Nos vamos de copas ¿qué bebida prefieres?

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Que sí, que somos madres abnegadas y mujeres trabajadoras, amas de casa competentes y además llevamos una agendas que echan humo entre nuestras citas y las del resto de la familia. Todo eso es verdad verdadera. Y además de ello, nos gusta sentarnos y charlar con amigas y amigos. Una buena sobremesa, una conversación de esas que recargan las pilas y que dejan la sonrisa pintada en la cara y la boca seca. ¿Seca? Bueno, quizás no… ¿tu qué bebida prefieres en una situación así, entre amigos, relajada y disfrutando?

Como casi siempre, en esta redacción tenemos gustos para todos -o no tanto-… pasen y “beban”.

Agua (Sara)

Bebida agua

Sí, lo sé, soy una sosa. No me gusta nada el alcohol: no bebo, no por ningún motivo más allá del que sencillamente no me gusta. Así que yo soy la sosa que cuando vamos por ahí básicamente pide agua. Sólo me gusta un poco el Bayleys y los mojitos si los hace Nat, pero como mucho me tomo uno al año así que no era justo apuntarme el tanto.

Mojitos (Nat)

mojito

Yo soy del club de Sara, yo también solía ser la sosa de la fiesta en cuanto a bebida, la verdad. Pero de un tiempo a esta parte a los mojitos les he cogido el gustillo, y de una manera que ni os cuento. Tanto que me he especializado en hacerlos. ¡Y empiezo a ser famosa por ello en el mundo entero! 🙂 No hay sarao que organizamos que no termine con un rico mojito de los míos por petición popular. ¡Si me he comprado hasta vasos cuquis para hacerlos! Si hay que hacerlos, se hacen; pero como una verdadera profesional.

Vino (María)

Copas de vino (Shutterstock)

Nunca he sido de cerveza, aunque reconozco que me he tomado muchas claras en las terrazas madrileñas en verano y hace años, muchos, que no tomo copas. Eso sí, mi vinito que no me lo quiten. Me encanta una cenita con un buen vino y buena conversación aunque también suelo pedirlo si vamos a tomar algo antes de cenar o a la hora del vermut (en este caso soy más de tinto de verano). Normalmente me decanto por el vino tinto, pero cada vez le cojo más el gusto al blanco, que es más suave. El que no me gusta nada de nada es el rosado.

Los mojitos de Nat (María L.)

Mojitos de Nat

No me acuséis de repetitiva. Sé que Nat ya ha dicho los mojitos, pero es que yo quiero utilizar estas líneas para reivindicar no cualquier mojito, sino SUS MOJITOS, los de Nat, que son absolutamente EXQUISITOS. Vaya por delante que, cuando salgo, no suelo beber. Más que nada porque no hay ningún licor que me apasione, ni siquiera la cerveza. Así que a mí me encontraréis acodada en la barra del bar con una Coca-Cola en la mano. En nuestra última quedada en Madrid, cuando tocó repartir bebidas, yo pedí un mojito pequeñito, solo por no hacerle el feo a Nat, que tantas molestias se tomó como anfitriona. ¡Oh my God! Nunca probé nada más delicioso. Por eso el mojito pequeñito se convirtió no en uno, sino en otros dos mojitos más tamaño XL. He intentado reproducirlos en mi casa con su receta, pero nada que ver. La mano que tiene esta chica es maravillosa. Además de otros talentos evidentes y explícitos, tiene el don oculto de ser una excelente barwoman.

Vino, sin duda (Pilar)

Copa de vino

Sí, me pasa como a María, el vino es un compañero de tertulia perfecto y si ya lo acompañamos de un poco de chocolate negro (negro de verdad, sin leche y con alto porcentaje de cacao) el binomio es perfecto.

Una sobremesa que se alarga apurando la botella de vino mientras charlamos, es uno de mis planes favoritos para una tarde entre amigos o en familia o a solas con mi chico. No es tan difícil a veces hacer un momento especial ¿verdad?

Aunque debo confesar que aún no he probado los famosos mojitos de Nat… lo mismo cuando los pruebe tengo que actualizar esta entrada.

Cualquier cóctel que no haya bebido antes (Urban&Mom)

cócteles
Imagen de cóctel vía Pixabay

Vaya, así dicho suena poco respetable en una madre seria y serena. No es que me de igual lo que me pongan, sino que me gusta probar cosas diferentes. Yo soy de las que se deja guiar por los conocedores del lugar o el barman en cuestión. Que hay un nuevo cóctel con toque de guindilla en la carta, ¡allá voy! Que mezclamos hortalizas con no sé qué licor, ¡ese es el mío! Eso sí, con una dosis moderada de alcohol y, a ser posible, sin whisky.

Whisky con limón y los mojitos de Nat (Majo)

Y es que aunque en esta redacción, como habéis leído somos poco de Gin Tonic, en mi ámbito privado soy la rara a la que no le gusta la ginebra. Es superior a mis fuerzas, ese sabor a colonia, que sólo con pensarlo ya me bloquea. Por lo que desde hace mucho tiempo, a la hora de pedirme una copa, lo tengo claro: un whisky con limón. Aunque en estos últimos tiempos, también es cierto que los mojitos han pasado a ocupar un puesto muy importante en mis gustos, y si son los de Nat, pues mejor que mejor.

Mojitos de Nat (Trimadre)

bebida-favorita-fiesta-cerveza

Jajajaja. Tenía que decirlo porque es que los mojitos de Nat son sencillamente i-n-i-m-i-t-a-b-l-e-s. Pero vale, no es mi bebida favorita para salir de copas. Yo lo que prefiero por encima de todas las cosas, si solo tuviese que elegir una bebida para pasar la noche (y la vida), sería la cerveza. Me gustan todas. Incluso ésa, la que está tan de moda dar caña. Adoro la cebada y sus consecuencias, ¡qué se le va a hacer!

Imágenes: mojito

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