Lo confieso: Soy madre y tengo miedo

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¡Lo confieso! Soy madre y tengo miedo. Nadie dijo que esto de la maternidad fuese fácil y doy fe de que no lo es. Seguro que si sois madres ya os habréis dado cuenta de que los niños no nacen con un manual debajo del brazo, ¡ni muchísimo menos! Pero a mí si hay algo que me parezca especialmente difícil, en este trepidante mundo de la maternidad, es aprender y ser capaz de mantener a raya los miedos que la rodean.

El miedo en sí no es malo. Los expertos dicen que lo realmente malo es no saber controlarlo y que el miedo domine tu vida. ¿Pero es fácil controlarlo? ¡Pues no! Los miedos, que para mí envuelven la maternidad, son inevitables. El miedo llega antes de que nazcan, sobre todo con el primero, por aquello de que es algo completamente desconocido y te pilla completamente de nuevas. Y luego, lejos de desaparecer, se multiplican y aumentan.

Soy madre y tengo miedo a que crezcan

soy madre y tengo miedo
Hermanas vía Shutterstock

El miedo al paso del tiempo es algo tremendamente dificil de controlar. No depende de tus acciones porque el tiempo pasa a la misma velocidad independientemente de como actues y a mí personalmente es un tema que me da un yuyu tremendo. El tiempo no corre, cuanto tienes hijos vuela. Quieres verlas crecer pero luego te pones a ver fotos de tus niñas cuando eran bebés y te mueres de la pena. Sentimientos encontrados en toda regla. Mis hijas ya tienen 6 y 8 años, y noto que el tiempo en muchas ocasiones se me escapa literalmente de las manos.

Quiero disfrutar a tope de ellas, quiero que ellas disfruten a tope y, a veces, entre medias me olvido de disfrutar el momento pensando siempre en el futuro. No quiero que sea así y esto es algo en lo que me esfuerzo casi a diario desde hace algún tiempo. La maternidad, como todo en esta vida, tiene sus luces y sus sombras pero incluso de las sombras es bueno tener recuerdos. Y como yo siempre digo, al final todo pasa y mucho antes de lo que a priori eres capaz de imaginar. ¿No os parece? No te dejes atrapar por la sombras, convive con ellas de las mejor forma posible. Grita y pide ayuda. No te cortes. Yo no te voy a decir que las disfrutes ni que todas las sombras también tienen algo bueno (seguro que ya lo has oído en más de una ocasión) porque sé que no es fácil vivir en ellas. Pero, por suerte, las sombras también pasan. ¡No lo olvides!

Soy madre y tengo miedo a que sufran

soy madre y tengo miedo
Niña triste vía Shutterstock

El miedo a que tus hijos sufran es también muy frecuente. Ya no físicamente, que también (obviamente). Siempre preferirías sufrir tú a que sufran ellos. Pero mi mayor miedo es a que sufran emocionalmente. Algo mucho más incontrolable.

Los niños deben aprender y trabajar un montón de habilidades para sobrevivir con las que desgraciadamente no nacen y no es fácil. Ni para nosotros enseñarles, ni para ellos aprenderlas. Pero si les ayudamos a adquirir esas habilidades sufrirán mucho menos y a eso tengo yo también miedo. Muchas veces nos toca enseñarles cosas que ni siquiera los adultos tenemos dominadas. Lo que supone, sin duda, todo un reto. Al final asumir que no sólo tú les enseñas a ellos, si no que ellos también te enseñan a ti infinidad de cosas cada día ayuda mucho a mantener a raya ese miedo. Aprendizaje mutuo.

Soy madre y tengo miedo a fallarles

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Mujer triste vía Shutterstock

¿Quién no quiere ser la mejor madre para sus hijos? Nos empeñamos en intentar serlo a toda costa sin ser conscientes que por el simple de hecho de ser sus madres, ya somos las mejores madres del mundo. Sin más. Si no te lo crees atrévete a preguntarles porque seguro que te sorprenden con sus respuestas. Aún así el miedo a tomar decisiones erróneas, a fallarles cuando nos necesiten, a no saber identificar sus problemas… siempre va a estar presente. Personalmente creo que poner todos tus esfuerzos en tener una buena comunicación con ellos es fundamental, reconocer ante ellos tus errores también suma y saber perdonarte a ti misma es prioritario. No es fácil, lo sé, pero merece la pena hacer el esfuerzo.

Intento cada día que estos miedos no se apoderen de mi vida con todas mis fuerzas pero no es fácil. Soy madre y tengo miedo y estoy aprendiendo a vivir con ello. Y en el camino he descubierto lo que ayuda hablar sobre ello. Compartir mis miedos es vital para descubrir que no estoy sola en esto y que somos muchas las que sentimos lo mismo en esta apasionante aventura de ser madre.

Y vosotras, ¿me contáis cuáles son vuestros miedos?

Imagen de portada: Mujer embarazada vía Shutterstock

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