Los momentos más bizarros de la televisión de los 90

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España durante muchas décadas había tenido únicamente dos canales, ambos públicos. Esto hizo que la gente de mi generación tuviera una infancia bastante común: no había mucho dónde elegir y todos recordamos haber visto las mismas series y programas. Sin embargo, la ley de Televisión Privada aprobada en 1988 abrió el panorama:  el 25 de enero de 1990 Antena 3 comenzó sus emisiones y el 3 de marzo se le uniría Telecinco. La televisión de los 90 fue toda una revolución y los españoles estábamos embelesados por la variedad de programas que estaban a nuestra disposición.

¿Pero era todo guay? Hombre, a mí que estaba en la adolescencia la mayoría de las cosas me parecían fantásticas, pero vistas en retrospectiva hay muchas cosas que objetivamente dan bastante vergüenza ajena. En aquellos años no teníamos las gafas violetas puestas pero ¡lo que cambian las cosas cuando nos las ponemos! Hoy vamos a recuperar los momentos más bizarros de la televisión de los 90.

Mamachichos
Por alguna extraña razón la mayoría se llamaban Patricia

Las Mamachicho

Cuando yo era pequeña los ballets de la televisión eran bastante cutres. Era como si se hubiesen quedado en los 70, en el ballet zoom de Valerio Lazarov y los bailarines con mostacho de Raffaella Carra. Así que Telecinco nos ofrecía cosas nuevas con un aspecto al menos más moderno… o eso es lo que nos parecía entonces. Ahora la verdad es que piensas ¡pero si eran el reflejo del machismo más aberrante y lo más casposo que existía! Las mamachicho bailaban ligeras de ropa, siempre la misma canción, al modo de las vedettes pero en horario de máxima audiencia y haciéndonos creer que eran muy modernas. Las Cacao Maravillao que salían en el programa de Emilio Aragón eran la versión mulata de las Mamachicho, aunque, en honor a la verdad, al menos tenían un poco más de sentido del humor.

En nuestra defensa diremos que todavía no conocíamos a Berlusconi. Ahora ya sabemos de qué palo va. ¿Lo peor de todo? Que han pasado 30 años y me sigo sabiendo la coreografía.

Giro de guión: una de las Mamachicho acabó casada con Álvaro Pérez, el Bigotes, el de la Gürtel. Como diría mi hija, flipo Calipo.

las noches de tal y tal

Las noches de Tal y Tal

Jesús Gil fue el máximo accionista del Atlético de Madrid entre 1987 y 2003, pero hubo una época en la que estaba en la tele constantemente. En este periodo (1991-2002) fue el alcalde corrupto de una ostentosa Marbella que se encontraba en su máximo apogeo. Marbella era símbolo de dinero a espuertas y de chabacanería, todo a un tiempo ¿Pero qué podíamos esperar cuando veíamos a Jesús Gil en la bañera en Las noches de Tal y Tal? Jesús Gil. Bañera. Harén de mujeres. ¿Se podía ser más casposo? Un montón de mujeres de buen ver rodeando a un hombre cuyo atractivo principal era el dinero y el poder.

En nuestro descargo esto ya nos parecía lamentable en su momento.

Benny Hill

La hora de Benny Hill

Aunque Benny Hill falleció en realidad en 1992 aquí estuvimos sufriendo su show durante mucho tiempo. En Inglaterra estuvo en antena desde 1969 hasta 1989 y aquí llegó con las privadas. En su país de origen había sido tachado ya de sexista pero aquí, oye, se emitía sin sonrojo. No hay persona de 40 años que no reconozca su sintonía con la que nos viene a la memoria rápidamente la figura del ¿cómico? persiguiendo a mujeres con faldas muy cortas. Muy, muy, muy lamentable.

Goles son amores

Goles son amores

Lo reconozco; nunca he sido especialmente fan de los programas de fútbol en la tele, pero es que este Goles son amores era … peculiar. Lo presentaba Manolo Escobar (¿?) y tenía de ayudantes a Loreto Valverde y a Inma Brunton. En él cabían imitaciones de humoristas como Luis Figuerola-Ferretti o Javier Capitán y también las Cacao Maravillao de las que hablábamos antes. Era tan malo que duró un año y lo quitaron por chabacano. POR CHABACANO. En la Telecinco de los 90 ¡imaginaos como sería aquello!

contacto con tacto, Bertín Osborne

Contacto con tacto

No sé si alguna vez tuvisteis ocasión de ver a Bertín Osborne, sí, el mismo que entrevista a la gente ahora en tu casa o en la mía, en ese programa tremendo que era Contacto con… tacto. Me acuerdo perfectamente del ascazo que ya me daba entonces. Bertín abierto de piernas en un sofá con cara de sátiro y follándose con la mirada a las concursantes. Incluso recuerdo cómo pronunciaban el contacto cooooooon tacto, que les faltaba hacer el gestito de los dedos para marcar que era un doble sentido. Asqueroso.

Aquí en la Wikipedia describen cómo funcionaba la mecánica, pero francamente ¿a quién de verdad le importa?

Uno para todas

Este era un programa para todos los públicos y no resultaba tan agresivo como los anteriores… aunque tú piensas en lo que consistía y era un poco patético en sí. Había un puñado de chicos que competían para ser el elegido de las chicas glu-glu, que iban eliminando a los desechados tirándolos a la piscina. Mención especial hay que hacerle a Héctor, un cachas con el que tenían que competir los pobres enclenques que se presentaban.

Como con las mama chicho, no me siento especialmente orgullosa de saberme los nombres de la mayoría de las chicas glu-glu y recordar la coreografía del final que es la que tenéis aquí arriba.

Su media naranja

Su media naranja

Jesús Puente, antes que Isabel Gemio, fue el adalid del amor en los 90. Nunca fui carne de Lo que necesitas es amor (aunque reconozco que las parodias que le hacían me mataban de risa), pero sí que vi unos cuantos Su media naranja. Eran parejas que iban a ganar un premio poniendo sobre la mesa lo que sabían el uno del otro. Por supuesto lo verderol era lo que primaba. Preguntas picantes, con dobles sentidos y mucha, mucha, mucha, vergüenza ajena.

leticia sabater

Con mucha marcha

Si os soy sincera no puedo quitarme de la cabeza a Leticia Sabater en el cartel de Fronze. Pero sí. Una vez la Sabater fue la musa de los niños en los 90 con su “A mediodía ¡alegría!”. Sí, niños de los 90, crecisteis con Leticia. Asumidlo. Lo más triste es que aquello fuera la cúspide de su carrera televisiva que a partir de ahí fue cuesta abajo y sin frenos.

La máquina de la verdad

La máquina de la verdad

Hasta que llegó Julián Lago (que tenía un parecido inquietante con el ministro socialista Miguel Ángel Rodríguez) nadie había oído hablar de polígrafos y aquello parecía lo más de lo más. Seamos sinceros; no es lo mismo que te hagan un polideluxe con Jorge Javier y toda su corte que que esté delante de ti un tipo con pinta de serio como Julián Lago. La máquina de la verdad lo petó entre los adultos, aunque a mí sinceramente nunca me interesó demasiado. En el fondo aunque le daban una pátina de seriedad era tan innecesario como es hoy en día y nos puso en la pista del sensacionalismo que tanto aborrecemos.

Algunas partes de El juego de la Oca

La verdad es que el Juego de la Oca molaba bastante. En Youtube tenéis algún programa subido completo y muchas de las pruebas que hacían.  Los estuvimos revisionando en casa y resultaban tan divertidos como cuando los veía en su día… pero hay cosas que no aguantan bien la mirada con las gafas violeta. Había varias pruebas que tenían un tufillo machista sutil, pero es que hay otras que vistas con los ojos de 2018 son directamente vergonzosas, como este Beso o tortazo. Las bailarinas del programa llevan unas cazadoras que dicen si le corresponde beso o tortazo y el concursante tiene que acertar qué le va a caer. Pero vamos, acierte o no, los bofetones le caen igual y las frases con doble sentido que nos mostraban como idiotas perdidas las decían igualmente. Bastante lamentable.

Pero bueno, hay mucho en el programa que se salva, hemos de decir…

Las chicas chin chin / Ay que calor

Las chicas Chin Chin

Aún recuerdo con estupor cuando un día puse la televisión una noche y me salió el programa Ay que calor. Bueno, para no mentir me encontré el programa EN ALEMÁN en la RTL cuando acabábamos de poner la antena parabólica en casa. Yo pensaba que no entendía nada porque estaba en la lengua de Merkel, pero no, es que no se entendía nada EN GENERAL. Este verano di con este hilo en Twitter con el que lloré de risa en el que podéis ver trocitos del programa. Es todo tan WTF como recordaba.

Un concurso pensado básicamente para enseñar cacho gratuitamente, especialmente ellas. El concursante, como mucho, se quedaba en calzoncillos mientras que las chicas se quedaban en bragas y enseñaban también las tetas. Y todo esto con un presentador vestido como el capitán de Vacaciones en el mar ¿se puede ser más bizarro?

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