10 casas museos que merece la pena conocer

1

Somos muy fans de los grandes museos, nos perdemos por sus salas y se nos va el tiempo contemplando sus obras, su trabajo y sus investigaciones. Esto es así, lo reconocemos, somos unas culturetas y nos gusta serlo pero además nos encanta aún más visitar las casas museos que tenemos dispersas por todo el país.

Ese punto de curiosidad por ver donde y como vivían algunas de las grandes personalidades de nuestra historia hace que las casas museos tengan un atractivo añadido. Y no es que seamos cotillas o sí, no sé, es que es como un viaje al pasado, una inmersión completa para que nos entiendan todas las generaciones.

Visitar una casa museo es un plan genial para hacer en familia y si es una visita guiada la sorpresa está garantizada porque para muchos de nuestros hijos e hijas poner el pie en una casa de hace un siglo, con su mobiliario y su historia es casi un viaje de ciencia ficción.

Hoy os traemos diez posibilidades, diez casas museos que merecen mucho la pena y que están repartidas por distintas comunidades autónomas para que os pillen cerca de casa o para que las visitéis cuando podamos movernos con cierta normalidad.

Tomad nota porque vamos a visitar a pintores, escritores y políticos y nos encantaría poder visitar también a un científico tan importante como fue Santiago Ramón y Cajal, premio Nobel español y científico ¡qué locura! pero es imposible porque su legado lleva más de 30 años metido en una habitación, un archivo de más de 22.000 piezas con documentos reconocidos y protegidos por la UNESCO que siguen durmiendo el sueño de los justos ¡qué pena!

Casa Museo de Lope de Vega, en Madrid

Empezamos por quizás una de las mejor conservadas y en la que se pueden recorrer las distintas estancias por las que caminaba Lope, desde el patio hasta el dormitorio con la cuna infantil y el sonajero de la época incluido.

Es una visita muy reducida por lo que hay que reservar con bastante antelación, es una visita guiada y además es gratuita, no se puede pedir más.

Casa Museo de Blasco Ibáñez, en Valencia

Esta se puede realizar sin guía y se pueden pasear por las estancias de la casa leyendo las distintas explicaciones y mirando al mar desde el balcón, como hacía el propio escritor y su familia.

Los distintos objetos que se recogen en las vitrinas van dando forma a la vida de uno de los autores más importantes de nuestra literatura.

Casa Museo de Niceto Alcalá Zamora, en Priego (Córdoba)

Uno de los políticos de nuestra historia más reconocidos fuera de nuestro país y quizás uno de los menos conocidos aquí por participar de una de las épocas políticas españolas que menos se refleja en los libros de texto desde hace ¿décadas?

Las distintas estancias de la casa donde vivió con su familia antes de tener que exiliarse fuera de España, se han mantenido con el mobiliario de la época por lo que el viaje en el tiempo está más que asegurado.

Casa Museo de Valle Inclán, en A Pobra do Caramiñal (A Coruña)

La casa está ubicada en una imponente torre que pertenecía a los abuelos del escritor y en la que estuvo viviendo toda la familia durante mucho tiempo. Es una visita a la historia y a los lugares, los entornos y las personas que inspiraron algunas de las obras más reconocidas de Valle Inclán.

Además se pueden descubrir muchos de sus escritos, de cómo hablaba de él la prensa de la época y de cómo se expresaba él mismo en los medios de comunicación de la zona y de aquel entonces.

Casa Museo de Gaudí, en Barcelona

Unos veinte años vivió el arquitecto en esta casa a la que se trasladó con sus padres y una sobrina precisamente por lo bien que se adaptaba a los problemas de salud que tenía su padre.

Se encuentra dentro del Parque Güell y aunque no se construyera con planos suyos sí se puede observar mobiliario y menaje construido en su taller, siguiendo sus indicaciones y por personal de su equipo.

Casa Museo de Goya, en Fuendetodos (Zaragoza)

El pintor nació en esta misma casa construida en el siglo XVIII y vivió en ella durante su infancia con su familia. Es una casa modesta que sorprende al visitante al recordar cómo se movía Goya entre palacios y salones llenos de lujos cuando su obra era reconocida y valorada por la corte de la época.

Un cambio de vida del que se pueden aprender muchas cosas en todas las épocas y a todas las edades, sin duda.

Casa Museo de Miguel Hernández, en Orihuela (Alicante)

En esta modesta casa vivió el poeta junto a sus padres y hermanos durante su infancia y parte de su juventud, a día de hoy, el último sábado de cada mes se celebran tertulias de poesía, donde se rinde homenaje al autor y se mantiene viva su obra y su memoria.

Una casa sencilla pero llena de simbolismo ya que algunas de las estancias o de los objetos e incluso de los árboles que se pueden descubrir dentro de sus muros, fueron protagonistas de los versos de Miguel Hernández.

Casa Museo de Miguel de Unamuno, en Salamanca

Los últimos años que Miguel de Unamuno vivió en Salamanca los pasó en esta casa mientras era rector de la Universidad y a ella donó también su biblioteca con más de 6.000 volúmenes que forman parte ahora de esta casa museo y que el visitante puede descubrir paseando por la que fuera la casa del autor y de su familia.

Es una forma de conocer al escritor, pero también al pensador, a su historia y a la historia de nuestro país en un momento en el que todo cambiaría para siempre.

Casa Museo de Juan Ramón Jiménez y Zenobia, en Moguer (Huelva)

El edificio de la casa donde nació el autor se encuentra inscrito en el Catálogo General del Patrimonio Histórico Andaluz y merece la pena recorrer sus estancias, sus pasillo, su patio y pararse en la magnífica biblioteca en la que Juan Ramón alimentó una fantasía y una sensibilidad que le llevarían a merecer el Premio Nobel de Literatura en 1956.

Casa natal de Miguel de Cervantes, en Alcalá de Henares (Madrid)

Según han fechado los historiadores, en esta casa nació y pasó sus primeros años Miguel de Cervantes y ahí fraguaron su fantasía, su imaginación y su curiosidad en esos primeros años.

Se pueden recorrer las estancias en las que se organizan los utensilios y los objetos propios de la vida de la época, de los siglos XVII y XVIII y se puede conocer más y mejor cómo y dónde se movía el autor de una de las obras más leídas y reconocidas de la literatura universal.

Artículo anterior¿Tienes vértigo? Estos puentes de cristal no son para ti
Artículo siguienteCuriosidades de los aviones
Primero fui mujer, después periodista, luego esposa y ahora además de todo eso madre. Esto último me obligó a reorganizar todo lo anterior. Me gusta escribir y comunicar. Disfruto con un buen libro, una buena película, una buena serie, un buen viaje y una buena charla con amigos. Podría alimentarme sólo de queso y chocolate acompañados de un buen vino, una que es mujer de gustos sencillos.

1 COMENTARIO

Comments are closed.