lunes, octubre 25, 2021
InicioLifeStyleLo confieso: soy un poco insociable

Lo confieso: soy un poco insociable

mujer_sola_pensando

Pues sí, me he dado cuenta de una cosa que nunca hubiera pensado que me pasaría: creo que soy un poco insociable.

A pesar de que no se me da mal hacer amigos y relacionarme con la gente me he dado cuenta de que tengo algunos rasgos típicos de las personas que se pueden considerar un poco «insociables» y eso que soy capaz de mantener las típicas conversaciones intrascendentes de ascensor (ya sabes, el tiempo, las vacaciones, qué poco falta para el fin de semana, etc.), pero hay situaciones que me molestan mucho y que la «gente normal» supera con facilidad, así que creo que soy bastante más insociable de lo que pensaba.

No me gusta dar dos besos

funny-gif-mr-bean

Esa costumbre típicamente española de dar dos besos a las personas cuando te las presentan o cuando hace tiempo que no las ves no me resulta nada agradable.

Sobretodo cuando llegas a un sitio y hay 30 personas y tienes que ponerte a dar besos a todo el mundo, tardas media hora en terminar y poder sentarte en tu sitio y cuando te marchas tienes que repetir toda la operación para despedirte… ufffff.  Aunque reconozco que a la mínima ocasión soy de las que dicen esa frase de «daros todos por besados que me tengo que ir ya».

Además, con lo de los dos besos, muchas veces se producen situaciones incómodas, como cuando los dos nos movemos hacia el mismo lado -y casi nos damos un pico en los labios- y entonces reculamos y otra vez y otra, recordando al famoso Chiquito de la Calzada mientras intentamos conservar nuestra dignidad.

Chitquito-epetan...

Y es que los saludos con dos besos nos acercan demasiado a los demás y eso nos lleva directamente al siguiente punto.

Necesito mi espacio personal

espacio_personal

¿Sabes esas personas que te hablan con la cara pegada a la tuya? ¿que están tan cerca que puedes notar su aliento en la mejilla? pues es obvio que NO soy una de ellas.

Lo mismo me pasa con la gente que tiene que tocarte todo el rato para hablar contigo -esa mano encima de tu brazo o tu hombro- o, mucho peor, si alguien de repente pone su mano en tu cintura sin avisar. Es algo que me resulta muy molesto.

Yo necesito tener mi espacio personal libre, para que me entiendas tengo que notar aire a mi alrededor y me agobio bastante si los demás se acercan demasiado a mi. Obviamente mis hijas y mi marido pueden estar pegados a mi todo lo que quieran, pero el resto de personas es mucho mejor que no me toque demasiado.

No es que no sea una persona cariñosa, de verdad que no, es que me pone nerviosa el contacto físico con el resto del mundo XD.

Odio hablar por teléfono

odio_hablar_por_telefono

Me pasa como a mi querida Sara: me molesta profundamente hablar por teléfono.

Primero porque cuando el teléfono suena siempre -y cuando digo siempre, quiero decir siempre- me interrumpe de lo que estoy haciendo. Quizás estoy trabajando, conduciendo, leyendo un libro o jugando con mis hijas, da igual lo que sea, la cuestión es que me molesta tener que parar de hacer lo que esté haciendo para coger la llamada.

Y además, cuando lo cojo nunca se qué decir. Normalmente no me apetece hablar por teléfono pero no se cómo cortar la conversación y me siento muy incómoda.

Y si encima intentan venderme algo ya ni te cuento el agobio que me entra.

No me gustan las multitudes

multitud_agobio

No se si es porque me estoy haciendo mayor y me acerco peligrosamente a los 40 o porque en realidad soy una insociable de libro, pero me molesta mucho cuando voy a alguna parte y hay mucha gente.

Hay personas que adoran a la gente, se sienten cómodas y les parece que así es más divertido porque hay más ambiente. Sin embargo, teniendo en cuenta que me gusta mantener intacto mi espacio personal, entenderás que a mí me agobia la gente.

Y viviendo en Madrid esto es un problema porque siempre hay mucha gente vayas donde vayas, así que nunca me libro de la aglomeración.

Así que he reflexionado y me he percatado de que con la edad, cada vez me hago más insociable y un poco pitufa gruñona pero ¿sabes qué? que no me importa demasiado, porque creo que no soy la única ¿a que no?

Imagen destacada gracias a Pixabay

Pilar Martínezhttp://www.maternidadcontinuum.com/about
Soy Pilar Martínez, farmacéutica, IBCLC y mamá de dos niñas. Escribo sobre maternidad, crianza y lactancia en mi blog Maternidad Continuum y soy Co-Directora de EDULACTA que forma expertas en lactancia materna. Soy una persona muy positiva, tengo intereses muy diversos y también soy un poco friki, así que aquí voy a permitirme el lujo de escribir de "otras cosas" que también me interesan ;)
RELATED ARTICLES

19 COMENTARIOS

  1. Anda!!! Pues no me habia percatado pero tambien soy bastante insociable según tu teoria. Sobretodo en lo de dar dos besos para saludar a la gente que no conozco. Me escaqueo en cuanto puedo y puede dar fe Sara. En lo de hablar por telefono, no tanto si conozco a la persona, si no corto rapido. Y en lo del espacio… Necesito que circule el aire, jajaja. Besitos

  2. Jajaja… qué bueno, Pilar. Es que me pasan muchas de las cosas que dices. Y antes no! Será la edad. Lo de los 2 besos lo llevo fatal! Sólo me apetece a ciertas personas y no regalarlos de manera indiscriminada. Lo del espacio físico, llevo años que no puedo con que me lo invadan. Me acuerdo siempre de dirty dancing : «este es tu espacio, y este el mío » y hacían un semicírculo con los brazos? Pues eso me dan ganas de hacer a mí. Lo de la manita… ufff Qué hacés mientras te hablan y agarrándote? Echas cuenta a la conversación o a la dichosa mano??? Jajajaja. Lo del teléfono, debo reconocer que ya casi nadie me llama jajajaja y con multitudes no tengo el gusto de coincidir . Pues será que nos vamos volviendo así con la edad.

    • Puede ser que sea la edad…porque yo de jovencita adoraba salir de marcha donde hubiera mucha gente, pero ahora…uff!!! cada vez que me invitan a un evento me lo tengo que pensar dos veces jaja
      Y lo de la manita tienes toda la razón! cuando me tocan tanto estoy pensando en que me suelte y no hago ni caso a la conversación XD

  3. Ostras, Pilar… ¡Tal cual! Yo exactamente igual; especialmente lo del teléfono. Qué alegría no sentirme tan sola en esto de la «insociabilidad» 🙂

  4. Pues aquí tienes a otra insociable! Lo del teléfono lo comparto al 100%… De hecho varias veces hemos cambiado de numero para que no nos localicen pero luego siempre hay gente que lo da… En fin… Y lo de los besos, de acuerdo también contigo! Es que no me mola nada eso de dar besos a desconocidos así que tiro de mano como si de un revolver se tratara, jajjaja

    • ¡Qué bueno!!! llegas hasta a cambiar de número!! yo es que muchas veces lo tengo en silencio, otras me lo dejo en casa…osea que es muy habitual que no coja las llamadas jaja

  5. Ok, soy insociable jaja! me identifico con TODAS! pero todas. Siempre he sido la extraterrestre, la rara, la que no da besos, la que apaga el celu cuando necesita estar concentrada, la que evita ir a lugares si sabe que habrá muchísima gente y etc jiji… aunque… cada día eso me importa menos.

  6. Pilar, somos IGUALES, por lo menos en las cosas que cuentas en este post.

    No me gustan los dos besos (y me ha pasado eso del «casi pico»), me da MUCHA pereza coger el móvil (de hecho, si es un número desconocido, no lo cojo, a menos que esté esperando una llamada de un pedido o algo así).

    Ah, y lo de hablar de cerca y tocar es muy de comerciales, siempre me recuerda a ellos xD

    • Ay! ¿tan difícil es respetar el espacio personal de la gente?? desde luego si un comercial pega su cara a la mía o me toca mucho y pretende que compre algo, lo lleva claro porque salgo por patas jaja

  7. Pues en éste aspecto somo almas gemelas! Los besos, los toqueteos, el teléfono…¡que pesadez, por dios!

Comments are closed.

Most Popular

Recent Comments

Viajar a Praga en familia, todo un descubrimiento | MyM on Descubrir Roma en familia, un viaje para crear recuerdos
María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
¡Nos vamos de comunión! Zapatos y ropa de ceremonia para los más peques — Mujeres y Madres Magazine – Entre Mujeres… on ¡Nos vamos de comunión! Zapatos y ropa de ceremonia para los más peques
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
La mejor película estrenada en 2017 (de las que has visto, claro) — Mujeres y Madres Magazine on La mejor película estrenada en 2017 (de las que has visto, claro)
¿Te sumas al regalo azul de Unicef? — Mujeres y Madres Magazine on ¿Te sumas al regalo azul de Unicef?
10 cosas por las que los hijos te cambian la vida – Título del sitio on Trucos de maternidad que aprendí viendo Jurassic World
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
¿Cómo comprar una casa o piso? - Mamis y bebés on ¿Quieres ese vestido? Los realities de vestidos de novia
Estudio sobre el juego en los hogares – Mamá también sabe on El Club de los niños cansados
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
Como Decorar Con Plantas | Berryd.com on 10 ideas para decorar tu casa con plantas y flores
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Dar una conferencia, consejos para que sea épica on Pierde el miedo a hablar en público
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Lunes en Positivo. Navidad a la Vista - Se me cae la casa encima on Calendarios de Adviento
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
8 de marzo 2017: día de la mujer | Violeta Rodríguez   on Así viví #elVermmmut
Omar on Odio Star Wars
Las madres del cole, ese mundo paralelo – La aventura de mi embarazo on Amistades a pie de colegio: las Walking Dead Mothers
FastPass en Disneyland Paris - Las historietas de mamá on Cómo disfrutar en Disneyland Paris
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Novedades para llevar a los niños en el coche - Las historietas de mamá on Por lo que más quieras, los pequeños a contramarcha
5 cosas que echo de menos de cuando no era madre - Las historietas de mamá on ¿Cuándo nos levantamos?
Un DIY muy fácil para el Día del Padre - Las historietas de mamá on Ideas para sorprender a Papa el Día del padre
Las alfombras de Lorena Canals - Las historietas de mamá on Redecora tu vida
Mi médula es tuya #retounmillon - Las historietas de mamá on ¿Por qué hacerte donante de médula ósea?
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Channing Tatum publica una foto de su mujer desnuda on Niños y nuevas tecnologías: teoría vs realidad
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Palacio de Cibeles en Madrid | Violeta Rodríguez   on Harry Potter y el Legado Maldito
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron «loca»
“Cómo prevenir que abusen sexualmente de nuestros hijos”. Verónica Trimadre. | Fundación Hugo Zárate – blog on Siempre son los hijos de los demás
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Otra agresión sexual
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Historias de Conciliación: parte 2 - Pack WordPress on #ConciliarEsVivir ¿Luchamos por la conciliación?
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Cerrar etapas para...¿abrir otras? - Mujeres y Madres Magazine on 40 cosas que aprendes al cumplir 40
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Manual de supervivencia para madres en caso de apocalipsis zombie
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Río 2016: olimpiadas y machismo
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on De tutús, pelucas y masculinidad
Mujeres y libertad - Mujeres y Madres Magazine on Diez historias conmovedoras de Río 2016
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Libros para ninos de mujeres de la historia {Con sorteo} - Tigriteando on Sin mujeres no hay historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on El brownie, muerte por chocolate
Menú semanal fácil, rápido y equilibrado para toda la familia on 7 dias sin comer carne ni pescado
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Planes para hacer en la ciudad en verano on Y tú… ¿viajas o haces turismo?
Planes para hacer en la ciudad en verano on Las cosas que más odias de ir al cine
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp