viernes, enero 21, 2022
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Mujeres ¿reales?

Hoy en Mujeres y Madres Magazine recibimos la visita de Diana Oliver, periodista, mujer, madre y emprendedora y una de las autoras que está detrás de Marujismo. Os dejo con ella.

Mujeres

Me quedo perpleja cuando leo cosas como “Mujeres reales” o, mejor aún “Para mujeres reales”, un eslogan que, por norma general, engloba a mujeres con una talla 38, 40, 42, 44… Como si las mujeres de la talla 34 ó 46 fuéramos un unicornio. Este tipo de frases no hacen ningún favor a la mujer y demuestran, una vez más, que el paternalismo sigue imperando en nuestras vidas. Tampoco las campañas publicitarias que muestran supuestos “estereotipos” femeninos. Algo que no es de extrañar si, como dice Sam Juded (Directora de Planificación de la Agencia DDB España), solo 1 de cada 10 directores de agencias de publicidad son mujeres.

Nunca entenderé esta manía de cuestionar siempre el cuerpo de la mujer: ¿nuestro cuerpo es objeto de debate?, ¿en serio?. “Estás demasiado delgada” o “tienes que bajar de peso” son frases que todas hemos escuchado alguna vez. Y, habitualmente, sin pedir esa opinión. Nosotras mismas tenemos tan interiorizada la crítica al cuerpo ajeno y, por supuesto, al propio que repetimos esta clase de juicios sin parar.

Mujer

Recientemente me topaba en las redes sociales con una viñeta que pretendía decir algo así como “todas estamos estupendas pero somos nosotras mismas las que nos boicoteamos para no vernos bien”. Según dice “el problema está en nuestra cabeza” (y no en nuestro cuerpo) y es consecuencia de ciertas ideas arraigadas en la sociedad en la que vivimos. Supongo, aunque a lo mejor estoy siendo demasiado optimista, que ese era el mensaje inicial que nos querían hacer llegar con la viñeta, sin embargo, creo que el asunto mutó hacia una oda a las mujeres que se sitúan a partir de una talla 38 con afirmaciones como que la talla 34 “se llama talla 0 porque para conseguirla debes ingerir 0 calorías y tener 0 grasa. ¿Qué importa si te quedan 0 fuerzas para dedicar tu vida a algo más?”.

¿Se está menospreciando a las mujeres delgadas?, ¿todas las mujeres que usan la talla 34 están enfermas? No. Yo uso la talla 34 y estoy de todo menos desnutrida. Puedo presumir de comer fenomenal y disfrutar con la comida (mi marido me llama Julia Basulta, así que no digo más), no tengo (ni he tenido jamás) problemas de tipo alimenticio y mis análisis de sangre pueden enmarcarse en la pared. Soy así. Flaca. Siempre fui una niña delgada, tanto que me gané más de un apodo nada bonito. Hoy sigo siendo aquella torbellino flaca, y sigo teniendo que escuchar día tras día que estoy “muy delgada”. ¿Muy delgada con respecto a quién o a qué medida universal? ¡Basta ya! La gente delgada existe, igual que existe la gorda. ¿Por qué nunca opino sobre el cuerpo de los demás? Porque no me parece un tema opinable. El cuerpo de la mujer es bello, maravilloso y mágico es todas y cada una de sus tallas, colores y texturas.

Mujeres reales

Y sí, las mujeres somos todas “reales” (qué palabra tan absurda): las de la talla 34 y las de la talla 44. Las altas y las bajas somos reales. Las rubias y las morenas. Las que se tiñen. Las que se rapan el pelo. Las de ojos azules. Las de ojos marrones. Las cojas y las tuertas. Las enfermas. Las abogadas, las periodistas, las carniceras y las panaderas. Las amas de casa y las modelos. Las de Madrid y las de Colombia. También las chinas y las africanas. Las abuelas, las tías y las madres. Todas somos mujeres de carne y hueso. Dejemos de opinar (y de criticar) sobre el cuerpo de la mujer.

¿Qué pensáis vosotras?

Colaboraciones MMM
Este post ha sido escrito por una colaboradora puntual de Mujeres y Madres Magazine. Aquí os damos voz para que la vuestra llegue lejos. Si quieres colaborar con nosotras escríbenos a: hola@mujeresymadresmagazine.com
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19 COMENTARIOS

  1. Para mi apuntas dos claves: el modelo que queremos esta en nuestra cabeza y los importante es la salud.
    Yo siempre he v sido fuerte, grande. Y me gusta mi cuerpo. Pero los dolores dev espalda que tenía no eran sanos
    Así que perder kilos para estar a gusto conmigo. Y no quiero recuperarlo porque ahora me encuentro sana

    • Así es, Ruth. La salud es primordial. Y no sólo la salud física, también la psicológica. Estar bien con nosotras mismas en un cuerpo sano, tenga la talla que tenga. ¡Gracias!

  2. Estamos de acuerdo!
    Mientras estemos sanas y contentas con nuestro cuerpo todo estará bien.
    Todas somos reales. Las que están dentro de los «cánones de belleza establecidos por la industria» y las que no.
    Muy buen post!
    Un besazo

    • ¡Viva la mujer en todas sus formas, colores, tamaños y texturas! Creo que hay pocas cosas tan maravillosas como nuestro cuerpo. Aprendamos a querernos. Gracias por tu comentario, Pilar 🙂

  3. ¡Ay no sabes lo identificada que me siento! Yo también fui una niña delgada y ahora lo sigo siendo y tampoco me gustaba cuando opinaban de mi cuerpo, cuando decían: tienes 16 pero parece que tienes 12. Lo odiaba.
    Ahora me resbala (bueno, a veces no, pero lo intento). Sé que estoy sana y que como más o menos bien, todo es mejorable. Pero sí es verdad que cuando hablan de mujeres reales lo que quieren decir es mujeres a partir de la talla 38 o 40. Y digo yo ¿desde cuando la realidad se mide en tallas?

    • Querida, tenemos un montón de cosas en común 🙂 Yo también sufrí de pequeña un montón de críticas a mi cuerpo. Lo pero es que las sigo escuchando. Los años me han hecho «aguantarlas» mejor. Pero la verdad es que no soy amiga de la «opinología». Gracias por tu comentario.

  4. Yo tengo un tipo de vaca-burra que no me quita el sueño, porque la cabeza la tengo bastante bien amueblada. Por salud soy consciente de que debería cambiar muchos hábitos, pero por mi mala organización, mi pereza y el resto de pecados capitales de los que hago gala a diario, no lo consigo. También me gustaría lucir modelitos más monos, pero esta pasión no me motiva tanto para modificar mi comportamiento. Soy una talla grande y lo seré siempre. Si hubiera nacido en la Edad Media seguro que hubiera triunfado entre los caballeretes de la época, pero en este siglo tengo todas las de perder en las cuestiones estéticas. Eso sí, soy graciosa y buena gente. Eso sumará puntos ¿no?

    • ¡Me encantas! Y te leo y siento que estás dentro de mi cabeza, en este tema especialmente 🙂

    • Creo que el error está en vernos como «tallas». Las personas somos mucho más que una simple talla. Me da igual que sea grande o pequeña, todas somos bellas igualmente. ¿O no?

  5. Cuanta razón! Las mujeres reales son todas. Y desde luego lo importante es nuestra salud y encontrarnos bien con nosotras mismas.
    Que pasaría si hiciesen lo mismo con los hombres?! Me encantaría verlo, la verdad.
    En fin, saludos!

  6. Comes bien, estas sama, y eres feliz, pues que más dará que lleves una u otra talla.yo siempre he sido delgada, pero como hay que criticar algo, siempre se han metido con ni trasero, yo ahora me miro em el espejo y lo único que cambiaría es la cara de sueño de no dormir 😉 pero no duermo a cambio de felicidad, así que vivan las ojeras!

    • ¡Vivan las ojeras! Cómo echo de menos dormir… 🙂 Efectivamente, si eres feliz, estás sana y te ves bien… ¿en serio debemos preocuparnos de una talla?

  7. opino como tú.. basta ya de criticar y fijarnos en el cuerpo y cultivemos la salud, la mente y el espíritu… yo soy igual de real que tú y que muchas otras mujeres y tengo una 54.. claro, esas tallas ya son de extraterrestres porque aparecen por pocos sitios..jejejejeje y claro que quiero perder peso.. pero no porque me vea mal con mi cuerpo si no porque mi salud corre un riesgo importante y quiero estar en el futuro de mis hijos… VIVA LA SALUD

  8. Lo cierto es que nunca me había parado a pensarlo tal como lo explicas, por lo que tu artículo me ha venido muy bien. Creo que es cada vez más necesario un ejercicio de consciencia con respecto a lo que decimos y el mensaje que lanzamos al mundo. Me preocupa especialmente en el caso de nuestros peques. No quiero que Ojazos repita estereotipos, no quiero que crea que es necesario el 6-pack para ser un triunfador o feliz, no quiero que juzgue a sus compañeros por su aspecto físico o por si llevan gafas (algo que he sufrido en mis propias carnes). Somos mucho más que eso, afortunadamente.

    Gracias por tu gran artículo, Diana. y por compartirlo en nuestras «páginas».
    Un besote.

  9. Me ha encantado tu artículo Diana. Yo paso por rachas, la verdad, mi relación con mi cuerpo ha sido conflictiva y aunque ha mejorado bastante y a veces me siento muy orgullosa de lo que mi cuerpo ha hecho (un niño precioso), otras veces me cuesta mirarme y reconocerme. Las críticas sí me afectan bastante y por eso creo que nunca en la vida me atrevería a juzgar el cuerpo de otra mujer, entre otras cosas. Besotes.

  10. Pues claro, siempre que haya salud qué más da. El tema es que nos dan mucho la matraca con el asunto, que las fotos de las revistas son, en general, más falsas que Judas de tanto «fotochó». Creo que esas campañas de «mujeres reales» son un intento de evitar la obsesión por la delgadez que es el canon de esta época. Y supongo que la media es más esas tallas que las más pequeñas o grandes pero tiene que haber cabida para todas. Ahora bien, está más aceptada, en mi opinión, porque es lo que se valora ahora, la delgadez. De hecho en las tiendas «de moda» hay tallas muy pequeñas pero nunca muy grandes; máximo una 44.
    En fin, que nos dejen en paz y también que nosotras nos queramos y sepamos situarnos. Yo, hasta con los 20 kg que ya he perdido tras el preñao, no me veía tan mal! Me quedan 5 aprox ( si fuera alguno más mejor para tener margen jejje) así que me veo ya top model casi. NUNCA he tenido complejo aunque obviamente siempre ha habido cosas que no me gustaran tanto. Pero cada primavera, con el despelote, observo esos defectillos una vez y ni una más. Un beso

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