La música de la vida de… Patricia

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Canciones de nuestra vida

En mi vida me han acompañado muchas canciones y, aunque no me considero una persona muy musical en el sentido de que pueden pasar semanas sin que escuche algo de manera voluntaria, sí que es verdad que raro es el día que no canturreo algo, bien para calmar a mis fieras o porque mi coche se ha convertido en el singalong del maldito Frozen por casualidades de la vida. En cualquier caso quiero compartir con vosotras algunas de las que más me han impactado.

Esta se la debo a mi tía que se vino a vivir con nosotros cuando yo tenía un año y ella estaba saliendo de la adolescencia. Ni sé la de veces que me he escuchado a Serrat cantar que nació en el Mediterráneo en los 300 km que separan Madrid del pueblo de mi madre. Lo curioso es que hasta que no tuve yo unos 15 años no caí en que esa música machacona que escuchaba en bucle TENÍA LETRA Y SIGNIFICADO. Lo sé, cuando me leéis en Twitter parezco más lista. Pero no.

La de Los Diminutos fue la primera cinta que tuve y que le tomó el relevo a Serrat en el coche de mis padres. Me la trajo el Ratoncito Pérez con el primer diente que se me cayó. Luego ya solo traía dinero: ventajas de ser la mayor, que a veces te llevas botines más sustanciosos porque tus padres están emocionados (pido perdón de antemano a mi hijo pequeño porque sé que me pasarán cosas similares con él).

Sí, ¿quién no tiene alguna canción hortera en su vida? El caso es que yo aquel verano andaba con la radio estropeada así que me aprendí la canción de Macarena de memoria haciendo a mi amiga gallega que me la cantara una y otra vez (para los jóvenes, que sepáis que al principio no tenía ni baile molón ni nada). Creo que cuando la escuché por primera vez ya era septiembre u octubre. Pero, eh, eso no me impidió estar súper integrada con el resto de preadolescentes.

¿Qué os puedo decir de Take That de los años 90? Creo que la mayoría de las que estamos por aquí caímos en la Take That Manía por culpa de la Super Pop y de ese logo tan chulo que tenían. Yo era de Mark Owen por cierto y si me preguntáis (no tenéis escapatoria, ya estáis leyendo este post) los Take That de ahora son kk.

Sé que os he puesto la peor versión de Enamorada del novio de mi amiga que hay en todo YouTube pero tiene su explicación. Y es que aquel loco verano nos presentamos a un concurso de baile en mi pueblo (con mi amiga gallega de nuevo) y quedamos ¡segundas! con esta canción, después de aprendernos la coreografía que veis rayando un par de cintas VHS. Existe el vídeo en el que salgo yo bailando esto (creo que tenía unos 15 años como mucho) pero si algún día llega a Internet tendré que mataros a todos así que mejor no.

He cantado dos veces Hey Jude con Paul MacCartney. Sucedió en 2003, primero en Barcelona y luego nada menos que en los foros de Roma. Aquella historia épica ya la conté varias veces y con la que pienso aburrir a mis hijos y a mis nietos, pero creo que el mejor resumen es el que puse en mi blog.

Termino con el Vals de Antes del Atardecer, con el que abrí mi baile de boda el año pasado. Mi Avelino y yo estamos fascinados con esta trilogía, que va perdiendo almíbar con el pasar de los minutos y va ganando en verdad. Porque las buenas historias de amor tienen noches inolvidables, riñas, risas y canciones sorprendentes.

Si tenéis curiosidad, podéis leer la música de la vida de mis compis en El Vermut.

2 COMENTARIOS

  1. TAKE THAT!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! I LOVE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

    Aixxx, enamorada de todos, en especial de Mark Owen. Parece que tenemos algo más que el nombre en común!! 😛 😛

    Me encantaba la serie de los diminutos. Sabes qué??? Mi marido y yo incluso, a veces, se la cantamos a la peque!!! jajajaja. Sí, somos algo frikies. 😛

    Saludos!
    Patri

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