¿Son todos los padres iguales?

15

 

papa 2 consciente

Hoy se celebra el Día del Padre. Pero, ¿qué significa ser padre? ¿Es igual la paternidad en todas las especies y en todos los lugares?

Por supuesto que no. En la naturaleza hay padres inexistentes más allá de la cópula y sin embargo hay otros padres que incluso ejercen labores que en nuestra sociedad se atribuyen de forma clásica a la mujer.

El ser humano es altricial. Esto quiere decir que nace tremendamente vulnerable y dependiente, por lo que en estas circunstancias la importancia de la labor de sus progenitores en la crianza es fundamental. ¿De ambos por igual?

No descubro la pólvora si digo que no ha sido así durante toda la historia de la humanidad: la labor de crianza ha correspondido primordialmente a la mujer desde la época de las cuevas. En nuestra sociedad es un lugar común reivindicar la necesaria igualdad de derechos entre sexos, de lo imprescindible que es acabar con cualquier conato de machismo. Las mujeres vamos conquistando nuevos espacios. Poco a poco se van suavizando los perfiles de los roles de género como paso previo a su deseable desaparición, aunque es evidente que queda mucho trabajo por hacer. Cerrar los ojos a esa realidad sería contrario a la sororidad, y más allá, al puro sentido común..

Sin embargo, hay un hecho biológico que nos hace distintos a los dos sexos y en lo que no puede existir la igualdad: solo la mujer puede gestar, parir y amamantar. La procreación humana es un bien jurídico y social que debe ser protegido, por lo tanto, las leyes y la sociedad deben proteger a la mujer embarazada, gestante y lactante. Pero, ¿eso es todo? ¿a eso se reduce la crianza?

En absoluto. Cualquier persona que haya sido padre o madre sabe que la crianza es eso, por supuesto, de forma muy importante en los primeros años, pero luego la crianza es “otras cosas”. Y que incluso desde el que bebé llega al mundo, no solo necesita ser alimentado: también necesita ser mecido, besado, masajeado, arrullado… Y desde el punto de vista puramente práctico, alguien tiene que preparar comidas, recoger y limpiar el hogar, ir a la compra, poner lavadoras, hacer recados, y un largo etcétera, porque la vida ante la llegada de un bebé no para, sino que se multiplica.  Por eso, la madre sola no puede, y más allá de los primeros meses,  tampoco la familia prototípica, nuclear y urbanita dispone normalmente de una  “tribu” de plena confianza de la que tirar.

Estos dos factores, la empleabilidad externa de la mujer y la falta de tribu, han provocado que la labor del padre haya cambiado necesariamente en nuestra sociedad, y ello muchas veces con independencia de que la madre tenga o no una ocupación fuera del hogar en ese momento de su vida.

Cada vez son más los padres que hacen mucho más que cambiar pañales o bañar a sus hijos. Aunque las estadísticas aclaran que el mayor peso de la crianza en todas sus fases sigue correspondiendo a la madre, lo cierto es que cada vez hay más parejas que se corresponsabilizan respecto al cuidado de sus hijos. Por supuesto, no solamente me refiero a la crianza como provisión de atenciones básicas, sino también como aquellas actividades que procuran bienestar emocional a los niños: escucha activa, muestras de afecto, juegos comunes, actividades compartidas, etc.

 

papa ok

 

En medio de este cambio social, son cada vez más los padres que no se conforman con vivir una paternidad activa y responsable, sino que además desean que ésta sea consciente e informada. Así están surgiendo en España grupos pioneros de padres que buscan luchar contra la dinámica social según la cual los hombres son solo actores secundarios en la crianza.

Dentro de esta corriente, tengo el gusto de conocer al psicólogo Javier de Domingo, fundador de #siloshombreshablasen. El leivmotiv del grupo para el propio De Domingo es crear un espacio en el que dar cabida a una nueva perspectiva de la paternidad que supere  los viejos preceptos sobre la masculinidad. Esto quiere decir que los hombres, a causa de los guiones sociales (roles de género) que les han sido asignados “no conectan con sus emociones”, y desde esa desconexión no es posible ejercer una crianza sana. Por lo tanto, el grupo está concebido como una comunidad emocional que sirva para los padres de apoyo en el camino de “soltarse las ataduras sociales” para conseguir así ir con sus compañeras de la mano en la crianza.

¿Cómo funcionan? Por un lado, celebran reuniones presenciales en Madrid, en Barcelona, en Canarias y otras ciudades españolas, y es una iniciativa abierta. Cualquier padre, sin necesidad de tener una preparación específica, puede promover en su localidad la creación de un grupo local. Para ello contará con el apoyo de De Domingo y de su socio en Barcelona, Pau Almuni, para asesorar o para resolver dudas concretas sobre crianza. Por otro lado, también se hacen presentes a través de su grupo en Facebook, de modo que los padres interesados en ejercer una paternidad consciente pueden solicitar acceso y así compartir sus inquietudes con personas en la misma situación. En este grupo virtual también tienen cabida las madres como vía para comunicarnos y aprender de los errores comunes.

La iniciativa de Javier de Domingo ya ha llegado a los medios de comunicación más importantes del país pero él quiere aclarar: “el protagonismo no lo queremos en sí. Queremos que se cambien las cosas pero el protagonismo es una palanca, un medio para generar mirada y cambio” y de la misma forma no se consideran héroes, pues entiende que “esto ofende a la mujer que lleva toda la vida luchando por ser escuchada. Pero sí somos pioneros y alguien en quien dirigir la mirada para atraer a otros hombres”. Se trata así pues de una acción real, genuina y pura con un único objetivo: un cambio social, real y duradero“. Por ello, “la crítica es buena desde la construcción, el respeto y la educación y abro canal de propuestas o reformulaciones, pero no nos identificamos con modelos de ataques que responden a egos heridos”.

 

Nosotras, desde Mujeres y Madres Magazine, queremos felicitar a todos los padres, pero muy especialmente a aquéllos que se preocupan por romper moldes y hacer posible la fórmula mágica de 1+1 = infinito

Y vosotras, ¿conocéis a muchos padres implicados al 100% en la crianza?

 

15 COMENTARIOS

  1. Corresponsabilidad que diría nuestra Cata. Ese es el secreto: superar los roles y hacer de la familia algo aún más grande. Me alegra ver que los padres quieren reivindicar su papel y me alegra que no lo hagan en tono de confrontación como si se una lucha se tratara. Desgraciadamente, conozco padres que establecen una especie de competición con sus parejas por ver quién es más padre y, además, creen que a ellas les molesta su implicación. No es el caso. Tendamos a caminar de la mano.
    Un abrazo Vero.

    • Pues yo de esos no conozco muchos, de los competidores, pero sí de los que se escaquean, de los que no se implican y de lo que todavía tienen en la cabeza que esto de la crianza es cosa de la mujer, y ellos ya si eso echan un partido al fútbol con el crío de vez en cuando… Soy positiva, sin embargo. Creo que son mayoría los corresponsables, aunque la parte emocional sigue recayendo con mayor peso en las madres. Eso es lo que hombres pioneros como los del post están combatiendo.
      Gracias Let

  2. El día del padre, todo un acontecimiento para el progenitor, siendo indiferente el que esté más o menos implicado en la crianza y en la tarea diaria de estar con sus hijos, y todo lo que ello suscita. Pero ahí están todos, esperando el dibujito de su pequeño, la taza wonderfull o el desayuno con nota incluida de ¡eres el mejor papa¡. Y por supuesto tb de su pareja que se habrá consumido unos días buscando la mejor sorpresa para él. En fin, detrás de este día, o mejor dicho delante, deberíamos detener el reloj y reflexionar, al igual que tú lo haces, de forma tan brillante en este post, y tomar conciencia de la magistral fórmula con la que cierras de 1+1=infinito. Un axioma definitivo, sin margen de error¡ Aplausos y más aplausos…(Uno directo y sin interferencia para Javier de Domingo).

  3. El papá de mi bichilla no es de celebraciones de este tipo, ni espera regalos, ni felicitaciones hoy. Sin embargo, desde que me quedé embarazada supe que él sería mejor padre que yo madre. Sí, yo me preñe, parí, y sigo amamantando a mi churumbelita pero no tengo esos desvelos que siente él por absolutamente todo lo relacionado con la niña. Ya no sé si es que mi crianza es demasiado relajada o es que de verdad tengo deficiencias graves porque no todo me preocupa tanto como a él. Si los padres hablases ¡nos pondrían verdes a las madres! Que si hay que hacerlo todo como nosotras queremos, que si parece que vinimos al mundo con un manual de crianza perfecta bajo el brazo… En casa,las cosa cotidianas las vivimos de maneras muy dispares él y yo, pero menos mal que en las cuestiones fundamentales solemos estar de acuerdo.

    • Jajajaja, me parto contigo Lucía, porque somos aparentemente diferentes, pero seguro que muy parecidas en el fondo 😀
      Me encanta cuando me dices eso de que me pongo profunda, jajaja… Tu chico, tienes que reconocerlo, es un rara avis en su especie 😉 Disfrútalo mucho. Hacéis así un pareja genia, tú equilibras la balanza y relajas la tensión.
      En cualquier caso, enhorabuena por la corresponsabilidad en la crianza, ¡es un lujo!

  4. Vivan esos padres que rompen moldes y dicen basta ya!! Tambien son sus hijos y es normal que se impliquen más.
    Estoy segura que mi marido será un buen padre. Sólo con ver como se preocupa de mi y mi bienestar, me puedo imaginar como será con nuestro hijo ^^
    Saludos!
    Y feliz día del padre a todos!!

    • ¡Qué bonito, María! Eso es desde luego un gran indicativo de lo que podemos esperar. Al final se trata de algo tan sencillo como inteligencia emocional, algo para lo que durante generaciones no se educó al hombre. Cambiemos eso con nuestros hijos, permitámosles sentir y expresar. De eso se trata el cambio que hará posible un crianza verdaderamente responsable y respetuosa.
      Enhorabuena por vuestra unión y gracias por la visita
      Un abrazo

    • ¡Estoy contigo! A nuestras parejas les tenemos que apoyar y reconocer todos los días, al igual que a nuestros hijos y a nuestros padres. “El día de” es solo una conmemoración, un invento social para reflexionar sobre las buenas causas o una excusa para hacernos gastar. En esto caso, nos unimos a la primera idea, la de reflexionar sobre un tipo de paternidad, y por otro lado, poner nuestro granito de arena para dar a conocer iniciativas muy interesantes que están surgiendo dentro de la padresfera 🙂
      Besazos

  5. Por esto que dices de “no puede existir la igualdad: solo la mujer puede gestar, parir y amamantar” no entiendo las propuestas de conciliación que leo muchas veces. Seis meses para cada uno y adiós muy buenas. ¿Por qué no un año para la madre y seis, cuatro o dos para el padre? El día que los hombres puedan parir, me parecerá estupendo repartir el permiso al 50%.

  6. Hoy, repasando algunas intervenciones pasadas va y releo tu post y me ha emocionado. Me doy cuenta que no lo comenté entonces. Respondo ahora.

    Suscribo cada palabra, tuya, mía y de Pau, menos los aplausos, que tienden a distraer y a menudo confunden a unos y otros. Para nosotros todo sigue igual en cuanto a nuestros objetivos. El esfuerzo seguirá persiguiendo ese sueño de igualdad y equidad. El hombre llega tarde a una clase a la que se ha resistido y se resiste, incluso intenta boicotearla pero nosotros tenemos claro el objetivo, por nuestros hijos, por nuestras mujeres y por nosotros mismos.

    • Gracias Javier, lo escribí desde el convencimiento de lo importante que es tomar consciencia de que nuestros hijos son una oportunidad de oro para renacer y ser exactamente lo que queremos ser, dándoles el mejor ejemplo. Un abrazo

DEJA UNA RESPUESTA

Introduce tu comentario
Introduce aquí tu nombre