jueves, junio 30, 2022
InicioMujer ActualLa era de la inmediatez y sus consecuencias en nuestros hijos

La era de la inmediatez y sus consecuencias en nuestros hijos

Queremos adelgazar en un mes, aprender inglés en un curso exprés, tener todo ordenado y clasificado sin esfuerzo, el trabajo hecho para ya, o mejor para hace 5 minutos.

Lo queremos todo ya. Tenemos en nuestra mano todo lo que necesitamos, una dirección, un artículo, comida para que nos llegue a casa, caliente y cuanto antes mejor. El móvil es nuestro aliado. No salimos de casa sin él.

Mucha de esa exigencia de querer y tener todo ya nos viene generada por el uso de las tecnologías.

Cuando éramos pequeños la vida era tranquila, sin esfuerzo

era-inmediatez-juventud

Actualmente tenemos que concentrarnos, mindfullness, para poder desconectar, descansar y concentrarnos en algo. La cabeza nos va a mil por hora.

En cambio, cuando éramos chavales y nuestros padres jóvenes, vivíamos relajadamente, lo que ahora llamamos slow. Salíamos al parque sin hora, sin llamadas, sin whatsapp. Cuando salíamos sin padres, lo hacíamos sin tener un vínculo que nos uniera, sin un teléfono para localizarnos o un pin por bluetooth que les dijese dónde estábamos. Hacíamos una cosa y luego otra. Sin agobios, sin sonidicos agudos que te reclaman y te llaman tentándote para que mires el móvil. No había nada de eso.

Pero hemos crecido y evolucionado en lo que ahora somos, personas de una sociedad hipermegaultraconectada, que podemos acceder a información, lugares, compras, personas… en menos de un minuto. Como ejemplo: el tiempo. Antes, para saber si llovería o no, esperábamos a las 21.30h, veíamos al hombre/mujer del tiempo y listo. Ahora miramos la evolución del tiempo de cada día a todas horas, mirando la cantidad de precipitaciones, la velocidad del viento… Es una información accesible para todo el mundo. Como este ejemplo muchos más: escuchar la nueva canción de tu cantante favorito, comprar ya esa chaqueta amarilla que tanto ves por la calle, conocer otros países “caminando” por sus calles, etc. Somos mujeres pegadas a un smartphone.

Pero…¿cómo afecta esto a nuestra vida? ¿Es una ventaja o una adicción? Y, sobre todo, ¿cómo afecta a la relación con nuestros hijos?

¿Cómo afecta el querer y tener todo ya a la vida con nuestros hijos

Los padres, y muchos abuelos también, prestan mucha atención a los smartphone. Atención que se resta de la prestada a los niños.

Esto hace que la comunicación entre padres e hijos vaya disminuyendo cada vez más. No sólo la comunicación, sino el contacto visual también, el “apagar” a los hijos para que no hagan lo que un niño suele hacer: llamar tu atención, jugar contigo, darte el coñazo

era-inmediatez-rabieta

Por eso, los niños aún insisten más en llamar la atención de los padres, hasta el punto en el que la pueden liar gorda haciendo una gran trastada, cogiendo una pataleta, para que los padres, quienes os recuerdo que estaban pasando de su hijo por el móvil, levanten entonces la vista y se cabreen de manera desorbitada por algo que podía haberse evitado. ¿Os suena esta situación?

Los padres somos son más irritables y con menos paciencia que hace unas décadas. Y la culpa no creo que sea de los niños, es de nosotros mismos, de los padres, que vivimos en una sociedad que nos lo quiere dar todo ya y no es así de fácil la crianza de nuestros hijos.

Hay estudios sobre el tema que dicen que los niños llegan a sentirse desplazados porque notan que no se les está atendiendo, o si se les atiende ha sido tarde y con respuestas poco acertadas por estar concentrados en el aparato electrónico, lo que hace que los pequeños pierdan autoestima. Además se les está dando un ejemplo a los niños poco recomendable, si ven a los padres 24 horas con el smartphone, es lo que ellos querrán imitar en su etapa adulta, por lo que les estamos limitando a aprender a conversar, relacionarse, expresar sus emociones… Y nos estamos perdiendo su cara, sus gestos, sus pequeños detalles por no mirarlos cuando nos hablan.

¿Cómo convivir con tu familia y tu smartphone?

 

Lo primero es ser consciente de la gravedad del uso del smartphone y estar dispuesto a desintoxicarte y a priorizar sobre lo que realmente es importante: tú y tu familia. Una vez hecho, tened en cuenta que no podemos esconderles a nuestros hijos de las nuevas tecnologías, al revés, tenemos que enseñarles a vivir con ellas, a manejarlas, pero con ciertas normas.

Tenemos que ser el ejemplo de lo que queremos que ellos sean en la vida, para ello podemos:

  • Crear un aparcamóviles en casa.
  • Limitar el horario de uso en familia de móviles, tablets, ordenadores…
  • Intentar estar siempre con los niños para enseñarles un buen uso.
  • No recurrir a las pantallicas ante cualquier crisis (como que no quieran comer, una pataleta…).
  • Nunca usar los móviles en momentos familiares como las comidas/cenas.

¿Os veis reflejados con alguno de estos comportamientos como padres? ¿Qué trucos tenéis para que no os absorban los móviles y poder disfrutar de la vida y la familia?

Lydia
Lydia
Soy Lydia, madre desde 2013 y que ha vuelto a ser madre en 2015, ya soy del club de las "Bimadres " . Estoy cada día más inmersa en el mundo 2.0 tras comenzar un blog con la maternidad, Padres en Pañales, en el que hablo de todo un poco, me gusta compartir experiencias y aprender de las de los demás. Soy bailonga por naturaleza, optimista y charlatana. Espero aportar diversión, buen humor y ¡alegría!
RELATED ARTICLES

5 COMENTARIOS

  1. En casa tenemos por norma para los peques usar aparato electrónico máximo dos horas diarias (Incluye televisón, computadora, tablet, laptop, celular…); los mismos se apagan a las 9:00 p.m. (aunque nosotros papá y mamá, después de llevarlos a la cama, rezar y contarles cuento, esperamos a que duerman y seguimos trabajando-viendo pelis o navegando hasta las 11:00 pm o más tarde, si el cuerpo aguanta).
    Nos h a funcionado un tiempo, pero la mayor es ya adolescente y tenemos constantes discusiones por el uso de estos aparatos.
    Igual en las comidas o reuniones evitamos el uso del celular o tablet.
    Me ha gustado mucho tu reflexión.
    Un saludo desde México.

  2. muy buenos consejos, yo contaba hace poco como nos libramos en casa del ipad (y del telefono) El aparca moviles ya está instaurada y oye, ayuda! Da tanta sensacion de libertad no tener el movil en la mano todo el rato…

Los comentarios están cerrados.

Most Popular

Recent Comments

María L. Fernández on Problemas maternales del primer mundo
Alejandra deF on ¿Eres supersticiosa?
Alma Rosa Calderón Herrera on ¿Tute gratuito? ¡No, gracias!
Juan Luis on Odio Star Wars
María L. Fernández on Mis 10 blogs de cocina IMPRESCINDIBLES
Irene on A veces grito
Silvia - Mimette.com on Mis zapatos depilados, gracias
Ana (Pequeña Hormiguita) on Corresponsabilidad esa gran desconocida
La loca del Pelo Gris on Encorsetar a una hija (escoliosis)
Anya on Verano ¡ven!
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Natalia Martín on Encuentro MMM a la vista
Cata de mamatambiensabe on ¿Por qué tenemos miedo al feminismo?
Natalia Martín on iMMMprescindibles de abril
Emmanuel rivera on Odio Star Wars
marisa, la estresada on iMMMprescindibles de abril
Maria José on Esas costumbres molestas
Natalia Martín on ¿Tú no tienes papá, mamá?
Omar on Odio Star Wars
Limonerías on Londres, de niño a niño
Natalia Martín on Cariño, ¿te gusta tu escroto?
Madreexilio on Educar sin género
Sara Palacios on Música para follar
Maria José on Música para follar
Violeta Rodríguez Fotografía on Ama, vive y come
Marta on Ama, vive y come
Natalia Martín on Ama, vive y come
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Noelia - Golosi on Querido Fassbender
Julieth montaña on La frustración y la maternidad
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
Natalia Martín on Nuevo año o vida nueva
marisa, la estresada on Nuevo año o vida nueva
Ruth de Rioja on ¡Feliz 2017!
anya on ¡Feliz 2017!
Limonerías on Inocentadas de bombero
marisa, la estresada on Inocentadas de bombero
Susana on Querido Fassbender
Sofia Sanchez peña on Sobrevivir a la Navidad en familia
Limonerías on El juguete de tu infancia
Epaminondas on Hablemos de princesas
Alejandra deF on ¿Eres puta o princesa?
Ana Guillén on Agendas bonitas para 2017
Noelia - Golosi on Agendas bonitas para 2017
Sara Palacios on Tu juego de mesa favorito
Juegos de mesa Addicted on Tu juego de mesa favorito
marisa, la estresada on Tu leyenda urbana favorita
La maternidad de Krika en Suiza on Tu leyenda urbana favorita
Paola Velázquez on El segundo hijo o el segundón
Verónica Reng on El segundo hijo o el segundón
Natalia Martín on El segundo hijo o el segundón
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
AniPatagonia on Todos somos Chenoa
Johanna Arco on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Sara Palacios on Todos somos Chenoa
Noelia - Golosi on Todos somos Chenoa
Ana [Mi mama es asesora de lactancia] on Tu nombre de pueblo favorito
Limonerías on Mi luna de miel
anya on Mi luna de miel
Limonerías on Tu juego de mesa favorito
Laura Arceo on Homeopatía y caries
Marisa, la estresada on La llamaron “loca”
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Harry Potter y el Legado Maldito
Alfonso de Lozar on Asúmelo… ¡eres tu madre!
Vestidos para bautizos on De tutús, pelucas y masculinidad
Aprendemos con mamá on Cerrar etapas para…¿abrir otras?
Sara Palacios on Mujeres y libertad
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Noelia - Golosi on Mujeres que son historia
Johanna Arco on Mujeres que son historia
Virginia A. C. on Mujeres que son historia
Sónia Cristina Relvas Luciano on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Mujeres que son historia
Jess vaquero cuervo on Mujeres que son historia
Patricia Barreiro on Mujeres que son historia
Lupe Soria on Mujeres que son historia
Noelia Martin on Por qué me gusta Peppa Pig
Marisa, la estresada on Río 2016: olimpiadas y machismo
Natalia Martín on Visitar Valencia este verano
rosi marugan on Ser madre y opositar
Sari - Hechizos de Amor on Tácticas amorosas: el tira y afloja
Julia Martín on Montessori para novatos
Sara Palacios on La fiebre de las minicasas
Immi on Extranjera eres
Marisa, la estresada on Extranjera eres
Raquel on Extranjera eres
Laura on Extranjera eres
Esther on Extranjera eres
madrexilio on Extranjera eres
Limonerías on La vieja que quiero ser
Marta García on 7 días sin beber coca-cola
anya on Tengo cursitis
Noelia - Golosi on ¿Hacemos la tortuga?
Noelia - Golosi on Talentos ocultos
notengowhatsapp on Queridas madres del Whatsapp
Marta Capella on Queridas madres del Whatsapp
Alejandra deF on Queridas madres del Whatsapp
Sara Palacios on Queridas madres del Whatsapp
María José on Eres viejuno
La Sonrisa de Mini Yo on No quiero morirme sin visitar…
Limonerías on Eres viejuno
Natalia Martín on Eres viejuno
Noelia - Golosi on El profesor de balonmano
Limonerías on Yo también soy gay
La Sonrisa de Mini Yo on Cómo destrozar Grease
Bobyshaftoe on Cómo destrozar Grease
Natalia Martín on Cómo destrozar Grease
marisa, la estresada on Querido Marido 1.0
Noelia - Golosi on El chico perfecto tendría…
María trinidad espinosa guirao on No, esa frase ya no se dice
Padres en pañales (@Padresenpanales) on El lado Wonderful / Puterful de las cosas. Tú eliges
Mamagnomo on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sara Palacios on Querido Fassbender
Sandristica on Querido Fassbender
Natalia Martín on Querido Fassbender
Vidas_pixeladas Carla on ¡Maldito Mickey Mouse!
marisa, la estresada on ¡Maldito Mickey Mouse!
Verónica Reng on Calladita estás más guapa
Noelia - Golosi on Calladita estás más guapa
cata de mamatambiensabe on 12 cosas que adoro de ser autónoma
Ana - Querubino on Calladita estás más guapa
Carmen on ¡Adoro Divinity!
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Claves para elegir un buen regalo para un recién nacido
MamaCloud on 7 días sin enfadarme
Limonerías on 7 días sin enfadarme
madre estresada on Cosas que me irritan…
Mónica de Objetivo Tutti Frutti y Blogger Paso a Paso on 7 días sin tomar azúcar ni harinas
Auxi on A veces grito
Teresa - El Rincón del Peque on A veces grito
Daniells on A veces grito
Lorena on A veces grito
VANESA ALONSO CIMAS on A veces grito
Natalia Martín on A veces grito
Carol on A veces grito
Carmen Abián on Confesando mi adicción
Sandristica on Confesando mi adicción
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Natalia Martín on Así viví #elVermmmut
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Así viví #elVermmmut
Madre Exilio (@Madrexilio) on Así viví #elVermmmut
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
Verónica Trimadre on La brutal sensación de estar viva
María on Ladrones de tiempo
Alejandra deF on Hay amores que matan…
Cata de mamatambiensabe on Ladrones de tiempo
Eduardo Muñoz on Micromachismos intolerables
Sandristica on Cómo volverle loco
Vyacheslav Dudkin on Las Monas de Pascua más feas
Chica Perika on Dale a tu cuerpo alegría
Natalia Martín on Dale a tu cuerpo alegría
Mamá Resiliente (@MamaResiliente) on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
Verónica Trimadre on Hija, tu cuerpo será tu prisión
El espacio del bebé on Fantaseando… o quizá no
Cuestion de Madres on ¿Cómo comunicaste tu embarazo?
Violeta Rodríguez - Fotografía infantil. on Fantaseando… o quizá no
Noelia - Golosi on Modas ideales que vuelven.