La era de la inmediatez y sus consecuencias en nuestros hijos

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Queremos adelgazar en un mes, aprender inglés en un curso exprés, tener todo ordenado y clasificado sin esfuerzo, el trabajo hecho para ya, o mejor para hace 5 minutos.

Lo queremos todo ya. Tenemos en nuestra mano todo lo que necesitamos, una dirección, un artículo, comida para que nos llegue a casa, caliente y cuanto antes mejor. El móvil es nuestro aliado. No salimos de casa sin él.

Mucha de esa exigencia de querer y tener todo ya nos viene generada por el uso de las tecnologías.

Cuando éramos pequeños la vida era tranquila, sin esfuerzo

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Actualmente tenemos que concentrarnos, mindfullness, para poder desconectar, descansar y concentrarnos en algo. La cabeza nos va a mil por hora.

En cambio, cuando éramos chavales y nuestros padres jóvenes, vivíamos relajadamente, lo que ahora llamamos slow. Salíamos al parque sin hora, sin llamadas, sin whatsapp. Cuando salíamos sin padres, lo hacíamos sin tener un vínculo que nos uniera, sin un teléfono para localizarnos o un pin por bluetooth que les dijese dónde estábamos. Hacíamos una cosa y luego otra. Sin agobios, sin sonidicos agudos que te reclaman y te llaman tentándote para que mires el móvil. No había nada de eso.

Pero hemos crecido y evolucionado en lo que ahora somos, personas de una sociedad hipermegaultraconectada, que podemos acceder a información, lugares, compras, personas… en menos de un minuto. Como ejemplo: el tiempo. Antes, para saber si llovería o no, esperábamos a las 21.30h, veíamos al hombre/mujer del tiempo y listo. Ahora miramos la evolución del tiempo de cada día a todas horas, mirando la cantidad de precipitaciones, la velocidad del viento… Es una información accesible para todo el mundo. Como este ejemplo muchos más: escuchar la nueva canción de tu cantante favorito, comprar ya esa chaqueta amarilla que tanto ves por la calle, conocer otros países “caminando” por sus calles, etc. Somos mujeres pegadas a un smartphone.

Pero…¿cómo afecta esto a nuestra vida? ¿Es una ventaja o una adicción? Y, sobre todo, ¿cómo afecta a la relación con nuestros hijos?

¿Cómo afecta el querer y tener todo ya a la vida con nuestros hijos

Los padres, y muchos abuelos también, prestan mucha atención a los smartphone. Atención que se resta de la prestada a los niños.

Esto hace que la comunicación entre padres e hijos vaya disminuyendo cada vez más. No sólo la comunicación, sino el contacto visual también, el “apagar” a los hijos para que no hagan lo que un niño suele hacer: llamar tu atención, jugar contigo, darte el coñazo

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Por eso, los niños aún insisten más en llamar la atención de los padres, hasta el punto en el que la pueden liar gorda haciendo una gran trastada, cogiendo una pataleta, para que los padres, quienes os recuerdo que estaban pasando de su hijo por el móvil, levanten entonces la vista y se cabreen de manera desorbitada por algo que podía haberse evitado. ¿Os suena esta situación?

Los padres somos son más irritables y con menos paciencia que hace unas décadas. Y la culpa no creo que sea de los niños, es de nosotros mismos, de los padres, que vivimos en una sociedad que nos lo quiere dar todo ya y no es así de fácil la crianza de nuestros hijos.

Hay estudios sobre el tema que dicen que los niños llegan a sentirse desplazados porque notan que no se les está atendiendo, o si se les atiende ha sido tarde y con respuestas poco acertadas por estar concentrados en el aparato electrónico, lo que hace que los pequeños pierdan autoestima. Además se les está dando un ejemplo a los niños poco recomendable, si ven a los padres 24 horas con el smartphone, es lo que ellos querrán imitar en su etapa adulta, por lo que les estamos limitando a aprender a conversar, relacionarse, expresar sus emociones… Y nos estamos perdiendo su cara, sus gestos, sus pequeños detalles por no mirarlos cuando nos hablan.

¿Cómo convivir con tu familia y tu smartphone?

 

Lo primero es ser consciente de la gravedad del uso del smartphone y estar dispuesto a desintoxicarte y a priorizar sobre lo que realmente es importante: tú y tu familia. Una vez hecho, tened en cuenta que no podemos esconderles a nuestros hijos de las nuevas tecnologías, al revés, tenemos que enseñarles a vivir con ellas, a manejarlas, pero con ciertas normas.

Tenemos que ser el ejemplo de lo que queremos que ellos sean en la vida, para ello podemos:

  • Crear un aparcamóviles en casa.
  • Limitar el horario de uso en familia de móviles, tablets, ordenadores…
  • Intentar estar siempre con los niños para enseñarles un buen uso.
  • No recurrir a las pantallicas ante cualquier crisis (como que no quieran comer, una pataleta…).
  • Nunca usar los móviles en momentos familiares como las comidas/cenas.

¿Os veis reflejados con alguno de estos comportamientos como padres? ¿Qué trucos tenéis para que no os absorban los móviles y poder disfrutar de la vida y la familia?

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Soy Lydia, madre desde 2013 y que ha vuelto a ser madre en 2015, ya soy del club de las “Bimadres ” . Estoy cada día más inmersa en el mundo 2.0 tras comenzar un blog con la maternidad, Padres en Pañales, en el que hablo de todo un poco, me gusta compartir experiencias y aprender de las de los demás. Soy bailonga por naturaleza, optimista y charlatana. Espero aportar diversión, buen humor y ¡alegría!

5 COMENTARIOS

  1. En casa tenemos por norma para los peques usar aparato electrónico máximo dos horas diarias (Incluye televisón, computadora, tablet, laptop, celular…); los mismos se apagan a las 9:00 p.m. (aunque nosotros papá y mamá, después de llevarlos a la cama, rezar y contarles cuento, esperamos a que duerman y seguimos trabajando-viendo pelis o navegando hasta las 11:00 pm o más tarde, si el cuerpo aguanta).
    Nos h a funcionado un tiempo, pero la mayor es ya adolescente y tenemos constantes discusiones por el uso de estos aparatos.
    Igual en las comidas o reuniones evitamos el uso del celular o tablet.
    Me ha gustado mucho tu reflexión.
    Un saludo desde México.

  2. muy buenos consejos, yo contaba hace poco como nos libramos en casa del ipad (y del telefono) El aparca moviles ya está instaurada y oye, ayuda! Da tanta sensacion de libertad no tener el movil en la mano todo el rato…

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