Las familias con hijos también queremos disfrutar. Stop niñofobia

0

Ya está bien. No sé qué le pasa a esta sociedad. Los niños molestan. Nuestra tolerancia es mínima y absurda. Y las razones… ¿puede haber razones para el rechazo a los niños? ¿Qué puede justificar la niñofobia?

niñofobia en hoteles

Empezaron los hoteles

Ellos fueron los primeros en hacer locales exclusivos para adultos mientras que a las familias nos relegaban, en algunos casos, a instalaciones de peor calidad porque, total, si los niños no son capaces de cuidar nada, ¿para qué tener un hotel para familias con las condiciones que les daríamos a uno “solo adultos”?

Hay algunas cadenas hoteleras que creen que las familias (como concepto genérico) somos felices en habitaciones o apartamentos con menor equipamiento que cuando solo se trata de mayores de 18 años, que los restaurantes de hotel tienen bastante con llenar de fritos, hamburguesas y pizzas las áreas de bufé o que los gritos de los grupos de jóvenes amigos con alguna copa de más son música celestial en comparación con las risas de nuestros hijos. Señores míos, póngase las pilas y cuiden a las familias como merecen, como consumidores que saben lo que quieren y que pagan por sus servicios. Hay que terminar de una vez con esta niñofobia.

Se extendió a los cruceros

niñofobia en cruceros

¿Por qué todo lo relativo al ocio y tiempo libre tiene que estar segmentado entre familias y no familias? ¿Hacemos lo mismo con los que tengan mascota o los que pasan el verano haciendo fotos con el móvil para subirlas a Instagram? Sinceramente, mucho más pesados me parecen estos últimos.

Llega el turno de los restaurantes

Hay algunos que se cuestionan hacer restaurante solo para adultos, otros te llenan de excusas cuando recuerdas que vas con niños (un signo claro de niñofobia) y, hay otros casos, en los que te indican que es poco apropiados llevar a los niños a los turnos de cena porque la gente suele estar más “exaltada” y “bebé de más”. ¿Mi hijo no puede entrar pero “esos” que se exaltan en un local son bienvenidos? A quien deberían restringir la entrada es a ellos.

Los principales argumentos contra los niños son que provocan ruido, juegan y se mueven durante la comida. ¿Ruido? Debe ser porque nunca han coincidido con una mesa en la que come un grupo de amigos. Ruido es lo menos que puedes encontrar. A ello se unirán anécdotas sexistas, subidas de tono y habitualmente, para concluir, hasta puede que canten. Pero ellos como son adultos no molestan.

niñofobia en locales

Juegan. Sí los niños juegan y quizás algunos adultos deberían hacerlo más para evitar esas caras de acelgas caducadas. Prefiero un niño jugando y sonriendo en la mesa de al lado que un señor que narra a voces la basura que es su vida privada y lo amargado que está en su trabajo. Ese hace que se me atragante la comida.

Se mueven. Sí los niños son inquietos. Lo que más me sorprende de este argumento es que algunos de los que critican a los niños en los restaurantes prefieren que haya perros que como todo el mundo sabe no se mueven ni un instante ni se acercan a la mesa del vecino. Pero claro, las mascotas están de moda. Los niños parece que no.

¿Puede un establecimiento prohibir el acceso a las familias?

¿Es una práctica legal? ¿Se puede basar un establecimiento en el derecho de admisión para no permitir la entrada a un niño? Como no quiero hablar de oídas he consultado con expertos de Legalitas. Lo que dicen al respecto es que “el derecho de admisión no se aplicaría a los niños en un hotel o complejo hotelero” ya que en este caso sería una discriminación en base a su edad. Qué quiere decir, tan fácil como que si vamos a un hotel o un restaurante, les moleste o no, podemos estar con nuestros hijos. Por mucha publicidad “solo adultos” que hagan no pueden prohibirles la entrada.

Ya sabes: la decisión es tuya, no de ninguna empresa. Tenemos en nuestra mano acabar con la niñofobia.