Singlemoms: (no) hay esperanza

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Mujer batman

Tengo 33 años, estoy divorciada y tengo un hijo (zas, auto latigazo fustigador…) No tengo muy buen ojo para los hombres, esto es así. Mi primer amor de juventud, guapo, simpático, divertido… acabó siendo adicto a la cocaína y difuso a nivel sexual.

Después de un tiempo de soltería (y de liarme con bichos raros) a los veintitantos encontré un chico formal, bueno, agradable… Me casé con él, tuve un hijo y entonces decidió apalancarse y que yo tirara del carro. Pasé tres años haciendo malabares para ser una buena profesional, criar a mi hijo, llevar la casa, hacerme cargo de los gastos y encima animar a mi marido que estaba depre porque no le iban bien las cosas. Un día me cansé de ser la tonta que puede con todo y decidí seguir en solitario, dedicándome a mi trabajo y a mi hijo.

Hasta aquí supongo que es una historia corriente. Soy abogada de familia, me dedico a divorciar a la gente y escucho esta película una y otra vez: “Mujeres que trabajan a destajo, llegan a casa con la lengua fuera cargadas con las bolsas del súper, mientras preparan la cena, bañan a los niños y tienden la lavadora, llega el marido, cenan, él no mueve un dedo, no pregunta ¿cómo estás?, solo se queja porque las cervezas no están frías, se van a la cama y no hacen el amor porque él está cansado y agobiado porque no gana tanto dinero como ella.” Podría seguir con casos mucho más graves, pero esto es lo básico, el pan nuestro de cada día.

A las mujeres de mi generación (treintañeras) nos han educado para ser independientes, fuertes y luchadoras. No se puede generalizar porque hay de todo, pero una gran mayoría somos mujeres con trabajos que nos gustan aunque no nos paguen demasiado bien. Tenemos nuestras aficiones, nos encanta ir al cine, viajar, leer. Tenemos instinto maternal y criamos a nuestros hijos, nos preocupamos por que sean niños felices y les entregamos todo nuestro amor. También nos gusta el sexo, para qué nos vamos a engañar.

Y mi pregunta es, ¿por qué es tan difícil? ¿Por qué son tan escasos los buenos compañeros? Existen, yo los he visto (pero están todos pillados). Esos padres majos, que llevan a sus hijos al cole en patinete, que se los llevan a dar un paseo el domingo por la mañana para que su mujer duerma un rato más y después le traen el desayuno, esos tíos que te hacen reír en momentos dramáticos y te empotran en la encimera de la cocina ¿Por qué hay tan pocos con la cantidad de tías majas que hay sueltas?

Después de encontrarme gays, alcohólicos, drogadictos, extremistas políticos, infieles, “ninis”, sádicos, egocéntricos, trastornados… yo desisto. No estoy echando la culpa a los hombres en general, solo digo que estadísticamente la cosa está muy mal, al menos desde mi experiencia personal y la de mi entorno.
A parte de mi mal ojo, que eso es culpa mía. He llegado a la conclusión de que a muchos hombres de nuestra generación les han educado a lo “antaño” y a nosotras a lo “siglo XXI”. Quiero decir, que si los dos trabajamos y ganamos pasta, en casa tendría que estar repartido el trabajo por igual. A ningún hombre se le han caído las manos por ir a hacer la compra, limpiar el wc o cambiar los pañales a un bebé. Que si os gusta ver el fútbol con los amigotes, nos parece estupendo, a nosotras salir a cenar con las chicas. Y si os encanta que os la chupen, Señores, amórrense al pilón de vez en cuando que también mola. Creo que no es tan complicado.

Estos machos alfa que se sienten incómodos con mujeres con pelotas, podemos darlos por perdidos. Pero tenemos una responsabilidad como madres y es educar a nuestros hijos para que sean buenos compañeros. De momento, el mío, mi pequeño de cinco años es el hombre de mi vida. Espero que algún día encuentre a una tía de puta madre y la haga muy feliz.

Por Maggie

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Este post ha sido escrito por una colaboradora puntual de Mujeres y Madres Magazine. Aquí os damos voz para que la vuestra llegue lejos.
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24 COMENTARIOS

  1. Llevo 5 minutos de pie aplaudiendo. Maggie, has clavado el discurso: somos mujeres del siglo XXI y muchos de ellos, hombres del siglo XX. Y no es cuestión de mejor o peor ojo, sino de encontrar el que se fue de casa, se buscó la vida, encontró valores y ahora busca una familia. Si, existen (yo tengo uno d estos, shhhhhh). Siempre pensé que “lejos de mi el que salió de casa de su madre para entrar en la de su mujer”.
    Y me ha encantado saber que también te gustan los “empotradores”. En MMM los tenemos muy en cuenta..

  2. ¡Qué valiente eres! Gracias por atreverte a contar estas cosas. Es un texto escrito con el corazón en la mano, que rebosa verdad y eres muy generosa por desnudarte así. Gracias por hacerlo.

  3. ¡Otra que está de pie y aplaudiendo!
    Yo tengo uno de los buenos buenísimos, pero mi trabajo me costó librarme de mi mal gusto por los hombres adquirido en la adolescencia 😉

  4. A esto le llamo yo decir las cosas con dos cojones!! Por desgracia mi marido esta a medias entre el siglo XX y XXI…y ahi muchos días que lo mandaría a freir espárragos (al menos que coja la sarten para algo!!!). Asi que una que sigue al pie del cañón para que no se apalanque!!!

  5. Cuantas verdades…estoy separada desde hace 1 año y medio y después de un divorcio espantoso no estoy dispuesta a poner otro tío en mi casa de momento …. Entre mi trabajo, los niños, mi aficiones no tengo ganas de perder mi tiempo para tener que aguantar otro niño en casa y además uno mal criado..prefiero gastar mi energía para cuidarme, quererme y educar a mis críos a que aprendan a valorar las personas que tienen a sus alrededores…Pero no estoy cerrada al amor porque amigas separadas han encontrado hombres maravillosos y muy apañados…

  6. Madre mia, imaginate con diez años mas, dos hijos mas, sin trabajo, viviendo en un pueblo de Toledo…puf! Esa es mi vida…jejeje
    Lo has descrito a la perfeccion, espero que mis hijas y mi hijo no se esfuercen tanto como lo hago yo…ole por ti y sigue buscando, algo habra por ahi…besitos…

  7. Enredada estoy últimamente en esto de analizar los comportamientos de los hombres …y he llegado a la conclusión que cada vez les entiendo menos. Ni que decir del mío….loca me tiene…Pero..y que decir de nosotras….Resulta que mandamos al carajo al sinsustanciao de turno con el que convivíamos, y ya estamos a por otro, haciéndonos culpables por nuestras elecciones ….Una cosa está clara, por muy aceptado en nuestra sociedad que esté eso de divorciarse si la cosa no funciona, la sociedad, los astros, o el estallido de la capa de ozono nos hace comportarnos siguiendo la estructura social que entre todos construimos, emparejados por los siglos de los siglos…..Pues oye, igual hay que hacérselo mirar….Saludos…

  8. Vaya por delante que mi comentario ANTERIOR es una reflexión general, sin juzgar ni prejuzgar la situación personal e individual de cada uno, sus inquietudes, pretensiones y emociones….Acabarasé…

    • Pues estoy contigo Pau, totalmente de acuerdo. Es para hacérselo mirar, el caso es que nunca estamos contentas con lo que tenemos. Yo también tengo más de 40, 41 en mi caso, y estoy hasta el c… de mi marido. También tengo tres hijas y… ahí estoy, sigo en la brecha, pero más mal que bien. Y sigo soñando con el hombre de mi vida… Pero nena, ¿todavía crees en los cuentos de hadas?!!! Esto es lo que me digo a mí misma y sí, deberíamos aprender a estar solas, que no pasa nada. Mejor así que en soledad acompañada. Besos.

  9. ¡Que bueno!, Te leo y me parece que soy yo pensando en voz alta jajajajajaja! También tengo un hijo y siempre pienso que haré todo lo que pueda para que sea un “compañero” chachi cuando sea mayor 😉 A ver si así vamos aportando algo y cambiamos poco a poco el mundo jajaja! =)

  10. Yo encontré uno de los buenos buenísimos, recién separadito de su novia luego esposa de toda la vida y traía dos hijos en el pack. Yo tenía uno. Y nos reconstituímos juntos. Y llevamos 9 años de luna de miel, y un hijo en común, y dos mudanzas, y mil cosas bonitas, y en este matrimonio la que no tiene ganas de marcha soy yo, que él me empotraría con mucho gusto en cualquier ocasión.

    El reparto de tareas es más que justo (yo incluso diría que pesa más su platillo de la balanza, porque además de trabajar jornada completa y ganar como el triple que yo, hace meses que no hago compra, no bajo la basura y cocino menos que… ay, no sé, no se me ocurre nadie que cocine menos que yo, jajaja).

    Creo que el secreto está en saber que puedes prescindir de los hombres, así no te enamoras de cualquiera, no te buscas novio por necesidad, sino que lo encuentras por elección.

  11. Yo no aplaudo porque tengo al peque a mi lao pegaito durmiendo, pero ganas no m faltan!! También tengo uno de los del s.XX y q cada vez q está apunto de caer la gota q colma el vaso, m deja ver su hombre del s. XXI. A ver cuánto dura esto… Por el momento lo que intento es q las conductas del XX no influyan en mi hijo, q aún no tiene ni dos años, pero se va quedando con muchas cosas. .

  12. Que grandes palabras y cuantísima razón!!!
    Tengo la suerte de tener un buen marido que no se le caen los anillos en hacer cosas de casa (por que seguimos diciendo ‘que nos ayudan’?? No, es tarea de ambos!). De hecho desde que estoy embarazada no me deja ni poner la lavadora y mucho menos coger el barreño con la ropa para tenderla…
    Eso sí, estoy contigo que de estos hombres hay muy pocos. A nosotras nos han educado para hacernos valer y luchar por nosotras y a ellos para seguir como siempre. No lo entiendo ¿que ganan?
    Mira, mi hermano lleva 6 años en paro, ni una p… entrevista y encima le digo las cosas a mi madre, para que le metan caña y deje de ser un ‘nini’ acomodado. ¿y sabes lo que consigo? Que mi madre se cabreé conmigo!! Así, tal cual… Es increíble.

    En fin, ánimo y no te preocupes, seguro que cuando menos lo esperes uno de estos hombres geniales aparecerá en tu vida 😉

  13. ¡Qué cantidad de clichés!

    Tu texto es como un discurso de Rajoy, pero sobre un tema más mundano. Te sugiero que hagas como hacía el del chiste; que se tocaba en todos los sitios, y en todos los sitios le dolía (tenía el dedo roto). Si ves drogadictos, gays, depresivos y todo ese abanico de personajes que has mostrado en tus líneas doquiera que miras, «revisa la graduación de tus gafas». Es muy probable que la equivocada seas tú. O, también es posible, aunque menos probable, que te sientas atraída por ellos, con lo cual, si esto último es finalmente cierto, el problema lo tenéis ambos. Dicho de un modo más mundano, para que así me entiendas mejor, os habéis juntado «el hambre con las ganas de comer».

  14. Me ha encantado!!! Bravo por esas palabras. Yo reconozco que tengo un marido que están entre el siglo XX y el XXI. A veces me tengo que enfadar con él para que haga caso y otras veces voy de acusica con su madre, pues en casa de sus padres, siempre, siempre hace todo. En cambio en la nuestra, cocina y cuida de la niña, ya que no tiene curro.
    A veeeeer, está buscando como un poseso, y le encantaría tener un buen trabajo, aunque ahora dice que con uno con el que vivamos tranquilo se conforma y yo también. No necesitamos mucho para ser felices.

    A mi me gusta que esté en casa, porque la peque no tiene por qué ir a la guardería. Pero con la tontería de…. es que la niña se mueve mucho y tengo miedo que se caiga. Es que no quiero que toque el suelo porque están los gatos, es que la peque si no la cojo se pone a llorar…
    Pues con esta cantinela. Cuando llego por la noche, de currar todo el día, pongo yo la lavadora. Por la mañana, antes de irme, pongo la secadora. Por la noche antes de irnos a dormir barro. Y el fin de semana limpio. Y todo esto lo hago con la niña, porque en cuanto entro en casa, ella solo quiere a mami.
    Entonces pasa lo que pasa. Que me enfado, le pido que lo haga. Y no lo hace, se lo recrimino y no lo hace. Hablo con su madre y aunque se enfada, al día siguiente lo hace.

    Eso sí, de lo que no me quejo es de la comida. De él. Como mínimo me quita el peso de hacerle su comida, porque sabe cocinar. Eso sí, si le digo que haga él la papilla de la niña, me mira con cara pasta de boniato, porque dice que no sabe. A veeer, que solo es hervir verdura y pescado.

    En fin, que al final, yo me pongo tonta y hace lo que le digo, peeeeero, no sale de él, porque sí. Lo bueno de él. Que no es de quedar con sus amigotes. A él le gusta el hogar, como a mí. No le gusta estar de aquí para allá, pero si algún viajecito.

    Así que a veces le mando a freír espárragos y parece que entonces reacciona. Aixx, yo lo intento y sé que él también, que yo tengo un buen temperamento, la verdad. Lo intentamos porque nos queremos, pero siempre decimos que si algún día, a alguno de los dos se le “acaba” eses amor, debo decir que lo dejaremos. Porque antes es nuestra pequeña. Por ahora, lo va intentando.

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