lunes, octubre 25, 2021
InicioLifeStyle¿Por qué el estilo nórdico me vuelve loca?

¿Por qué el estilo nórdico me vuelve loca?

Fuente: Hacer en casa

Hay quien opina que es su funcionalidad, otros apuestan por el atractivo de sus diseños limpios, hay quien cree que es la calidez de colores y materiales…  ¿Qué tendrá el “diseño nórdico” que nos ha cautivado?

Desde que en 1996 la multinacional sueca Ikea abrió en Badalona su primer centro en nuestro país, “lo” nórdico ha ido ganando terreno en nuestras vidas inspirando el life style de la clase media patria. En un país sumido en una agónica crisis económica, miramos hacia el norte anhelando el sistema de bienestar escandinavo, su loada educación –pública, universal y de calidad-, esas  leyes que fomentan la natalidad y la conciliación familiar, o un sistema impositivo elevado pero cuya carga se reparte equitativamente según los ingresos y que tiene siempre como objetivo reinvertir lo recaudado en mejoras de corte social…

Da igual que su consumo de antidepresivos sea de los más altos del mundo, o que su tasa de suicidio sea muy elevada. No importa ni las temperaturas extremas, ni los largos períodos de oscuridad. Tampoco el aumento de corrientes xenófobas, que se confunda integración e inclusión o que algunos de los países escandinavos figuren entre los principales exportadores de armas del mundo. Las estadísticas son tajantes: no hay mejor lugar para formar una familia, no hay mejor sitio en el que ser madre, ni clase política menos corrupta, ni sociedad tan igualitaria como la que se desarrolla de Dinamarca hacia el norte, independientemente de la bandera que ondee.

1001consejos
Fuente: 1001 consejos

 

Pero, asumámoslo, podremos “hacernos los suecos”, pero nunca seremos ni suecos, ni noruegos, ni daneses… por la gracia de Dios. Así que debemos conformarnos con sentarnos en sus sofás, colgar sus cuadros, dormir en sus camas enormes, comer ingentes cantidades de albóndigas con salsa de frutos rojos a un precio irrisorio y hacer galletas de jengibre con sus nada autóctonos cortapastas de arce. Es lo que hay.

Pero retomemos el hilo original de este artículo que, aunque no lo parezca, es hablar de diseño. Volvamos al punto de partida ¿A qué llamamos y por qué nos vuelve locos el “estilo nórdico”?

El boom del diseño escandinavo se produjo en el periodo de entreguerras, sobre todo a raíz de la Exposición del Mueble de Estocolmo, en 1930. En ella se inició una revolución conceptual del diseño  a través de tres líneas de acción: la introducción de prototipos de piezas fabricadas industrialmente en contraposición con la defensa de la artesanía vigente hasta entonces; la democratización del diseño con la fabricación de muebles modernos y atractivos al alcance de todo los bolsillos; y, por último, el diseño de espacios y “cosas bellas para vivir mejor”.

Sobre esa esencia en la que se combinaba estilo y funcionalidad emergió una corriente exportada a Europa y Norteamérica a mediados del pasado siglo y que, en las últimas décadas, se ha convertido en tendencia en sí misma.

Las estancias nórdicas son acogedoras gracias a la calidez de los colores–el blanco es predominante – y materiales –se imponen la madera natural pero no desprecia, como contrapunto, el chapeado- empleados. Las formas son simples y rectas y el ornamento es mínimo.

Nos encontramos con cuartos luminosos,  con pocos muebles pero todos con gran utilidad. Nada está ahí por casualidad. Todo tiene una función, que no es otra que hacernos la vida más cómoda. Se aprovechan espacios pero sin renunciar a la elegancia. Y todo ello, a unos precios más que apetecibles. ¡Cómo para decir que no!

micasanoesdemuecas
Fuente: Mi casa de Muñecas

¿Nunca habéis leído esa frase viral que sugiere que “Facebook nos hace creer que tenemos amigos;  Instagram que somos fotógrafos y Twitter que somos filósofos”?  Pues el catálogo de Ikea nos ha convertido a todos en diseñadores de interiores ¿Y Pinterest? ¡Ay Pinterest! Es el fuego que alimenta la bestia-nórdica que todos llevamos dentro.

Abres un panel y ante tus ojos desfilan estancias de un blanco inmaculado, de sofás enormes y montañas de cojines entre los que enterrarse. Observas a niños felices pintando con acuarelas al lado de un sofá impoluto bajo la atenta mirada de sus sonrientes y nada estresados padres. Unos padres que, todo sea dicho de paso, carecen del pánico en la mirada que a ti se te pone cuando tu pequeño bracea con el pincel  goteante en la mano.

Esos salones con sus mantas cuidadosamente dobladas, esas habitaciones en las que no es que los zapatos se te hayan quedado olvidados a los pies de la cama, sino que realmente ese es su lugar. Esas cocinas en las que nunca se ha preparado un verdadero salmón a la plancha, con su pestazo y sus salpicaduras. Y todo, inundado de luz –que alguien me lo explique, porque es cierto que durante cuatro meses el sol prácticamente no se pone, pero ríete tú de la oscuridad de los otros ocho…- Me relaja solo escribirlo. De hecho, ¿no empezáis a notarme ya cierto acento sueco? Yo me siento más alta y más rubia.

delikatiessen

 

El orden, eso es lo que realmente anhelo yo del diseño escandinavo. Pero no cualquier orden, no. El orden habitado y habitable. Porque uno coge del buzón la propaganda de “Muebles El Encanto”  –sustituid el nombre propuesto por el de cualquier mueblería de tu ciudad-, lo ojea y hojea y de sus  manos va a la basura. Pasa por tu vida sin pena ni gloria. Si tengo que comprar un dormitorio iré a la tienda, puede que me deje aconsejar por el vendedor, veré algunas de las estancias que tienen allí de exposición y punto. Pero tened claro que no me van a “conquistar” con uno de esos catálogos desnaturalizados… ¡Ay! Pero cuando uno encuentra en el buzón el tochón que le manda Ikea, que es lo más parecido al vademecum de la decoración, un objeto de culto y colección, o abre uno de esos paneles o blogs de “Estilo nórdico”… Eso no es que me conquiste, ¡es que sencillamente me genera unas ganas irremediables de mudarme a vivir con la prole al Ikea más cercano!

María L. Fernández
Soy María Fernández. Mujer, madre, amante, amiga y periodista en permanente propiedad conmutativa. No sé vivir sin contar historias. Las mías, las tuyas, las de los demás. Nunca sabrás si voy o vengo, pero cuando te hablo ten la seguridad de que lo hago de forma honesta, porque no sé hacerlo de otra manera.
RELATED ARTICLES

20 COMENTARIOS

  1. jajajaja, ya sé lo que me dices, ya de irte a vivir a Ikea. La verdad es que al final es todo por supervivencia. Imagínate lo triste que sería la vida con colores oscuros en esos 8 meses sin luz. A mí de todas maneras estilo nórdico sí… en España. Que se vivirá ahí como se quiera (si no, huirían de ahí como la peste porque el clima no se lo pone nada fácil) pero a mí que en Suecia para vivir no me busquen.

    • Coincido contigo! El estilo nórdico está muy bien… pero si vives en España, que a mí las temperaturas extremas no me van nada de nada!

  2. ¡Que razón! y si definitivamente te escuchas con acento nóridco….¡y que te digo yo que bauticé a mi hija Kritter! 😛
    Curiosamente sabías que en países como México no pudo entrar el «modelo Ikea» porque les resultaba «frío, moderno, poco práctico de tener que armar uno mismo y de usar y tirar» así que hay para todos los gustos del señor.
    ESO SI…nos encanta el tochaco y visitar la tienda y comer cebolla caramelizada, albóndigas y galletas de jengibre pero ¡odio las putas llaves y tener que armar las cosas! Siempre me causa un divorcio 😛 ¿será que los suecos se hacen los suecos y lo arman las mujeres?
    A saber…
    Enhorabuena por su proyecto.
    Un besote desmadroso

    • Es que lo de que con una llavecita montes igual una lámpara que un armario… y que al final te sobren piezas, como que no vale para todo el mundo. Yo he de reconocer que me gusta mucho el estilo nórdico… pero al final siempre hay alguien que me quite las castañas del fuego a la hora de montarlo y no, ese no es mi marido! De hecho, el que tiene más posibilidades en casa de acabar montando uno de esos muebles-puzzles de Ikea es, sin duda, la menda.
      Gracias por tus buenos deseos! Un beso tremendo para ti también.

    • Pues la mía no!!!!! Que cuando yo amueblé mi casa el Ikea más cercano estaba a 400 kilómetros… y aun así fuimos a por lámparas y alfombras. Pero traernos los muebles era de más. Ay! si fuese ahora, que lo tengo a tiro de piedra… Es lo que tiene vivir en provincias.

  3. Como te entiendo con el asunto catálogos…en mi casa están en la estantería del salón los de IkEA año 2010 en adelante, a modo de colección y que no se le ocurra a mi maridin tirarlos, que arramplo la suya de Finales de la NBA,y va por el mismo camino. Con semejante ultimatum está mas que advertido, y yo esperando a pasarme por la tienda a recoger el catálogo 2015, que ya estoy tardando. Enhorabuena chicas por este trabajito que estáis haciendo,aunque ella sea mi predilecta. Después del artículo a ver quien respeta en sus manos más de un segundo la última publicidad del Conforama.

    • GRacias! encantadas de leerte por aquí. Pero sinceramente no quiero confesar todos los catálogos y revistas que hemos ido acumulando nosotros en casa. Guías de la liga de Marca del siglo pasado y, algunas, por partida doble, aportadas por cada miembros de la unidad familiar. Revistas de Gigantes desde hace décadas, recortes de periódicos! Al final, los catálogos de Ikea son minoría…

  4. Jaajajajaja! Definitivamente, ¡eres más rubia y más alta!
    Si IKEA no ha patrocinado este post, ¡debería! Porque a mí me dice mucho más lo que tú escribes, que las familias y ambientes que ellos muestran. Todo de mentirijilla (como sus muebles y la cara de «a mi no me estresa que mi nena pinte el sofá»). Estoy en fase de desintoxicación ¿Se nota? 😉

    ¡Enhorabuena por este proyecto grupal tan bonito!

    • He de confesar que lo mío es un quiero y no puedo. Mi casa es menos nórdica de lo que me gustaría. Ay si fuese ahora! otro gallo cantaría! Pero ya me contarás que te han hecho a ti estos suecos para que necesites desintoxicarte de ellos? Estrés post-traumático tras montar muebles que no encajan? sobredosis de albóndigas? síndrome de la navidad tardía? Cuenta, cuenta

  5. Felicidades y muchos ánimos por tu nuevo proyecto.
    Me gusta muchas cosas del estilo nórdico pero no todas . Me gusta la combinación con un mueble antiguo de calidad y sobre todo que sea cómodo porque una casa es para vivirla.

  6. Jooo ayer comenté pero ha desaparecido el comentario! Ya no me acuerdo de las palabras exactas, pero me alegra poder leerte en otro sitio además de tu blog.
    El año pasado llegó Ikea a Bulgaria y sólo te diré que mi calidad de vida expatriada ha mejorado bastante 😉

  7. […] Lo primero que hice fue pintarlo con chalk paint. En mi blog os cuento el proceso y cómo lo llevé a cabo. Quería darle vida y para eso elegí un tono azul con mucha personalidad. Para contrarrestar la fuerza del azul el resto del espacio viró a los tonos blancos y cremas y quedó un salón que no tenía nada que ver con lo anterior, más nórdico y limpio.  […]

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

Viajar a Praga en familia, todo un descubrimiento | MyM on Descubrir Roma en familia, un viaje para crear recuerdos
María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
¡Nos vamos de comunión! Zapatos y ropa de ceremonia para los más peques — Mujeres y Madres Magazine – Entre Mujeres… on ¡Nos vamos de comunión! Zapatos y ropa de ceremonia para los más peques
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
La mejor película estrenada en 2017 (de las que has visto, claro) — Mujeres y Madres Magazine on La mejor película estrenada en 2017 (de las que has visto, claro)
¿Te sumas al regalo azul de Unicef? — Mujeres y Madres Magazine on ¿Te sumas al regalo azul de Unicef?
10 cosas por las que los hijos te cambian la vida – Título del sitio on Trucos de maternidad que aprendí viendo Jurassic World
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
¿Cómo comprar una casa o piso? - Mamis y bebés on ¿Quieres ese vestido? Los realities de vestidos de novia
Estudio sobre el juego en los hogares – Mamá también sabe on El Club de los niños cansados
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
Como Decorar Con Plantas | Berryd.com on 10 ideas para decorar tu casa con plantas y flores
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Dar una conferencia, consejos para que sea épica on Pierde el miedo a hablar en público
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Lunes en Positivo. Navidad a la Vista - Se me cae la casa encima on Calendarios de Adviento
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
8 de marzo 2017: día de la mujer | Violeta Rodríguez   on Así viví #elVermmmut
Omar on Odio Star Wars
Las madres del cole, ese mundo paralelo – La aventura de mi embarazo on Amistades a pie de colegio: las Walking Dead Mothers
FastPass en Disneyland Paris - Las historietas de mamá on Cómo disfrutar en Disneyland Paris
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Novedades para llevar a los niños en el coche - Las historietas de mamá on Por lo que más quieras, los pequeños a contramarcha
5 cosas que echo de menos de cuando no era madre - Las historietas de mamá on ¿Cuándo nos levantamos?
Un DIY muy fácil para el Día del Padre - Las historietas de mamá on Ideas para sorprender a Papa el Día del padre
Las alfombras de Lorena Canals - Las historietas de mamá on Redecora tu vida
Mi médula es tuya #retounmillon - Las historietas de mamá on ¿Por qué hacerte donante de médula ósea?
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Channing Tatum publica una foto de su mujer desnuda on Niños y nuevas tecnologías: teoría vs realidad
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Palacio de Cibeles en Madrid | Violeta Rodríguez   on Harry Potter y el Legado Maldito
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
“Cómo prevenir que abusen sexualmente de nuestros hijos”. Verónica Trimadre. | Fundación Hugo Zárate – blog on Siempre son los hijos de los demás
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Otra agresión sexual
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Historias de Conciliación: parte 2 - Pack WordPress on #ConciliarEsVivir ¿Luchamos por la conciliación?
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Cerrar etapas para...¿abrir otras? - Mujeres y Madres Magazine on 40 cosas que aprendes al cumplir 40
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Manual de supervivencia para madres en caso de apocalipsis zombie
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Río 2016: olimpiadas y machismo
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on De tutús, pelucas y masculinidad
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Diez historias conmovedoras de Río 2016
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Libros para ninos de mujeres de la historia {Con sorteo} - Tigriteando on Sin mujeres no hay historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on El brownie, muerte por chocolate
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on 7 dias sin comer carne ni pescado
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Planes para hacer en la ciudad en verano on Y tú… ¿viajas o haces turismo?
Planes para hacer en la ciudad en verano on Las cosas que más odias de ir al cine
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp