Reinvención maternal

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Pasas la treintena, eres madre reciente o acabas de serlo y, de pronto, todo se te hace complicado. Tu carrera profesional que hasta el momento te llenaba ya no lo hace, tienes ganas de comerte el mundo y, además, quieres gritarlo. ¿Qué te está pasando?

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La red es un hervidero de ideas. No necesitas demasiado para comenzar a indagar: un equipo (léase móvil, tableta u ordenador) y una conexión a internet, ya estás lista. Lo más probable es que, cuando comiences a investigar, ni sepas que va a suponer un cambio radical en tu vida. Cargada de curiosidad, comienzas a descubrir páginas web o blogs y te encuentras con ellas. No eres la única: hay muchas, más de las que creías, mujeres que, con la llegada de la maternidad, sintieron lo mismo que tú y a) tuvieron la decisión suficiente como para dar un giro a su vida b) se vieron obligadas al ser despedidas de sus trabajos. Se han reinventado en asesoras de lactancia o de porteo, en Community Managers, han desarrollado su sueño de toda la vida, bien abriendo un negocio online o uno físico, o han comenzado a formarse para encauzar el futuro. Es la reinvención maternal.

¿Por qué ocurre este fenómeno? Tengo la teoría de que la maternidad nos obliga a aguzar el ingenio ante una realidad ineludible: la avalancha de obstáculos que aparecen en el camino. Desde el exiguo permiso por nacimiento de 16 semanas a la lucha por la reducción de jornada a la que se ven abocadas muchas mujeres (pese a que está recogida en la legislación española); las jornadas de trabajo eternas que obligan a pasar más de doce horas fuera de casa (si no se ha querido/podido acoger a la reducción de jornada); las trabas para acudir a médicos o reuniones escolares; los problemas para mantener una lactancia en exclusiva recomendada por la OMS dada la falta de lugares donde extraerse leche en los centros de trabajo; en definitiva, un sinfín de inconvenientes ante los que la mujer, en plena reorganización hormonal, comienza a fantasear con hacer sus sueños realidad y encontrar una forma de compaginar maternidad y trabajo que en muchas ocasiones pasa por convertirse en emprendedora y hacer de los hobbies o intereses una forma de ganarse la vida.

No nos engañemos, para algunas madres la reincorporación al trabajo se convierte en una condena, agobiadas por dejar a sus pequeños bebés en escuelas infantiles en una situación que resulta además irritante. Y es que la llegada de los hijos hace que los ejes vitales de la mujer se reorganicen, recordando todas aquellas prioridades que fuimos apartando y que, de pronto, vuelven a cobrar sentido. Pero es que, además, la maternidad nos reconcilia con nuestro yo más íntimo y tribal y de pronto, las relaciones humanas que hasta hace no mucho eran pospuestas en beneficio del tiempo dedicado al trabajo, pasan a estar a primer plano de una forma tan brutalmente intensa que es difícil no escuchar sus tambores: la creatividad y las ganas de hacer cosas nuevas crecen al mismo tiempo que la vida en nuestro interior.

En otras ocasiones, son las empresas las que deciden prescindir de los servicios de sus empleadas a la vuelta del permiso maternal, bien sea incluyéndolas en EREs, haciéndolas algún tipo de mobbing, o pactando directamente con ellas su salida antes de que soliciten la reducción de la que hablábamos antes. Es una solución temporal (en caso de que haya dos sueldos que aporten en la unidad familiar) ante la que casi se siente alivio porque da algo de margen para disfrutar del recién llegado y evita la causa del problema, pero la prestación por desempleo acaba y las facturas deben seguir siendo pagadas. Llega el momento de pasar a la acción.

La formación online es una de las primera opciones que se tienen en cuenta llegado el momento. Sus ventajas son evidentes: el estudio puede ser organizado por la estudiante y los únicos horarios que han de tenerse en cuenta son los de las tutorías, así como las fechas de entrega de ejercicios prácticos y exámenes. Ideal para una nueva madre. Hay tantas opciones como mujeres, pero alguno de los temas más abordados últimamente son la formación en lactancia o porteo y en redes sociales en todas sus variantes (Marketing Online, Blogging, Community Management, etc.) Y es que escribir en un blog maternal es tendencia, como atestigua Madresfera, que tiene registradas más de 2000 bitácoras.

Otra opción muy habitual es el emprendimiento: diseñadoras gráficas o creativas publicitarias, paisajistas, habilidosas del DIY o tejedoras, fotógrafas o expertas en carvado de sellos con la llegada de la maternidad deciden ponerse el mundo por montera y convertirse en su propia jefa con desigual suerte. No siempre la apuesta sale bien, pero la vida es de los valientes. Y de valor las madres sabemos un rato. Organizan trabajos desde casa o lugares de trabajo a los que puedan acudir con sus hijos. Reorganizan horarios que les permitan conciliar ambas facetas de sus vidas porque la vida, no nos olvidemos, es solo una laboral y maternal  pero una. Hacen malabares.

¿Qué lecciones debería sacar nuestra sociedad de esta situación? Fundamentalmente, que no es posible dejar de lado a la mitad de la población y la determinación de las mujeres para perseverar levantando la voz y haciéndonos oír debe continuar. También, que debemos poner el acento en los niños, como recogía la viral, y no exenta de polémica, campaña navideña de Ikea. Ellos son el futuro. Y de la educación que les podamos dar ahora dependerá lo que nos ocurra dentro de unos años.

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Soy Leticia la mamá de Ojazos desde 2013, mujer desde 1978. Siempre corriendo y con mil cosas en la cabeza para hacer pero con poco tiempo para llevarlas a cabo. Escribo en Esto no es como me lo contaron y Las Letras de Let porque es lo que más me gusta hacer en el
mundo. Activa, habladora y comprometida, cabezota y risueña vivo en una permanente contradicción. Necesito contar las cosas que me pasan para que no se me enquisten en alma.

19 COMENTARIOS

  1. Amen hermana! Es para echarse a llorar la de trabas que tenemos las mujeres por el hecho de serlo. Y sí, los niños son el futuro. De todos. De hombres, de mujeres y de esas empresas que no se dan cuenta de que si no hay niños lo tienen muy crudo a la larga.

    • El debate podría ser eterno. Podríamos hablar de por qué los hombres, siendo padres, no tienen esas trabas, de si son los horarios los que nos condicionan, de las medidas que el pueblo clama y quienes gobiernan no solucionan. De momento, solo nos queda seguir gritando, estoy convencida de que lo conseguiremos.
      Un besote.

  2. Si yo siempre he sido de montarme mil y proyectos e historias en la cabeza, desde que soy madre aun más, pero ahí se queda, jeje, al menos de momento. También es verdad que trabajo “solo” por las mañanas, estoy con reducción a 30 horas y tengo las tardes para ellos.
    Un post genial. Besos

    • ¡Es que con la maternidad se nos agudiza muchísimo el ingenio! Yo nunca me había imaginado esta explosión de imaginación hasta que me pasó. Y, mira, tengo un blog y escribo en una magazine xD
      Muchas gracias por pasarte. Besos.

  3. Totalmente de acuerdo.
    La maternidad hace que nuestra creatividad crezca hasta límites insospechados .
    En mi caso, lo pasé fatal con mi primera hija teniendo que dejarla en la guardería desde bebé y me prometí a mi misma que no me iba a resignar y que iba a hacer lo que fuera para resolver esa situación.
    Es de las mejores decisiones que he tomado en mi vida.
    un besazo y felicidades por el post!!

    • Tú eres uno de esos ejemplos que citaba en el artículo, eres un gran ejemplo de reinvención maternal. Me quedo con tu frase “no me iba a resignar” ojalá todas sigamos sin resignarnos y consigamos que cambien las cosas. Enhorabuena por tu valentía.
      Un besote.

  4. Yo trato de hacer mis pinitos de reinvención tras mi no conciliación. De momento, más que el beneficio económico, pesa la posibilidad de pasar las 24 horas del día pegada a mi bichilla. Tengo mucha paciencia (y ahorré lo que pude antes de dar el paso) así es que espero que de mis ganas salga algo bueno y con lo que poder pagar al menos algunas facturas. Yo la conciliación no la he conocido ni siquiera durante un día.

    • Lucía lo de tu historia es tan fuerte… Qué bueno que tuviste esa previsión para poder disfrutar de tu bichilla con cierta tranquilidad. Espero que consigas reinventarte pronto, no me cabe duda de que lo acabarás consiguiendo.
      Un besote.

  5. ¡Enhorabuena Leticia! Muy buen post y la verdad es que es una situación real..yo la vivo incluso fuera de la blogosfera, con amigas y conocidas… he de decir que las empresas deberían darse cuenta de que son su peor enemigo teniendo a madres infelices trabajando en ellas, por que jamás serán todo lo productivas que pueden ser y mucho menos dedicadas al 100%, pues la no conciliación, las malas miradas, el hacer la vida imposible por si “te vas de modo propio”…todo esto solo crea malestar, desgana y odio…y no beneficia a nadie la verdad.. pero algún día estas estupendas empresas se darán cuenta de que hoy por hoy las mujeres suponemos una parte importante del mercado laboral y de nuestros hijos, el futuro de cualquier país… y verán todo lo que han perdido por no pararse a pensar un poquito en “que es bueno para todos”. Un besote

    • Hola Teresa. Tú eres un gran ejemplo de reinvención y de empresa que facilita la conciliación de la vida familiar y laboral por lo que tu punto de vista es súper valioso. Siempre digo que empleados felices son empleados productivos y creo que muchas empresas pierden eso de vista: solo tenemos una vida y tenemos que vivirla a tope en todos los sentidos. Muchas gracias por pasarte.
      Un besote linda.

  6. Me ha encantado el tema, yo soy también una mamá que dejó su trabajo hace ya 7 años. No tenía suficiente tiempo para dedicar a los míos y eso que aquí la conciliación laboral es un hecho. Tocó reinventarse, crear un puesto de trabajo desde casa y en eso estamos !! Un abrazo y gracias por vuestras reflexiones.

    • Gracias a ti, Sonia, por pasarte y mostrarnos que no estamos solas en nuestra lucha. Esto debe ser un empeño de todas (y de todos, pero quizá aceptar ese punto de vista cuesta más) en el que merece la pena implicarse. Espero que tu puesto de trabajo desde casa funcione fenomenal. Un abrazo.

  7. Yo soy madre y recientemente me incorpore a mi trabajo cambiandome mi empresa mi horario q ya tenia jornada reducida y solo tenia turnos d tardes y mañana teniendo ahora turnos d 12horas y nocturnidad. lo estoy pasando muy mal por dejar a mi pequeño y no poder disfrutar de el como quisiera y claramente capto la indirecta de “vete por tu cuenta” por parte de mi empresa y x supuesto q es lo q quiero pero el miedo de no poder hacer frente a mis facturas me para los pies.Mi enhorabuena a las madres q habeis conseguido dar el paso y espero q pronto yo sea una de ellaa!! Un saludo

    • Hola Mery. Lo primero mucho ánimo para sobrellevar la situación. Desde aquí te aconsejo que busques ayuda profesional y te recuerdo que no estás sola y que somos muchas en la lucha. Espero que puedas solucionar esta suerte de “acoso laboral” de una forma satisfactoria para ti y tu familia. Un abrazo.

  8. […] Ya hemos hablado de reinventarnos. La maternidad puede ser el gran revulsivo que deje salir a la empresaria valiente que hay en ti. Pero no es el único. A veces, es una pérdida el detonante. Un cambio radical de situación. Una necesidad visceral. Una revelación. Una casualidad. Un golpe de suerte… Uno fantasea hasta que siente que llegó el momento. Sabemos que emprender no es la panacea pero sólo se vive una vez. […]

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