Nola Darling, Spike Lee y el feminismo

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No puedo apagar la tele y eso que estoy en el momento en el que menos tele veo, seguro que os pasa a vosotras si tenéis buenas series que llevaros a los ojos como de la que os vengo a hablar hoy: Nola Darling, en Netflix.

Nola Darling Netflix

Una serie intensa, divertida a ratos y sorprendente cada minuto, cargada de reivindicaciones, de sexo y de estereotipos pero vamos por partes porque merece la pena que la conozcáis un poco más y que os animéis a verla.

A ver, para empezar, reconozco que a mi Spike Lee siempre me ha parecido un poco intenso y con Nola Darling no defrauda, sigue con esa intensidad a la hora de contar las cosas.

La serie quiere ser una especia de actualización de su película de 1986 del mismo título y no sé si es que se le quedaron muchas cosas en el tintero al cerrar la película, el caso es que le ha quedado una primera temporada de diez capítulos con mucho que decir en cada uno de ellos.

Nola, protagonista absoluta

Ella es la ama del cotarro, es su vida lo que vemos en la serie. Su forma de pensar, su forma de actuar, sus contradicciones, lo que siente, lo que decide y cómo a veces se equivoca o no.

Ella vive, los demás miramos.

Nola vive en Brooklyn, una zona que está expulsando a sus habitantes de siempre porque precisamente ellos han conseguido reflotarla, revitalizarla y por consiguiente hacerla de nuevo habitable.

La temida gentrificación ha llegado a la calle de Nola y a una serie como esta en la que la denuncia está integrada en el argumento de cada capítulo.

Nola es artista, es libre y quiere que la dejen demostrarlo. No quiere ataduras en su vida más allá de las amistades que elige y los hombres con los que mantiene relaciones de manera estable.

El control nos da seguridad a todos, es inevitable, pero el control es sólo una ilusión. Nola depende de ganar una beca para poder seguir viviendo sola en su piso, depende de la suerte, del azar y de su forma de pintar para que la consideren una artista de la que merece comprar obras.

Nola depende de cómo la ven los demás para que la dejen en paz.

Feminismo en pinceles

feminismo serie Netflix

Y ella lo sabe por eso a veces se revela contra los patrones establecidos.

El capítulo tercero, sin ir más lejos, es de esos que habría que poner en los institutos al hablar de machismo y feminismo.

Todo gira en torno a un vestido, un “little black dress” que cambia no dependiendo de quién lo lleva puesto sino de los ojos que miran a quien lo lleva puesto. De verdad, es un capítulo genial en su sencillez, sólo por eso ya merecería la pena ver la serie completa.

Nola tiene amigas, tiene padres, trabaja en una escuela y tiene una superior directa, tiene vecinas, tiene facturas que pagar y metas que alcanzar. Nola puede ser cualquiera de nosotras en cualquier rincón de cualquier ciudad y eso es parte de su encanto.

Además, Spike Lee, riega cada capítulo con una delicia de música y se molesta en mostrar las portadas de los discos que suenan como un homenaje a una forma de hacer música arraigada en una ciudad y en una zona que tristemente se va diluyendo en el tiempo.

Me ha gustado mucho y estoy encantada con que ya estén trabajando en la segunda temporada, aunque venga con dos capítulos menos que la primera ¡qué le vamos a hacer!

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