Vibradores: lo que siempre quisiste saber y nunca te has atrevido a preguntar

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conejito

Podría deciros que es uno de los efectos secundarios de esta crisis de los cuarenta que se me ha adelantado unos añitos, pero os mentiría. Lo cierto es que la idea de adquirir un vibrador/consolador/juguete-erótico-festivo me ronda la cabeza desde hace años. Sin embargo, como una es de naturaleza más bien “pasmada” lo he ido dejando pasar, boicoteando mis ansias de experimentar con lo desconocido a base de excusas pintoréscas: Mi madre encontrándolo en el cajón de la mesilla al guardar mis bragas en mis años bajo techo paterno, mi marido en shock sintiéndose remplazado por un “amiguito” de silicona, un mensajero llamando al timbre con sonrisa maliciosa y un “¡pillina, pillina, mira lo que te traigo!” en la mirada, mitad de mis compañeros de trabajo gritando “¡sorpresa!” desde detrás de una estantería en mi incursión en el único sexshop del pueblo-grande-ciudad-pequeña en el que vivo…

¡Pero eso se acabó! Puedo hacerme la pánfila, pero no soy una mojigata y tras largas horas de chat con mis compañeras del equipo de redacción de Mujeres y Madres Magazine he llegado a la conclusión de que, de forma INELUDIBLE e INMINENTE, tengo que hacerme con un juguete erótico YA.

¿Cómo? ¿Que te pasa lo mismo? ¿Que tú también quieres uno pero estás tan perdida como yo en el tema? Pues ¡anda! sigue leyendo porque te voy a ahorrar tiempo y esfuerzo compartiendo contigo todo lo que necesitas saber y nunca te atreviste a preguntar acerca de los juguetes eróticos preferidos por las mujeres.

#Teampepita o #Teamrabito

Aunque recientemente algunos expertos pretenden desmontar esta teoría, lo cierto es que la opinión más extendida es que existen dos tipos de orgasmos: el vaginal y el clitoriano -lo correcto sería pensar que solo hay un tipo de orgasmo femenino y que estas son las dos vías principales para alcanzarlo-. Así pues, lo primero que debes preguntarte es si tu eres de las que llegas al climax a base de “arrumacos” en el  clítoris -ente el 50 y el 75 por ciento de las mujeres lo prefieren- o lo tuyo es que te penetren como si no hubiese mañana. En función de tu respuestas deberás optar por un producto de estimulación externa o interna. Pero si tu eres de las de “dámelo todo amor” no te preocupes, porque también hay artefactos que trabajan tanto tu “pepita del amor” como el siempre buscado y nunca encontrado punto G, prometiéndote alcanzar orgasmos de tercera generación -la pera limonera-.

El tamaño importa…

Sí…  importa el tamaño pero también el color, la forma, el tacto… Vuestra relación va a ser íntima, estrecha y, posiblemente duradera, así que “enamórate” de tu nuevo best friend forever. Tómate tu tiempo en elegirlo y asegurate de que es la opción más adecuada porque no todos ofrecen las mismas prestaciones:

  • Tamaño: Resulta evidente que nuestros cuerpos no son iguales ni nos gustas las mismas experiencias, así que si lo tuyo es la penetración, evalúa que “envergadura” -bonito “palabro” en este contexto- es la más adecuada para ti, con cuál te sientes más cómoda. También es importante el uso que le vas a dar, porque no es lo mismo disfrutar de él en tu dormitorio que pretender meterlo en el bolso y llevarlo de ruta…
  • Diseño: Ya no solo me refiero a que en función de su forma un dispositivo se adaptará mejor que otro a tus necesidades, no… Yo voy más allá. Porque un vibrador, en cierta medida, es como un coche del que su carrocería, aunque no afecte a su funcionamiento, también te enamora.
  • Material: Silicona, látex, gelatina, PVC… las opciones son variadas y debemos partir de la base de que cualquier producto que haya pasado los controles de sanidad estará confeccionado en un material adecuado que, salvo alergias, no tendrá ninguna contraindicación. Así que estudia su tacto y elige el que más te inspire.
  • Decibelios: Parece anecdótico, pero que un vibrador sea silencioso es una de las características fundamentales a la hora de elegirlo pues de ello depende la discreción que podamos alcanzar en su uso.

colage

¿Tres son multitud?

Según una encuesta de Sex Place, una de las franquicias eróticas más importantes del país, el 65 por ciento de los juguetes eróticos se disfrutan en pareja. Pero también es cierto que en esa categoría de “juguete erótico” se incluyen lubricantes, cosmética erótica… productos de uso básicamente conjunto. Pero ¿qué sucede con otros artilugios tipo vibradores, dildos, bolas chinas…? ¿Les darás un uso individual y privado o se convertirán en un compañero más o menos habitual en tus relaciones de pareja?

Yo supongo que en esto, como en otros muchos asuntos de alcoba, una cosa es nuestra idea original y otra muy distinta lo que sucede en la práctica. No me veo compartiendo cama con “mi Paco” y un invitado silencioso, pero ¡vete tú a saber cómo acabamos! En cualquier caso, si eres de las que piensa que  la pareja que disfruta unida permanece unida y no pretendes gozar tu sola de las maravillas de la tecnología te interesa saber que uno de los vibradores más demandados del mercado es el We Vibe IV -sí, como habrás deducido es la cuarta versión de un producto original, lo que de por sí ya nos lleva a pensar que si lo revisan y mejoran es porque resulta de lo más exitoso-, un aparatito para utilizar durante el coito que te satisface a ti gracias a sus vibraciones tanto sobre el clítoris como en el interior de tu vagina y de las que, además, se beneficia tu pareja. Sí, lo sé, imposible hacerse una idea sin un esquema. Aquí lo tienes -espero no ser la única que se ha preguntado si ahí dentro le cabrá todo lo que teóricamente ha de meterse-:

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Beneficios de la utilización de los juguetes eróticos

  • Rayos, truenos y centellas. Fuegos de artificio en colores vivos. ¿Hace falta alguna explicación más? Cualquier método que te permita alcanzar un orgasmo ha de ser, en sí mismo, beneficioso.
  • Nos ayudan a conocer nuestro cuerpo y explorar nuestra sexualidad. Saber qué te gusta y cómo te gusta es vital para disfrutar plenamente del sexo.
  • Nos liberan de las ataduras del coito y el orgasmo, adentrándonos en prácticas que actúan sobre todo nuestro cuerpo como generador de placer.
  • De forma consensuada, mejoran nuestra vida en pareja, pues favorecen la comunicación, nos ayuda a superar tabúes y límites y, además, rompen la rutina.

 

La tecnología al servicio del erotismo

Me vais a perdonar pero a mí encontrar las palabras “interfaz intuitiva” y vibrador en la misma frase, cuando menos, me perturba. Pero es que hablar de vibradores, consoladores y todo tipo de juguetes eróticos electrónicos es casi como hablar de tecnología punta. Si a ti ya te parece la caña que sean sumergibles, pensar en manejar velocidades, tipo de pulsión, programas de frecuencia casi te habilita para manejar un transbordador espacial, por muy intuitivo que sea su interfaz.

Pero es que, además, -y lo siento, pero no he logrado profundizar tanto como para verle la utilidad, a ver si alguien me ilumina- los hay con mando a distancia e, incluso, con música -¡mátame camión!-. Es más, las baterías y pilas son ya prehistoria pura teniendo en cuenta que existen dispositivos capaces de recargarse conectándolos a cualquier aparato electrónico a través de un -bendito- puerto USB. “Cariño, voy a desconectar tu teléfono del PC, que necesito cargar mi vibrador”.

vibrador masturbación

El que sabe, sabe

Asúmelo, tú estás pez en el tema, así que tienes dos posibilidades. O googleas y confías en acertar en tu elección o te tragas tu vergüenza y recurres a los consejos de un experto. Todos tenemos una amiga que sabe del tema. Es más, aunque creas lo contrario, pregunta y descubrirás que algunas de tus amigas, hermanas, primas, compañeras de oficina… saben mucho más del asunto de lo que nunca te imaginarías.  Ellas te ilustrarán y, si no, siempre puedes buscar consejo en una tienda física especializada y, de paso, conocer de primera mano las características, magnitud y prestaciones del producto. Porque en este asunto,  a veces, es necesario ver -y tocar- para creer.

Show me the money

No te voy a engañar, en el mercado hay vibradores por apenas veinte euros. Si tu presupuesto es limitado te aconsejo que, directamente, no avances en el motor de búsqueda, no sigas mirando, elige color, haz la compra y ¡fiesta!. Porque si, incauta, haces como yo y profundizas un poco más, prepárate para aligerar la cartera. Un buen terminal superará, sin duda, los 100 euros.

Porque, ¡vamos a ver! Pudiendo comprar un vibrador con cambio de marcha y de catalina -aclaración: es una expresión figurada-, con cabezales intercambiables, velocidad supersónica, capaz de masajearte partes de tu cuerpo que desconoces que existen, que te promete orgasmos dobles, triples, múltiples y siderales, con diseños tan bonitos, refinados y modernos que ya no sabes si aplicartelo en tus partes nobles o ponerlo de adorno en el vestíbulo…  seamos realistas, ¿te vas a quedar con ese “miembro” cutre de silicona, recreación de la polla -con perdón- de chocolate que corona las tartas en las despedidas de soltera y que solo entiende de la mecánica manual o con ese tubo vibrador que te recuerda tanto al estuche de puros que le dieron a tu padre en una boda allá por los ochenta que temes que venga con la etiqueta de “Manolo y Dolores, 25 de junio de 1985”?

Seamos serias, si eres una sibarita, una geek de las nuevas tecnologías, una elitista del placer, si tienes un iphone y conduces un escarabajo…  tu lo que necesitas es un modelo Soraya y eso te va a costar, ¡vamos si te va a costar!

vibrador soraya
Modelo Soraya

Tómatelo con humor

No es una teoría constatada pero supongo que los encargados de ponerle nombre a los juguetes eróticos se formaron en la misma facultad que los que bautizan las operaciones policiales. Puede que te pasase desapercibido unas líneas atrás, pero ya te he hablado aquí del We Vibe IV y del Soraya, pero es que cuanto más glamuroso en su aspecto, más refinado en su nomenclatura ha de se un vibrador. Alia, Ora, Ina… nombres que hacen aflorar lo peor de mí, que sería mucho más basta, burra y soez si me tocase bautizarlos. Afortunadamente, en Mujeres y Madres Magazine os ofrezco mi versión más encantadora y os libraréis de mis “exabruptos”, aunque no respondo por algunas de mis compañeras.

Y, ¡claro! después está los que matan tu inocencia instalando en tu cerebro asociaciones más que cuestionables que te perseguirán de por vida. ¿Acaso tú podrás volver a mirar de la misma forma los inocentes patitos con los que juega tu hijo en el baño cuando sepas que existen unos patitos masajeadores? ¿Podré volver a tomar en brazos el peluche preferido de mi hija sin tener pensamientos sucios una vez de conocer ya no solo la existencia de los conejitos vibradores, sino que son el number one de ventas en los catálogos eróticos?

vibradores masturbacion

A estas alturas, viendo la variedad, las prestaciones, los beneficios y el precio de los juguetes eróticos creo que equivoqué mi profesión. Yo me tenía que dedicar a testar estos artilugios. ¿Que eso no existe? ¿Qué te apuestas?

 

 

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Soy María Fernández. Mujer, madre, amante, amiga y periodista en permanente propiedad conmutativa. No sé vivir sin contar historias. Las mías, las tuyas, las de los demás. Nunca sabrás si voy o vengo, pero cuando te hablo ten la seguridad de que lo hago de forma honesta, porque no sé hacerlo de otra manera.

31 COMENTARIOS

  1. Ay ese modelo Soraya..que me lo pido….¡ puede ser?? aunque conduzca un golf y no un escarabajo??? Pero cuanto sabes Merak….hija así da gusto..y yo que he confundido el We Vibe IV con un protector bucal….Gracias por las ilustraciones, aunque necesitaría unas flechitas orientativas…Pa no liarme, más que na…..Un beso vibrado…..

  2. Ay que risas, Me ha encantado y si, todas tenemos una amiga experta en el tema jajaja. un buen artículo para elegir “un buen terminal” …

    • #teamrabito y #teampepita es trending topic en los chats de MMM… ya te dije que nuestras conversaciones daban para mucho!!!. Me alegro un montón de que te haya gustado! Besos

  3. Madre de mi vida y de mi corazón!!! jajajaj Que de cosas :O
    Me ha dejado muerta el que te introduces a la vez que estás en pleno acto… ¿En serio entra todo a la vez?
    Desde luego es un mundo en el que me parece indispensable hacer un master antes de querer comprar alguno

  4. jaaajaja qué bien contado! Los que has enseñado molan mucho, son los guays, pero, para tranquilidad del espíritu (y bolsillo) sepan que hay de tooodos los precios, y no por ello de mala calidad. Se puede una agenciar uno más modesto para salir del paso… Pero oye, que si se te ha antojado un juguete de diseño molón y que cueste un huevo, recuerda que el iPhone también vibra XDDD
    Juguetiiiitos!!!

  5. No me preguntes porque, pero sin llegar hasta el final sabía que eras tu la que estaba detrás de este post Merak 😉 jajaja

    Pues yo te diré que puedo hablar desde la experiencia! Tengo un maravilloso aparatito de estos llamado butterfly desde hace unos años! Mi amigo tiene 3 velocidades, pero te diré que la tercera es insoportable… pero que alguna vez la he probado! jajaja!

    Es bastante sencillo y no me costó nada caro, pero funciona a las mil maravillas! Lo conocí en un tupper sex al que fuí con amigas, nos echamos unas risas, y nos llevamos uno cada una, no te digo más! Nos gustó tanto que hicimos pedido por internet. Ese pedido llegó a mi laboratorio y no pude esperar a abrirlo en casa. Y ahora viene lo mejor! Bajamos al despacho de celadores a pedir una pilas porque no podíamos contener la curiosidad de ver como se movía aquello! jajaja!

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