Monas, delgadas, con el rímmel puesto desde buena mañana, vientre plano, arregladitas, cuidando los niños, cocinando, cultivando juanete con tacones imposibles y rindiendo al 200% en el trabajo. Y jóvenes. O al menos aparentarlo.

Y lo que es más sangrante, muchas veces las mayores exigencias vienen de nosotras mismas. Qué engañadas nos tienen con esta tiranía. No nos libramos ni recién paridas.

Para ilustrar, os voy a contar algo que me pasó recién nacido mi segundo hijo. Me indigna la situación a medida que la recuerdo, y me cabrea no haber sabido responder en el momento.

Parí un viernes, el miércoles siguiente tuve que ir a un centro médico por una tontería. En mi ausencia de casa, alguien había movido un mueble y justo llegada del hospital, con el bebé en brazos y descalza, me lo comí (el mueble). Resultado, una astilla clavada en la uña del pie imposible de sacar con medios caseros. Entre hormonas e inestabilidades postparticas anidaron en mi cabeza toda clase de males, pasando por una sepsis a la amputación. Así que unos días después viendo que era imposible quitarme la astilla del todo me fuí a un centro médico con idea de conseguirlo en consulta de enfermería.

Al llegar me dijeron que primero tenía que pasar a consulta médica. Pues vale. Entro yo empujando mi carro-capazo y una señora médico de mediana edad y aspecto de mujer mayor-Maitena me salta así sin más:

– El carro lo llevarás vacío, porque estás embarazada, ¿no?

Yo, con mi nebulosa en la cabeza propia del reciente parto no lo pillo bien y casi creo que es un cumplido.

– Di a luz el viernes, le digo sonriendo mirando orgullosa al rorró.

– Pues tienes mucha tripa.
(Estará ustéd de broma, señora)

– Si no hace ni una semana… Con la cesárea del primero salí con más tripa – (idiota, no des explicaciones)

– … (mirada condescendiente que se hubiera merecido una buena colleja si yo no fuera una chica educada y pacífica)

Me hace pasar a la camilla y mientras me mira el pie, y así sin más, vuelve a la carga:

– Pues no harías nada de más poniéndote una faja postparto… queda fatal tanta tripa.

Me voy a dar a la bebida o no respondo de mí
Me voy a dar a la bebida o no respondo de mí

Ahí ya sí que me cabrée, pero fui incapaz de mandarla a la mierda, de decirle que mi prioridad en esos momentos era cuidar de mi nuevo bebé y gestionar los celos del mayor, entre otras cosas más importantes, y que a mi el aspecto físico me resbala bastante, al menos hasta el punto de no dejarme la cara estirada e inexpresiva como la suya. Pero me callé. Opté por ignorarla, y cuando me fui ni dije adiós. No pude hacer más y me enfada mucho.

Fofisana. ¿Por qué nosotras no podemos ni siquiera con un parto tan reciente? ¿No hemos aportado bastante a la humanidad trayendo al mundo a otro consumidor en potencia?

Y esta no ha sido la única experiencia antifofisana. “¿Así se te va a quedar?” (conocida sin hijos), “Qué pronto te has animado a tener otro” (esto me pasó paseando a mi mayor recién nacido hacia un par de semanas), “Vas a tener que hacer abdominales” (persona cercana mientras mira a mi bebé, y a mi de reojo).

Y ayer mismo, en el portal:

-Vecina 1: Oye, pero qué delgada estás, ¿cómo lo has hecho? Porque te habías quedado muy gorda después del parto, tripita aún tienes mucha, pero estás delgada (será hijaputa)
– Yo, con sonrisa falsa: Bueno, es que el bebé no para de comer…
– Vecina 1: No, no, tú, el bebé no está delgado (¿no ha pillado lo de la dieta-teta, y está llamando gordo a mi hijo?)
– Vecina 2: No, que dice que se lo queda todo el niño al tomar pecho
– Vecina 1: Ay, que suerte tener teta (¿ein?)
– Vecina 2: Y ahora en cuanto te recuperes a por la niña ¿eh?

Iros a mieeeeeeeeeeeeeeeeerda
Iros a mieeeeeeeeeeeeeeeeerda

Sí, justo, en eso estoy pensando. Me recupero, me arreglo la tripita, paso el verano luciendo tipo y me embarazo otra vez atinando en XX. Después, cuando nazca la niña me opero para quitar tripa (otra vez) y me dedico a educarlos en la confianza en sí mismos, en el “la belleza está en el interior”, en el saber quererse y hacerse valer, etc., y luego los suelto al mundo éste para que la publicidad, los medios y el entorno le hagan pensar que aunque ella sea una buena persona, educada y formada, no será nada hasta que su cuerpo esté fibroso y moldeado, sin una pizca de grasa. Salvo en una parte, ahí las féminas sí que podemos acumular la grasa que queramos y se permite exige que tenga medidas grandes para entrar en los cánones: las tetas.

por Mónica, de Con Peques en Zaragoza y Las mamás de Con peques

34 COMENTARIOS

  1. Me pasó exactamente lo mismo.
    Di a luz a mi hija pequeña y a los cuatro días fui a recoger a mi hija mayor del cole toda orgullosa con mi bebé en el carro y tres personas (¡TRES!!!) me dijeron ¿pero todavía no has tenido a la bebé? y yo alucinaba en colores…
    Vale, tenía una tripa postparto bastante abultada pero iba con un carro enorme y con mi bebé dentro…
    A mi lo que me parece increíble es que alguien se crea con derecho de opinar del físico de los demás

  2. Alucinante lo de fofisano, lo oí y no daba crédito. Vaya estupidez. Aunque más estupidez es que te estén cuestionando tu “tripa” de recién parida (haya pasado una semana o una década). Buenísimo post. Y las fotos con sus comentarios, brutales. Ante la mala educación y la superficialidad de la gente: foficerebro, es decir, decir sin filtro lo primero que se te pasa por la cabeza.

  3. Jolin que maleducada la gente….

    A mi no me dijeron nada la verdad y eso que tenia mucha tripa gorda, solo mi marido me dijo, eso se queda así? pero no me lo tomé demasiado mal, lo preguntó por ignorancia no por maldad

  4. Desde luego, tus vecinas no tienen ni pizca de educación. Aunque cuesta bastante, lo mejor es pasar de las opiniones de gente que no es importante en nuestras vidas.

    Sobre lo de fofisano, se lo soltaré a mi madre la próxima vez que me diga que estoy gordo XD

    • Gordibuena lleva implícito más cosas, redondeces sexys pero arregladita y bien pintá. Haz la prueba, busca en google imágenes la palabra fofisano y luego el término gordibuena, y juega a las diferencias 😉

  5. “Los músculos marcados tras interminables horas de gimnasio ya no se llevan. Ahora la tendencia dice que mejor un poco de barriguita. Aquí las más deseadas…” (Noticia de hace escasos minutos del Correo.com). El primero de la lista….Bardem…¡ Ainsssss…… no deberíamos perder ni minuto y medio (y yo ya llevo más de cinco) en leer este tipo de noticias, que están rozando la zafiedad…por decirlo suavemente….Tal vez cuando llegue a casa, le diga a mi maridín que de estar en alguna lista, será en esta….Y que meta tripa si quiere¡¡¡ como hacemos el resto……

  6. Ay Mónica, cuánto te quiero madreeeeeee!!!!!
    Acabas de recordarme la conversación de ayer del padre de las criaturas con el enano después de que me diera dos golpecitos graciosetes en la tripa y me preguntara que cuándo iba a tener la barriga como él, o sea, normal… Y mi enana tiene 5meses casi, sigue con pecho y percentil 75!!!
    Imagina lo que hablaron si la conversación empezó con un “Gael, verdad que tú no has tenido un bebé en la tripa? “…
    Menos mal que al menos me entiende…
    Besicos!

    • También tenemos que transmitirles a ellos que no es algo demasiado importante.
      Hace poco el mío mayor me dijo que yo estaba perfecta, mientras me tocaba la tripa. Pero unos días después me tocaba y cantaba con melodía inventada “tripita gordita tripita gordita” 😀
      Gracias por comentar

  7. Cuanto machismo Dios mio!!!!!! Ahora los llaman fofisanos y a nosotras gordas…esto me recuerda cuando un hombre va con muchas mujeres que resulta que son ligones y super machos, eso sí, nosotras si hacemos lo mismo somos unas PUTAS….que asco de sociedad!!! y referente a lo de la pancha después del parto, son gente envidiosa que no tiene nada mejor que hacer que fijarse en la vecina y en vez de darle la enhorabuena por su bebé, están como aves de rapiña buscando como joder al vecino.

    • Tienes mucha razón. es bastante machista, y tenemos que empezar a verlo nosotras porque al final acabamos siendo las más criticonas y exigentes con el físico propio y ajeno :-S

  8. Llorando de la risa estoy con el gift de “iros a la mieeeerda!” es lo que pienso cuando me dicen lo mismo… Ahora por la niña! Y un huevo!! Me dan ganas de contestarles! (Tengo dos niños y alguna vecina aún me da el pésame por ello)
    En fin, que esto es una injusticia enorme, que tenemos que estar divinasdelamuerte y ellos ahora pueden estar orgullosos de su barriga cervecera…

    • orgullosos ellos, y a nosotras ponernos!!

      lo del sexo de los hijos es curioso, si tienes niñas que qué pena sin una colica y si tienes niños, qué desgracia que nunca vas a poner lazos. enfin…

  9. Desde luego la gente no tiene ni pizca de educación, vergüenza, ni respeto…. Y lo peor es que la mayoría de veces son mujeres que te dan ganas de decirles que si no han pasado por lo mismo?! Menuda jauría de marujas!!
    Yo desde luego con tu episodio en el medico no me hubiese callado, se hubiese ido calentita a casa, vaya.
    Saludos!

    • Cada vez que me acuerdo de lo de la médico me pongo mala. Es más grave aún que esa crítica parta de alguien que ha de velar por la salud, pero lo cierto es que me quedé tan flasheada que no reaccioné como debía

  10. Fofisano???? En fin, mejor me callo.
    A ver, la gente solo sabe ser feliz dejando de zarrapastrosa a la que tengan al lado. Fuiste muy educacada con esa médico. Porque a mi me dice lo primero y me callo, pero me suelta lo de la faja y le suelto una tipo: Mire señora, si no está a gusto con su vida tirese de un puente, pero a mi déjeme en paz y atiendame como es debido que no le he faltado al respeto.
    A las vecinas… bueno, a esas ni agua!!!! jajajajajajaja.

    Yo he tirado más de una perla a alguna persona que se ha creído con derecho a opinar, porque así se sentía mejor, al ver que yo podía estar peor. El problema es que me educaron de manera que de pequeña me mordía la lengua. En cuanto he sido madre esa educación me la paso por el forro. ¿Por qué ellos pueden opinar y yo no? Pues toma que te la meto doblada y te fastidias. Aprenderás a callarte.

    En serio, no lo hagas. No te calles. Sé maleducada como ellos. Se merecen eso y más.

    Saludos

  11. Lo de las hormonas es lo.peor, porque nos deja vulnerables y fofifofas la lengua para responder. Claro que lo mismo es que la educación es nuestro fuerte.

    Hace mil años, de adolescente casi.le pregunté a una mamá cuanto le faltabapara dr a luz. Me contestó casi con lagrimas, que hacía 15 dias. Jamás he vuelto a preguntar nada así a nadie con tripa, ni cervecera, ni postparto ni de nada, por si las flies.

    A mi me ha quedado un importante barrigon, y a los impertinentes que me preguntan que para cuando (mi inexistente embarazo) les digo que oara febrero. Invariablemente. Aunque sea marzo.

  12. El equivalente femenino al término fofisano es “curvy”, fenómeno por cierto muy anterior y mucho más extendido. Menos victimismo feminista. Gracias.

    • El concepto curvy, o gordibuena (como bien apuntan antes en otro comentario) lleva implícitos otros matices muy diferentes al fofisano.Sigue conllevando exigencias estéticas a pesar de ser condescendiente con el peso.
      Por otra parte el post no pretende ser victimista, ni mucho menos, sino que desde el humor invita a rebelarnos contra estos sinsentidos y dictados. ¡Que manía con tildarnos de víctimas en cuanto nos rebelamos ante alguna imposición!
      NO lo somos.

  13. […] Pero no solo había tops women en la Ragazza. Fundamentalmente había forracarpetas de los guapos y de los reguleras. Había mucho tío bueno. Extranjero y nacional, actores, cantantes y por primera vez, modelos masculinos. Daba gusto verlos, normalmente desnudos de cintura para arriba, musculados… definiendo el tipo de chico que debía gustarnos en cada temporada: que si ahora con barba, que si ahora rapados, que si más cachas, que si fofisanos… […]

  14. A mí me pasó 2 meses después del parto visitando la catedral de Santiago, un señor me dice “¡enhorabuena!” y yo “no, no, es que acabo de tener un niño” (lo de “acabo” para que no se ensañara :(… y rogando que no viera al niño, que lo llevaba el padre y ya estaba peponcete). Así que suelta, “bravo! Con lo difícil que es identificar a una puérpara, mi señora y yo es que somos ginecólogos”… Se acerca su señora y me dice que me ponga una faja. Y al rato me los encuentro de nuevo, ya con El Niño en brazos, y por supuesto me dijeron que estaba enorme él xD

DEJA UNA RESPUESTA

Introduce tu comentario
Introduce aquí tu nombre