martes, mayo 17, 2022
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Cambio de hora, ¿la mejor solución?

Como diría la socorrista de piscina tras mezclar varios químicos y provocar una nube tóxica “la hemos liado parda“. Sí, parece  increíble pero un simple cambio horario ha llegado a ser motivo de debate en la UE e incluso crear tensiones entre la diplomacia de distintos países. Como lo lees.

cambio horario


Resulta que Portugal se ha plantado. Que el resto de la UE quiere dejar el horario según el reloj solar y de forma estable, que lo hagan. Ellos se declaran, en cuestión de husos horarios, cantón independiente y pasan de lo que digan los demás. Pues menudos son los portugueses. Lo único que parece obvio es que aquí no nos ponemos de acuerdo para nada.

El Gobierno de Portugal dice que, de no tener cambio horario según la estación, durante cuatro meses al año los lusos verían amanecer a partir de las 9 de la mañana. Demasiado tarde. Pero pregunto, ¿igual que amanece más tarde no anochecerá igualmente más tarde y podrán disfrutar de más horas de luz al finalizar sus jornadas de trabajo? O es mejor que sea de noche, encerrarse en casa y consumir más energía que la doméstica. Qué tonterías se me ocurre pensar.

Lo ideal, dicen los expertos, es ir acercándonos al horario solar. ¡Vamos! como nuestros abuelos, y los abuelos de nuestros abuelos… ¿O resulta tan descabellado regir nuestro cuerpo por los astros? Personalmente creo que es lo más saludable. Cada vez que tenemos un cambio horario niños y mayores, sobre todo, (aunque creo que nos afecta a todos) tenemos que vivir una semana con un desajuste horario. Problemas de sueño, irritabilidad, cansancio…

Pero el debate va más allá. No solo tenemos que decidir (es un eufemismo ya que lo harán otros  por nosotros) si seguimos con el cambio de hora dos veces al año, sino que, además, habrá que pensar qué horario es el más adecuado: ¿nos quedamos con el de invierno o verano?

El horario de invierno

cambio horario sueño

Nos levantamos más cerca del amanecer, lo que supondrá tener más luz a primera hora de mañana y, con ello,  estar más activos en el trabajo, la escuela… ¿Podría esto mejorar la productividad y por tanto racionalizar los horarios españoles?

Más horas de sueño. El horario de invierno acabará con el tener que acostarnos en pleno día. ¿Con más horas de noche conseguiríamos acostarnos antes?  Al menos, sería más fácil. Si eres madre ya sabes lo que supone meter a los niños en la cama cuando todavía hay luz en la calle, una pelea constante.

Ahorro energético. Dicen que se ahorra energía, dicen, porque en realidad hay tantos estudios que lo apoyan como que contradicen una de las principales razones del cambio horario.

El horario de verano

cambio horario verano

Si nos habituamos a levantarnos de noche durante el año, disfrutaremos de más horas de luz por la tarde. La luz es un buen aliado de nuestra salud: mejora el optimismo, el sueño, crea ansiedad y estrés e incluso nos hace más creativos.

Además, tener más luz por las tardes haría que pudiéramos disfrutar más del aire libre después de nuestra jornada laboral, del cole de los niños… Una ventaja para nuestros hijos que pasan demasiadas horas encerrados (escuela y casa) y que necesitan hacer actividad al aire libre. Con más horas de luz pueden jugar en el parque, estas en la calle son sus amigos o practicar deporte en un entorno que no sea cerrado. Más actividad en la calle, menos tele y dispositivos electrónicos.

Esto también beneficiaría a un sector de ocio y turismo pero ¿y la racionalización de horario para las familias que trabajan en estos sectores?

Sin duda cada uno de los husos horarios tiene ventajas e inconvenientes, ¿conseguiremos ponernos de acuerdo en un horario único para todo el año?

Imágenes: Pixabay

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